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lunes, 10 de febrero de 2020

Esperanza de vida libre de carga de enfermedad y estilos de vida.

Es importante vivir más, pero también lo es vivir libre de carga de enfermedad crónica o discapacidad. Estudios previos han demostrado que fumar, la inactividad física, la mala calidad de la dieta y el consumo de riesgo de alcohol contribuyen hasta a el 60% de las muertes prematuras, y a una pérdida de esperanza de vida que va de 7.4 a 17.9 años. Sin embargo, hay poca investigación sobre si la combinación de múltiples estilos de vida saludables puede relacionarse con la esperanza de vida libre de las principales enfermedades crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

El reciente estudio publicado en el BMJ Healthy lifestyle and life expectancy free of cancer, cardiovascular disease, and type 2 diabetes: prospective cohort study, examina cómo se relaciona un estilo de vida saludable con la esperanza de vida libre de enfermedades crónicas. Se trata de un estudio de cohortes de más de 110.000 profesionales sanitarios seguidos más de 30 años. Se han analizado los cinco estilos de vida saludables: nunca fumador, índice de masa corporal 18.5-24.9, actividad física moderada a vigorosa (≥30 minutos / día), consumo por debajo del consumo de riesgo de alcohol (mujeres: 5-15 g / día; hombres 5-30 g / día), y una puntuación más alta en el índice de calidad de la dieta (40% superior). Los investigadores han encontrado que la esperanza de vida libre de diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer a los 50 años fue de 23,7 años para las mujeres que no tenían ningún estilo de vida saludable, en contraste con los 34,4 años para las mujeres que tenían cuatro o cinco. En hombres oscilaban entre 23.5 y 31.1 años según los estilos de vida seguidos. Para los fumadores masculinos actuales que fumaban mucho (≥15 cigarrillos / día) o los hombres y mujeres obesos (índice de masa corporal ≥30), sus expectativas de vida libre de enfermedad representaban la proporción más baja (≤75%) de la esperanza de vida total a los 50 años. Concluyen que la adhesión a un estilo de vida saludable, en la mitad de la vida, se asocia con una mayor esperanza de vida libre de enfermedades crónicas importantes.




 
La adherencia a un estilo de vida saludable se asoció con una mayor esperanza de vida a los 50 años, libre de enfermedades crónicas importantes, de aproximadamente 7,6 años en hombres y 10 años en mujeres. La ganancia relativamente más importante es en la esperanza de vida libre de diabetes que la ganada libre de cáncer o enfermedad cardiovascular; esto fue consistente con el resultado de diferentes fracciones de atribución evitables para el estilo de vida relacionado con enfermedades específicas: el 90% de la diabetes, el 80% de las enfermedades coronarias, el 70% de la mortalidad cardiovascular y el 50% de la mortalidad por cáncer son atribuibles a seguir o no un estilo de vida saludable.

La población estudiada (profesionales sanitarios) era muy homogénea en su nivel educativo, alfabetización sanitaria, y estado socioeconómico, por lo que se  reducen los posibles factores de confusión residual y aumenta la validez interna de los hallazgos.

Los autores concluyen que sus hallazgos sugieren que la promoción de un estilo de vida saludable ayudaría a reducir las cargas sanitarias al reducir el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas, como cáncer, enfermedades cardiovasculares y diabetes, y extender la esperanza de vida libre de estas enfermedades. Las políticas públicas para mejorar estos estilos son fundamentales para mejorar la esperanza de vida, especialmente la vida libre de enfermedades crónicas.
 Paco Camarelles





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