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lunes, 16 de abril de 2018

La subida de impuestos a los productos no saludables y la equidad

Una de las pegas que se ponen para el aumento de precios, vía impuestos específicos, a los productos no saludables como las bebidas azucaradas, el alcohol o el tabaco es el posible carácter “regresivo” de los mismos al "castigar" mas a las personas con menos recursos económicos. Un reciente artículo en The Lancet viene a rebatir este argumento Equity impacts of price policies to promote healthy behaviours. Los mensajes clave del artículo nos dicen que:

·         Las políticas de precios en productos potencialmente no saludables alteran el consumo y el gasto para todos los consumidores, pero los efectos pueden diferir según el nivel socioeconómico.
·         El gasto en productos potencialmente nocivos aumenta más para los hogares con altos ingresos que para los de bajos ingresos en respuesta a un aumento de precios, pero este cambio en los gastos suele ser una carga más pesada para los de bajos ingresos que para los de altos porque constituye una mayor proporción de su gasto global; esto es particularmente cierto para los productos de tabaco.
·         Es probable que los consumidores con bajos ingresos reciban grandes beneficios de salud porque generalmente responden mejor a los cambios en los precios.
·         Los efectos adversos sobre el patrimonio de los impuestos pueden mitigarse mediante un uso a favor de los pobres de los ingresos tributarios generados, o mediante ajustes en los efectos distributivos del sistema tributario en general.
Ya hay experiencias publicadas sobre el efecto del aumento del precio de las bebidas azucaradas en países como México,  donde la introducción de un impuesto a estas dio como resultado una disminución del 17 por ciento en las compras entre los grupos de menores ingresos (4,2 litros menos), y casi ningún cambio en los grupos de mayores ingresos, según el informe de the Lancet. Nuestro grupo ya se definió en este tema en la entrada Los médicos de familia a favor de la introducción del impuesto sobre las bebidas azucaradas , y revisamos el tema en la entrada Obesidad y azúcares añadidos:¿Reducimos el contenido de azúcar en los refrescos o aumentamos su precio?
Pero no hay que ir tan lejos, Cataluña ha conseguido reducir el consumo de refrescos azucarados un 22 por ciento gracias al impuesto sobre el azúcar que estableció el pasado mes de mayo de 2017, según un estudio elaborado por investigadores del Centro de Investigación en Economía de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra (ver estudio). Los investigadores calculan una disminución en la ingesta de calorías por persona consumidora de refrescos de 107 calorías a la semana. Teniendo en cuenta que el 22 por ciento de adultos de 20 a 80 años declaraba en la Encuesta de Salud Catalana consumir refrescos a diario, la disminución de ingesta de calorías revela el potencial que este tipo de medidas impositivas tiene para reducir las tasas de sobrepeso y obesidad.

Utilizar los impuestos para mejorar la salud de las personas con menos recursos también se puede aplicar a los productos del tabaco y el alcohol. Y ya comentamos en el blog que Los impuestos pueden ser buenos para tu salud.

En relación con el consumo de tabaco, destacar el reciente estudio publicado en el BMJ The health, poverty, and financial consequences of a cigarette price increase among 500 million male smokers in 13 middle income countries: compartmental model study. El objetivo del estudio fue predecir el efecto que tendría un aumento del 50% en los precios del cigarrillo sobre la salud, pobreza y la situación financiera de 13 países de ingresos medios con una población total de 500 millones de fumadores. Calculan que aumento del 50% de los precios conduciría a unos 450 millones de años de vida ganados en los 13 países por el abandono del consumo de tabaco. Los varones pertenecientes al grupo de ingresos más bajos (el 20% más pobre de la población) ganarían siete veces más años de vida que los del grupo de mayores ingresos (el 20% más rico de la población;155 v 23 millones). La cantidad promedio de años de vida ganados por dejar de fumar para cada fumador en el grupo de ingresos más bajos fue cinco veces mayor que la del grupo superior (1,46 v 0,23 años). Se evitarían costes médicos en países sin cobertura sanitaria universal, y se evitaría, además, que más de 8,8 millones de personas cayeran en la extrema pobreza. 


Con respecto al impacto en la salud de aumentar los precios del alcohol se ha publicado recientemente una infografía sobre sus beneficios. Significativo el dato de que un aumento del 1% en el precio del alcohol se asocia con un 5% menos de riesgo de ser víctima de violencia de genero. Y que el análisis de 112 estudios diferentes mostró que elevar el precio del alcohol disminuye su consumo y, por lo tanto, ayuda a reducir distintas enfermedades como el cáncer, las enfermedades de transmisión sexual, las tasas de suicidio y la mortalidad relacionada con el alcohol. Pero no solo enfermedades, estudios en 16 países han encontrado que el aumento del impuesto sobre el alcohol en un 1% dio como resultado una reducción del 0,19% en los robos, una reducción del 0,25% en la probabilidad de agresiones, y una reducción del 0,16% en la probabilidad de agresiones sexuales.
Y lo contrario (bajar precios) también tiene sus efectos. En Finlandia, una reducción del 33% en los impuestos sobre el alcohol redujo los precios minoristas en un 22%, lo que provocó un aumento del consumo y un aumento de las tasas de mortalidad en un 17%. La mortalidad se concentró particularmente en grupos socioeconómicos más bajos.

¿A que esperamos para subir impuestos al tabaco, alcohol y bebidas azucaradas?
Paco Camarelles



jueves, 4 de mayo de 2017

Los médicos de familia a favor de la introducción del impuesto sobre las bebidas azucaradas


La iniciativa de Cataluña de establecer un impuesto sobre las bebidas azucaradas ha vuelto a poner de actualidad la importancia de los impuestos sobre la salud. Ver  Los impuestos pueden ser buenos para tu salud.  Nuestro Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud de PAPPS de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ve positivamente la introducción de un impuesto sobre las bebidas azucaradas, y así lo hemos hecho público en nuestro posicionamiento, que ha sido dado a conocer desde semFYC a través de una Nota de Prensa, cuyas ideas principales son:
  • EL OBJETIVO DE LA TASA: La introducción de este impuesto podría ayudar a reducir, a medio plazo, la prevalencia de la obesidad y la diabetes en el conjunto de la población española.
  • LA ESTIMACIÓN DEL IMPACTO EN LA SALUD: En España se ha estimado que un impuesto del 20% podría lograr una reducción efectiva del 4,7% del consumo de calorías en la dieta, lo que puede suponer una pérdida de peso corporal de 725 gramos por año.




El tema de la relación entre bebidas azucaradas y edulcoradas  y obesidad esta también de plena actualidad científica. Una reciente revisión sistemática y metanalisis  publicada en abril de 2017 Sugar and artificially sweetened beverages linked to obesity: a systematic review and meta-analysis nos proporciona información de buena calidad sobre ello.  
Tras analizar 11 estudios que evaluaban la asociación entre el consumo de bebidas de soda con azúcar y obesidad, los autores encontraron un RR del 1,18 (IC del 95%, 1,10-1,27). Tres estudios evaluaron la asociación entre el consumo de bebidas de soda con edulcorantes y obesidad con un RR  de 1,59 (IC del 95%, 1,22-2,08), curiosamente mayor que el de las bebidas azucaradas.  Los autores nos dicen en la Discusión que este es el primer meta-análisis que apunta a que el consumo regular de soda edulcorada se asocia de forma significativa a un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad. Las hipótesis sobre los mecanismos por los que los edulcorantes artificiales aumentan el peso son varias e incluyen que pueden interferir en los transportadores celulares de glucosa y/o en la flora microbiótica intestinal. Concluyen los autores afirmando que su estudio ha demostrado una asociación significativa entre el consumo de bebidas azucaradas y edulcoradas artificialmente y la obesidad.
Paco Camarelles

lunes, 12 de diciembre de 2016

Los impuestos pueden ser buenos para tu salud


La subida de impuestos acordada recientemente por el Gobierno de España y que afecta a las bebidas azucaradas, determinados tipos de alcohol y el tabaco, ha puesto de actualidad el papel que puede tener la subida de precios de estos productos, grabados con impuestos especiales, sobre el consumo de los mismos y la salud. Es hora de recordar la Tribuna que  publicamos en 2011 sobre este tema en El País Impuestos, salud y sanidad, y lo que hemos comentado sobre los impuestos en el blog.

La batalla por los impuestos sobre las bebidas azucaradas ha empezado ya a nivel mundial, y es la Organización Mundial de la Salud OMS la impulsora de la misma. Para ello ha dado a conocer un reciente informe “Fiscal policies for Diet and Prevention of Non communicable Diseases (NCDs)”, que afirma que las políticas fiscales que conducen a un aumento de al menos el 20% del precio de venta al público de las bebidas azucaradas podrían redundar en una reducción proporcional del consumo de estos productos, y también la prevalencia de la obesidad, la diabetes tipo 2 y la caries dental (ver Nota de Prensa).

 


Con respecto al tabaco ya sabemos desde hace muchos años que aumentar el precio es una de las mejores políticas de prevención y control del tabaquismo que un Gobierno puede hacer. El precio del tabaco tiene impacto en todas las dimensiones del consumo: prevalencia, cantidad consumida por los fumadores, iniciación y cesación. Además, dicho impacto varía entre grupos de la población, siendo en general mayor entre los jóvenes. Ver el informe del CNPT La Fiscalidad del Tabaco y la Salud. Preguntas y respuestas. Por cada 1% que aumenta el precio del tabaco disminuye la demanda total de tabaco (consumo y prevalencia) en -0,37 para los adultos y un -0,74 en jóvenes. Según la international Agency for Research On cancer IARC es una de las políticas prioritarias si queremos prevenir el cáncer (Ver Effectiveness of Tax and Price Policies for Tobacco Control). Para los gobiernos que necesitan ayuda en este campo la OMS publicó hace años su manual de ayuda (WHO Technical Manual on Tobacco Tax Administration).

También sabemos que aumentar el precio del alcohol produce una disminución en su consumo. La Organización Mundial de la Salud nos lo dice en su documento Estrategia mundial para reducir el uso nocivo del alcohol. Una subida del 10% del pecio del alcohol produce una disminución del 4% del consumo según la Universidad de Sheffield. Además, el consumo de alcohol a nivel mundial es unos de los obstáculos mayores para el desarrollo de los países, para reducir la desigualdad social y la pobreza. Para hacer frente a ello se propone un aumento del precio ALCOHOL AND THE SUSTAINABLE DEVELOPMENT GOALS. Major obstacle to development. 


Según datos de Eurostat, España es el país más barato para comprar alcohol en la eurozona y el quinto de la UE (europapress). Con respecto al tabaco también nos situamos entre los más baratos (Mapa del precio de los cigarrillos en Europa) con grandes diferencias (un paquete en España cuesta 4,6 euros y en Reino Unido 10,1). Por ello, la pretensión del Gobierno de subir los impuestos al tabaco y al alcohol (no incluye cerveza y vino) entre un 2,5% y un 5% es realmente insuficiente, es una oportunidad perdida y denota que están poco o nada preocupados por la salud de los españoles.

Nuestro grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS considera que los médicos de familia y enfermeras debemos ser conscientes de la importancia de los impuestos para cambiar estilos de vida no saludables de nuestros pacientes, y de la necesidad de exigir al Gobierno una política fiscal que mejore la salud de todos, y que vaya mas allá de su interés recaudatorio (lo recaudado debería ir destinado a la prevención y al tratamiento de las enfermedades que causan el consumo de alcohol, tabaco o bebidas azucaradas). La prevención y promoción de la salud en nuestro país pasa por un aumentó importante y sostenido de los impuestos al consumo de  productos dañinos para la salud.

lunes, 29 de febrero de 2016

Obesidad y azúcares añadidos: ¿Reducimos el contenido de azúcar en los refrescos o aumentamos su precio?


En la última entrada del blog de enero 2016 ¿Consejos nutricionales basados en pruebas o influenciados por la industria de la alimentación? hacíamos referencia a la excelente revisión sobre dieta y RCV del Dr. Mozaffarian, donde resaltaba la aplicación de tasas a los alimentos y bebidas menos saludables como una de las políticas a nivel poblacional basada en la evidencia Dietary and Policy Priorities for Cardiovascular Disease, Diabetes, and Obesity A Comprehensive Review.  

Un documento del Public Health England de octubre de 2015, Sugar reduction: the evidence for action, concluye que “aumentar el precio de los productos ricos en azúcares un 10-20% o más, a través del uso de tasas, probablemente tendría un efecto en el comportamiento del comprador y, por lo tanto, en su consumo de azúcar, por lo menos a corto plazo”.

Esta estrategia se ha visto sometida por el Cancer Research UK, la mayor agencia independiente de  investigación sobre el cáncer, y el UK Health Forum a un estudio de simulación (modelling study) publicado la semana pasada para evaluar el impacto de un aumento del 20% en las tasas de las bebidas azucaradas sobre la prevalencia de obesidad dentro de 10 años y el ahorro en coste sanitarios y sociales. Los resultados hablan por sí mismos: esta medida evitaría más de 3 millones y medio de individuos obesos, es decir, reduciría la prevalencia de obesidad en un 5% y se ahorrarían 10 millones de libras en costes directos socio-sanitarios. Por todo ello, demandan que el gobierno británico lleve a cabo esta medida dentro de las políticas de lucha contra la obesidad infantil.Short and sweet: why the government should introduce sugary drinks tax
 
Además, cita el ejemplo de varios países donde ya se ha puesto en marcha esta estrategia (ver tabla)
 
 
Como se puede ver en la tabla, aumentar el precio de las bebidas azucaradas puede disminuir sus ventas, por lo que esta medida podría chocar con la oposición de la industria alimentaria. Para soslayar esto, otra medida de Salud Pública destinada a limitar el consumo de azúcares sin afectar seriamente a sus ventas sería reducir la cantidad de azúcar de los refrescos de forma paulatina a lo largo del tiempo sin sustituirla por edulcorantes artificiales. En este sentido, la revista Lancet publica este mes otro modelling study británico que  evalúa el efecto de la reducción progresiva en 5 años del 40% de los azúcares añadidos a los refrescos y zumos de frutas sobre la diabesidad.
Los autores concluyen que esta estrategia “produciría al final del 5ª año una reducción media de energía de 38,4 kcal/día y de 1,20 kg de peso en adultos, lo que se traduciría en una disminución de la prevalencia de sobrepeso de 1% y de obesidad de 2,1%, esto es, evitaría medio millón de sujetos con sobrepeso y un millón de adultos con obesidad. En 20 años se podrían prevenir entre 274.000 y 309.000 diabetes relacionadas con la obesidad.
 
El editorial que comenta este trabajo Sugar: a shove to industry rather than a nudge to consumers? compara esta iniciativa con la implementada hace años sobre la cantidad de sal de los alimentos. FOOD STANDARDS AGENCY – UK SALT REDUCTION INITIATIVES.
 
En resumen, diversas políticas poblacionales podrían ser eficaces y eficientes en la lucha contra la obesidad. Ahora bien, Quién le pone el cascabel al gato?
Solo recordar que los impuestos pueden ser saludables Ver Impuestos, salud y sanidad
 
Joaquín San José
Grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS
 
 
 


 

 

jueves, 28 de enero de 2016

¿ Son los edulcorantes una alternativa al consumo de azúcar?


Hace poco, en enero de 2016, se publicó una entrada en el blog de El Comidista titulada ¿son insanos los edulcorantes? En ella se planteaba queLa cruzada antiazúcar es una de las modas dietéticas con mayor proyección de la actualidad, y hay razones de peso que la justifican: el abuso del mismo en la alimentación occidental es, con poco género de dudas, una de las amenazas para la salud mejor contrastadas del momento. A remolque de esta tendencia, los edulcorantes artificiales se han convertido para muchas personas en una solución virtual que permite evitar las consecuencias metabólicas del abuso de azúcar, sin tener que renunciar por ello al sabor dulce”. Ver La batalla contra el consumo de azúcar en la dieta se intensifica y entradas relacionadas en el blog.

Hemos revisado qué cuentan sobre ello la FDA (Food and Drug Administration), la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), el National Cancer Institute y la AECOSAN y este es nuestro resumen: 
  • Los edulcorantes son comúnmente utilizados como sustitutos o alternativa del azúcar, para endulzar y mejorar el sabor de los alimentos, contribuyendo sólo con unas pocas o ninguna caloría y generalmente no elevan los niveles de azúcar en sangre. La medida de la capacidad endulzante es el dulzor relativo, que compara a la sustancia con la sacarosa o azúcar de mesa, pudiendo variar desde las 30 veces del ciclamato a las 20.000 veces del advantamo. Encontramos edulcorantes en muchos alimentos y bebidas: en los que se comercializan como "sin azúcar" o "dieta", incluyendo productos horneados, refrescos, postres, comidas enlatadas, mermeladas y jaleas, productos lácteos. Los consumidores pueden identificar su presencia en la lista de ingredientes de las etiquetas (denominación E 900).
  • Como cualquier otro ingrediente añadido a los alimentos, deben ser seguros para el consumo. En EEUU el uso de un aditivo alimentario debe someterse a revisión y aprobación previa a la comercialización por la FDA, a menos que su uso sea generalmente reconocido como seguro (denominación GRAS) acrónimo de Generally Recognized as Safe (High-Intensity Sweeteners). En esta última categoría se incluyen las sustancias con una extensiva historia de uso en los alimentos (antes de 1958) o con evidencia científica publicada (GRAS Substances (SCOGS) Database). Aprobados por la FDA encontramos el aspartamo, el acesulfamo potásico (Ace-K), la sacarina, la sucralosa, el neotamo y el advantamo. Con denominación GRAS se han presentado a la FDA dos tipos de edulcorantes: ciertos glicósidos de esteviol obtenidos a partir de las hojas de la planta de stevia (Stevia rebaudiana) y los extractos obtenidos de Siraitia grosvenori, también conocido como Luo Han Guo o fruta del monje.
  • Según la evidencia científica disponible, los edulcorantes aprobados por la FDA son seguros para la población en general, en determinadas condiciones de uso y cantidades, estableciéndose un nivel aceptable de ingesta diaria (IDA), que es la cantidad de una sustancia que se considera segura para consumir cada día en el transcurso de la vida de una persona,  incluso para un alto consumo de la misma. En general, un aditivo no presenta problemas de seguridad si el consumo diario estimado es menor que la IDA. Ahora bien ¿Existen edulcorantes que deban evitarse por algunas personas? Sí, aquellas que padecen fenilcetonuria (PKU) tienen dificultades para metabolizar la fenilalanina, un componente del aspartamo, y deben evitar o restringir su consumo, algo viable leyendo las etiquetas de los productos.
  • ¿Pueden ser beneficiosos para la salud? En el artículo de la Escuela de Salud Pública de Harvard artificial sweeteners”, se plantean esta pregunta, señalando  que los resultados de los estudios no son concluyentes. Por ejemplo, respecto a los refrescos dietéticos como sustitutos saludables para los refrescos azucarados, señalan que para los niños, los efectos a largo plazo del consumo de bebidas endulzadas artificialmente, son desconocidos, así que es mejor que lo eviten. Analizan cómo los edulcorantes artificiales afectan la capacidad del cuerpo para medir cuántas calorías se consumen. Algunos estudios muestran que el azúcar y edulcorantes artificiales afectan al cerebro de diferentes maneras. El cerebro humano responde a la dulzura con señales de comer más. Al proporcionar un sabor dulce sin calorías, sin embargo, los edulcorantes artificiales nos hacen desear alimentos y bebidas más dulces, que pueden sumar hasta el exceso de calorías. En la Universidad de California-San Diego, los investigadores realizaron resonancias magnéticas funcionales con voluntarios que tomaron pequeños sorbos de agua endulzada con azúcar o sucralosa. El azúcar activa las regiones del cerebro implicadas en la recompensa de comida activa, mientras que la sucralosa no lo hizo. Es posible, dicen los autores, que este edulcorante "no puede satisfacer plenamente el deseo de calorías dulce natural de la ingestión." Así, mientras que el azúcar señala un sentimiento positivo de la recompensa, los edulcorantes artificiales pueden no ser una manera eficaz de gestionar un antojo por los dulces.

En el Comidista, Juan Revenga analiza los principales edulcorantes y su leyenda negra. Merece la pena leerlo, como otras muchas entradas de este conocido equipo de blogeros. Finaliza el artículo preguntando al lector si se ha parado a pensar que el perfil nutricional de los alimentos susceptibles de usar edulcorantes no es, ni mucho menos, el más indicado dentro de un patrón de alimentación saludable, lleven o no azúcar. ¿Es este el mejor resumen sobre los edulcorantes? Posiblemente lo sea

Dulzor relativo: medida utilizada para medir la capacidad endulzante de una sustancia comparada con la sacarosa o azúcar de mesa
Juana Gómez Puente
Grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS

jueves, 15 de octubre de 2015

La batalla contra el consumo de azucar en la dieta se intensifica.

La "batalla" contra el consumo de  azúcar en la dieta se intensifica con diversas acciones a nivel mundial. Una de las primeras organizaciones sanitarias en lanzar la primera piedra ha sido la OMS que ha publicado recientemente su  Directriz para la ingesta de azúcares para adultos y niños. Este documento afirma que la ingesta elevada de azúcares libres es preocupante por su asociación con la mala calidad de la dieta, la obesidad, el riesgo de contraer enfermedades no transmisibles, y la caries dental. La presente directriz se ha basado en pruebas científicas y ha aplicado el método de clasificación de la evaluación, desarrollo y valoración de las recomendaciones o GRADE. Los azúcares libres se refieren a los monosacáridos (como la glucosa y la fructosa) y los disacáridos (como la sacarosa o el azúcar de mesa), que se agregan a los alimentos y las bebidas por el fabricante, el cocinero o el consumidor, así como azúcares que están naturalmente presentes en miel, jarabes, zumos de fruta y concentrados de zumos de fruta. Las directrices no se refieren a los azúcares de las frutas frescas y verduras o los azúcares presentes de forma natural en la leche, porque no hay evidencia sobre los efectos adversos de consumir estos azúcares. Estas son sus recomendaciones:
 
  • La OMS recomienda una ingesta reducida de azúcares libres a lo largo de toda la vida (recomendación firme).
  • Tanto en adultos como en niños, la OMS recomienda reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total (recomendación firme).
  • La OMS sugiere que se reduzca aún más la ingesta de azúcares libres a menos del 5% de la ingesta calórica total (recomendación condicional).




El mundo científico sanitario contribuye a la batalla aportando conocimiento sobre el tema, haciéndose eco de las directrices como el BMJ, o publicando artículos recientes como JAMA  The Link Between Dietary Sugar Intake and Cardiovascular Disease Mortality An Unresolved Question, o en la revista Circulation Estimated Global, Regional, and National Disease Burdens Related to Sugar-Sweetened Beverage Consumption in 2010. También incluyendo la necesidad de limitar su consumo en las recomendaciones dietéticas como en las Nuevas directrices dietéticas norteamericanas.
Nuestro blog ya se ha hecho eco en el pasado de los peligros para la salud cardiovascular del consumo de azúcar en ¿Es peligroso el consumo de azúcar para la salud cardiovascular? Y sigue atentamente las batallas que se libran en los medios de comunicación y las redes sociales, como las noticias del NYT, que nos advierte de que el azúcar esta por todas partes y es adictivo, y El Mundo que afirma que el consumo de bebidas azucaradas se asocia a 184.000 muertes al año citando al artículo de Circulation arriba señalado.
Uno de los frentes se está librando en advertir a la población sobre la cantidad de azúcar que consumimos, muchas veces sin darnos cuenta, y en cortar la cantidad consumida (How to cut down on sugar in your diet). San Francisco USA podría ser la primera ciudad en  colocar esta advertencia sanitaria a las bebidas azucaradas.
 
 Una gran parte de los azúcares que son consumidos actualmente están “escondidos” en alimentos procesados que no son considerados como dulces por los consumidores. Por ejemplo, una cucharada de kétchup contiene alrededor de 4 gramos (cerca de una cucharadita) de azúcares libres. Una lata de refresco endulzado con azúcar tiene hasta 40 gramos (cerca de diez cucharaditas) de azúcares libres.

 
 

jueves, 7 de mayo de 2015

Nuevas directrices dietéticas norteamericanas

Se ha publicado recientemente el interesante informe científico sobre  directrices dietéticas norteamericanas Scientific Report of the 2015 Dietary Guidelines Advisory Committee. Interesante por las novedades que aporta, y por la influencia que seguro va a tener en las recomendaciones sobre una alimentación saludable en USA y en otros países. La intención del informe es proporcionar evidencia científica en temas relacionados con la dieta, alimentación y salud.
 
Es muy difícil leer y resumir lo principal de un informe de casi 600 páginas, pero si se accede a su división en partes la lectura se simplifica para aquellos muy interesados. En el capítulo 2 se resume lo mas importante del informe, y se especifican las recomendaciones del mismo tras el análisis de las pruebas científicas. Resaltaría el párrafo sobre los patrones alimentarios o dietéticos que creo que resume muy bien lo esencial:
“La investigación actual proporciona evidencia de moderada a fuerte sobre los  vínculos entre los hábitos alimentarios sanos y menores riesgos de obesidad y enfermedades crónicas, particularmente la enfermedad cardiovascular, la hipertensión, la diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Nuevas pruebas también sugieren que pueden existir relaciones entre los hábitos alimentarios y algunos trastornos neurológicos y anomalías congénitas. El total de estudios analizados en el informe identifica que un patrón de dieta saludable se caracteriza por ser mayor el consumo de verduras, frutas, granos enteros, lácteos sin grasa o semidesnatados, pescados, legumbres y frutos secos; moderado en alcohol (solo en adultos); baja en carnes rojas y procesadas; y baja en alimentos y bebidas endulzadas con azúcar y granos refinados. Adicionalmente, disponemos de pruebas consistentes que demuestran que no es necesario eliminar grupos de alimentos o ajustarse a un solo patrón de dieta para lograr los hábitos alimentarios saludables. Por el contrario, los individuos pueden combinar los alimentos en una variedad de formas flexibles para lograr los hábitos alimentarios saludables, y estas estrategias deben estar concebidas para satisfacer las necesidades de salud de la persona, preferencias alimentarias y tradiciones culturales. La investigación actual también demuestra claramente que la actividad física regular promueve la salud y reduce el riesgo de enfermedades crónicas”.
 
A destacar el llamamiento que se hace en el informe a los individuos, a las familias, a las comunidades, a la industria y a los gobiernos para alcanzar y mantener los patrones alimentarios y los niveles de actividad física necesarios para promover la salud de la población. A cada uno de ellos van dirigidas una serie de recomendaciones a seguir.  
Para  mayor información sobre las nuevas directrices dietéticas americanas os recomiendo leer el post del blog el nutricionista de la general que analiza que alimentos “ganan y pierden” valor con las nuevas directrices. Ganan las frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales, lácteos, el café, y los huevos. Pierden el azúcar, los cereales refinados, los productos cárnicos en general, la sal y las grasas saturadas.    

jueves, 5 de febrero de 2015

¿Cuál es la mejor bebida para tu salud?

Una de las grandes fuentes de consumo de azúcares refinados es el consumo de bebidas azucaradas en las comidas como las  sodas, y también el de bebidas energéticas y zumos de fruta envasados. Un reciente estudio publicado en la revista Pediatrics nos advierte que el 88% de los zumos de frutas para bebes y niños vendidos en USA contienen azucares añadidos (Sodium and Sugar in Complementary Infant and Toddler Foods Sold in the United Statesy nos alerta sobre el tema.
Sobre los peligros para la salud de las bebidas azucaradas ya hemos hablado en este blog. Averiguar si nuestros pacientes consumen este tipo de bebidas y aconsejar sobre la conveniencia de evitarlas o limitarlas debería ser una de las tareas de un buen consejo de salud en alimentación. Toca ahora que nos concienciemos pacientes y profesionales sanitarios sobre este tema. Para ello pude ser de ayuda este vídeo del Dr Mike Evans  What is the single best drink for your health?
 




El Dr Mike Evans nos dice en el vídeo que beber agua se relaciona con mayor pérdida  de peso, mejor salud en poblaciones estudiadas, y menor riesgo de tener problemas cardiacos. Además es bueno para la piel, ayuda con el dolor de cabeza, con el estreñimiento y con la diarrea, reduce la formación de piedras en el riñón, y posiblemente sea la mejor cura para las resacas. Incluso es igual de efectiva que las bebidas deportivas,  tan publicitadas para hidratarse, cuando sudamos practicando deporte.

 Por todo ello, nada mejor que beber agua cada día.

 

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Es peligroso el consumo de azucar para la salud cardiovascular?

 
La relación entre el exceso de azúcar añadido en nuestra alimentación y la salud es motivo de estudio en los últimos años. Un reciente artículo publicado en la revista JAMA (Added Sugar Intake and Cardiovascular Diseases Mortality Among USA dults) aporta nuevos datos a la discusión. El estudio (comentado en MedlinePlus) ha analizado la evolución temporal del porcentaje de consumo de azúcar añadido al total de las calorías diarias en una encuesta en adultos americanos, y ha investigado la asociación de este consumo con la mortalidad por enfermedad cardiovascular ECV. La mayoría de los adultos analizados consumían más azúcar que la recomendada para una dieta saludable, y se observó una relación significativa entre el consumo de azúcar añadido y mayor riesgo de mortalidad por ECV. De acuerdo con el estudio publicado en JAMA los que ingerían alrededor de un cuarto o más de calorías provenientes de azúcares añadidos tenían el doble de riesgo de morir por ECV en comparación con aquellos que consumieron el 7 %. Para los que consumían el 19% el riesgo aumentaba un 38% con respecto a los de menor consumo. El aumento del riesgo cardiovascular de los azucares añadidos en la alimentación podría estar en relación con mayor riesgo de obesidad, el aumento de tensión arterial, el aumento del colesterol, y/o el aumento de la resistencia a la insulina (American Heart Association) . 
Las recomendaciones sobre el consumo de azúcar añadido varían, y no hay un límite universalmente aceptado respecto a los niveles no saludables. La organización mundial de la salud recomienda que sea menos del 10% del total de calorías. 

 
 
 

Un aparte importante del azúcar añadido que se ingiere proviene de las bebidas azucaradas (Podéis ver lo publicado sobre este tema en el blog en el siguiente enlace). Otras fuentes importantes incluyen los bizcochos, pasteles, bebidas de fruta, dulces, helados y otros postres lácteos. Pero el azúcar añadido puede encontrarse incluso en alimentos que la mayoría de personas considerarían como salados, por ejemplo los aderezos para ensalada, el pan y el kétchup. Otro culpable importante es el yogurt, que con frecuencia contiene tanto azúcar como el hallado en los dulces (alimentos sorprendentemente altos en azúcar). La alarma ha llegado hasta los anuncios de cereales para niños que pueden contener alta cantidad de azucares añadidos, y se pueden vender como ideales para un desayuno sano y equilibrado (Eroski Consumer).

 


 

lunes, 29 de julio de 2013

Trucos para perder peso este verano

Para perder peso  podemos recurrir a una dieta hipocalórica o a un programa dietético establecido, y/o podemos echar mano de pequeños trucos facilitadores. La efectividad de estos trucos ha sido motivo de estudios recientemente.
 
Beber medio litro de agua media hora antes de cada comida, si se acompaña de una dieta hipocalórica consigue que se pierda peso en personas con sobrepeso u obesas de mediana edad. La pérdida de peso aumenta en un  44%, más de 2 kg en 12 semanas. Las causas no están claras, aunque si su eficacia y seguridad (salvo en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva). Handbook of Non Drug Intervention (HANDI)Project.
 
Controlar las porciones y contar las calorías de lo que comemos o bebemos (bebidas azucaradas). Este es el empeño desde hace años del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York.  Las porciones de la llamada comida rápida y de las bebidas azucaradas se han multiplicado en los últimos 60 años en USA (las patatas fritas más del doble, las bebidas azucaradas han multiplicado su tamaño 4 veces). Los anuncios de la campaña se pueden ver en el metro de NY y son como el que os adjunto abajo.  
 
 Sin embargo, el empeño por controlar las porciones y las calorías ingeridas parece que no ha tenido efecto en el comportamiento de los consumidores de estos productos. Un estudio recientemente publicado ha analizado el efecto en la comida que se ingiere, si se añaden advertencias sobre las calorías que contienen los alimentos y la ingesta recomendada. Parece ser que las etiquetas con las calorías y las recomendaciones no hacen más efectiva la elección del cliente (leer más en El País).
Comer en platos pequeños y  tener comida saludable a nuestro alcance puede ayudarnos a elegir opciones más saludables y con menos calorías. A la hora de decidir lo que vamos a comer nos guiamos por el cálculo visual de los alimentos, por lo que comer en platos pequeños nos puede dar la sensación de mayor cantidad. Además tendemos a elegir aquellos alimentos que están más accesibles. Son recomendaciones de expertos

Lo que está claro es que la pérdida de peso se consigue comiendo menos grasas y haciendo más actividad física. Los estudios así lo avalan. Sin embargo pequeños trucos como los anteriores pueden sernos útiles, además de imaginar lo bien que nos vamos a sentir y a ver con esos kilos de menos, y los beneficios para nuestra salud.
Buenas vacaciones a todos, y nos vemos en septiembre






 

lunes, 21 de enero de 2013

Azúcar, obesidad, corazón y Coca Cola.


Desde hace ya mucho tiempo se ha relacionado el consumo de azúcar con efectos adversos en la salud tales como la caries dental, el sobrepeso, la diabetes y las enfermedades cardiacas. En el año 2003 la OMS recomendó limitar el consumo diario de azúcar al 10 % de las calorías diarias, lo que provocó la oposición de la industria azucarera y de algunos gobiernos. La OMS tiene la intención de actualizar sus recomendaciones sobre la ingesta de azúcar, y para ello ha encargado una revisión sistemática de la literatura científica para analizar la relación entre el consumo de azúcar y el peso. La revisión sistemática y el meta análisis acaba de ser publicado en la revista BMJ en enero de 2013. El objetivo de la revisión fue averiguar la relación entre la ingesta de azúcar en la alimentación y el peso corporal. En adultos (no sometidos a dietas), una menor ingesta de azúcares en la alimentación se asoció con una disminución en el peso corporal (0,80 kg, IC 95% 0,39 a 1,21). El aumento de la ingesta de azúcares se asoció con un aumento de peso comparable (0,75 kg, 0,30 a 1,19, P = 0,001). Intercambiar por otros hidratos de carbono, con las mismas calorías, el azúcar de la dieta no mostró ningún cambio en el peso corporal.  En niños no hubo cambios en el peso corporal, sin embargo se relacionó la ingesta de bebidas azucaradas con la probabilidad de tener sobrepeso u obesidad al cabo de un año entre los grupos con mayor consumo.


El artículo viene acompañado de una editorial del BMJ, en la que nos dice que la relación entre el consumo de azúcar y peso y otros efectos dañinos en la salud sugiere que la ingesta debería ser limitada, pero persisten cuestiones sobre que límite recomendar. La editorial también presta atención al alto consumo de bebidas azucaradas en la sociedad actual. El consumo de azúcar de esta forma no sacia de la misma forma que consumir azúcar de forma sólida, siendo la reducción del consumo de bebidas azucaradas una prioridad en salud pública.
Todo ello acontece en la semana en la que ha sido noticia la campaña de Coca Cola que ha lanzado un vídeo en USA, en el que nos da su visión sobre el problema del consumo de bebidas azucaradas y la obesidad. Nada mejor que leer la entrada de Álex Pérez del blog El Piscolabis sobre Coca Cola y sus estrategias de venta. La industria alimentaria y su interés en vender sus productos como buenos para la salud es una estrategia de marketing muy rentable y de plena actualidad.