domingo, 22 de enero de 2017

¿Que actividades preventivas debemos priorizar en la consulta?

La National Commission on Prevention Priorities (NCPP) de USA revisa periódicamente que servicios preventivos son los más prioritarios para implementar, la última  revisión la hicieron en 2006. En el mes de enero de 2017, la NCPP ha actualizado sus recomendaciones sobre qué actividades preventivas priorizar en el articulo del Annals of Family Medicine  Updated Priorities Among Effective Clinical Preventive Services. Han evaluado el impacto potencial de 28 servicios clínicos preventivos, basados en la evidencia, en términos de costo-efectividad y carga clínicamente prevenible, medida por años de vida ajustados a la calidad (QALYs). Cada servicio recibió de 1 a 5 puntos en cada una de las 2 medidas, de costo-efectividad y carga clínicamente prevenible,  para una puntuación total de 2 a 10.

Los 3 servicios de más alto puntuaron, cada uno con un puntaje total de 10, fueron la  inmunización a los niños, el asesoramiento para prevenir el inicio del tabaco entre los jóvenes, y el cribado para el consumo de tabaco y la intervención breve para alentar el abandono del mismo en adultos. (Ver tabla con el ranking). La mayor mejora en la salud de la población se podría obtener de la creciente utilización de los servicios clínicos preventivos que abordan el uso del tabaco, los comportamientos relacionados con la obesidad, y el abuso del alcohol, así como la detección del cáncer de colon  y la vacunación contra la gripe.

En la editorial que acompaña el articulo nos dicen que la mayoría de las intervenciones de primer nivel de 2016 también obtuvieron calificaciones en el nivel más alto en 2001 y 2006, considerando que esta estabilidad en el ranking debería ser tranquilizadora para los médicos y la población,  ya que subraya el valor constante de esas intervenciones. Por otra parte se han calculado los ahorros monetarios alcanzables al aplicar las medidas preventivas según el potencial alcance poblacional logrado.
Una reflexión me parece importante de la editorial:  disponemos de herramientas informáticas de ayuda que nos pueden decir que actividades preventivas aplicamos que nos pueden ayudar a establecer si lo que hacemos se corresponde con el ranking de prioridades. Y esto lo vemos en el día a día, pacientes a los que se les hace una medición del colesterol cada 6 meses (puntúa 7 en el ranking) y a los que nunca se les ha preguntado sobre el consumo de tabaco (puntúa 10). Por cierto que también los pacientes deben tener un papel protagonista y conocer que actividades preventivas son las más prioritarias para ellos y así poder demandarlas. Lo remarcan en la editorial: “la provisión de información a los pacientes les permite aprender qué es lo mejor para ellos y les capacita para exigir atención respaldada por la evidencia".
Para finalizar los editorialistas se muestran optimistas: “Esta clasificación actualizada ayudará a los clínicos a concentrarse más eficientemente en las intervenciones que aportan más años de vida saludables y proporcionan el mayor valor a los pacientes. Los rankings pueden usarse para dar lugar a cambios  en la organización de la prestación de servicios, y producir cambios sostenidos, amplios y beneficiosos, en la prevención y manejo de enfermedades”.  Lo que está por ver.

Este interesante tema de priorización de las actividades preventivas ya lo comentamos en la entrada del blog: “Actividades preventivas ineludibles en atención primaria” a raíz de la publicación de un artículo en la revista FMC.

jueves, 19 de enero de 2017

¿Qué métodos funcionan para dejar de fumar?

Una de las políticas eficaces de prevención y control del tabaquismo es ayudar a los fumadores a dejar de fumar. Para ello necesitamos que los fumadores hagan intentos de abandono del tabaco e incrementar el éxito en los mismos. El recientemente publicado artículo de los CDC Quitting Smoking Among Adults—United States, 2000-2015  nos aporta datos muy interesantes sobre el tema,  que son extrapolables a nuestro país. Durante 2015 el 68% de los fumadores querían dejar de fumar, más de la mitad (el 55,4%) hizo un intento de abandono en 2015, el 7,4 % ha dejado de fumar recientemente, el 57,2 % recibieron un consejo de un profesional sanitario para dejar de fumar, y  solo el 31,2 % usó  terapias de tipo conductual o medicación para dejar de fumar. Solo uno de cada 10 fumadores consiguió dejar de fumar en 2015.

Si queremos que más fumadores dejen de fumar, los profesionales sanitarios debemos identificar de forma sistemática a los fumadores que atendemos en las consultas, aconsejarles que dejen de fumar, y ofrecerles tratamientos eficaces. Los gestores sanitarios pueden aumentar las tasas de cesación promoviendo  y financiando  los tratamientos de cesación basados en la evidencia, y disminuyendo las barreras de acceso al tratamiento. Sin olvidar la importancia y necesidad de campañas sanitarias para promover el abandono del tabaco.


Aumentar el porcentaje de fumadores que hacen intentos de abandono, y que estos utilicen métodos eficaces para dejar de fumar, deben ser objetivos para disminuir el numero de fumadores.  Para ello tanto profesionales sanitarios como fumadores debemos conocer ¿Qué métodos funcionan para dejar de fumar? Este fue el objetivo de la charla que tuve hace poco con Jesus Soria para su programa radiofónico de  la SER Consumidores.
Es hora de repasar lo que funciona para ayudar a dejar de fumar. Recordar que tanto las intervenciones para el cambio de comportamiento como las farmacológicas son efectivas, siendo la mejor opción el combinarlas. Ver   Nuevas recomendaciones americanas (USPSTF) 2015 para intervenir sobre el consumo de tabaco y las enfermedades que causa.
Y también el momento de decir las cosas que no  han demostrado que funcionen:

lunes, 16 de enero de 2017

Conocimientos, Actitudes y Práctica de los Profesionales de Atención Primaria sobre el Abordaje del consumo de Alcohol: Resultados Preliminares


Hace ya más de dos años que os pedimos colaboración en el blog para un estudio sobre Conocimientos, Actitudes y Práctica de los Profesionales de Atención Primaria sobre el Abordaje del consumo de Alcohol (ver Estudio sobre abordaje del consumo de alcohol en Atención Primaria). Recogimos más de 1100 encuestas y los resultados preliminares han sido publicados en la revista Journal of Substance Abuse & Alcoholism: “Knowledge, Attitudes and Practice of Primary Care Professionals about the Approach of Alcohol: Preliminary Results”.
A destacar algunos datos del artículo que nos parecen altamente significativos:
  • Solo el 53,7% de los profesionales afirman conocer lo que es una UBE (Unidad Bebida Estandarizada).
  • El  52,1% conoce el concepto de consumo de riesgo de alcohol, y el 36% el término "Binge Drinking o atracón de alcohol.
  • Los test más conocidos para el cribado del consumo de riesgo y perjudicial de alcohol son el CAGE (46%), seguido por AUDIT (33%) y  del MALT (21%).

Como sabéis el CAGE y el MALT son test obsoletos para el cribado del consumo de riesgo de alcohol en Atención Primaria, y ya desde el año 2005 la OMS recomienda el AUDIT C, aspecto que está recogido en las recomendaciones PAPPS. Por otra parte, conocer conceptos como que es una UBE o el Binge Drinking son muy importantes para conocer el abordaje actual del consumo de riesgo y perjudicial de alcohol.
Ante los resultados de la encuesta, los autores concluyen que es necesaria más formación para el abordaje del consumo de alcohol, y que es primordial la implementación de una Programa de detección y gestión del consumo de alcohol en Atención Primaria por parte de las autoridades sanitarias.

El alcohol es el tercer factor de riesgo más importante de muerte prematura y enfermedad, después del tabaquismo y la hipertensión arterial en España, por delante de la hipercolesterolemia y el sobrepeso. Por otra parte, la efectividad y el coste-efectividad de las intervenciones breves han sido probadas por numerosos estudios, tanto nacionales como internacionales, por lo que la formación sobre como intervenir en el consumo de alcohol de nuestros pacientes debe ser una prioridad para los servicios sanitarios de nuestro país. Hay que mojarse con el alcohol.
Luis Perula (grupo de evaluación del PAPPS) y Paco Camarelles

jueves, 12 de enero de 2017

¿Me hago o no me hago el PSA? Los problemas de salud que no presentan sintomas



Siempre es un placer colaborar con Kristin Suleng, periodista que escribe para el suplemento Buena Vida de El País. En un reciente articulo nos habla sobre "Seis problemas de salud que no presentan síntomas.  Sobre "enfermedades silentes, que llegan sin avisar. Y cuando se manifiestan puede ser demasiado tarde. Pero pueden prevenirse". Kristin hace amena y fiable la divulgación de temas médicos, y tiene muy en cuenta la opinión de los médicos de familia que somos los que mayoritariamente manejamos los temas de prevención en la consulta del día a día. Debajo del titular del artículo subyace la lógica pretensión y esperanza de los pacientes de  detectar de forma precoz las enfermedades y poder tratarlas mejor, aunque esta pretensión no siempre es real y factible. Aunque no se trata específicamente en el articulo, el cribado del cancer de próstata con el PSA es una de la situaciones preventivas que con mas frecuencia nos enfrentamos los médicos de familia. 
 

Con Kristin es fácil conversar y aportarle conocimientos sobre prevención en medicina que luego traslada a sus lectores. Pero cuando tienes a un paciente de 56 años delante de tu mesa al que le tienes que explicar que no sirve para nada  (o puede ser peligroso) que se haga la prueba del PSA (si no tiene síntomas), que le ha recomendado un amigo o lo ha leído en una revista, la cosa cambia. Es lo que trata una reciente editorial de la American Academy of Family Physicians: How to Counsel Men About PSA Screening.

Tenemos claro, por las recomendaciones PAPPS y de la USPSTF, que no hay que hacer el cribado del cáncer de próstata  con el PSA de forma rutinaria. PAPPS 2016: La determinación del PSA no debe recomendarse como prueba de cribado del cáncer de próstata en población asintomática de riesgo medio (evidencia moderada, recomendación fuerte en contra). La solicitud de PSA como prueba de cribado requiere compartir entre el profesional y el paciente el balance entre los riesgos y beneficios (evidencia baja, recomendación fuerte a favor). U.S. Preventive Services Task Force. Final recommendation statement: prostate cancer: screening, May 2012. Pese a ello hay asociaciones científicas americanas que aconsejan discutir con el paciente las ventajas e inconvenientes del cribado, decidir conjuntamente con él y solo pedirlo si el paciente expresa una clara preferencia de hacerse el PSA.



Como médicos de familia tenemos que proporcionar  información precisa y comprensible sobre los beneficios y los daños del cribado del cáncer de prostata con el PSA.  En USA disponen de  ayudas a la decisión basadas en la Web que pueden ayudar a los pacientes a tomar decisiones informadas y a mejorar su satisfacción con la decisión tomada.  Estas herramientas van desde infografías directas  hasta cuestionarios más complejos.  Independientemente de la ayuda a la decisión que se utilice, la editorial nos aconseja que se  proporcione a los pacientes información cuantitativa sobre los beneficios y los daños del cribado. Por cada 1.000 hombres que se hacen el cribado con el PSA (cada uno a cuatro años durante 10 años), un hombre evita la muerte por cáncer de próstata (mientras otro muere de otra cosa), 100 a 120 tienen al menos una prueba falsa positiva; se tratan a 110 hombres adicionales diagnosticados con cáncer de próstata lo que conduce a 29 casos de disfunción eréctil y a la aparición de  18 casos de incontinencia urinaria.
Otro aspecto a cuidar es saber comunicar bien las nuevas recomendaciones: "la prueba de PSA ahora es opcional", "esta prueba tiene limitaciones y puede no ser para todos", y "hay algunos inconvenientes importantes para que se haga el cribado ". Combinadas con ayudas para la toma de decisiones, deberían ayudar a nuestros pacientes a tomar decisiones informadas que sean consistentes con sus preferencias personales en la detección del PSA concluye la editorial. Difícil tarea.


lunes, 9 de enero de 2017

Propósitos saludables para el nuevo año 2017


Empieza un nuevo año y volvemos a plantearnos propósitos para mejorar nuestra salud. Hasta el 60% de la población piensa en hacer cambios en el mes de diciembre, y aproximadamente un 40% lo intenta llevar a cabo en enero, según encuestas de otros países. Los propósitos saludables del nuevo año más populares son perder peso, comer mejor, hacer ejercicio físico y dejar de fumar. De todo ello nos hablan en el artículo de Medscape Keeping New Year's Resolutions: What Works for Your Patients (requiere suscripción). Algunas cosas interesantes que nos aconsejan los expertos:
  • Frente a la anterior creencia de que es mejor intentar cambiar una sola conducta de salud, las nuevas tendencias dicen que podemos cambiar dos a la vez, sobre todo si están relacionadas: por ejemplo perder peso y mayor actividad física.
  • Los cuatros pasos recomendables: establecer un plan de acción, confiar en que podemos lograrlo, hace pública nuestra decisión, asegurarse de que nuestro objetivo es realista y factible.
  • Aunque tengas un lapsus, persiste en tu empeño. El 71% de los que han logrado cumplir sus objetivos a los 6 meses confiesan que los lapsus iniciales les ayudaron a reforzar su decisión de llevar a cabo su propósito.
  • Si quieres culminar con éxito tu propósito saludable intenta cultivar tu apoyo social: grupos de apoyo, amigos, familia, y otros apoyos en la comunidad.
  • Mejor buscar las razones dentro  de uno mismo (quiero sentirme mejor) que fuera (quiero tener mejor aspecto).
  • Pensar en cómo afrontar la falta de confort que supone pasar de estar en diciembre pasándonos de comer cosas deliciosas, a comer de forma restrictiva en el mes de enero.
  • Recordar que los efectos y beneficios de empezar y mantener un hábito saludable como la actividad física  se notan  a medio plazo, sin embargo la gratificación de quedarte en el sofá viendo una serie de televisión es una gratificación inmediata.

Todos estos nuevos consejos se unen a la importancia de tener un propósito en la vida como lo vimos el años pasado (Pon un propósito a tu vida en el 2016), y a los trucos para alcanzarlos (Propósitos saludables para el nuevo año 2015).





jueves, 29 de diciembre de 2016

Estas fiestas hay que repensar el consumo de alcohol

Cara a las fiestas de fin de año, no está mal recordar lo que es un consumo de riesgo de alcohol. Es el objetivo de la Nota de Prensa recientemente lanzada por semFYC en colaboración con nuestro grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS: La semFYC promueve un test público para analizar si se realiza un consumo de riesgo de bebidas alcohólicas.
En la NP se alude al folleto sobre consumo de riesgo de alcohol “Alcohol: Cuanto es mucho” qué elaboró nuestro grupo junto con el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad.
A nivel práctico mi consejo para estas celebraciones de fin de año es hacer planes previos de cuanto alcohol vamos a consumir, espaciar el consumo intercalando bebidas no alcohólicas, y hacer planes para volver a casa sano y salvo.  Sin olvidar los mitos que sobre el consumo de alcohol existen, que citamos en la NP,  y que nos recuerda la NIIA The Truth About Holiday Spirits: How to Celebrate Safely This Season.

FELIZ 2017




viernes, 23 de diciembre de 2016

Santa Claus y los niños pobres


Santa Claus (también conocido como San Nicolás, Papa Noel, o simplemente Santa) es una popular figura navideña que se celebra por todo el mundo el día 25 de diciembre.  El año pasado nos metimos con él en el blog, y le advertimos de los graves peligros que corre su salud por tener el barrigón que tiene. Hay estudios que relacionan un mayor riesgo de mortalidad cardiovascular en aquellas personas no obesas pero con mayor índice de perímetro abdominal. ( Ver ¿Existe el espíritu navideño?).

Este año nos volvemos a meter con Santa ya que un reciente estudio publicado en el BMJ ha demostrado que visita menos a los niños pobres que a los ricos (Dispelling the nice or naughty myth: retrospective observational study of Santa Claus). Hasta ahora pensábamos que Santa llevaba regalos a los niños según su comportamiento en el último año, premiando a los niños buenos y poco traviesos. Los autores del estudio han analizado que factores influyen en que Santa visite a los niños ingresados en servicios pediátricos hospitalarios durante la Navidad de 2015. Esta presencia se correlacionó con las tasas de absentismo de la escuela primaria, las tasas de condena en jóvenes (de 10 a 17 años), la distancia del hospital al Polo Nortel en kilómetros, y la privación socioeconómica del entorno donde se sitúa el hospital. Los resultados nos dicen que Santa Claus visitó la mayoría de los servicios pediátricos de los hospitales analizados. Sin embargo, las probabilidades de que no los visitara fueron significativamente más altas en las salas de pediatría de las zonas de mayor privación socioeconómica. En contraste, no hubo correlación con el absentismo escolar, las tasas de condena, o la distancia al Polo Norte.
No se han estudiado otros factores que pudieran influir como la calidad del whisky que se le regala a Santa en los hospitales, la disponibilidad de cenas navideñas, la existencia de chimeneas y de espacios libres de estacionamiento para los renos (esto lo dejan para estudios posteriores). Los autores tampoco han analizado si esta discriminación de Santa se repite con otros personajes famosos que visitan a los niños hospitalizados en Navidad como Spiderman, Batman, los ninjas, futbolistas famosos, payasos, el director del hospital o los Reyes Magos de Oriente. También nos comentan que este comportamiento de Santa puede tener consecuencias importantes en la conducta futura de los niños (fomentando que se porten mal), y que nos plantea el dilema ético de si deberíamos hablar a nuestros hijos de este descorazonador hallazgo. Me consuelo pensando que siempre nos quedarán nuestros Reyes Magos.

Feliz Navidad