Mostrando entradas con la etiqueta obesidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta obesidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de marzo de 2026

¿Sirve realmente aconsejar perder peso? Lo que dice la evidencia científica

 

Un reciente artículo publicado en The BMJ,  Beyond body mass index: rethinking doctors’advice for weight loss, plantea una reflexión importante para la práctica clínica: quizá ha llegado el momento de replantear el enfoque centrado en el peso en el manejo de la obesidad.

Durante décadas, el consejo médico habitual para las personas con obesidad ha sido promover intervenciones de estilo de vida dirigidas a perder peso. Sin embargo, la evidencia acumulada sugiere que este enfoque tiene limitaciones importantes, tanto en su efectividad como en sus posibles efectos adversos.

  • Las intervenciones de estilo de vida producen poca pérdida de peso a largo plazo

Una revisión sistemática de ensayos clínicos mostró que las intervenciones dirigidas a perder peso mediante dieta, ejercicio y cambios conductuales logran una pérdida media de apenas 1,8 kg a los dos años en personas con IMC ≥25.  Esto indica que, en la mayoría de los casos, la pérdida de peso sostenida es difícil de conseguir con estas estrategias.

  • Perder peso no siempre se traduce en mejores resultados clínicos

Aunque las intervenciones intensivas de estilo de vida pueden mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, la evidencia disponible muestra que no reducen los eventos cardiovasculares ni la mortalidad. Esto sugiere que los beneficios del estilo de vida saludable pueden producirse independientemente del peso corporal.

  • El peso no es un buen indicador único de salud

La salud depende de múltiples factores. Estudios poblacionales han demostrado que los hábitos saludables (actividad física, alimentación, etc.) se asocian con menor mortalidad independientemente del peso. Por tanto, centrarse exclusivamente en el peso puede simplificar en exceso la complejidad del estado de salud. Una persona con IMC alto puede estar sana y el peso alto puede no ser un indicador de salud tan importante como tradicionalmente hemos considerado.

  • El enfoque centrado en el peso puede generar estigma

Los autores también advierten sobre los efectos negativos del estigma relacionado con el peso, que puede provocar como discriminación, estigmatización internalizada, trastornos de la conducta alimentaria, insatisfacción con el propio cuerpo. y problemas de salud mental. Además, el sesgo relacionado con el peso puede afectar a la calidad de la atención sanitaria.

Los daños relacionados con el sesgo por peso no solo están interconectados, sino que también se vinculan con otras desigualdades sociales basadas en factores como el género, la orientación sexual, la clase social y la etnia


  • Hacia una atención más centrada en la persona

Cada vez más guías clínicas recomiendan abordar la salud más allá del peso corporal. Entre las recomendaciones prácticas destacan:

  • pedir permiso antes de hablar sobre el peso
  • evitar lenguaje estigmatizante
  • no atribuir automáticamente los síntomas al peso
  • centrarse en resultados de salud relevantes para el paciente
  • promover hábitos saludables independientemente de la pérdida de peso.

El articulo incluye una interesante tabla con ejemplos de recomendaciones terapéuticas en guías internacionales sobre pérdida de peso, con beneficios y daños esperados. Y unos consejos sobre cómo proporcionar una atención compasiva y centrada en el paciente para personas con cuerpos de mayor tamaño.

Las intervenciones farmacológicas, incluidos los agonistas del receptor GLP-1, pueden reducir el peso y algunos desenlaces clínicos relevantes, pero se asocian con frecuentes efectos adversos gastrointestinales, y es esperable que el peso se recupere cuando los pacientes suspenden el tratamiento. Estos enfoques farmacológicos centrados en el peso plantean preocupaciones similares a las de las intervenciones sobre el estilo de vida en cuanto al posible estigma. Además, las indicaciones actuales para el tratamiento farmacológico de la pérdida de peso podrían incluir al 20-30 % de la población en la mayoría de los países, y su implementación requiere importantes consideraciones de salud pública.

  • El objetivo: mejorar la salud, no solo el peso

Los autores concluyen que el objetivo de la atención médica debe ser proporcionar cuidados de calidad adaptados a las necesidades y preferencias de cada persona, independientemente de su peso. Esto no significa dejar de promover hábitos saludables, sino desvincularlos del objetivo exclusivo de perder peso y enfocarlos en mejorar la salud y el bienestar.

El articulo también considera que las intervenciones estructurales de salud pública, como reducir las barreras para la actividad física y facilitar el acceso a una alimentación saludable, pueden ser más eficaces que los programas de estilo de vida dirigidos individualmente para mejorar la salud de las personas con mayor peso.

El consejo médico sobre una alimentación saludable y la actividad física sigue siendo relevante, ya que puede contribuir a mejorar la salud. El objetivo principal es ofrecer una buena atención independientemente del peso, lo que no significa atender menos, sino más bien discutir los beneficios, los posibles daños y aquello que es importante para el paciente.

Paco Camarelles

domingo, 8 de febrero de 2026

Todos gordos (con perdón). Un libro de Julio Basulto que no te puedes perder.

El próximo día 11 de febrero 2026, Julio Basulto presenta su nuevo libro  Todos gordos (con perdón) | Penguin Libros en Madrid. Ver Presento "Todos gordos (con perdón)" en Madrid el 11 de febrero - Julio Basulto

Y no se anda muy desencaminado Julio cuando afirma que vamos hacia una sociedad con un alto porcentaje de obesidad. Según el reciente artículo de JAMA US State-Level Prevalence of Adult Obesity by Race and Ethnicity From 1990 to 2022 and Forecasted to 2035 | Public Health | JAMA | JAMA Network la obesidad en EE. UU. aumentó de ~19,3 % (1990) a ~42,5 % (2022) y se proyecta que alcance ~46,9 % para 2035. Aunque existen grandes diferencias según raza y etnia, sexo, edad y estado, la prevalencia de la obesidad es elevada y se prevé que continúe aumentando en todos los grupos.

Y tampoco esta desencaminado en destacar la importancia de hacer un enfoque comunitario de las causas y soluciones de la obesidad, como apuntan en el artículo de la revista Circulation Socioeconomic and Structural Barriers to Addressing Obesity in Communities: A Scientific Statement From the American Heart Association | Circulation



El Prólogo de la obra lo ha escrito nuestra compañera del grupo EPS del PAPPS Carmen Cabezas y no tiene desperdicio. Todos gordos - Julio Basulto

Tienen ante ustedes el nuevo libro de Julio Basulto, uno de los principales dietistas-nutricionistas de nuestro país. Y uno de los mejores comunicadores. Seguramente les habrá llamado la atención su título “Todos gordos”, llamativo como el de la mayoría de sus 10 libros anteriores (escritos sólo o en compañía), y, como los otros, lleno de sabiduría y conocimiento científico destilado, y también de ingenio, humor y ejemplos ocurrentes y precisos.

Hay muchos motivos para leerlo cuanto antes mejor. Les voy a resaltar alguno de ellos.

  • El primero es que trata de un tema de acuciante interés. Según la web de la Organización Mundial de la Salud en 2022 alrededor del 16 % de los adultos de 18 años o más en todo el mundo tenían obesidad, siendo más del doble de la de 1990. Al mismo tiempo, pasó del 2 % de los niños, niñas y adolescentes de 5 a 19 años en 1990 (31 millones), al 8% en 2022 (160 millones). La carga de mortalidad relacionada con ella y los costes asociados quedan muy bien recogidos en el libro. El tsunami sindémico de la obesidad del que nos habla el autor exige respuestas urgentes, multinivel y que impliquen sobre todo a las políticas públicas.
  • Segundo: Como también recoge la OMS y profundiza muy bien el libro, “en la mayoría de los casos, la obesidad es una enfermedad multifactorial que se debe a un entorno obesogénico, factores psicosociales y variantes genéticas. El entorno obesogénico que exacerba la probabilidad de la obesidad en individuos, poblaciones y en diferentes entornos está relacionado con factores estructurales que limitan la disponibilidad de alimentos saludables y sostenibles a precios asequibles a nivel local, la falta de situaciones en la vida cotidiana de la población en las que sea fácil y seguro realizar alguna actividad física y la ausencia de un entorno legal y reglamentario adecuado”. Como recoge el autor y como llevamos insistiendo desde hace décadas en salud pública, el código postal importa más que el genético y los determinantes sociales y comerciales de la salud son enormemente importantes. La obesidad es una enfermedad en muchas ocasiones ligada a la pobreza (la pobresidad de la que se habla en el libro) y, si no se cambian las condiciones de vida de las personas y el entorno en que viven, es muy difícil encontrar soluciones a largo plazo. El sistema alimentario y su influencia actúan además de forma diferencial según el nivel de estudios y la clase social y es clave actuar, por un lado, para regularlo a nivel político y por otro para dotar de herramientas a las personas para minimizar su efecto. El libro ayuda a entender estas influencias, así como las de las redes sociales y las de los y las influencers, para desenmascararlas y poder protegerse frente a ellas.
  • Tercero porque es esencial no estigmatizar ni culpabilizar a las víctimas, y, al mismo tiempo, ayudarlas en una situación en que, si no se actúa a tiempo, tendrán perjuicios para su salud. Como ya hemos comentado y se insiste en el libro la persona con obesidad no tiene la culpa de la situación (ya hemos visto como hay agentes a diversos niveles que tienen la mayor parte de la responsabilidad) y hay que evitar el estigma y la presión estética, pero eso no quiere decir que se nieguen los efectos que tiene para la salud. Si no se actúa para prevenir o controlar la obesidad, la persona que la padece probablemente morirá, antes que otras personas de su misma edad. El libro proporciona estrategias actualizadas de cómo plantearse objetivos para prevenir y abordar la obesidad centrándose en ganar salud, mantener un estilo de vida saludable, con una alimentación basada en plantas y respetuosa con el medioambiente, con la práctica de actividad física y ejercicio, cuidando del sueño y fomentando las relaciones sociales. El foco no es el peso sino la vida saludable y eso incluye disfrutar de ella. También reconoce el importante papel que juegan los profesionales sanitarios, entre ellos los y las dietistas-nutricionistas y la necesidad de estrategias multinivel y de una respuesta adecuada, respetuosa y basada en la evidencia del sistema sanitario.
  • Cuarto motivo para leer el libro: se lo pasarán bien. Julio Basulto escribe de una manera clara, directa, concreta y divertida, sin dejar de basarse siempre en la mejor evidencia (miren la enorme cantidad de referencias bibliográficas de primer nivel referenciadas). Por tanto, aprenderán (y mucho) de una forma rápida y ágil, conceptos útiles y necesarios para la vida.
  • Quinto, porque tendrán tema de conversación para muchos días. Podrán opinar con conocimiento sobre el ayuno intermitente, los suplementos nutricionales, o si el desayuno es la comida principal del día…por poner algunos ejemplos.

Podría seguir con muchos más motivos (el libro refuerza la importancia de no fumar, de no consumir bebidas azucaradas y limitar al máximo los ultraprocesados, etc. aspectos todos en los que vale la pena profundizar), pero me centraré en un último motivo. El libro insiste en la importancia de los pequeños cambios y en la posibilidad de la acción en todos los niveles: como personas, como familias, como profesionales y como sociedad. Y es una llamada a la acción y a un pesimismo esperanzado. Julio Basulto cita esta frase de José Saramago: “Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay”. Existe una corriente de pensamiento que habla del “pesimismo esperanzado”, con pensadores como J.R.R. Tolkien, Mary Shelley y Albert Camus, que muestra que el pesimismo está estrechamente vinculado a una tradición de activismo moral y político, en la que el pesimismo no implica la pérdida de coraje o la falta de deseo de luchar por un mundo mejor; por el contrario, se basa en ellos. Necesitamos activistas esperanzados para nuestro mundo (en crisis desde su inicio, y ahora abrumado por las guerras – en que el hambre es un arma más, una de las más crueles- , los genocidios, las crisis políticas, las emergencias climáticas y mediambientales, etc.). Este libro nos da herramientas para afrontar de una manera realista y con esperanza este importante problema de salud, y para contribuir desde nuestro lugar a su mejora. Espero que disfruten y aprendan mucho con él.

También podéis oír la entrevista que Carles Mesa le ha hecho a Julio sobre el libro en Julio Basulto, nutricionista

Paco Camarelles


Imagen tomada de Socioeconomic and Structural Barriers to Addressing Obesity in Communities: A Scientific Statement From the American Heart Association | Circulation

sábado, 22 de noviembre de 2025

OBESIDAD INFANTIL: LOS NÚMEROS CANTAN DE NUEVO

 

El nuevo Informe COSI 6ª Ronda (2022–2024) es claro: La Obesidad Infantil persiste como una Amenaza Seria en la Región Europea de la OMS.

En 2007 se inició la primera recogida de datos y evaluación bianual en 13 países de la región europea de la OMS. España se incorporó al proyecto en 2009 y en la edición actual se ha batido el récord con 48 países, incluyendo entre los “novatos” realidades tan diversas como Ucrania o Suiza.



La Sexta Ronda de la Iniciativa Europea de Vigilancia de la Obesidad Infantil , COSI por el acrónimo de las siglas en inglés de Childhood Obesity Surveillance Initiative , llevada a cabo entre 2022 y 2024, proporciona datos cruciales basados en mediciones estandarizadas de aproximadamente 470.000 niños de 6 a 9 años.

Los hallazgos confirman que la obesidad infantil sigue siendo una seria amenaza para la salud pública. En el grupo de 7 a 9 años, uno de cada cuatro niños (25%) padecía sobrepeso (incluida la obesidad), y el 11% obesidad. Esta prevalencia fue más alta en niños (27% sobrepeso, 13% obesidad) que en niñas (23% sobrepeso, 9% obesidad).

Persisten grandes disparidades geográficas, con prevalencias de sobrepeso que varían del 9% al 42%, y de obesidad entre el 3% y el 20%. Los países mediterráneos encabezan el ranquin ( Chipre, Italia, Grecia, Croacia , Malta y España) Aunque se observó una tendencia a la estabilidad en los 28 países que participaron en ambas rondas, los cambios significativos en la prevalencia se inclinaron más frecuentemente hacia incrementos que hacía disminuciones.

Por primera vez, el informe incluyó datos sobre la prevalencia de delgadez (3% global), destacando que algunos países de Europa Oriental y Asia Central se enfrentan a la doble carga de la malnutrición (desnutrición coexistiendo con sobrepeso y obesidad).

En cuanto a los determinantes conductuales:

  • Dieta: Los hábitos dietéticos poco saludables son comunes. Menos de la mitad (46%) consume fruta fresca diariamente, y menos de un tercio (32%) consume verduras al menos una vez al día. La ingesta frecuente (>3 días/semana) de dulces (41%) y bebidas azucaradas (29%) es notable. Es fundamental el hallazgo de que casi dos tercios (66%) de los padres con hijos con sobrepeso subestimaron el estado ponderal de sus hijos.
  • Actividad y Sedentarismo:  Sólo el 53% de los niños se desplaza activamente a la escuela, y casi todos juegan activa o vigorosamente al menos una hora diaria (94% entre semana). No obstante, el sedentarismo es elevado: el 42% pasa al menos dos horas al día frente a la pantalla los días laborables (78% los fines de semana). Los hábitos alimentarios más saludables se correlacionan generalmente con un mayor nivel educativo parental.


La alta y persistente prevalencia de la obesidad infantil subraya la necesidad urgente de una acción política integral y multisectorial a nivel internacional, nacional y local para crear entornos más saludables y aplicar intervenciones efectivas en que la atención primaria tiene un rol proactivo vital. 

Joaquim Guasch Bosch (1,2,3). Montserrat Romaguera Bosch (1,2,3,4)

1.Especialista de medicina familiar y comunitària. 2.Especialista en medicina de la actividad física y el deporte. 3.Miembro del grupo de Trabajo “exercici i salut “ de Camfic. 4.Coordinadora de los grupos de Trabajo de Camfic y de Semfic de actividad física

lunes, 13 de enero de 2025

OBESIDAD INFANTIL E INACTIVIDAD FÍSICA: SEGUIMOS EN NÚMEROS ROJOS

 

OMS Europa publica periódicamente un anuario donde recopila los datos más relevantes en intervenciones transversales  de cada país para fomentar la actividad física  de la ciudadanía que redundan en mejorar su salud en todas las etapas vitales y colectivos. VER Physical activity factsheet - Spain 2024

La síntesis de 2024, que ha visto la luz recientemente , destaca que en España solo el 7% de las niñas entre 6 y 9 años alcanza los requerimientos de un mínimo de 1 hora al día de actividad física todos los días de la semana, mientras que en niños de la misma edad es del 41%.  La brecha de género también se observa en la adolescencia.


El documento menciona que nuestro país recibió en 2022 9.000.000 de euros de fondos de la Unión Europea para invertir en un plan llamado “Deporte seguro, saludable e inclusivo”, pero se remarca que no existe financiación específica en políticas transversales en educación, deporte, mejora del entorno, planificación urbanística ni de transporte y que en el entorno escolar , el tiempo curricular de la asignatura de educación física  es todavía insuficiente ( 2,5 horas en primaria y 3 en secundaria) y sigue sin fomentarse la actividad física en el aula, en actividades extraescolares  o en desplazamientos. También se  destaca que en las campañas mediáticas de promoción no se cuenta con personajes referentes para seducir a la ciudadanía.



Paralelamente Lancet ha publicado el interesante articulo National-level and state-level prevalence of overweight and obesity among children, adolescents, and adults in the USA,1990-2021, and forecasts up to 2050. Un estudio financiado por la fundación Bill &Melinda Gates en que extrapolando la prevalencia creciente  de obesidad en Estados Unidos entre 1990 y 2021 se estima su proyección para 2050 y los números pintan un futuro muy pesimista.

Si en 2021 sobrepeso y obesidad afectaban a 15,1 millones de niños , 21,4 millones de adolescentes y 172 millones de adultos ( hasta el 80,6% de hombres en Dakota del Norte y 79,9 de mujeres en Mississippi)  se prevé que dentro de 25 años la pandemia alcance a 1/3 de los adolescentes y 2/3 de los adultos , principalmente a los Estados del Sur con las dramáticas consecuencias en la salud individual y colectiva , la carga de enfermedad y costes sanitarios y sociales que implicaría. 

Loa autores abogan por un enfoque poliédrico, principalmente en el abordaje comunitario y la gestión en equidad para frenar y revertir esta tendencia.

Dado que ese país es un espejo antropológico para el nuestro, como dice el refrán “cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas a remojar”. Es cierto que estamos en números rojos, pero la medicina de familia debe ser líder  en el abordaje multidisciplinar de los estilos de vida, en formación a profesionales sanitarios , investigación y promoción de la salud, sensibilización a ciudadanía y en asesoramiento de instituciones que diseñan las políticas  que afectan a la salud pública .

 Dra Montserrat Romaguera. Médico de familia y médico del deporte. Coordinadora y miembro de los grupos de Trabajo ejercicio físico y salud de Camfic y Semfyc.Institut Català de la Salut (Alt Pirineu- Aran).

Dr David Riba Torrecillas. Médico de familia. miembro de los grupos de Trabajo ejercicio físico y salud de Camfic  y Semfyc.Institut Català de la Salut (Alt Pirineu- Aran).

 


martes, 29 de octubre de 2024

ESTUDIO ALADINO 2023 sobre alimentación, actividad física y obesidad infantil: ¿Qué hay de nuevo?

 

Desde 2011, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), vinculada a la iniciativa de Vigilancia de la Obesidad Infantil (COSI) de la oficina Europea de la OMS, cuantifica y evalúa la prevalencia de la obesidad infantil en España, a través del ESTUDIO ALADINO.  Hace unas semanas ha publicado la evaluación de 2023 (5 páginas ALADINO_AESAN.pdf), obtenido de una muestra de 12.678 niños entre 6 y 9 años. Los resultados son muy similares a los anteriores, con una muy discreta tendencia a la mejora. Como resumen podemos destacar:

  • Más de 1/3 de niños entre 6-9 años padece obesidad o sobrepeso
  • La obesidad y el sobrepeso son más prevalentes en entornos con ingresos familiares bajos (inferiores a 18.000 € al año)
  • La obesidad y la obesidad severa (mórbida) son más prevalentes en el sexo masculino (17,3% en niños y 14,3% en niñas; 4,8% en niños y 2,4% en niñas). En el estudio de sobrepeso (alrededor de un 20% de la población estudiada) no se observan diferencias respecto al sexo
  • En niños, el porcentaje de obesidad y de sobrepeso se incrementa con la edad, mientras que en niñas este fenómeno solo se produce cuando hay obesidad
  • Los niños con mayores ingresos en su núcleo familiar (más de 30.000 € al año) son los que más fruta y verdura consumen, también desayunan algo más que una bebida (algún alimento solido) y consumen menos refrescos azucarados
  • El 30% de los escolares pasa más de 2 horas al día utilizando pantallas en tiempo de ocio. estableciéndose una relación inversamente proporcional según el nivel de renta (el 41,4% entre los más desfavorecidos versus el 22,8% entre los más privilegiados)
  • Físicamente son más activos los niños que las niñas. Al crecer se incrementa el comportamiento sedentario en ambos sexos.

En las conclusiones los autores evidencian la brecha que generan las desigualdades en salud y proponen el desarrollo de políticas públicas que aseguren pautas de alimentación saludables universales para la población escolar, aunque sin entrar en detalles concretos. Estos datos nos hacen ser pesimistas respecto a la eficacia de las medidas tomadas desde 2011 hasta la fecha actual. Este contraste supone la cronificación del exceso de peso en escolares de familias vulnerables y un aumento de la desigualdad en salud entre niños y niñas de estas familias respecto a las de mayor renta.

 La reducción de la obesidad y el sobrepeso infantil supone un tímido avance en la situación, si bien estas cifras continúan siendo muy elevadas y persisten las diferencias atribuibles a las características económicas de las familias.  El estancamiento en estos colectivos subraya la necesidad de desarrollar políticas públicas que aseguren unas pautas de alimentación saludables universales para toda la población escolar. Es necesario mejorar la educación nutricional en escuelas y familias, así como regular la publicidad según protocolos de buenas prácticas y al mismo tiempo fomentar la actividad física.

 A nivel escolar se debería incrementar la actividad física facilitando los desplazamientos activos, ofreciendo un número superior de clases semanales de educación física en el currículum escolar y proponiendo actividades extraescolares no competitivas gratuitas y desde el entorno sanitario conocer y aconsejar sobre los activos en salud que ofrece la comunidad para la práctica de ejercicio, sobre todo los más asequibles si pensamos en las familias con menos recursos.

Como profesionales tenemos el reto de conseguir implicar a las familias, escuelas y centros de salud en la mejora de sus hábitos y la incorporación de nutricionistas en atención primaria es clave.

 ESTUDIO ALADINO 2023 sobre alimentación, actividad física y obesidad infantil: MÁS DE LO MISMO

Montserrat Romaguera Bosch 1,3,4. David Riba Torrecillas 1,3,4. Alex  Pérez Caballero 2,3

Violeta  Ramírez Arroyo 1,5

1 médico de familia

2 nutricionista

3 grupo exercici i salut de Camfic

4 grupo actividad física y salud de Semfyc

5 grupo de trabajo de nutrición de Semfyc

 

 

jueves, 21 de marzo de 2024

Guía GIRO: Guía española del manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas.

 

Catorce sociedades científicas, entre ellas, la semFYC, han lanzado la guía pionera en España GIRO, “Guía española del manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas”, un documento que recopila información actualizada sobre el manejo de la obesidad para analizar necesidades que no están siendo satisfechas y plantear recomendaciones que permitan solucionarlas en el contexto de la práctica clínica de este país. Siendo actualmente del 23% la prevalencia de obesidad en población adulta en España, y con una previsión de que la obesidad en adultos afectará al 35% de las mujeres y al 39% de los hombres en Europa para 2035, la guía GIRO destaca la necesidad urgente de intervenciones y estrategias efectivas. Ver noticias semFYC


Los autores dejan claras, desde el principio, algunas ideas sobre la obesidad:

  • La obesidad no es una enfermedad moral, y no es un vicio del paciente
  • La obesidad es una puerta abierta a la inequidad y a la discriminación a lo largo del proceso asistencial.
  • Nuestra sociedad actual es profundamente obeso génica, favoreciendo un estilo de vida sedentario y dietas poco saludables y densamente energéticas.
  • No hay que obviar las condiciones económicas, culturales, genéticas, educativas y sociales, así como la propia condición de enfermedad y los tratamientos médicos que pueden tener efectos en los cuerpos y en su peso,
  • La persona no escoge la obesidad, la obesidad la escoge a ella. En paralelo, las creencias sesgadas, los prejuicios y los estigmas relacionados con la obesidad afectan tanto a la calidad de vida de las personas que viven con ella como a su entorno. Pero, aún más preocupante, también influyen de manera negativa en la calidad de la atención médica que reciben las personas con obesidad.
La Guía consta de 5 bloques: bloque 1 focalizado en epidemiología y el reconocimiento de la obesidad como patología crónica; bloque 2, relativo a la evaluación de la obesidad y la composición corporal; bloque 3, referente al tratamiento de la enfermedad. El 4 bloque está orientado a recoger recomendaciones de manejo para poblaciones y perfiles de personas con obesidad con características especiales (edad, presencia de comorbilidades, etc.). El 5, y último bloque, está dedicado a las necesidades por cumplir y los retos futuros a afrontar para la implementación de esta Guía en práctica clínica.

Para la Guía incluye un total de 121 recomendaciones. De ellas, 32 mantienen la clasificación de la evidencia de la GPC de Canadá de 2020 Obesity in adults: a clinical practice guideline. Para las nuevas recomendaciones elaboradas para esta Guía, los autores afirman que han usado GRADE, aunque no hay rastro de como llegan a los juicios de calidad de la evidencia ni de las recomendaciones. Parece más un juicio cualitativo de la evidencia ya que no realizan un proceso sistemático, o no está accesible. Una perdida de oportunidad que le resta valor a la Guía.

La Guía Giro tiene un enfoque principalmente clínico, y desde el PAPPS de semFYC creemos que este enfoque siempre tiene que ir acompañado de estrategias que vayan más allá, como los cambios de estilo de vida, pero también en las políticas fiscales para promover una alimentación saludable que incentive la elección individual de alimentos con contenido reducido de grasa, azúcar y sal. Además, deberían aplicarse políticas adecuadas que favorecieran la responsabilidad individual (comer sano y movernos más) mediante campañas de promoción de estilos de vida saludables. ¿Podrán los nuevos fármacos frenar la epidemia mundial de la obesidad y el sobrepeso?

Paco Camarelles

lunes, 18 de marzo de 2024

Actualización en obesidad y otras formas de malnutrición 2024

 

La celebración reciente del Dia Mundial de la Obesidad de la OMS el 1 de marzo de 2024, es motivo suficiente para actualizarnos en este tema de plena actualidad clínica, social y mediática.   

Los datos y cifras de la obesidad a nivel mundial son contundentes:

  • En 2022, una de cada ocho personas en el mundo era obesas.
  • Desde 1990, la obesidad se ha duplicado con creces entre los adultos de todo el mundo, y se ha cuatriplicado entre los adolescentes.
  • En 2022, 2500 millones de adultos (18 años o más) tenían sobrepeso. De ellos, 890 millones eran obesos.
  • En 2022, el 43% de los adultos de 18 años o más tenían sobrepeso, y el 16% eran obesos.
  • En 2022, 37 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso.
  • En 2022, más de 390 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años tenían sobrepeso, de los cuales 160 millones eran obesos.

La malnutrición tiene diversas caras, desde la obesidad hasta la desnutrición (emaciación, retraso del crecimiento e insuficiencia ponderal), los desequilibrios de vitaminas o minerales, el sobrepeso, y las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación.

Un estudio de investigación publicado en The Lancet (Worldwide trends in underweight and obesity from 1990 to 2022: a pooled analysis of 3663 population-representative studies with 222 million children,adolescents, and adults), recopila datos de más de 3.600 estudios y analiza la evolución de obesidad y el bajo peso en el mundo entre 1990 y 2022, y revela una consolidación de dos fenómenos paralelos: mientras caen las cifras de insuficiencia ponderal, gana terreno la obesidad, tanto en países ricos como aquellos de bajos ingresos.


La buena noticia es que, en la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en 2022, los Estados Miembros de la OMS adoptaron el plan mundial de la OMS para frenar a la obesidad, con el que se prestará apoyo a las medidas que se tomen en los países hasta 2030. Por el momento, 31 países han decidido aplicar este plan para poner fin a la epidemia de obesidad. Estas son las principales intervenciones recomendadas:

  • Medidas para fomentar las prácticas saludables desde el primer día, como la promoción, la protección y el apoyo para la lactancia materna.
  • Legislación sobre las prácticas perjudiciales de comercialización a los niños de alimentos y bebidas.
  • Políticas aplicables a la alimentación y la nutrición en las escuelas que incluyan, por ejemplo, iniciativas para regular la venta de productos ricos en grasas, sal y azúcares en la cercanía de las escuelas.
  • Políticas fiscales y de precios para fomentar la alimentación saludable.
  • Políticas sobre el etiquetado nutricional.
  • Campañas de sensibilización y formación para la población relativas al ejercicio y la alimentación saludable.
  • Normas aplicables a la actividad física en las escuelas.
  • Integración de los servicios de prevención y control de la obesidad en la atención primaria.
 

No solo hay que vigilar la salud a través del peso, hay que vigilar el estilo de vida. Nos lo dice nuestro compañero Juan Revenga. Y también nos informa sobre el valor de medir el IMC índice de Masa Corporal. "Controlar tu salud a través del peso no está mal, pero mucho mejor está controlarla a través de los hábitos de vida". VER VIDEO

Paco Camarelles

lunes, 8 de enero de 2024

Obesidad y Diabetes: ¿Será suficiente con los nuevos fármacos?

 

Una reciente editorial de la revista The Lancet:  Treating obesity and diabetes: drugs alone are not enough nos aporta reflexiones sobre la comercialización de nuevos fármacos para el tratamiento de la obesidad y la diabetes. Estas son sus líneas argumentales principales:

  • La prevalencia mundial de la obesidad alcanzará la escandalosa cifra de 1000 millones de personas en 2030, y las políticas de Salud Pública para frenar esta escalada no consiguen controlar el problema. Para los pacientes que padecen obesidad, y que han probado con poco éxito otros abordajes, se abre una brecha de optimismo ya que la toma de un fármaco puede cambiar su vida.
  • Nuevos fármacos como la Retatrutide (triple antagonista de la GLP-1, GP y receptores glucagon) se ha ensayado con resultados notables en reducción de peso (reducción hasta un 24,2%), y va a competir con la Semaglutida y la  Tirzepatide en la feroz y competitiva carrera para comercializar el fármaco más eficaz para perder peso. Millones de euros están en juego. 
  • Las dudas sobre su seguridad son motivo de estudio (JAMA pancreatitis, obstrucción intestinal….), y no tenemos datos de su seguridad  a largo plazo. Hay otros potenciales efectos adversos como alopecia e ideación suicida en consideración (FDA)
  • ¿Dónde ponemos el dintel para empezar a tratar la obesidad: IMC 35?, y ¿Qué hacemos con  los pacientes que están entre un IMC entre 25-35 y que quieran usar los fármacos para perder peso?
  • ¿Quién puede asumir el costo de perder peso (300-1200 dólares al mes en USA)?, sobre todo si sabemos que tras dejar el tratamiento se recuperan las dos terceras partes de lo perdido. ¿Será un tratamiento para toda la vida?


Pero hay otros aspectos importantes sobre los nuevos fármacos sobre los que habla la editorial:

  • La desigualdad aumentará entre aquellos que pueden pagar (y con menos necesidades) y aquellos con mayores cargas de enfermedad en los grupos más desfavorecidos socialmente y en los países más pobres.
  • La obesidad es producto no sólo de las circunstancias y el comportamiento de un individuo, sino también de la sociedad en general, moldeada por los mercados mundiales de alimentos y los acuerdos comerciales. Se necesitan enfoques multidimensionales para frenar los efectos del entorno obesógenico, particularmente contra una industria internacional que promueve la sobreproducción de alimentos y bebidas baratos. Ver LA ILUSIÓN DE LA ELECCIÓN de los alimentos que comemos. Por qué alguien ya decidió que comerás en el almuerzo
  • Es necesario aumentar la actividad física; Caminar y andar en bicicleta para ir al trabajo o a la escuela debería normalizarse y hacerse más fácil y seguro. Es necesario implementar impuestos al azúcar y restricciones a la comercialización de alimentos ultra procesados con alto contenido energético y graso. La prevención debe ser la base sobre la que se sustenta todo lo demás.

Muchas dudas y reflexiones sobre los nuevos fármacos que ya, hace un año, se comentaron en la editorial de la revista Atencion Primaria ¿Podrán los nuevos fármacos frenar la epidemia mundial de la obesidad y el sobrepeso?



Paco Camarelles

Mas sobre obesidad 

lunes, 12 de junio de 2023

Geografía de la obesidad en el mundo

 

Se ha publicado recientemente el atlas de obesidad 2023 en la página web World Obesity. En el atlas se han actualizado datos de la prevalencia de obesidad en todo el mundo y se analizan tendencias de impacto con expectativas al 2035, en que se estima un escenario muy pesimista por su incremento y por los gastos sanitarios que comportará.

En un documento de 232 páginas se analiza país por país, destacando que en España la prevalencia esperada de obesidad será en adultos del 37% (página 194), lo que conllevará un aumento de gastos sanitarios, de muertes prematuras y de absentismo laboral entre otras consecuencias (Economic impacts of overweight and  obesity: current and future estimates for 161 countries). Cabe destacar también la previsión de un incremento en la obesidad infantil en la próxima década en todo el mundo y en nuestro país del 2.5% anual.  

El manual clasifica a modo de ranking los países según las intervenciones que se están llevando a cabo para frenar estas tendencias. Suiza, Finlandia y Noruega encabezan este listado, mientras que España ocupa el puesto 51 de los 183 países.

A pesar de que el documento nos reconoce intervenciones, como el impuesto sobre las bebidas azucaradas implantado en Cataluña, queda mucho camino por recorrer y la Atención Primaria debe liderar el abordaje con intervenciones comunitarias para favorecer la mejora de la alimentación de la población y de la práctica de actividad física para mejorar la salud y la calidad de vida en el país con la mayor expectativa de vida de Europa. 

Declaración de Zagreb 

En la cumbre de Zagreb (Croacia), y auspiciado por las esposas de los distintos líderes europeos, vio la luz esta declaración de intenciones para hacer frente a la epidemia de la obesidad infantil en Europa, a la vista del último informe COSI ya comentado en este blog (Quinto informe COSI. Childhood Obesity Surveillence Initiative, OMS Europa), y ante la evidencia de que en Europa mueren cada año a consecuencia de la obesidad 1,2 millones de personas, lo que representa un 13% de los fallecimientos y que durante la COVID los individuos obesos presentaron peor pronóstico y mayor número de ingresos en UCI. 

Sus propuestas no aportan novedades a las estrategias de intervenciones comunitarias en alimentación, fomento de la lactancia materna y promoción de la actividad física, principalmente en actividades al aire libre como el fomento de los carriles bici y de los desplazamientos activos. Ni se menciona el necesario incremento de horas lectivas de actividad física, ni la promoción de deporte extraescolar.

Si hace unos meses felicitábamos en este mismo blog la propuesta de la Fundación Gasol “En buen plan” con iniciativas transversales para frenar la epidemia de obesidad infantil , como miembros del grupos de trabajo de actividad física y profesionales de la Atención Primaria, consideramos “light” esta declaración de OMS Europa que no implica cambios legislativos ni marca un paquete mínimo de intervenciones ( desde la regulación de la publicidad, al control de precios y del IVA de alimentos saludables o inscripción a polideportivos , al fomento real de los desplazamientos saludables).

Si queremos afrontar el reto de la pandemia del siglo XXI precisamos un abordaje global con mejores herramientas y con el compromiso de que los profesionales de la atención primaria queremos cambiar los colores de los atlas de este mundo globalizado. 

Dra Montserrat Romaguera. Médico de Familia. Tutora Unidad Docente Metropolitana Nord (Barcelona).  Coordinadora grupos de trabajo de actividad física de Camfic y Semfyc

Dra Marta Buela. Médico de Familia. Tutora Unidad Docente Metropolitana Nord (Barcelona).  Miembro del trabajo de actividad física de Camfic

 


domingo, 4 de diciembre de 2022

¿Podrán los nuevos fármacos frenar la epidemia mundial de la obesidad y el sobrepeso?

 

Como ya comentamos en otra entrada del blog, la obesidad es un factor de riesgo importante para las enfermedades no transmisibles, y se asocia con una disminución de la esperanza de vida de, aproximadamente, 5 a 20 años perdidos (según la gravedad de la afección y los trastornos comórbidos). Ver Los retos sanitarios, sociales y políticos de la obesidad.  Además, The Lancet consideraba recientemente una sindemia mundial la conjunción de obesidad, malnutrición y cambio climático en The Global Syndemic of Obesity, Undernutrition, and Climate Change: The Lancet Commission report

Ya es frecuente en la consulta del médico de familia que algún paciente nos pregunte sobre el uso de los fármacos aGLP-1 para perder peso (liraglutida y semaglutida) o nos solicite la receta. Para completar el nuevo panorama farmacológico, la tirzepatida, un nuevo aGLP-1, ha conseguido hasta una pérdida de peso de un 22,5%, lo que puede suponer 25 kg en algunos pacientes (Tirzepatide Once Weekly for theTreatment of Obesity). Y están apareciendo nuevas guías de tratamiento farmacológico de la obesidad como la reciente AGA Clinical Practice Guideline on Pharmacological Interventions for Adults With Obesity. Interesante leer la reciente entrada de El rincón de Sísifo: Uso adecuado de aGLP1 en el tratamiento de la obesidad para saber más de estos fármacos.



Poner de manifiesto aspectos éticos (principios y valores) para fomentar la deliberación ética entre los médicos sobre los nuevos fármacos, es el propósito de la reciente editorial de la revista Atención Primaria ¿Podrán los nuevos fármacos frenar la epidemia mundial de la obesidad y el sobrepeso? Que os invitamos a leer.


Reducir la carga sanitaria de la obesidad requiere enfoques que combinen intervenciones individuales con cambios en el medio ambiente y la sociedad. Sabemos que los cambios en el sistema alimentario mundial, junto con el aumento de la inactividad física y el sedentarismo, parecen ser los principales impulsores de la pandemia de obesidad, y que el mayor desafío consiste en traducir nuestro conocimiento en acciones efectivas; tales acciones podrían incluir desde cambios de políticas de Salud Pública que promuevan la alimentación saludable en las escuelas, protejan a los niños del marketing alimentario dañino, fomenten la actividad física, garanticen un buen sistema de etiquetado alimentario, estimulen una reformulación de la composición de los alimentos, hasta cambios en las políticas fiscales para promover una alimentación saludable que incentive la elección individual de alimentos con contenido reducido de grasa, azúcar y sal (STOP Project).

La conclusión principal de la editorial es que puede que se vislumbren soluciones individuales en la consulta para tratar la obesidad, solo nos faltan políticos valientes que sepan hacer posible que se apliquen las medidas de Salud Publicas pertinentes para hacerla frente. Desde el PAPPS seguiremos haciendo abogacía por la salud para combatir esta epidemia mundial. Queda abierto el debate.

Paco Camarelles


lunes, 28 de noviembre de 2022

Quinto informe COSI (Childhood Obesity Surveillence Initiative ) OMS Europa

 

 

OMS Europa acaba de publicar su quinto informe COSI (Childhood Obesity Surveillence Initiative), un observatorio que forma parte de la estrategia “United Action for better Health” del WHO European programme of work dedicada al estudio y promoción de los estilos de vida saludables  en la infancia.

Desde 2007 esta entidad recoge y analiza datos antropométricos de niños de 6 a 9 años de 33 países de Europa (intra y extracomunitarios). Disponiendo ya de una cohorte de más de 1,3 millones de criaturas. En la edición actual se ha incorporado un cuestionario voluntario a las familias participantes sobre alimentación, medio de desplazamiento a la escuela y uso de pantallas en tiempo de ocio. Entre sus conclusiones destacan:

  • La prevalencia actual de sobrepeso/obesidad infantil alcanza ya el 29% (31% en niños y 28% en niñas).
  • Tayikistán es el que presenta una menor prevalencia (1% de obesidad y 6% de sobrepeso) mientras que Chipre con el 43% de sobrepeso y 19% de obesidad es el de mayor prevalencia seguida por Grecia.
  • España comparte con Italia el tercer lugar en este desafortunado pódium.
  • Las tasas de obesidad / sobrepeso son mayores entre las clases sociales más deprimidas en todos los países.
  • Solamente el 13% de niños españoles consume al menos una vez al día alguna ración de verdura y la ingesta de al menos una pieza de fruta fresca al día se consigue en menos del 40% de criaturas.
  • Los peores hábitos se asocian a mayor obesidad y a niveles educativos más bajos en sus progenitores (menos niños desayunan, insuficiente ingesta de fruta fresca y verdura o consumo de más refrescos azucarados) y menor actividad física.
  • El 41% de los niños europeos se desplaza de forma activa a la escuela (andando, en bicicleta o en patinete tradicional). Mientras que en Tayikistán lo hacen el 98% en San Marino sólo el 6%. 



La obesidad infantil es uno de los problemas de salud emergentes a los que se enfrenta nuestra sociedad. La mayoría de estos niños se convertirán en adultos obesos, desarrollando precozmente comorbilidad por síndrome metabólico y otras entidades cardiovasculares o respiratorias, patologías del aparato locomotor, algunos tumores como colón, mama, endometrio o hígado graso. La obesidad implica pérdida de calidad y de expectativa de vida, repercusión en su salud mental, mayor consumo de fármacos, de recursos sanitarios y reducción de la productividad.

Evidentemente que el abordaje de la obesidad, en adultos y en niños es complejo y multifactorial, por lo que debemos priorizar estrategias que fomenten la promoción de estilos de vida saludables, con la complicidad de políticos, sanitarios, docentes, familias, medios de comunicación, industrias alimentarias y a responsables de marketing y control de publicidad.

La actual crisis económica y energética, en la que la inflación ha disparado los precios de alimentos como fruta fresca y verdura, hace temer que disminuya todavía más su consumo en los próximos meses y empeoren los hábitos de las familias vulnerables. La actividad física debe fomentarse en la escuela, en el tiempo de ocio, en los desplazamientos y en el domicilio.



La pandemia, ocurrida en el último año del trienio que recoge el estudio COSI 5, ha puesto de manifiesto la brecha en las poblaciones más humildes, que disponen de viviendas más pequeñas y en barrios con menor oferta de entornos para practicar actividad física y donde el ocio pantalla parece la única opción.

Como sociedad científica SemFYC debe sensibilizar a la población y a sus dirigentes políticos para liderar un cambio de paradigma en que el modelo energético debe evolucionar a un modelo más sostenible para el planeta y saludable para sus ciudadanos. Y quizás, más que “subvencionar” el consumo de gasolina, se fomente con estrategias reales el consumo de alimentos de proximidad y temporada como la fruta fresca y la verdura en uno de los países más productores y menos consumidores de Europa paradójicamente. También se deben fomentar el transporte activo, y el incremento del número de horas y actualización de los contenidos de la asignatura de educación física escolar, fomentar las actividades extraescolares físicas que no deben asociarse siempre a competición   y minimizar el consumo de ocio de pantalla. 

Dra Montserrat Romaguera. Grupo de Trabajo Actividad Física y Salud (semFYC)