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jueves, 29 de mayo de 2025

Ni fumar ni vapear: una llamada urgente por una generación libre de tabaco y nicotina

 

Ni fumar ni vapear: una llamada urgente por una generación libre de tabaco y nicotina

🚭 En el marco de la Semana Sin Humo 2025 y el Día Mundial Sin Tabaco, desde PAPPS y el GAT semFYC, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), FAECAP y No Fumadores hemos lanzado una declaración institucional conjunta con un mensaje claro: los nuevos productos del tabaco no son inocuos y amenazan seriamente la salud de nuestros jóvenes. Todo ello en línea con el Día Mundial Sin Tabaco OMS 2025: desenmascaremos su atractivo

🚨 ¿De qué hablamos?

Nos referimos a cigarrillos electrónicos, vapers, tabaco calentado, pipas de agua (shishas) y bolsitas de nicotina. Todos estos productos comparten una característica: están diseñados para enganchar a las nuevas generaciones, aprovechando sabores atractivos, una estética moderna y una falsa percepción de seguridad.

🔬 Lo que dice la evidencia

  • Contienen sustancias cancerígenas, metales pesados y nicotina altamente adictiva.
  • No ayudan a dejar de fumar: fomentan el consumo dual y dificultan el abandono del tabaco.
  • Son una puerta de entrada al tabaquismo en adolescentes. El 80% de los casos de tabaquismo se inician antes de los 18 años y se mantienen por la dependencia a la nicotina
  • Provocan daños medioambientales importantes.

🛑 Por eso pedimos…

  1. Regulación estricta: que estos productos se equiparen legalmente al tabaco tradicional.
  2. Etiquetado claro y advertencias sanitarias.
  3. Prohibición de sabores atractivos dirigidos a jóvenes.
  4. Campañas educativas específicas en colegios e institutos.
  5. Espacios 100% libres de humo y aerosoles.
  6. Formación sanitaria y recursos para la cesación del uso de estos productos.
  7. Investigación independiente sobre su impacto a medio y largo plazo.

💬 Nuestro compromiso

Queremos conseguir la primera generación libre de tabaco en 2040. Esto requiere una acción coordinada de todos los actores sociales y políticos, y el compromiso decidido de los profesionales de la salud.


🔗 Puedes leer la declaración completa aquí

🟢 NI FUMAR NI VAPEAR. LA SALUD ES LO PRIMERO.


Paco Camarelles

jueves, 13 de febrero de 2025

Reducción de daños en tabaco: ¿realidad o marketing?

 

¿Qué es la reducción de daños en tabaco?

La reducción de daños (RD) busca minimizar los efectos negativos del consumo de tabaco sin necesariamente eliminarlo. Se ha aplicado con éxito en el ámbito de drogas inyectables para prevenir el VIH, pero en tabaco es altamente controvertida.

En teoría, la reducción de daños en tabaco (RD) podría plantease desde varias estrategias:

  •  Reducción de los niveles de sustancias tóxicas en el humo de los cigarrillos.
  • Fomentar la sustitución del cigarrillo convencional por otros cigarrillos con muy baja nicotina y
  • Fomentar la sustitución del cigarrillo convencional por otras formas “menos peligrosas” como el cigarrillo electrónico (e-cig)

¿Funciona realmente la reducción de daños en tabaco?

En la práctica solo se ha promocionado esta última, pero no por la salud publica sino por la industria de la nicotina. Los popularmente conocidos como cigarrillos electrónicos (e-cigs), se caracterizan por el calentamiento del líquido que contienen diversos productos que producen un aerosol que contiene una combinación de sustancias químicas. Existen diversos modelos y distintas generaciones, la mayoría contienen nicotina y mantienen la adicción.

¿Son los cigarrillos electrónicos una alternativa segura?

Hay que tener en cuenta que la distinta concentración de tóxicos respecto al cigarrillo no significa menos riesgo a medio y largo plazo.  Los efectos adictivos y las consecuencias respiratorias y cardiovasculares a corto plazo pueden ser similares.  El aerosol afecta al epitelio nasal y bronquial, causa toxicidad celular, altera proteasas, la función de los macrófagos, la inmunidad y la movilidad ciliar. Se han asociado a incremento del riesgo de infarto de miocardio, ictus, asma, EPOC, enfermedad metabólica y patología oral con riesgos similares a los del cigarrillo convencional.

La publicidad de estos productos indica que tiene un 95% menos de riesgo que el cigarrillo convencional. Sin embargo, revisiones recientes concluyen que los e-cigs presentan una morbilidad un 20% menor que los cigarrillos convencionales pero el habitual consumo dual lo incrementa cerca de un 30%.

Una falsa premisa para proponer estos productos es la supuesta existencia de un “núcleo duro” de fumadores que no pueden dejarlo o han fracasado con otros métodos. Sin embargo, el control del tabaco reduce la prevalencia del tabaquismo y fomenta una población fumadora más susceptible a intervenciones basadas en la evidencia. Sobre la base del peso de la evidencia disponible, la “hipótesis del núcleo duro” debería descartarse. Un análisis superficial de la evidencia nos sugiere que bajo asesoramiento profesional puede ayudar a dejar el cigarrillo. La evidencia más reciente indica que hay una relación consistentemente débil entre uso de e-cigs y cesación en los ensayos clínicos e inapreciable en los estudios de cohortes.

En el artículo de Medicina “Clínica Reducción de daños en tabaco: ¿realidad o marketing?”  se revisa la problemática de la RD en tabaco.


 Saber más sobe reducción de daños

Los autores del articulo llegan a las siguientes conclusiones:

  1. Aunque la transición a un producto de tabaco o nicotina sin combustión puede reducir el riesgo en algunos individuos, la reducción de daños por tabaco en el ámbito poblacional solo se puede alcanzar por cesación completa y definitiva del consumo, por la prevención del inicio y por la protección de los no fumadores del humo ambiental del tabaco.
  2. La reducción del número de cigarrillos tiene evidencia como preparación a la abstinencia si se usa un máximo de 4 semanas antes de la cesación completa y definitiva. Los productos de nicotina farmacológica y quizá otros productos pueden tener un papel en este periodo.
  3. La industria del tabaco utiliza la RD como una estrategia de marketing más que como una medida de salud pública.
  4. No hay evidencia concluyente de que la sustitución del cigarrillo por Dispositivos Electrónicos de Liberación de Nicotina reduzca el daño poblacional por cuatro motivos principales: Promueven el consumo dual en adultos consumidores (60-80%), incrementan la vulnerabilidad a la recaída y retrasan o impiden el cese de la adicción a la nicotina, facilitan la transición al consumo de tabaco en menores multiplicando por   tres el riesgo de inicio, y comprometen la des normalización del consumo de tabaco en la sociedad
  5. Las políticas de control del tabaco deben centrarse en aumentar impuestos, endurecer regulaciones y mejorar el acceso a tratamientos con evidencia.

 

En definitiva, la reducción de daños en tabaco es más una estrategia comercial que una solución real de salud pública.

Rodrigo Córdoba

lunes, 17 de junio de 2024

La Reducción de daños por Tabaco y la industria tabaquera

 

La reducción de daños (RD), en su sentido general, se refiere a las políticas y prácticas para minimizar las consecuencias adversas para la salud, la sociedad y la economía de un comportamiento. La estrategia de RD busca atenuar las consecuencias negativas de un comportamiento sin ponerle fin por completo, o mientras se extingue.  El modelo moderno de reducción de daños se basó inicialmente en un enfoque poblacional para reducir el daño a la salud y a la sociedad asociado con el consumo de drogas ilegales y el riesgo de infección por el VIH. Posteriormente se extendió al consumo de alcohol y tabaco, la salud sexual, los accidentes de tráfico, los trastornos alimentarios, o la exposición a productos químicos y radiaciones en ambientes laborales o la naturaleza, aunque con un enfoque de RD individual. Tanto en control del tabaco, como en Salud Pública, la aplicación de una estrategia de reducción de daños debe cumplir ciertas condiciones: El comportamiento que queremos cambiar debe ser crónico y recalcitrante, de manera que los fumadores no puedan dejar de fumar por los métodos habituales. Las personas tienen el derecho a tomar decisiones sobre sus propios cuerpos, pero deben estar informadas y ser independientes. Referente a las opciones actuales de RD que conllevan la sustitución del tabaco combustible por productos de nicotina o tabaco alternativos, es difícil que las decisiones de los fumadores sobre sus propios cuerpos puedan ser independientes de intereses comerciales,[i].




 Mas información en GUÍA DE BOLSILLO PARA ELTRATAMIENTO DEL TABAQUISMO Y PRODUCTOS RELACIONADOS

Los antecedentes históricos revelan que la industria lleva décadas intentando reducir la percepción de daños de sus productos mediante diversas innovaciones con el objeto de mantener su cuenta de resultados y lavar su imagen pública. Aunque la transición a un producto de tabaco o nicotina sin combustión puede reducir el riesgo en algunos individuos, la RD en el ámbito poblacional solo se puede alcanzar por cesación definitiva del consumo, por la prevención del inicio y por la protección de los no fumadores del humo ambiental del tabaco. La reducción del número de cigarrillos solo tiene evidencia como preparación a la abstinencia si se usa un máximo de 4 semanas previas a la cesación. Los productos de nicotina farmacológica pueden tener un papel en ese periodo. El uso de dispositivos liberadores de nicotina suele conducir a una dependencia permanente de la nicotina. El frecuente consumo dual observado después del uso de estos dispositivos y la facilidad de transición al tabaco en jóvenes, incrementa el riesgo global. La industria del tabaco intenta manipular la investigación científica y la formación de los profesionales sanitarios como se puede leer en un artículo reciente de El País: Las tabaqueras invierten miles de millones en investigación para tergiversar la evidencia científica

Se acaba de publicar un documento por un Grupo de Expertos del CNPT en colaboración con el Ministerio de Sanidad donde se analiza extensamente esta cuestión: Reducción de daños en tabaquismo desde la Salud Pública

Rodrigo Córdoba

 



[i] Dewhirst T. Co-optation of harm reduction by Big Tobacco. Tobacco Control 2020;30. doi:10.1136/tobaccocontrol-2020-056059

 

lunes, 4 de marzo de 2024

La Atención Primaria ante el reto de los e-cigs y otros dispositivos de liberación de nicotina (DSLN)


En el marco global del control del tabaco, el conjunto de medidas asistenciales al fumador no supone más del 10% en el impacto potencial sobre la prevalencia de tabaquismo. Otras medidas, como la financiación de los tratamientos farmacológicos, tienen un impacto positivo en un número elevado de fumadores, pero marginal en la prevalencia poblacional. En ese contexto se sitúa el debate sobre la efectividad de los dispositivos electrónicos susceptibles de liberar nicotina (DSLN) como ayuda para la cesación del consumo de tabaco. La apropiación del concepto de “reducción de riesgos” por la industria tabaquera está creando cierta confusión social. La industria tabaquera (la misma que produce los e-cigs) pretende una regulación específica para los DSLN, con el fin de evitar obstáculos a su promoción y venta, necesaria para compensar la caída  de ventas de los cigarrillos convencionales.


La nicotina es adictiva y no es inocua a largo plazo. Es un producto que no aumenta directamente el riesgo de infarto o de cáncer, pero que tiene efectos intermedios relevantes. Por otra parte, en los DSLN se han detectado cancerígenos en pequeñas dosis y otras sustancias tóxicas para poblaciones vulnerables a nivel pulmonar (proplilenglicol, glicerol) o cardiaco (microapartículas, acroleina). Algunos profesionales apoyan los e-cigs como método de reducción de daños, especialmente en el Reino Unido. Quizás lo que no tienen en cuenta es que, aunque puede haber un beneficio individual, es a costa de un gran riesgo poblacional, como que los menores tengan una probabilidad 3 veces mayor de iniciarse en el consumo de tabaco o el consumo dual que afecta al 60-80% de la población que usa estos dispositivos.      Os invitamos a leer este artículo de FMC  que revisa lo esencial sobre los DSLN: Dispositivos electrónicos de liberación de nicotina. En abierto durante 40 días.

authors.elsevier.com

          La amenaza de promoción a gran escala y de una regulación defectuosa de estos productos es un motivo para que los médicos de familia nos armemos de argumentos para afrontar los nuevos mitos que se pueden inyectar en la sociedad a propósito de estos productos, y éste es el objetivo de esta actualización. No olvidemos que es la industria (no los profesionales) la que está liderando la idea de la “reducción de daños” y es ella la que esta “pescando” profesionales para que sean cómplices de sus estrategias, lo cual pone en riesgo la unidad del movimiento de prevención y control del tabaco y los logros conseguidos hasta la fecha, que tanto sufrimiento y muerte ha evitado a muchas personas.

Rodrigo Córdoba

miércoles, 28 de agosto de 2019

REDUCCION DE DAÑOS EN TABACO: MENTIRAS, VERDADES Y ESTRAGEGIAS


El 3 de Septiembre de 2019, la Asociación Nacional de Informadores de la Salud ( ANIS) organiza ,en colaboración con el Ministerio de Sanidad, el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, la Red Europea de Prevención del Tabaquismo ( ENSP) y el Institut Català d´Oncologia (ICO) un encuentro entre profesionales de la salud y medios de comunicación sobre el tema: “Reducción de daños en tabaco: mentiras, verdades y estrategias”



Sabemos hace tiempo lo que piensa la industria de la Nicotina después del análisis de 7 millones de documentos secretos desclasificados por orden judicial desde los juicios a la Industria en EEUU: La nicotina es adictiva, estamos entonces en el negocio de vender nicotina, una droga adictiva” (Científico de alto rango de Compañía Tabaquera, 1972), “el cigarrillo no debe interpretarse como un producto sino como un sistema. El producto es la nicotina. Piense en la inhalación de humo como el vehículo de la nicotina (Addison Yeaman, Brown & Williamson, 1963).  Esto indica claramente que la industria tiene la voluntad de seguir cosechando adictos a la nicotina por cualquier vía con tal de mantener su negocio, construido sobre las ruinas de la salud de sus clientes,  los fumadores.
Los e-cigs son el Nuevo Producto Milagro. Lo que quiere transmitir la Industria a sus clientes fumadores: "Es que dejar de fumar es muy difícil” y “Si le preocupa su salud tenemos un producto un 95% de menos riesgo que le permiten seguir disfrutando de nuestros productos”. Sin embargo, en España hay 9.729.300 exfumadores (en el 85% dejaron de fumar por sí mismo sin soporte profesional). Por otra parte, la reducción del daño no es más que la opinión de un puñado de autoproclamados “expertos” con escasa evidencia científica pero convenientemente reiterada y aireada. El riesgo cancerígeno o lo efectos respiratorias a largo plazo de los cigarrillos electronicos no se conocerán en décadas. Por lo tanto, debería imperar el principio de precaución.
La Industria diseñó una estrategia para debilitar la Comunidad de Control del Tabaco explotando las diferentes opiniones, generando división e intentando debilitarlo trabajando conjuntamente con un sector del mismo. A base de inyectar ingentes recursos ha conseguido que un sector minoritario sin peso científico relevante en el control del tabaco, apoye su estrategia de reducción de daños. Los cuatro documentos clave para que dan un barniz pseudocientífico a la estrategia de la industria están trufados de conflictos de intereses individuales o corporativos. 
Frente a las voces que presentan los e-cigs como una puerta de salida del tabaquismo y una estrategia de reducción de riesgos, sin presenta evidencias, muchos profesionales e instituciones pensamos que hay más evidencia de que el e-cig es una puerta de entrada al tabaquismo y una forma de retener a los fumadores en la adicción a los productos del tabaco. Los usuarios de e-cigs tienen menos probabilidades de dejar de fumar que los que no usan. Por otra parte, aunque algún estudio le otorga un efecto favorable a la cesación, el 83% de los estudios concluyen que no ayudan a dejar de fumar. 


 Contrariamente a lo que a veces se oye, la experiencia del Reino Unido no ha revelado un impacto en la prevalencia del tabaquismo que actualmente se sitúa en el 15%. Por otra parte, la tendencia en jóvenes es a un incremento del consumo de productos de tabaco a expensas principalmente de los e-cigs. En EEUU y otros países uno de cada 5 estudiantes de Instituto, ha consumido e-cigs regularmente.




El solo hecho de que entre el 60 y el 90% de los consumidores sigan usando cigarrillos convencionales echa por tierra la idea de reducción de daños puesto que en la mayoría de estos casos el riesgo lejos de disminuir se incrementa y se reducen las posibilidades de cesación por el mayor consumo de nicotina. 
Una de las dudas más comunes es saber en qué medida el vapor de los e-cigs perjudica al no consumidor en espacios cerrados. Las partículas ultrafinas se producen tanto con los cigarrillos convencionales como con los e-cigs. Estas partículas aumentan el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Pero siendo esto grave, no es lo peor. El efecto que puede tener una regulación permisiva con los e-cigs en espacios cerrados puede ser demoledor para las políticas de espacios sin humo que han contribuido extraordinariamente a la desnormalización del consumo de productos de tabaco. Una revisión reciente y completa de Stantont  Glantz y cols ilustra este problema.




A continuación, puede consultarse el programa que se va a abordar el 3 de Septiembre en el Ministerio de Sanidad. Existe la posibilidad de seguimiento a través de Streaming: http://www.anisalud.com/   

 
Rodrigo Córdoba Garcia






lunes, 1 de abril de 2019

La nueva epidemia tabáquica que está a punto de llegar a España

Los CDC nos advierten que en  USA el consumo de tabaco por los jóvenes está aumentando, y los cigarrillos electrónicos es la principal razón  (Tobacco Use By Youth Is Rising E-cigarettes are the main reason). Los datos son contundentes, 1 de cada 4 estudiantes entre 14 y 18 años, y aproximadamente 1 de cada 14 estudiantes entre los 11 y 14 años habían usado algún producto de tabaco en los últimos 30 días en 2018. Un aumento considerable desde 2017, que se debe al aumento en el uso de cigarrillos electrónicos, con 1,5 millones más de usuarios en 2018. No se encontraron cambios en el uso de otros productos de tabaco, incluidos los cigarrillos, durante este tiempo. Los datos pormenorizados están publicados en  Vital Signs: Tobacco Product Use Among Middle and High School Students — United States, 2011–2018.

Los cigarrillos electrónicos han sido el producto de tabaco más comúnmente usado entre los jóvenes de EE. UU desde 2014, siendo  JUUL el cigarrillo electrónico más vendido ahora en los Estados Unidos. Como ya comentamos en el blog en la entrada “Actualizaciones en consumo de tabaco en un Plis Plas: Cachimbas y Juuling”,  JUUL es un cigarrillo electrónico con forma de unidad flash USB fácil de ocultar y que utiliza repuestos líquidos de nicotina, que contienen al menos tanta nicotina como un paquete de cigarrillos y están disponibles en sabores que atraen a los jóvenes. La promoción y la publicidad de este dispositivo también son parte de su éxito de ventas.
Los CDC nos dicen que casi todo el uso de productos de tabaco comienza en la adolescencia, y que cualquier uso de productos de tabaco entre los jóvenes no es seguro incluidos los cigarrillos electrónicos.  El uso de nicotina por parte de los jóvenes puede conducir a la adicción y puede dañar el cerebro en desarrollo, afectando el aprendizaje, la memoria y la atención. Los jóvenes que usan cigarrillos electrónicos podrían tener más probabilidades de pasar a fumar cigarrillos regulares más adelante. El director nos lo dice en español: “El disparado aumento en el uso de cigarrillos electrónicos entre la gente joven a lo largo del año pasado amenaza con deshacer el progreso logrado en la reducción del consumo de tabaco entre los jóvenes. Está poniendo a una nueva generación de personas en riesgo de adicción a la nicotina”. 


En nuestro país, el 20,1% de los estudiantes entre 14 y 18 años ha probado, al menos una vez en su vida, el cigarrillo electrónico. Así se desprende de la última edición de la 'Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES). Pero la situación puede cambiar en breve e incrementarse ya que está a punto de desembarcar en España el JUUL, si las autoridades sanitarias no lo impiden como así ha ocurrido en otros países. 
Algunos datos y estudios conocidos hace pocos nos ponen en la pista de lo que nos va a pasar:
  • Para diversificar sus negocios, grandes empresas de la industria del tabaco  decidieron estar presentes en el campo de las bebidas azucaradas desde los años 60 del siglo pasado. La industria del tabaco empleó así sus conocimientos previos sobre sabores, colores y marketing, originalmente desarrollados para vender cigarrillos, para expandir el consumo de diferentes marcas de bebidas azucaradas. Publicado en BMJ Tobacco industry involvement in children’s sugary drinks market, Y muy bien explicado por Esther Samper en Así promocionó la industria tabaquera las bebidas azucaradas entre los niños. Significativamente la industria tabaquera es accionaria importante de la industria del cigarrillo electrónico, incluida JUUL que se promociona con diversos sabores dulces. 
  • Juul ya ha manifestado en España que su mercado va dirigido a adultos fumadores como parte de una estrategia de reducción de daños, aunque ellos saben que su principal mercado potencial es el de los jóvenes.
  • Todo ello, coincide con la puesta en marcha en España de la  Plataforma de profesionales sanitarios para la Reducción del Daño por Tabaquismo, que pretenden disminuir el número de fumadores por medio de los cigarrillos electrónicos. Esta estrategia de reducción de daños ya la comentamos en nuestro blog  en ¿Es factible la reducción de daños en tabaco? El caso de los cigarrillos electrónicos. Donde concluimos que la reducción de daños en tabaco se asienta realmente sobre pilares muy temblorosos.
  • Se pone como ejemplo para el uso de cigarrillos electrónicos en reducción de daños la experiencia de facilitar metadona y jeringuillas a los consumidores de heroína, y a nadie se le ocurre que la metadona se pueda comprar en una tienda o estanco a demanda, y sin control de un profesional sanitario.
  • Como se ha comentado antes, la industria tabaquera ha invertido mucho dinero en empresas de cigarrillos electronicos. Por algo será, y no creo que sea por altruismo social.
Cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar” es un refrán que enseña que cuando ves que algo acontece a tu alrededor, lo mismo te puede pasar a ti, así que debes estar preparado o tratar de evitarlo.
Paco Camarelles

domingo, 3 de marzo de 2019

Informe sobre los productos de tabaco calentado

La Unidad de Prevención del Tabaquismo del Ministerio de Sanidad Consumo y Bienestar Social, ha dado a conocer recientemente su informe PRODUCTOS DE TABACO POR CALENTAMIENTO PTC: Consideraciones de tipo sanitario y legal. Tema ya comentado en nuestro blog en Que sabemos y que no sobre los productos de tabaco calentado. Dada la novedad de dichos productos y debido a la escasa información independiente, podría producirse cierta confusión sobre su clasificación, características y efectos en salud. Este informe pretende recoger la evidencia científica disponible y clarificar los conceptos relacionados desde el punto de vista sanitario y legal, con el fin de garantizar la protección de la salud.
A destacar del informe que:
  • "Unos de los principales reclamos con el que estos productos se han intentado introducir en el mercado es el de la reducción de daños frente a los productos de tabaco tradicionales. Esta potencial reducción es aún cuestionable con la evidencia preliminar actualmente disponible. En cualquier caso, como producto de tabaco, no está exento de riesgo y no existe ningún nivel de seguridad asociado a su uso. Por otro lado, las estrategias de reducción de daños que sí han demostrado su efectividad en el ámbito de las adicciones, como la terapia de mantenimiento con metadona en el tratamiento de la dependencia de heroína, se enmarcan en programas de la salud pública y se realizan con supervisión clínica
  • La intención de dejar de fumar se ha considerado un predictor del uso de PTC en uno de los estudios más completos disponibles, esto puede plantear una pérdida de la oportunidad para favorecer el abandono del consumo de tabaco en los fumadores que podrían dejarlo con las herramientas que han demostrado eficacia y seguridad.
  • Al tratarse de productos del tabaco, les resulta aplicable la regulación específica referente a la venta, suministro, consumo y publicidad de los productos del tabaco (Ley 28/2005, de 26 de diciembre, y sus modificaciones). Así se ha reflejado también en el Acuerdo de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud del 14 de febrero de 2018. 
  • Como todas las formas del tabaco, son peligrosos para la salud. No hay evidencia suficiente para afirmar que los PTC sean menos nocivos para la salud que los  productos de tabaco convencional, ni para aquellas personas que los consumen, ni para aquellas expuestas a sus emisiones. 
  • La rápida introducción en el mercado de estos productos tiene diversas implicaciones de salud pública, pudiendo favorecer modificaciones en los patrones,  incluso incorporar nuevos consumidores o la pérdida de oportunidad para el  abandono del consumo en fumadores, así como una marcha atrás en la desnormalización del tabaco conseguida hasta ahora". 



La agresiva campaña de publicidad de los PTC se presenta como un ejemplo más de las ya conocidas estrategias de la industria tabaquera, que han llevado a que el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, firmado entre otros por España y la Unión Europea, reconozca que existe un conflicto de intereses entre la industria del tabaco y la salud pública de los ciudadanos y en el artículo 5.3 obliga a las Partes a la protección de las políticas de salud pública de los intereses comerciales y otros intereses creados de la industria del tabaco.
Además de todo esto, se ha desatado una guerra comercial dentro de la industria del tabaco en España. Altadis ha demandado a Philips Morris Spain en un juzgado de lo mercantil de Madrid por competencia desleal por su producto IQOS. A este juicio estoy llamado a declarar como testigo experto en tabaquismo por la parte demandante (contra mi voluntad)  los días 4 y 5 de marzo de 2019. Ante esta citación debo dejar bien claro que acudo por el deber de comparecer en juicio para el que se es citado según la Ley, y porque la infracción de no acudir esta sancionada con multa de 180 a 600 euros (Cédula de citación Juzgado de lo Mercantil nº 03 Madrid. Procedimiento ordinario 205/2018). Tengo muy claro que, por ética, no hay que tener ningún contacto con la industria del tabaco, y que estamos ante una industria criminal causante de millones de muertes y sufrimiento de personas en todo el mundo. Aprovecharé la ocasión para decir que cualquier consumo de productos del tabaco es dañino para la salud personal y colectiva, y que dejen de venderlo sea o no sea calentado. 
Paco Camarelles

lunes, 29 de octubre de 2018

Que sabemos y que no sobre los productos de tabaco calentado.


Ha sido noticia recientemente que la industria tabacalera está haciendo una hipócrita campaña en Reino Unido para que los fumadores dejen de fumar (CincoDias). La estrategia de la campaña  Hold My Light es que los fumadores abandonen el tabaco y se pasen a los cigarrillos electrónicos o a los nuevos dispositivos para calentar el tabaco. Todo ello enmarcado en lo que ya comentamos en el blog, sobre las estrategias de reduccion de los daños que causa el consumo de tabaco, en la entrada “Nuevas estrategias para finalizar con la epidemia del tabaco. La clave está en la adicción”.
Y sobre este tema, acaba de ser publicado un número especial de Tobacco Control que se centra en IQOS (I Quit Ordinary Smoking), y en otros Productos de Tabaco Calentado (PTC). IQOS ya se está comercializando en España y otros países, pero no ha recibido la aprobación de la FDA para ser vendido en USA pese a los estudios que ha presentado la industria tabacalera para avalar su seguridad. Los IQOS están diseñados para calentar en lugar de quemar tabaco, y representan algo así como un híbrido de un cigarrillo normal y un cigarrillo electrónico. Poco se sabe sobre la toxicidad y el impacto en la salud pública de estos productos, en relación con los cigarrillos combustibles y otros productos de suministro de nicotina. La agresiva publicidad del IQOS se sustenta en que estos dispositivos son seguros para la salud, pero ¿Qué sabemos realmente sobre su seguridad, y el efecto que la introducción de estos dispositivos puede tener sobre las tasas de tabaquismo y la carga de morbilidad y mortalidad en la población?
Tobacco Control incluye en este número monográfico 8 artículos que analizan los estudios presentados por la industria tabacalera para que sea aprobado en USA, y 12 artículos que proporcionan evaluaciones independientes de los efectos del PTC, incluidas sus implicaciones sobre las políticas de prevención y control del tabaquismo.
El conocido  Stanton A Glantz analiza en la editorial Heated tobacco products: the example of IQOS los efectos para la salud del IQOS, cuales son las percepciones del producto entre los consumidores potenciales, y cuáles pueden ser sus implicaciones sobre las políticas de prevención y control del tabaquismo y las leyes. Concluye que los PTC son el último esfuerzo de las compañías tabacaleras por adaptarse a un panorama regulatorio cambiante para mantener y ampliar su base de clientes en medio de la disminución de la aceptación social del consumo de tabaco y la disminución del consumo de cigarrillos. IQOS y otros PTC son los más nuevos de una larga serie de productos diseñados para retener a los clientes y proteger la reputación e influencia política de las compañías tabacaleras. Los propios datos de la industria tabacalera no respaldan sus afirmaciones de que IQOS es menos peligroso que los cigarrillos. Si bien IQOS puede exponer a los usuarios a niveles más bajos de algunos tóxicos que los cigarrillos, también exponen a los usuarios a niveles más altos de otros tóxicos. Asimismo, es probable que IQOS exponga a los usuarios a menores riesgos de algunas enfermedades y mayores riesgos de otras. Además existen serias preocupaciones de que el PTC dañará a los jóvenes y  socavará los esfuerzos para que los fumadores abandonen el consumo de tabaco, sin brindar beneficios de salud a los fumadores que lo usan. Por ultimo señala que las autoridades sanitarias deben priorizar la protección de la salud pública, y evitar que las compañías tabacaleras vuelvan a utilizar sus extensos recursos políticos y de relaciones públicas para evitar la regulación y proteger sus ganancias.


La otra editorial acompañante Heated tobacco products: things we do and do not know responde a la pregunta que nos hacemos en el blog: Que sabemos y que no sobre los productos de tabaco calentado: "Los datos son escasos y no existen estudios a largo plazo en poblaciones humanas sobre las consecuencias del uso de IQOS. Sin embargo, se está promoviendo un producto adictivo mediante un énfasis excesivo en la limitada evidencia de su capacidad para reducir el daño del consumo de tabaco, al tiempo que se minimiza la evidencia sobre su toxicidad potencial. Desde un  punto de vista escéptico, esto podría ser parte de los esfuerzos estratégicos de la industria tabacalera para retener a los consumidores existentes de productos de tabaco y generar nuevos usuarios que dependan de la nicotina de por vida. Se requiere una investigación, independiente de la industria, para informar a los usuarios de los productos, a los profesionales de la salud pública y a las agencias reguladoras sobre el posible impacto en la salud pública de IQOS y otros PTC. Además, si la industria presenta informes de estudios de investigación a las agencias reguladoras, debe haber un análisis cuidadoso de los datos de laboratorio sin procesar para garantizar que los resultados se prueben bien y se interpreten adecuadamente".
Paco Camarelles