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jueves, 25 de junio de 2015

Nueva Web de bienestar emocional. Consejos al alcance de todos


La Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS  apuesta por mejorar la salud de la población promocionando un estilo de vida saludable. Este consiste, fundamentalmente, en llevar una vida activa, tener una alimentación saludable, no fumar, no hacer un consumo de riesgo o nocivo de alcohol y siempre, como un factor que incide de manera transversal en todos ellos, tener presente el bienestar emocional. Por ello, y con el objetivo de sensibilizar, informar, formar y capacitar a la población general sobre aspectos fundamentales relacionados con su estilo de vida, el Ministerio está trabajando en una “Web sobre estilos de vida saludable”. Esta web desarrollará de forma concreta cada uno de los factores anteriormente mencionados, además de la prevención de lesiones no intencionales.
Se ha querido dar prioridad al Bienestar Emocional, como un componente integral y esencial de la salud. Cada vez hay más evidencia de cómo las emociones, y su manejo, influyen sobre nuestra salud. Naciones Unidas reconoce el estrés psíquico como factor de riesgo de las principales enfermedades crónicas. El estrés influye de manera negativa sobre la práctica de ejercicio físico y sobre los hábitos alimentarios, y sobre algo tan importante como es tener un sueño reparador. Además propicia el hábito de fumar y el consumo de riesgo de alcohol, y dificulta su abandono.

 
No hay que olvidar que llevar un estilo de vida saludable, en el que esté incorporada la actividad física y la alimentación saludable, disminuye los niveles de estrés y nos protege frente a sus efectos.
En nuestro país, los problemas emocionales son altamente prevalentes y atendidos en su mayoría (hasta dos tercios) en las consultas de Atención Primaria. El primer análisis de la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria  correspondiente al año 2011, recoge los problemas de ansiedad, depresivos y del sueño, como los problemas psicológicos más frecuentes en las consultas. 
Las personas que sufren estrés suelen comenzar por sentir malestar psicológico, insomnio y somatizaciones. Estos síntomas terminan, en muchas ocasiones, siendo tratados farmacológicamente. Sin embargo, esto no siempre resuelve los problemas asociados al estrés, que continuarán actuando sobre la persona y generando más síntomas, haciendo que aumente más el consumo de psicofármacos. Una intervención temprana, que ayude a las personas a manejar sus emociones, puede ser un primer paso antes de comenzar con un tratamiento tradicional. También puede ser un complemento ideal cuando éste esté iniciado.
La promoción del bienestar emocional y de la salud a través de internet consigue que la información y la ayuda lleguen a un gran número de personas y, por tanto, tenga impacto en la mejora del bienestar y la salud de la población. Conscientes de ello el Ministerio ha trabajado en la elaboración de una Web sobre Bienestar Emocional  que, con la credibilidad y seguridad que le da un respaldo institucional, pone a disposición de los ciudadanos una ayuda u orientación, capaz de adaptarse a las necesidades emocionales que cada persona pueda tener en un determinado momento.
Mediante información, reforzada por numerosos videos, y guías seleccionadas de especial interés, se orienta sobre habilidades para mejorar el estilo de vida y aprender a manejar las emociones y el estrés. Se ofrece un test para poder saber cómo estamos y, en función del resultado, qué información se nos recomienda consultar.
Os invitamos a visitarla y compartirla con aquellos pacientes que atendéis en consulta y creáis que pueden beneficiarse de su lectura.
María Jiménez Muñoz. Grupo de educación sanitaria y promoción de la salud


Aquí os dejamos un video de introducción a la web para que conozcáis un poco más sobre sus contenidos:

jueves, 12 de diciembre de 2013

Consejos para manejar el stress


Existe literatura científica que evidencia la relación entre el estrés y diferentes enfermedades no transmisibles, de las que las más importantes son la enfermedad cardiovascular (promueve la aterosclerosis y los eventos cardiacos), el cáncer (posible), y la diabetes (por efectos neuroendocrinos directos y por estilos de vida poco saludables).
A su vez, el estrés influye sobre los estilos de vida, por un lado propicia conductas adictivas como el consumo de tabaco y alcohol, y por otro, hace más difícil entre las personas ya consumidoras el abandonar estos hábitos. En general, el estrés se asocia con peores estilos de vida, influye sobre la práctica de ejercicio físico y sobre los hábitos alimentarios.
Cualquiera de nosotros, en mayor o menor frecuencia, ha experimentado el stress en algún momento. En mi consulta les explico a mis pacientes que cierto nivel de stress nos permite sobrevivir en la jungla del día a día. El problema viene cuando hay una sobrecarga emocional que experimenta la persona, vinculada a una exigencia desproporcionada del ambiente, y que se manifiesta en un estado de nerviosismo que requiere un sobreesfuerzo por parte de la persona, lo que le pone en riesgo de enfermar.
 
 
Rasgos personales como la autoestima, el control, el afrontamiento de diferentes situaciones, el apoyo social y la fortaleza personal, determinan la respuesta personal frente al stress. Por otra parte en la consulta es frecuente encontrarnos con crisis psicosociales o situaciones vitales estresantes y conflictos potencialmente generadores de problemas como motivo de consulta o subyacentes a patología orgánica.

Hacer frente al stress en la consulta implica tener presente la importancia del bienestar emocional e informar y ayudar a los pacientes a abordar el estrés. Para ello me parece muy recomendable para dar a nuestros pacientes el documento “El stress y el arte de amargarnos la vida”, publicado por el Ayuntamiento de Madrid. Me gusta el documento porque hace un abordaje del stress no medicalizador, explica los mecanismos con los que actúa este, y nos da algunas claves para amargarnos menos la vida: fabricar un ambiente social adecuado, cuidarse, relajarse, estar activos físicamente, reírse, y evitar el exceso de ocupación. Todo ello en un lenguaje ameno y claro. No dejéis de leer, al final del documento, el Decálogo del buen trato (muy útil).



 

jueves, 31 de octubre de 2013

Meditación y Mindfulness para tratar enfermedades

Mi paciente Graciela tiene 54 años y está diagnosticada de esclerosis múltiple. Recientemente ha sido invitada a participar en un ensayo clínico aleatorizado “Eficacia de una intervención psicoterapéutica de entrenamiento en Mindfulness inspirada en MBSR sobre la depresión, ansiedad y parámetros inmunitarios en pacientes con esclerosis múltiple”. El MBSR es el acrónimo de Mindfulness-Based Stress Reduction y lo podemos traducir como reducción del stress basada en la Atención Plena. El ensayo se va a desarrollar en el Hospital Clínico de Madrid y su objetivo es conocer la frecuencia de depresión, ansiedad y la repercusión sobre calidad de vida que estas pueden tener en esclerosis múltiple, y comparar la eficacia de dos intervenciones grupales sobre estos síntomas así como sobre algunos parámetros inmunitarios.
La inclusión de Graciela en el estudio me ha dado pie a investigar sobre que estudios tenemos que avalen las técnicas de meditación y Mindfulness como tratamiento de enfermedades. Son muchos los artículos publicados sobre este tema, uno publicado en 2012 en la revista Circulation encuentra que la meditación trascendental de 20 minutos dos veces al día reduce la mortalidad, el Infarto de Miocardio, el ictus y la presión arterial en pacientes afroamericanos que previamente padecían enfermedad coronaria. Si ponemos las palabras “meditation benefits” en el buscador de la NICE nos salen más de 400 referencias sobre la eficacia de la meditación en muy diversas enfermedades y condiciones clínicas (tratamiento del dolor, de la ansiedad, para controlar la tensión arterial, para el déficit de atención hiperactividad, depresión, adicción a drogas y otras muchas más).


Difícil leerse todas las referencias encontradas, evaluarlas y decidir si podemos recomendar la meditación para tratar enfermedades. Menos mal que en octubre de 2012 la Agencia Americana de Salud y Calidad ha empezado su proyecto para investigar la eficacia de la meditación para el estrés y el bienestar. Habrá que esperar y contentarnos con leer la revisión Cochrane sobre ansiedad y meditación que llega  a la conclusión de que son necesarios más estudios para establecer la eficacia de la meditación en el tratamiento de la ansiedad, por lo que nos quedamos igual.
Y como parece que no me quiera mojar, he de decir que me parece muy bien que mi paciente Graciela participe en el estudio de investigación, y que la meditación podría ser una alternativa a valorar y comenzar a practicar por cada uno de nosotros. Aquellos interesados podéis empezar a ver el vídeo que os enlazo y decidir si os va o no la meditación. De entrada parece que hay cambios en el cerebro de los que practican la meditación.
Sobre si la meditación y el mindfulness sirven para el tratamiento de enfermedades, pasará mucho tiempo hasta que tengamos conclusiones científicas definitivas.


 
Pd. Meditación y Mindfulness, aunque relacionados, no son los mismo .Eso me ha quedado claro por los comentarios recibidos en el blog por parte de Carlos Merino del CS. Eras de Renueva (León) (gracias Carlos), y por las explicaciones de Azuzena Aja en el taller de Mindfulness realizado recientemente. Los interesados en buscar cuales son las diferencias os remito a la búsqueda en Google