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lunes, 2 de marzo de 2026

¿Cuánto importa la genética en cuantos años vas a vivir? Nuevos datos replantean una pregunta antigua

Un nuevo estudio publicado en la revista Science ha planteado una conclusión sorprendente sobre uno de los interrogantes más debatidos en biología humana: ¿Cuánto de nuestra esperanza de vida está determinado por nuestros genes? Heritability of intrinsic human life span is about 50% when confounding factors are addressed | Science

Durante décadas, las estimaciones clásicas sugerían que la heredabilidad de la duración de la vida humana —es decir, la proporción de la variación en longevidad atribuible a factores genéticos— era relativamente baja, entre el 20 % y el 25 % o incluso menor en otros estudios. Esto llevó a la idea de que el estilo de vida, el medio ambiente o incluso la “suerte” eran los principales determinantes de cuánto vivimos.



Una nueva mirada: separando causas externas de las biológicas

El equipo de investigadores, liderado por Ben Shenhar y colaboradores, se dio cuenta de que estos cálculos tradicionales están profundamente sesgados por un factor clave: los eventos que causan muerte por motivos externos —como accidentes, infecciones o agresiones— diluyen la señal genética al mezclarse con los datos de mortalidad.

Para abordar este problema, los autores desarrollaron un modelo matemático capaz de separar la mortalidad “extrínseca” (muertes causadas fuera del control biológico) de la mortalidad “intrínseca” (la que está asociada al envejecimiento biológico del organismo). Aplicando este enfoque a grandes cohortes de estudios con gemelos y hermanos, encontraron que, al eliminar los factores externos, la heredabilidad de la esperanza de vida humana alcanza aproximadamente el 50 % o más.

¿Qué significa esto?

  • La genética importa más de lo que pensábamos. El nuevo estimador muestra que la variación en longevidad explicada por diferencias genéticas entre las personas es comparable a la de otros rasgos complejos —como la estatura o la predisposición a algunas enfermedades crónicas— y también se asemeja a lo observado en estudios en animales de laboratorio.
  • Los estudios previos subestimaron la heredabilidad porque no pudieron distinguir entre muertes causadas por eventos aleatorios y muertes asociadas al envejecimiento biológico.
  • Aunque la genética explica alrededor de la mitad de las diferencias en la duración de vida, la otra mitad sigue siendo atribuible a factores no genéticos como el estilo de vida, el entorno social (determinantes sociales de la salud) y ecológico, la atención sanitaria, etc. Ningún efecto hereditario excluye la importancia de estos factores en salud pública o medicina.
  • La herencia genética es distinta según la enfermedad. Por ejemplo, en la muerte por cáncer se sitúa alrededor del 30 % independientemente de la edad, sube al 50% en muertes por enfermedad cardiovascular en edades tempranas, y las muertes por demencia alcanzan una heredabilidad alrededor del 70% a los 80 años.

¿Por qué es importante este hallazgo?

  1. Reaviva el interés por la investigación genética del envejecimiento. Si la duración de la vida es más heredable de lo que se pensaba, identificar variantes genéticas específicas podría esclarecer mecanismos biológicos del envejecimiento e inspirar nuevas terapias.
  2. Recalibra cómo interpretamos las estimaciones de herencia. La heredabilidad es una propiedad de poblaciones y contextos, no una constante biológica universal: depende de qué factores se incluyan o excluyan en las mediciones —como ha demostrado este estudio.
  3. No contradice que el ambiente y el comportamiento sean vitales en salud y longevidad: simplemente revela que la contribución genética al envejecimiento biológico intrínseco es más substancial de lo que los análisis tradicionales habían sugerido.

Este trabajo invita a repensar nuestra comprensión de la longevidad humana y a equilibrar, en investigación y salud pública, el papel de la genética con el de los determinantes ambientales y sociales.

Más genética no significa menos prevención. Que la longevidad tenga una heredabilidad mayor de lo que se pensaba no invalida la prevención ni el abordaje de los estilos de vida. Al contrario: La genética parece influir especialmente en el envejecimiento biológico intrínseco; pero los factores modificables (tabaco, alcohol, actividad física, alimentación, entorno social) siguen siendo determinantes clave de cuándo y cómo enfermamos… y de qué morimos.

La longevidad es el resultado de una interacción compleja entre biología, contexto y decisiones vitales. La tarea de la atención primaria no es prometer longevidad, sino acompañar trayectorias de vida más saludables, justas y significativas.

Paco Camarelles

 


lunes, 11 de marzo de 2024

Estado de la Salud en la UE: Perfil de Salud de España 2023

El European Observatory on Health Systems and Policies WHO European Region, la OCDE y la Comisión Europea, han elaborado su documento sobre el estado de la salud en los países europeos 2023.  La edición 2023 de los perfiles de salud de los países proporciona una síntesis de varios aspectos relevantes sobre cada país:

  • El estado actual de salud en el país;
  • Determinantes de la salud, con especial atención a factores de riesgo conductuales;
  • La estructura y organización del sistema de salud;
  • La eficacia, accesibilidad y resiliencia del sistema de salud;
  • El estado de salud mental y servicios relacionados.


El perfil sanitario de España 2023 nos proporciona interesantes datos para analizar y reflexionar, siendo las principales conclusiones:

  1. Estado de salud. La esperanza de vida en España es la más alta de la UE, en 2022 se situaba en 83,2 años.
  2. Factores de riesgo. La proporción de adultos que fuma a diario sigue siendo superior a la de la mayoría de los países de la Unión. El consumo de alcohol ha aumentado desde 2010, pero el consumo excesivo solo afecta al 6 % de la población. En España el número de muertes debidas a una mala alimentación se sitúan muy por debajo de la media de la UE, pero el sobrepeso y la obesidad en adolescentes resultan cada vez más preocupantes.
  3. Sistema sanitario. A pesar de que el gasto en sanidad en España se 2.771 EUR per cápita es inferior a la media de la UE, el sistema sanitario proporciona cobertura sanitaria universal. El gasto público es la principal fuente de financiación, pero los niveles de pagos directos (21 %) son superiores a la media de la Unión (15 %).  El sistema está descentralizado y las autoridades sanitarias autonómicas son competentes en lo que respecta a la planificación operativa, la asignación de recursos y las decisiones de adquisición y prestación de servicios.

El informe también analiza aspectos de Eficacia, Accesibilidad y Resiliencia. En el punto de mira ponen a la Salud mental ya que la carga de los trastornos de salud mental es alta en España. En 2019 más de una de cada seis personas sufrió una enfermedad mental. Quienes se encuentran en los quintiles de renta más baja tienen más probabilidades de declarar depresión.


Si nos fijamos en los factores de riesgo en España 2023, estos son los principales resultados:

Las tasas de tabaquismo entre los adultos en España siguen siendo elevadas. A pesar de un descenso progresivo en el número de fumadores en España durante el último decenio, la tasa de tabaquismo sigue siendo relativamente elevada, y en 2020 aproximadamente uno de cada cinco adultos fumaba a diario.  Al igual que en otros países de la UE, en España hay más hombres que mujeres que fuman, pero la brecha de género en la prevalencia del tabaquismo es comparativamente menor, dado que el 23 % de los hombres y el 16,5 % de las mujeres declaran fumar a diario. Entre los jóvenes de quince años, el 15 % declaró fumar al menos ocasionalmente en 2022 ligeramente por debajo de la media de la UE (17 %).

El consumo de alcohol ha aumentado durante el último decenio, pero la tasa de consumo excesivo es reducida. El consumo de alcohol en adultos en España aumentó entre 2010 y 2021 y actualmente es más elevado que en muchos países de la UE y se sitúa ligeramente por encima de la media de la Unión. Sin embargo, solo en torno a un 6 % de los adultos declararon un consumo excesivo en 2019 —el tercer porcentaje más bajo de todos los países de la Unión y considerablemente inferior a la media de la UE del 18,5 %. En 2022, casi 1 de cada 4 jóvenes (24 %) de 15 años declaró haberse embriagado más de una vez en su vida, una proporción superior a la media de la UE (18 %).

El sobrepeso y la obesidad en los adolescentes son un problema cada vez mayor en España. Según los datos declarados en relación con 2019, el 15,4 % de los adultos españoles eran obesos (la media de la UE es del 16 %). Los datos facilitados por el país acerca del sobrepeso y la obesidad en jóvenes de 15 años aumentaron del 15,5 % en 2009-2010 al 18,6 % en 2021-2022, pero siguieron siendo inferiores a la media de la UE del 21,2 %. Otra encuesta muestra tendencias descendentes, así que los datos son contradictorios.  A pesar de que los niños españoles declaran hacer más actividad física, la proporción de ellos que tienen sobrepeso o son obesos (23,3 %) es superior a la de las niñas (14 %) de 15 años. Los hábitos alimentarios no saludables pueden explicar parcialmente esta tendencia, ya que en 2022 los adolescentes declararon un consumo reducido de frutas y verduras.

La desigualdad social contribuye a los riesgos en materia de salud. Numerosos factores de riesgo comportamentales en España son frecuentes entre las personas con menor nivel educativo o menores niveles de renta. En 2019, el 21 % de los adultos con un nivel educativo bajo fumaban a diario, en comparación con el 16 % de los que tenían un nivel educativo alto. Del mismo modo, la tasa de obesidad en adultos era el doble de alta para aquellos con un nivel educativo bajo (del 20 %, en comparación con el 10 %). Las diferencias relacionadas con la educación también se observan en los índices de consumo de frutas y verduras. Esta mayor prevalencia de factores de riesgo en la población con menor nivel educativo contribuye a la desigualdad en la salud y la  esperanza de vida.

 Paco Camarelles


miércoles, 8 de marzo de 2023

INFORME ANUAL DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD, 2020-2021


El Informe Anual del Sistema Nacional de Salud tiene como finalidad proporcionar una visión sobre el estado de salud de la población y el funcionamiento del sistema sanitario público. Para ello presenta datos que caracterizan a la salud y a sus factores determinantes, así como relativos a la actividad que desarrolla el sistema, su estructura y sus recursos y la percepción que del mismo tiene la ciudadanía. Por tanto, constituye un elemento de gran utilidad para la orientación y mejora de las políticas y de las estrategias de protección de la salud individual y colectiva. Hoy comentamos en el blog el interesante Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2020-2021. Podéis acceder también al Resumen ejecutivo.


Si nos centramos en la salud y sus factores determinantes el informe destaca los siguientes aspectos relevantes:

  • La percepción positiva del estado de salud es alta en general y es inferior en las personas con un nivel de estudios básico e inferior. Tres de cada cuatro personas valoran como bueno o muy bueno su estado de salud, cifra que se reduce a una de cada tres en el grupo de 85 y más años.
  • La esperanza de vida disminuye en dos años y las mujeres presentan valores más altos de esperanza de vida y años de vida saludable. La esperanza de vida al nacer se sitúa en 82,3 años en 2020, produciéndose un descenso de más de 1 año en relación con 2019. Sigue siendo más alta en las mujeres, 85,1 años, aunque también han sufrido una mayor merma, 1,5 años, respecto al dato previo.
  • Las enfermedades con mayor carga de morbilidad analizadas comprenden las enfermedades respiratorias, cardiovasculares, trastornos mentales y tumores malignos.
  • Las principales causas de mortalidad son las enfermedades cardiovasculares y el cáncer:

  1.  Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer causan más del 50% de las  defunciones.
  2.   La mortalidad por tumores malignos ha disminuido un 20% en la última década.
  3.   El suicidio en 2020 fue la causa de 3.941 defunciones, 270 más que el año previo. Las tasas más elevadas las presentan los hombres de 75 y más años, 5 veces superiores a las de las mujeres en esa misma edad.


  • Los estilos de vida siguen siendo poco saludables.

  1. Un tercio de la población de 15 y más años consume alcohol habitualmente (al menos una vez por semana), siendo los hombres bebedores habituales el doble que las mujeres.
  2.  Dos de cada 10 adultos presenta obesidad y cinco de cada 10 exceso de peso, afectando más a las clases sociales menos acomodadas.
  3.   El 36% de la población de 15 y más años se declara sedentaria en su tiempo de ocio. El sedentarismo está más extendido entre las mujeres (40%) que entre los hombres (32%), y en las clases sociales menos favorecidas.

  • La cobertura de vacunación frente a la gripe en personas mayores aumenta, rompiendo la tendencia descendente de los años anteriores
  • Los medicamentos analgésicos son los más consumidos y los empleados para el tratamiento de la diabetes los que mayor importe suponen en receta médica.


Vistos los datos de prevalencia de consumo de tabaco, alcohol, sedentarismo y obesidad en España, son necesarias más políticas y  estrategias de protección de la salud individual y colectiva.
Paco Camarelles


lunes, 10 de febrero de 2020

Esperanza de vida libre de carga de enfermedad y estilos de vida.

Es importante vivir más, pero también lo es vivir libre de carga de enfermedad crónica o discapacidad. Estudios previos han demostrado que fumar, la inactividad física, la mala calidad de la dieta y el consumo de riesgo de alcohol contribuyen hasta a el 60% de las muertes prematuras, y a una pérdida de esperanza de vida que va de 7.4 a 17.9 años. Sin embargo, hay poca investigación sobre si la combinación de múltiples estilos de vida saludables puede relacionarse con la esperanza de vida libre de las principales enfermedades crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

El reciente estudio publicado en el BMJ Healthy lifestyle and life expectancy free of cancer, cardiovascular disease, and type 2 diabetes: prospective cohort study, examina cómo se relaciona un estilo de vida saludable con la esperanza de vida libre de enfermedades crónicas. Se trata de un estudio de cohortes de más de 110.000 profesionales sanitarios seguidos más de 30 años. Se han analizado los cinco estilos de vida saludables: nunca fumador, índice de masa corporal 18.5-24.9, actividad física moderada a vigorosa (≥30 minutos / día), consumo por debajo del consumo de riesgo de alcohol (mujeres: 5-15 g / día; hombres 5-30 g / día), y una puntuación más alta en el índice de calidad de la dieta (40% superior). Los investigadores han encontrado que la esperanza de vida libre de diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer a los 50 años fue de 23,7 años para las mujeres que no tenían ningún estilo de vida saludable, en contraste con los 34,4 años para las mujeres que tenían cuatro o cinco. En hombres oscilaban entre 23.5 y 31.1 años según los estilos de vida seguidos. Para los fumadores masculinos actuales que fumaban mucho (≥15 cigarrillos / día) o los hombres y mujeres obesos (índice de masa corporal ≥30), sus expectativas de vida libre de enfermedad representaban la proporción más baja (≤75%) de la esperanza de vida total a los 50 años. Concluyen que la adhesión a un estilo de vida saludable, en la mitad de la vida, se asocia con una mayor esperanza de vida libre de enfermedades crónicas importantes.




 
La adherencia a un estilo de vida saludable se asoció con una mayor esperanza de vida a los 50 años, libre de enfermedades crónicas importantes, de aproximadamente 7,6 años en hombres y 10 años en mujeres. La ganancia relativamente más importante es en la esperanza de vida libre de diabetes que la ganada libre de cáncer o enfermedad cardiovascular; esto fue consistente con el resultado de diferentes fracciones de atribución evitables para el estilo de vida relacionado con enfermedades específicas: el 90% de la diabetes, el 80% de las enfermedades coronarias, el 70% de la mortalidad cardiovascular y el 50% de la mortalidad por cáncer son atribuibles a seguir o no un estilo de vida saludable.

La población estudiada (profesionales sanitarios) era muy homogénea en su nivel educativo, alfabetización sanitaria, y estado socioeconómico, por lo que se  reducen los posibles factores de confusión residual y aumenta la validez interna de los hallazgos.

Los autores concluyen que sus hallazgos sugieren que la promoción de un estilo de vida saludable ayudaría a reducir las cargas sanitarias al reducir el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas, como cáncer, enfermedades cardiovasculares y diabetes, y extender la esperanza de vida libre de estas enfermedades. Las políticas públicas para mejorar estos estilos son fundamentales para mejorar la esperanza de vida, especialmente la vida libre de enfermedades crónicas.
 Paco Camarelles





lunes, 27 de enero de 2020

Perfil sanitario español 2019, muy fumadores y cada vez más obesos.


El European Observatory on Health Systems and Policies,  junto con la OCDE y la Comisión Europea, publican periódicamente los perfiles nacionales del State of Health in the EU. Estos proporcionan una visión concisa y políticamente relevante de la salud y los sistemas sanitarios de la UE, ya que analizan y comparan las características y los desafíos particulares de cada uno.

El informe State of Health in the EU España. Perfil sanitario nacional 2019 destaca que España tiene la esperanza de vida más elevada de la UE (83,4 años en 2017, lo que supone 2,5 años por encima de la media de la UE), y su desigualdad social en materia sanitaria es menos pronunciada que en muchos otros países (aun así, la brecha en la esperanza de vida por nivel educacional es de más de 4 años en el caso de los hombres y de 2 años en el de las mujeres). Sin embargo, gran parte de la vejez se vive con enfermedades crónicas y discapacidades, lo que incrementa la demanda de los sistemas sanitarios y de cuidados de largo plazo. Casi el 60 % de los españoles de 65 años o más padece al menos una enfermedad crónica, y más de uno de cada cinco sufre alguna limitación en las actividades de la vida diaria. El gasto sanitario per cápita en España es más de 15% inferior a la media de la UE. Aunque la mayor parte del gasto está financiado públicamente, el gasto directo de las familias representa un porcentaje mayor que la media de la UE. El sistema sanitario español se basa en un sólido sistema de atención primaria, pero la creciente demanda de servicios derivada del aumento constante de las enfermedades crónicas podría requerir un uso mayor y más eficiente de los recursos.



Con respecto a los factores de riesgo el informe nos dice que más de un tercio de las muertes en España pueden atribuirse a factores de riesgo por comportamiento, entre los que se incluyen el consumo de tabaco, los riesgos asociados con la alimentación, el consumo de alcohol y la poca actividad física, una proporción, no obstante, ligeramente menor que la media de la UE. Alrededor del 16 % (67 000) de todas las muertes en 2017 puede atribuirse únicamente al tabaquismo (directo y pasivo). Se calcula que los riesgos relacionados con la alimentación (por ejemplo, la escasa ingesta de frutas y hortalizas y un consumo elevado de azúcar y sal) suponen el 12 % (52 000) de todas las muertes. Alrededor del 8 % (32 000) de las muertes puede atribuirse al consumo de alcohol y el 2 % (9 500) a la escasa actividad física.

Si bien las tasas de tabaquismo disminuyeron en los últimos quince años, más de uno de cada cinco adultos españoles (22 %) seguía fumando a diario en 2017, lo que representa una proporción superior a la media de la UE (19 %). Los índices de obesidad aumentaron en España: en 2017, uno de cada seis adultos (17 %) sufría obesidad, también por encima de la media de la UE (15 %). Por el contrario, el consumo de alcohol es relativamente bajo y el porcentaje de adultos que refieren un consumo elevado de alcohol está entre los más bajos de Europa (9 %).

El informe concluye diciéndonos que la atención primaria sigue siendo un elemento central del sistema sanitario español en el que médicos y enfermeros proporcionan asistencia a toda la población, así como servicios de prevención y promoción de la salud a niños, mujeres y personas mayores. No obstante, las crecientes exigencias para el sistema de atención primaria derivadas del envejecimiento de la población pueden hacer necesario un uso mayor y más adecuado de los recursos. En abril de 2019 se adoptó un nuevo Marco Estratégico para la Atención Primaria y Comunitaria que incluye un conjunto de ambiciosos objetivos, pero aún no se ha asignado el presupuesto para respaldar su aplicación.  
Paco Camarelles

lunes, 30 de diciembre de 2019

Pon Arte en tu vida para vivir más

El Arte en nuestra vida y la muerte: asociaciones entre  la participación en actividades artísticas y la mortalidad, es el interesante artículo publicado en el número navideño del BMJ 2019. The art of life and death: 14 year follow-up analyses of associations between arts engagement and mortality in the English Longitudinal Study of Ageing.

Este estudio exploró si la participación en actividades artísticas, como ir a museos o galerías de arte, exposiciones, teatro, conciertos y ópera, podría tener una asociación protectora de la supervivencia. Para ello han analizado la relación longitudinal entre la participación en actividades artísticas y la mortalidad a lo largo de un período de seguimiento de 14 años en una muestra representativa a nivel nacional de adultos de 50 años o más en Reino Unido. Los resultados mostraron una relación dosis-respuesta: el riesgo de morir en cualquier momento durante el período de seguimiento entre las personas que participan en actividades culturales con poca frecuencia (una o dos veces al año) fue un 14% menor que en aquellas que no participaron nunca; para aquellos que participaron con mayor frecuencia (cada pocos meses o más), el riesgo era un 31% menor. La asociación fue independiente de todos los factores de confusión identificados (demográficos, socioeconómicos, conductas en salud y sociales), se encontró en todas las causas principales de muerte y fue sólida para una amplia gama de análisis de sensibilidad (sin evidencia de moderación por sexo, estado socioeconómico o factores sociales).

imagen de Pixabay

Los autores nos explican en el articulo las posibles razones de su hallazgo. Este estudio fue observacional y, por lo tanto, no se puede suponer la causalidad. Pero, dentro de la investigación en salud, la participación en actividades artísticas podría estar vinculada a la longevidad al aliviar el estrés crónico y la depresión, y al proporcionar recursos de afrontamiento emocional, cognitivo y social que respalden los sistemas reguladores biológicos y las conductas saludables. La participación en las artes también es conocida por mejorar el capital social, que construye recursos individuales y colectivos, y para reducir la soledad, que está asociada con la mortalidad. El interés en las actividades artísticas puede apoyar la reserva cognitiva, y promueve la empatía, la percepción social y la inteligencia emocional, que están vinculadas a una mayor posibilidad de supervivencia. La participación en actividades artísticas podría ayudar a reducir los comportamientos sedentarios, que son predictores bien establecidos de la salud cardiovascular y la función inmune, y también podrían reducir los comportamientos de riesgo. El compromiso artístico está relacionado con un mayor sentido de propósito en la vida, que se asocia con una mejor función inmune y comportamientos más saludables. Además, la creatividad y la imaginación, que son una parte intrínseca del compromiso artístico, se han relacionado con una mayor probabilidad de supervivencia en la evolución de nuestra especie. Por lo tanto, existe una fuerte justificación teórica que subyace a la hipótesis de que el compromiso artístico podría estar relacionado con mayor posibilidad de supervivencia de las personas.

Para el que quiera profundizar en cuál es la evidencia sobre el papel de las artes en la mejora de la salud y el bienestar, debe consultar una revisión de alcance de 2019 publicada por la OMS. What is the evidence on the role of the arts in improving health and well-being? A scoping review (2019)

No hay ninguna duda, Pon  Arte en tu vida y recomiéndalo  a tus pacientes. 
Paco Camarelles

jueves, 3 de mayo de 2018

Impacto de los estilos de vida saludable en la expectativa de vida



Acaba de publicarse en la revista Circulation el interesante y clarificador estudio Impact of Healthy Lifestyle Factors on Life Expectancies in the US Population, que nos aporta datos significativos sobre como la adopción de estilos de vida saludables puede influir en nuestra expectativa de vida.

El estudio ha analizado los datos de dos cohortes de más de 120.000 personas que han sido seguidas durante 34 años en USA, y a las que se ha medido su estilo de vida saludable (no haber fumado nunca, IMC entre 18,5-24,9, actividad física moderada o vigorosa de más de 30 minutos al día, consumo de alcohol moderado, y el índice de dieta saludable), comparando estos estilos de vida con la mortalidad registrada. Si comparamos las personas que siguen 5 de estos estilos de vida con las que siguen 0, han encontrado menor cociente de riesgos instantáneos  o Hazard Ratio HR de mortalidad 0,26, menor HR de cáncer 0,18, y menor HR de enfermedad cardiovascular 0,18.    
La proporción de riesgo atribuible poblacional (incidencia de enfermedad que se evitaría en la población general si se eliminara la exposición al factor de riesgo.) de adherencia a 5 de los estilos de vida saludables fueron del 60.7%  para mortalidad por cualquier causa, el 51,7% para la mortalidad por cáncer, y del 71,7% para mortalidad por enfermedad cardiovascular.
La adherencia a los 5 factores relacionados con el estilo de vida saludable podría prolongar la esperanza de vida a los 50 años durante 14,0 años para mujeres (43 años frente a 29 a partir de los 50) y 12,2 en hombres adultos (37 años frente a 25) en comparación con personas que presentaban cero factores. como se puede ver en la ilustración de abajo. Los investigadores también encontraron que había una relación dosis-respuesta entre cada comportamiento de estilo de vida saludable individual y un menor riesgo de muerte prematura, y que la combinación de los cinco comportamientos saludables estaba relacionada con la mejor expectativa de años adicionales de vida.


En la discusión los autores nos dicen que su estimación de la esperanza de vida ganada adoptando un estilo de vida de bajo riesgo fue ampliamente consistente con estudios anteriores. Un estilo de vida saludable se asoció con  una estimación de una mayor esperanza de vida de 8,3 años (mujeres) y 10.3 años (hombres) en Japón, 17.9 años en Canadá, 13,9 años (mujeres) y 17,0 años (hombres) en Alemania. Y 14 años de diferencia en edad cronológica en el Reino Unido.

¿Y en España como estamos en estilos de vida saludables? Ranking de los países mas saludables del mundo. ¿Y España donde?

Paco camarelles

jueves, 23 de marzo de 2017

¿Sabes cuanto tiempo vas a vivir?


Saber cuándo te vas a morir podría ayudarnos a planificar nuestras vidas, pero este dato depende de a quien se lo preguntes. Es lo que escribe John Appleby recientemente en el BMJ Death clocks: How long have I got?
Las estadísticas nos informan de la esperanza de vida que tenemos al nacer, que está aumentado en los últimos años en muchos países. El estudio publicado recientemente en The Lancet Future life expectancy in 35 industrialised countries: projections with a Bayesian model ensemble  nos dice que probablemente la esperanza de vida de las mujeres coreanas romperá la barrera de los 90 años en 2030, situándose las españolas en un cuarto lugar con 88 años tras las mujeres de Francia y Japón. La buena noticia es que todos vivimos más tiempo. La mala noticia es que todos moriremos.... pero ¿cuándo? Nuestra herencia genética, el estilo de vida, la riqueza, el empleo y mas cosas (desde la educación hasta las drogas recreativas y el cuidado de la salud), son causas potenciales de variaciones alrededor de la esperanza de vida promedio. Las tablas de esperanza de vida al nacer nos dan una perspectiva poblacional, si queremos tener una perspectiva individual tenemos que ajustarlas a las características y las circunstancias de cada persona.  
El autor ha consultado distintos “Relojes de la muerte” on line que tras pedirle sus datos le han hecho una predicción de cuándo va a morir, variando entre los 67 y los 89 años. Es curioso entrar en los enlaces en los que el autor ha consultado cuando va a morir, algunos solo preguntan la edad y sexo (y aun así varían en su predicción)  mientras otros te preguntan muchas más cosas que se han relacionado con vivir más años como si estas casado o no, las horas que duermes, o si eres optimista, y así hasta 18 items el más extenso (MyLongevity). En la figura 1 se resumen los aspectos que contemplan los relojes de la muerte como datos personales (edad, sexo, IMC, historia genética, composición del hogar), estilos de vida (consumo de tabaco, alcohol, ejercicio, alimentación, si tienes coche propio y otros), ingresos (educación, salario, trabajo), aspectos médicos (salud mental, fármacos, Tensión Arterial, estado de salud, stress), y otros (país de residencia, eventos vitales adversos).

Las variaciones en las predicciones se podrían deber a las distintas tablas de esperanza de vida que utilizan los relojes, y a los modelos de predicción que utilizan, las variables consideradas y como se combinan para dar lugar a pronósticos individualizados. John Appleby afirma que, tal vez, la única conclusión segura es que los relojes de la muerte deben venir con una advertencia de salud: calcular su fecha de desaparición es algo serio y los resultados deben tomarse con muchas reservas.

Puedes hacer la búsqueda en español en Google con las palabras “test para saber cuánto tiempo vas a vivir”, y encontrarte con muchas opciones de calcular lo que te queda por vivir en español ¿Coincides con las conclusiones de John Appleby?.

Paco Camarelles