jueves, 7 de mayo de 2015

Nuevas directrices dietéticas norteamericanas

Se ha publicado recientemente el interesante informe científico sobre  directrices dietéticas norteamericanas Scientific Report of the 2015 Dietary Guidelines Advisory Committee. Interesante por las novedades que aporta, y por la influencia que seguro va a tener en las recomendaciones sobre una alimentación saludable en USA y en otros países. La intención del informe es proporcionar evidencia científica en temas relacionados con la dieta, alimentación y salud.
 
Es muy difícil leer y resumir lo principal de un informe de casi 600 páginas, pero si se accede a su división en partes la lectura se simplifica para aquellos muy interesados. En el capítulo 2 se resume lo mas importante del informe, y se especifican las recomendaciones del mismo tras el análisis de las pruebas científicas. Resaltaría el párrafo sobre los patrones alimentarios o dietéticos que creo que resume muy bien lo esencial:
“La investigación actual proporciona evidencia de moderada a fuerte sobre los  vínculos entre los hábitos alimentarios sanos y menores riesgos de obesidad y enfermedades crónicas, particularmente la enfermedad cardiovascular, la hipertensión, la diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Nuevas pruebas también sugieren que pueden existir relaciones entre los hábitos alimentarios y algunos trastornos neurológicos y anomalías congénitas. El total de estudios analizados en el informe identifica que un patrón de dieta saludable se caracteriza por ser mayor el consumo de verduras, frutas, granos enteros, lácteos sin grasa o semidesnatados, pescados, legumbres y frutos secos; moderado en alcohol (solo en adultos); baja en carnes rojas y procesadas; y baja en alimentos y bebidas endulzadas con azúcar y granos refinados. Adicionalmente, disponemos de pruebas consistentes que demuestran que no es necesario eliminar grupos de alimentos o ajustarse a un solo patrón de dieta para lograr los hábitos alimentarios saludables. Por el contrario, los individuos pueden combinar los alimentos en una variedad de formas flexibles para lograr los hábitos alimentarios saludables, y estas estrategias deben estar concebidas para satisfacer las necesidades de salud de la persona, preferencias alimentarias y tradiciones culturales. La investigación actual también demuestra claramente que la actividad física regular promueve la salud y reduce el riesgo de enfermedades crónicas”.
 
A destacar el llamamiento que se hace en el informe a los individuos, a las familias, a las comunidades, a la industria y a los gobiernos para alcanzar y mantener los patrones alimentarios y los niveles de actividad física necesarios para promover la salud de la población. A cada uno de ellos van dirigidas una serie de recomendaciones a seguir.  
Para  mayor información sobre las nuevas directrices dietéticas americanas os recomiendo leer el post del blog el nutricionista de la general que analiza que alimentos “ganan y pierden” valor con las nuevas directrices. Ganan las frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales, lácteos, el café, y los huevos. Pierden el azúcar, los cereales refinados, los productos cárnicos en general, la sal y las grasas saturadas.