lunes, 12 de noviembre de 2018

Jóvenes y alcohol (2): como intervenir desde la consulta


El Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo de USA (NIAAA) nos presenta una herramienta simple, rápida, derivada de la práctica clínica para identificar a jóvenes en riesgo de tener  problemas relacionados con el alcohol en su guía Alcohol Screening and Brief Intervention for Youth: A Practitioner's Guide . Cribar el consumo de alcohol en jóvenes se justifica porque es un problema frecuente, es peligroso para la salud actual y futura del joven, es un marcador que se asocia con otros estilos de vida no saludables, y porque a menudo nos pasa desapercibido en la consulta del día a día. (Jóvenes y alcohol (1): los datos)
Para iniciar una conversación sobre el consumo de alcohol con el joven que acude a nuestra consulta tenemos dos preguntas poderosas que nos abren la puerta. La primera pregunta es sobre el consumo de alcohol de los amigos y la otra sobre la frecuencia de consumo personal.  La pregunta sobre el consumo de alcohol en amigos es una señal de alerta temprana que predice fuertemente los niveles de consumo futuros del joven. También te permite una iniciación la conversación "no amenazadora”. La pregunta de consumo se centra en la frecuencia, el mejor predictor del riesgo actual de daños del consumo de alcohol en adolescentes que ya están consumiendo.

Después de preguntar podemos intervenir según hayamos clasificado el consumo de alcohol en riesgo más bajo, moderado o más alto. Y usar desde un consejo breve, una entrevista motivacional, o una derivación a un centro especializado si es necesaria. Recomiendan también actuar según rango de edad (9-11, 11-14, 14-18), por ejemplo un consumo de alcohol a los 12 años siempre es de riesgo más alto. Ver guía de bolsillo. Además, la Guía pretende ayudar a los clínicos a superar otras barreras comunes para la detección: inquietudes sobre la confidencialidad, como se puede intervenir según el riesgo,  y la importancia  de encontrar recursos de tratamiento para adolescentes donde podamos derivar.
El “tono” de la conversación debe ser el adecuado para alentar al joven a dar respuestas honestas y precisas cuando les preguntamos, siendo importante establecer una buena relación con ellos en un ambiente de confianza. La conversación se puede entablar con los padres delante o pedirles que salgan asegurando confidencialidad en este caso. Hablar del tema delante de los padres también tiene sus ventajas ya que permite un abordaje familiar, siempre explicitando que nuestro objetivo es mantener a todos nuestros pacientes sanos y ofrecer un buen consejo sanitario.
Sobre el coste efectividad de intervenir señalar que la Academia de Pediatría de USA recomienda que los médicos que trabajan con niños y adolescentes revisemos regularmente el uso actual de alcohol y usar técnicas de intervención breve. PolicyStatement—Alcohol Use by Youth and Adolescents: A Pediatric Concern.

Es NECESARIO iniciar la conversación.

Paco Camarelles
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jueves, 8 de noviembre de 2018

Jóvenes y alcohol (1): los datos


"El consumo de alcohol en adolescentes tiene importantes consecuencias para la salud. La iniciación temprana, el consumo frecuente y la embriaguez, se asocian con consecuencias negativas sociales, psicológicas y físicas para la salud. Más específicamente, la embriaguez se ha asociado con consecuencias adversas como lesiones fatales y no fatales, comas, intentos de suicidio, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, fracaso escolar y violencia. Además, el consumo de alcohol está vinculado a muchas de las principales causas de muerte entre los adolescentes, incluidos los accidentes de tráfico, el suicidio y las lesiones involuntarias.
El cerebro del adolescente es particularmente vulnerable a los efectos del alcohol, que altera su estructura y función. Consumir alcohol en la adolescencia puede aumentar la probabilidad de tener problemas de salud mental y neuro cognitivos a corto y largo plazo. La iniciación precoz del consumo de alcohol en adolescentes puede aumentar el riesgo de dependencia del alcohol más adelante en la vida y se asocia con más trastornos mentales y problemas sociales futuros. Estudios recientes han demostrado  efectos perjudiciales del consumo temprano en el desarrollo del cerebro, que están asociados con mayores dificultades para aprender. La investigación también ha demostrado que retrasar la edad a la que los jóvenes toman su primera bebida disminuye el riesgo de convertirse en bebedores problemáticos más adelante en la vida".
Este es un resumen de los peligros del consumo de alcohol en adolescentes del reciente publicado documento de la OMS Adolescent alcohol-related behaviours: trends and inequalities in the WHO European Region,2002–2014 (2018). El informe nos dice que los adolescentes europeos beben menos, aunque los niveles de consumo de alcohol siguen siendo peligrosamente altos (ver nota prensa):
  • Los datos recopilados durante 12 años (2002-2014), revelan que 1 de cada 10 adolescentes de 15 años --9% de las niñas y 16% de los niños-- en la Región Europea bebían regularmente todas las semanas en 2014.
  • Uno de cada cuatro niños y una de cada 5 niñas dijeron haberse emborrachado dos o más veces antes de los 15 años.
  • Más de 1 de cada 4 adolescentes de 15 años (28%) informaron que comenzaron a consumir alcohol a los 13 años o menos (25% de las niñas y 31% de los niños) en 2014.
  • Alrededor de 1 de cada 10 adolescentes informaron haberse emborrachado por primera vez a la edad de 13 años o menos (7% de las niñas y 9% de los niños) en 2014.


 
Los datos en nuestro país son escalofriantes según la última encuesta ESTUDES 2016-2017. El 76,9% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha probado alguna vez en la vida el alcohol, el 75,6% ha consumido en el último año, y el 67% lo ha hecho en el último mes. El 31,7% de los escolares ha consumido alcohol en forma de atracón (binge drinking) en los últimos 30 días, y el 21,8% de los estudiantes de secundarias se ha emborrachado en el último mes (mas las chicas). El grupo de edad entre 14 y 17 años, a los que la ley prohíbe venderles o facilitarles alcohol, afirma que lo consiguen ellos mismos en el 34,9% de los casos.(NP)

URGE ACTUAR

Paco Camarelles


lunes, 5 de noviembre de 2018

Chequeos médicos: cuáles hacerse y a qué edad


El papel de los “chequeos médicos rutinarios” como estrategia preventiva sigue siendo motivo de interés para los medios de comunicación. Y es muy difícil transmitir la inutilidad de los mismos. Un ejemplo es la reciente publicación del artículo de CuidatePlus “Chequeos médicos: cuáles hacerse y a qué edad”.
Si revisamos la literatura científica sobre el tema vemos que:
  • La revisión de estudios científicos  sobre la eficacia de los chequeos de la Biblioteca Cochrane. ”Controles generales de salud en adultos para la reducción de la morbilidad y mortalidad por enfermedades”, llega a la conclusión de que: “Los controles generales de salud no redujeron la morbilidad ni la mortalidad, ni en general, ni por causas cardiovasculares o cáncer, aunque se observó un aumento en el número de nuevos diagnósticos. Con frecuencia no se estudiaron ni informaron resultados perjudiciales importantes como el número de procedimientos de diagnóstico de seguimiento o los efectos psicológicos a corto plazo, y muchos ensayos tuvieron problemas metodológicos. Debido al gran número de participantes y muertes incluidas, los largos períodos de seguimiento utilizados y al hecho de considerar que no se redujo la mortalidad cardiovascular y por cáncer, es poco probable que los controles generales de salud tengan efectos beneficiosos”.
  • La revisión sistemática y meta analisis del BJGP Effectiveness of general practice-based health checks: a systematic review and meta-analysis concluye que los controles de salud basados en la práctica general se asocian con mejoras estadísticamente significativas, aunque clínicamente pequeñas, en el control de resultados intermedios, especialmente en pacientes de alto riesgo. La mayoría de los estudios no fueron diseñados originalmente para evaluar la mortalidad.
  • En 2013, como parte de la campaña ChooseWisely, la Sociedad Americana de Medicina Interna General recomendó que no se realizaran exámenes preventivos anuales en pacientes asintomáticos. Y también la semFYC en sus Recomendaciones NO HACER" (2ªparte) recomienda en 12. “No realizar chequeos (revisiones en salud) sistemáticos a personas asintomáticas”.


Nuestros pacientes pueden tener la idea de que si les detectan una enfermedad antes de que les dé síntomas quizás puedan curarla o reducir sus consecuencias. Y a veces es complicado comunicar que se trata de balances beneficio riesgo. El problema es que los pacientes se ven sometidos a mensajes sobre las bondades de los chequeos y hay una estrategia comercial de marketing privado para hacerlos. Muchos centros privados cuentan con "Unidades de chequeos médicos" y la mayoría de mutuas y clínicas ofrecen revisiones de salud, como se puede ver en el anuncio de un Hospital privado que anuncia: "chequeo preventivo básico, antes 820€ ahora 690€; chequeo preventivo avanzado antes 1.800€ ahora 1.520€". 
El debate sobre el papel de los chequeos medicos rutinarios se da entre clínicos, a favor como Toward Trusting Therapeutic Relationships — In Favor of the Annual Physical,  o en contra en  Improving Value in Health Care —Against the Annual Physical. Curiosamente las dos posturas llegan a conclusiones parecidas, los chequeos preventivos anuales deben transformarse en un espacio de diálogo entre médico y  paciente sobre qué actividades preventivas hay que aplicar, e iniciar una conversación sobre estilos de vida que determinan una parte muy importante de la salud, remarcando la importancia de implementar una estrategia oportunista para intervenir. 

"Chequeos médicos: cuáles hacerse y a qué edad": NO HAY QUE HACER. Hablemos sobre como puede prevenir enfermedades y mejorar su salud.

Paco Camarelles

lunes, 29 de octubre de 2018

Que sabemos y que no sobre los productos de tabaco calentado.


Ha sido noticia recientemente que la industria tabacalera está haciendo una hipócrita campaña en Reino Unido para que los fumadores dejen de fumar (CincoDias). La estrategia de la campaña  Hold My Light es que los fumadores abandonen el tabaco y se pasen a los cigarrillos electrónicos o a los nuevos dispositivos para calentar el tabaco. Todo ello enmarcado en lo que ya comentamos en el blog, sobre las estrategias de reduccion de los daños que causa el consumo de tabaco, en la entrada “Nuevas estrategias para finalizar con la epidemia del tabaco. La clave está en la adicción”.
Y sobre este tema, acaba de ser publicado un número especial de Tobacco Control que se centra en IQOS (I Quit Ordinary Smoking), y en otros Productos de Tabaco Calentado (PTC). IQOS ya se está comercializando en España y otros países, pero no ha recibido la aprobación de la FDA para ser vendido en USA pese a los estudios que ha presentado la industria tabacalera para avalar su seguridad. Los IQOS están diseñados para calentar en lugar de quemar tabaco, y representan algo así como un híbrido de un cigarrillo normal y un cigarrillo electrónico. Poco se sabe sobre la toxicidad y el impacto en la salud pública de estos productos, en relación con los cigarrillos combustibles y otros productos de suministro de nicotina. La agresiva publicidad del IQOS se sustenta en que estos dispositivos son seguros para la salud, pero ¿Qué sabemos realmente sobre su seguridad, y el efecto que la introducción de estos dispositivos puede tener sobre las tasas de tabaquismo y la carga de morbilidad y mortalidad en la población?
Tobacco Control incluye en este número monográfico 8 artículos que analizan los estudios presentados por la industria tabacalera para que sea aprobado en USA, y 12 artículos que proporcionan evaluaciones independientes de los efectos del PTC, incluidas sus implicaciones sobre las políticas de prevención y control del tabaquismo.
El conocido  Stanton A Glantz analiza en la editorial Heated tobacco products: the example of IQOS los efectos para la salud del IQOS, cuales son las percepciones del producto entre los consumidores potenciales, y cuáles pueden ser sus implicaciones sobre las políticas de prevención y control del tabaquismo y las leyes. Concluye que los PTC son el último esfuerzo de las compañías tabacaleras por adaptarse a un panorama regulatorio cambiante para mantener y ampliar su base de clientes en medio de la disminución de la aceptación social del consumo de tabaco y la disminución del consumo de cigarrillos. IQOS y otros PTC son los más nuevos de una larga serie de productos diseñados para retener a los clientes y proteger la reputación e influencia política de las compañías tabacaleras. Los propios datos de la industria tabacalera no respaldan sus afirmaciones de que IQOS es menos peligroso que los cigarrillos. Si bien IQOS puede exponer a los usuarios a niveles más bajos de algunos tóxicos que los cigarrillos, también exponen a los usuarios a niveles más altos de otros tóxicos. Asimismo, es probable que IQOS exponga a los usuarios a menores riesgos de algunas enfermedades y mayores riesgos de otras. Además existen serias preocupaciones de que el PTC dañará a los jóvenes y  socavará los esfuerzos para que los fumadores abandonen el consumo de tabaco, sin brindar beneficios de salud a los fumadores que lo usan. Por ultimo señala que las autoridades sanitarias deben priorizar la protección de la salud pública, y evitar que las compañías tabacaleras vuelvan a utilizar sus extensos recursos políticos y de relaciones públicas para evitar la regulación y proteger sus ganancias.


La otra editorial acompañante Heated tobacco products: things we do and do not know responde a la pregunta que nos hacemos en el blog: Que sabemos y que no sobre los productos de tabaco calentado: "Los datos son escasos y no existen estudios a largo plazo en poblaciones humanas sobre las consecuencias del uso de IQOS. Sin embargo, se está promoviendo un producto adictivo mediante un énfasis excesivo en la limitada evidencia de su capacidad para reducir el daño del consumo de tabaco, al tiempo que se minimiza la evidencia sobre su toxicidad potencial. Desde un  punto de vista escéptico, esto podría ser parte de los esfuerzos estratégicos de la industria tabacalera para retener a los consumidores existentes de productos de tabaco y generar nuevos usuarios que dependan de la nicotina de por vida. Se requiere una investigación, independiente de la industria, para informar a los usuarios de los productos, a los profesionales de la salud pública y a las agencias reguladoras sobre el posible impacto en la salud pública de IQOS y otros PTC. Además, si la industria presenta informes de estudios de investigación a las agencias reguladoras, debe haber un análisis cuidadoso de los datos de laboratorio sin procesar para garantizar que los resultados se prueben bien y se interpreten adecuadamente".
Paco Camarelles


jueves, 25 de octubre de 2018

¿Cual es el mejor cuestionario estandarizado para medir el nivel de actividad física de nuestros pacientes?

La American Heart Association ha publicado hace pocos meses en la revista Circulation su posicionamiento sobre Evaluación rutinaria y promoción de la actividad física en entornos de atención médica. Routine Assessment and Promotion of Physical Activity in Healthcare Settings A Scientific Statement From the American Heart Association.

El propósito del posicionamiento es proporcionar una revisión exhaustiva de la evidencia científica sobre la viabilidad, la validez y la eficacia de evaluar y promover la Actividad Física AF en entornos de atención médica para pacientes adultos. También agrega recomendaciones concretas para los sistemas de atención médica, y los proveedores de atención clínica y comunitaria.
La parte que me resulta más interesante del artículo es la que se dedica a analizar cómo podemos valorar el nivel de AF de nuestros pacientes en la consulta, utilizando cuestionarios estandarizados y/o  dispositivos portátiles como podómetros o acelerómetros. Preguntar y registrar el nivel de AF es el primer paso para iniciar una conversación con el paciente sobre el tema y dar un consejo o establecer un plan para incrementarla. Los autores han hecho una revisión sistemática de la validez, confiabilidad y viabilidad de los cuestionarios de actividad física desarrollados para entornos clínicos. Han analizado 14 cuestionarios que variaban de 1 a 12 items, y de 1 a 5 minutos para ser contestados. Los han puntuado según validez para medir la AF comparándolos con un medidor (podómetro), la capacidad para evaluar las recomendaciones aerobicas de AFde las guías, su capacidad para evaluar el cumplimiento con el componente de fortalecimiento muscular de las guías de AF, la confiabilidad test-retest, y su factibilidad clínica (este ultimo aspecto es fundamental ya que los cuestionarios muy largos son difíciles de implementar en una consulta rutinaria).
El test con mejor puntación (2,8 sobre 3) es el  Rapid Assessment of Physical Activity de 9 preguntas con opciones de respuesta sí o no a las preguntas, que cubren el rango de niveles de AF desde la situación de inactividad física a regular vigorosa, así como el entrenamiento de fuerza y flexibilidad. Este cuestionario va dirigido a personas mayores.
Las siguientes tres posiciones están copadas por preguntas sencillas y fáciles de usar:
  • La segunda posición con la pregunta única que propone Milton (2,4 sobre 3): “En la semana pasada / el mes pasado, ¿Cuántos días ha hecho un total de 30 minutos o más de actividad física, que fue suficiente para elevar su ritmo respiratorio? "Esto puede incluir el deporte, el ejercicio, la caminata enérgica o el ciclismo para el disfrute o para ir y venir de lugares, pero no debe incluir tareas domésticas o actividad física que puedan ser parte de su trabajo".
  • La tercera posición es para las dos preguntas del Physical Activity Vital Sign PAVS (2,3 sobre 3): “¿Cuántos días durante la semana pasada realizó una actividad física en la que su corazón latía más rápido y su respiración era más difícil de lo normal durante 30 minutos o más?” “¿Cuántos días en una semana típica realiza una actividad como esta?”.
  • La cuarta posición es para Kaiser Permanente Southern California Exercise Vital Sign  EVS (2,1 sobre 3): "En promedio, ¿Cuántos días a la semana realiza ejercicios moderados a intensos (como caminar rápido, correr, trotar, bailar, nadar, montar en bicicleta u otras actividades que causan un sudor ligero o intenso)?" En promedio, ¿Cuántos minutos le dedica a hacer ejercicio a este nivel?


No existe un consenso internacional sobre cómo medir la actividad física en la consulta de Atención Primaria. Para realizar una primera medición sencilla sobre el nivel de actividad física del paciente en la consulta, el documento Consejo integral en estilo de vida en Atención Primaria, vinculado con recursos comunitarios en población adulta propone realizarlo mediante una pregunta sencilla que permite discernir entre aquellos individuos que cumplen las recomendaciones mínimas de actividad aeróbica o aquellos que no: ¿Realiza al menos 30 minutos al día de actividad física moderada (por ejemplo, caminar a paso ligero) 5 o más días a la semana?»
Esta pregunta se utiliza en el PAFES de Cataluña, y se ha utilizado en un estudio de Nueva Zelanda como parte de un formulario para realizar un cribado de individuos inactivos a los que ofrecer el programa de prescripción verde. En nuestro país se ha estudiado y propuesto distintos cuestionarios estandarizados para medir el nivel de actividad física en Atención Primaria, pero no existe tampoco un consenso sobre cuál es más adecuado ya que cada uno tiene sus fortalezas y limitaciones. Ver página 93 del documento de Consejo integral, donde se analizan  el Brief Physical Activity Assessment Tool (BPAAT), el General Practice Physical Activity Questionaire (GPPAQ) y el Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ). Como ya comentamos en la entrada del blog Herramientas para medir la actividad física de nuestros pacientes, necesitamos instrumentos breves, válidos, fiables y fáciles de administrar para que podamos identificar pacientes inactivos en la consulta, y las preguntas cortas pueden ser una buena opción como se puede ver en el articulo de Circulation.

Paco Camarelles






lunes, 22 de octubre de 2018

Estilos de vida y desigualdad social en Europa (2)


Siguiendo el tema de la pasada entrada al blog "Estilos de vida y desigualdad social en Europa (1), es necesario citar dos interesantes informes de la Organización Mundial de la Salud (Región Europea) sobre la relación entre el consumo de tabaco y alcohol con la desigualdad social.
El primer documento “Tabaco y desigualdad. Guía para hacer frente a las desigualdades en el daño que causa el consumo de tabaco”, nos dice que fumar mata a más europeos que cualquier otro factor evitable, y las desigualdades socioeconómicas en el consumo de tabaco en Europa son amplias y están creciendo. El consumo de tabaco en Europa se está reduciendo ya que están dejando de fumar los grupos de población  de ingresos medios y altos, lo que ha acentuado las desigualdades. La guía publicada nos da una serie de mensajes clave:
  • Las desigualdades socioeconómicas en el consumo de tabaco en Europa son grandes, y se están ampliando.
  • El consumo de tabaco es una de los principales contribuyentes a las desigualdades de salud en Europa.
  • Las políticas que reducen la prevalencia del tabaquismo no reducen necesariamente las desigualdades, y de hecho pueden empeorarlas.
  • El impacto en las desigualdades debe tenerse en cuenta para que las medidas de prevención y control del tabaquismo tengan éxito.
  • Las políticas de prevención y  control del tabaquismo tienen diferentes efectos sobre distintos grupos sociales.
Todo ello obliga a que, cuando se diseñen las políticas de control y prevención del tabaquismo, se tengan en cuenta y se monitoricen estos aspectos. Es obvio que lo primero que tendríamos que saber es la situación basal de la que partimos, y que datos tenemos sobre el consumo de tabaco según nivel socioeconómico. Algunos países como Reino Unido sí que disponen de estos datos y han calculado que las muertes relacionadas con el consumo de tabaco son de 2 a 3 veces mayor en grupos socioeconómicos desfavorecidos que en los de alto nivel. En general (a nivel europeo y con variaciones según regiones europeas), los grupos socioeconómicos desfavorecidos empiezan a fumar más pronto, fuman más cigarrillos al día, dejan menos de fumar, presentan mayor adición a la nicotina y necesitarían mayor ayuda para el abandono del tabaco.
El documento analiza el impacto de las políticas de prevención y control del tabaquismo en las desigualdades sociales y que acciones hay que emprender para una implementación más equitativa. Se dan ejemplos de políticas exitosas de países europeos a la hora de enfrentarse a estas desigualdades en salud, por ejemplo con la iniciativa británica de ayudar a dejar de fumar en prisiones dado el alto porcentaje de presos fumadores.   

  •  Las desigualdades sociales en el daño relacionado con el alcohol en Europa no siguen un patrón constante y varían de un país a otro.
  • Las desigualdades en el daño relacionado con el alcohol en Europa se basan en factores que incluyen la situación económica, la educación, el género, el origen étnico y el lugar de residencia.
  • En general, los grupos socioeconómicos más bajos experimentan niveles más altos de daño relacionado con el alcohol que los grupos más ricos con el mismo nivel de consumo de alcohol.

En este documento se analizan todas las políticas que se pueden implementar para reducir las desigualdades en salud que produce el consumo de alcohol, con ejemplos de políticas exitosas ensayadas en distintos países europeos.

Ambos documentos acaban con una encuesta con la que podríamos saber cómo están enfocando el problema de las desigualdades sociales en salud, relacionadas con el consumo de tabaco y alcohol,  muestras autoridades sanitarias. La encuesta incluye preguntas sobre acciones importantes como: medir el consumo de estas sustancias por grupo socioeconómico, identificar qué grupos experimentan el mayor daño (salud y/o social), evaluar rutinariamente el impacto en la equidad de las políticas y planes de control  antes de que se implementen, tener políticas sólidas con  objetivos específicos, tener políticas efectivas para abordar los determinantes sociales fundamentales de las inequidades en el uso de estas sustancias, evaluar el impacto de todas las intervenciones de control en diferentes grupos sociales, establecer objetivos para reducir su consumo en diferentes grupos sociales, y tener una clara responsabilidad y liderazgo para reducir las inequidades en los daños relacionados con su consumo.


Paco Camarelles








jueves, 18 de octubre de 2018

Informe sobre el estado global del consumo de alcohol y salud 2018


Se ha publicado recientemente el interesante documento de la Organización Mundial de la Salud Global status report on alcohol and health 2018, que nos pone al día sobre la situación actual del consumo de alcohol y su repercusión sobre la salud a nivel mundial.  El informe presenta un panorama completo del consumo de alcohol y la carga de la enfermedad atribuible al alcohol en todo el mundo. También describe lo que están haciendo los países para reducir esta carga. Ver Nota de prensa en español.  Estas son las cifras (Key Facts):
  • En todo el mundo, 3 millones de muertes se deben al uso nocivo del alcohol cada año, lo que representa el 5.3% de todas las muertes.
  • El uso nocivo del alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y lesiones.
  • En general, el 5,1% de la carga mundial de enfermedad y lesión es atribuible al alcohol, medido en años de vida ajustados por discapacidad (AVAD).
  • El consumo de alcohol causa la muerte y la discapacidad relativamente temprano en la vida. En el grupo de edad de 20 a 39 años, aproximadamente el 13.5% del total de muertes son atribuibles al alcohol.
  • Existe una relación causal entre el uso nocivo del alcohol y una variedad de trastornos mentales y del comportamiento, otras enfermedades no transmisibles y lesiones.
  • Se han establecido últimamente relaciones causales entre el consumo nocivo de alcohol y la incidencia de enfermedades infecciosas como la tuberculosis y el curso del VIH / SIDA.
  • Más allá de las consecuencias para la salud, el uso nocivo del alcohol trae importantes pérdidas sociales y económicas a los individuos y a la sociedad en general.


Disponemos de distintas políticas para reducir la carga del uso nocivo del alcohol, y sus repercusiones sobre la salud, la seguridad y los problemas socioeconómicos.
  • Reglamentar la comercialización de bebidas alcohólicas (en particular para los jóvenes).
  • Regular y restringir la disponibilidad de alcohol.
  • Promulgar políticas apropiadas de conducción y consumo de bebidas alcohólicas.
  • Reducción de la demanda a través de mecanismos tributarios y de fijación de precios.
  • Crear conciencia sobre los problemas de salud pública causados ​​por el uso nocivo del alcohol y garantizar el apoyo a políticas eficaces sobre el alcohol.
  • Proporcionar tratamiento accesible y asequible para personas con trastornos por consumo de alcohol; y
  • Implementar programas de detección e intervenciones breves para el consumo perjudicial y nocivo en los servicios de salud. Hay que mojarse con el alcohol.
Paco Camarelles