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jueves, 8 de julio de 2021

PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE ALCOHOL. Mujeres - Hombres

 

La página web Prevención del consumo de alcohol del Ministerio de Sanidad se actualiza periódicamente, dentro de la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud.

Las ultimas novedades se refieren a la publicación de dos infografías.

La primera MUJERES, HOMBRES Y CONSUMO DE ALCOHOL nos dice que las consecuencias del consumo de alcohol son diferentes en hombres y mujeres, pero en ambos son perjudiciales. El género condiciona nuestros comportamientos en sociedad en base a si somos hombres o mujeres, y nos penaliza si nos desviamos de estos modelos.  


La segunda “Los efectos del consumo de alcohol son diferentes en hombres y mujeres”. que existen diferencias entre hombres y mujeres en la composición corporal, y en cómo se absorbe y metaboliza el alcohol. Pero en ambos el consumo es perjudicial. Con la misma cantidad de alcohol, hay más consecuencias en mujeres.

 

 Interesante el campo de conocimiento sobre Alcohol, salud, y mujer ya tratado en este blog. Y fuente de atención de la NIAAA, que tiene una página sobre el tema en español Las mujeres y el alcohol y un documento especifico. Además de mayor daño hepático, cardiovascular y cerebral por consumo de alcohol en mujeres, hay que considerar que existe una asociación entre el consumo de alcohol y el desarrollo de cáncer de mama. Los estudios demuestran que las mujeres que consumen aproximadamente una bebida por día tienen un 5% a un 9% más de probabilidad de desarrollar cáncer de mama que las mujeres que no beben en absoluto. Ese riesgo aumenta por cada bebida adicional que consuman por día.

Paco Camarelles

lunes, 9 de noviembre de 2020

Servicios preventivos en mujeres


El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) lanzó en 2016 la Iniciativa de servicios preventivos para mujeres Women’s Preventive Services Guidelines (WPSI). El objetivo es desarrollar, revisar y actualizar recomendaciones para los servicios de atención médica preventiva dirigidos a mujeres, La inclusión de un servicio preventivo en su listado es muy importante ya que asegura que sea cubierto por los seguros privados de salud en USA (HRSA). Estas recomendaciones tienen el apoyo de la American Family Physician Association AAFP.



Hasta la fecha, WPSI ha publicado 12 recomendaciones sobre distintos temas de salud de la mujer. Recientemente, la iniciativa publicó una versión actualizada de su Well-Woman Chart y una serie adjunta de tablas de resumen clínico. Las recomendaciones incluyen las visitas preventivas, los cribados de cáncer e infecciones de transmisión sexual, la anticoncepción, la incontinencia urinaria, el embarazo y lactancia, la prevención de la violencia de género, el cribado de la diabetes mellitus, y la evaluación de la ansiedad. 

Recientemente se ha abierto el período de comentarios públicos para el proyecto de recomendación de WPSI sobre la prevención de la obesidad en mujeres de mediana edad y se puede acceder al borrador de la recomendación de la página de comentarios públicos.

Las actividades preventivas en mujeres es un campo en el que el PAPPS lleva trabajando desde su inicio, adaptando las recomendaciones preventivas a nuestro país y a nuestro sistema sanitario muy distinto al americano. Os adjunto video en el que Alberto López García Franco - Coordinador del Grupo de Trabajo de la Mujer del PAPPS nos adelanta las novedades PAPPS 2020 que se van a publicar en breve.

Paco Camarelles

miércoles, 7 de marzo de 2018

Los retos del Día Internacional de la Mujer


Cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una fecha para la reflexión y para recordar a la sociedad la realidad de la desigualdad entre hombres y mujeres y sus dramáticas consecuencias. Realidad que vivimos cada día más del 50% de la población mundial; y es necesario recordarlo por la sorprendente normalización de las desigualdades, de la inequidad, y la injusticia, que están presentes en nuestra sociedad. Y digo en nuestra, porque las sociedades occidentales, las sociedades del bienestar del primer mundo, no están exentas de esta discriminación, aunque se hayan dado algunos pasos para el cambio.
La igualdad real dista mucho de la igualdad legal. Existen múltiples barreras invisibles, techos de cristal que impiden a las mujeres por el solo hecho de ser mujeres, llegar donde su capacidad les permitiría. Cadenas que nos atan a roles establecidos para mujeres y hombres, y que nos dificultan a las mujeres progresar, acceder en igualdad de condiciones a derechos y oportunidades a nivel laboral, social, económico o representativo. Incluso en su derecho a la salud mermado por haber ignorado que la enfermedad, puede expresarse de forma diferente en hombres y mujeres retrasando diagnósticos en espera de “síntomas típicos” y obviando que los tratamientos pueden tener respuestas diferentes también en ellas. Sirva de ejemplo la ausencia, aún hoy, del enfoque de género en el proceso de enfermar y la de la morbilidad diferencial en distintas patologías en nuestras facultades de medicina.
“Sirva de ejemplo la ausencia, aún hoy, del enfoque de género en el proceso de enfermar y la de la morbilidad diferencial en distintas patologías en nuestras facultades de medicina”
La mujer sigue atada a su rol de cuidadora en el entorno familiar y es responsable en mayor medida de la crianza de los hijos e hijas, sin compensación ni reconocimiento alguno por su contribución al desarrollo económico y social que aportan con este trabajo “invisible” y no remunerado. No es que rechacemos este papel; la ayuda, la cercanía humana a la persona frágil y necesitada, ya sea un niño, un enfermo o un anciano es un noble papel que muchas mujeres desean realizar, pero no como trabajo añadido a jornadas laborales exhaustivas, sin reconocimiento económico, laboral, sin espacios para el descanso o para el ocio, hasta llegar al agotamiento emocional que pone en peligro su salud física y mental. Además los cuidados deberían ser función de toda persona, hombre o mujer en corresponsabilidad. Para ello es necesario educar en igualdad a niños y niñas promocionando la importancia de los buenos tratos y los cuidados desde la infancia.
Imagen tomada de El Dia
Y tenemos que recordar quizás la más dramática expresión de la desigualdad. La violencia de género (VG) es una realidad tan presente en nuestra sociedad, que se empieza a correr el riesgo de la desensibilización y el acostumbramiento. Ya no nos estremece un nuevo caso, es uno más… de la larga serie que cada año desgranan las estadísticas. Y esto es un fenómeno grave, porque puede conducir a la pasividad, al desinterés, a la indiferencia, a la inacción. Aun reconociendo pasos importantes dados como La Ley integral contra la VG, los planes nacionales y autonómicos en este sentido, la respuesta real frente a este problema, resulta claramente insuficiente.
Estamos lejos de proporcionar una atención integral a las víctimas y una respuesta integrada en la prestación de servicios, aunque los protocolos así lo recojan.
En el ámbito sanitario, se han hecho avances notables, pero aún muchos profesionales no tienen incorporada la violencia de género como un problema de salud y en consecuencia, no lo han incorporado a su práctica. El desconocimiento, inseguridad, incomodidad, falta de compromiso, son alguna de las razones. La resistencia de los profesionales sanitarios a considerarlo como parte de sus competencias se debe, entre otros motivos, a que no está incluido en los contenidos curriculares ni de los estudios de medicina, enfermería… y hay que empezar desde cero. Es necesario no solo formar, sino previamente, concienciar de que “es un problema de salud y como tal nos compete”. Por eso, antes de la capacitación técnica, es necesaria la toma de conciencia de que la VG es, además de una vulneración de los derechos elementales de las personas y un problema social, un problema de salud de extraordinaria magnitud y de que la atención a las víctimas es una de nuestras funciones.
Cualquiera de los ámbitos de intervención necesarios para la atención a la VG, son sin duda susceptibles de mejora. Los profesionales de Atención Primaria, que somos los que con mayor frecuencia detectamos casos de VG y seguimos la evolución de las víctimas, somos quizá, los que mejor conocemos la respuesta de las diferentes instituciones. Y es importante para nosotros, porque cuando proponemos a una mujer su derivación a otros recursos tenemos que tener claro que será para su beneficio, y esto a veces nos llega a generar problemas éticos.
La respuesta del sistema judicial, por ejemplo, es percibida por las mujeres víctimas de violencia como insuficiente e insatisfactoria y, con demasiada frecuencia se sienten sometidas a un trato victimizante. Nos refieren experiencias traumáticas, fatigosos peregrinajes por los Juzgados de Violencia, y también por los Juzgados de Familia, donde con frecuencia se gestionan separaciones por VG, en mujeres que no han denunciado por miedo, por absoluto miedo a las represalias del agresor, o incluso, porque su abogado les ha dicho “no merece la pena denunciar si solo se trata de maltrato psicológico, es improbable que vaya adelante e incluso puede ser negativo para ti”, como nos refería una mujer.
Derivar a una mujer, aconsejar la denuncia- si no se trata de situaciones de alto riesgo- puede resultar difícil para un profesional responsable que mira por el bienestar de la mujer. Y nuestra ética profesional se guía por los principios de beneficencia y no maleficencia. Es decir, buscamos la opción más beneficiosa, y sobre todo no hacer daño, no hacer más daño del que ya llevan soportado las victimas de VG. Por eso creemos tan importante contar con profesionales responsables y bien formados y que trabajen de forma coordinada en la atención a las mujeres víctimas de esta violencia, que les aseguren una respuesta justa, responsable y adaptada a sus necesidades.
Intentemos, en este camino hacia la igualdad, luchar contra la VG. Pero también contra las desigualdades, inequidades e injusticias cotidianas que sufren las mujeres en cualquiera de los ámbitos de la sociedad, muchas veces desdibujadas, en el discurso de “ya somos iguales” que ha ido calando en la sociedad, especialmente entre los jóvenes sin plantearse un análisis mínimamente crítico, ni chequearlo con la realidad que viven. 
Y en esta tarea es necesario el compromiso social, el compromiso político, el compromiso técnico y profesional de mujeres y hombres. Despertemos del letargo y la insensibilidad.
No hemos conseguido la igualdad y estamos en un momento crítico. Amelia Valcárcel decía en una reciente conferencia: “las generaciones jóvenes viven el espejismo de la igualdad. No saben defender su peculiaridad como algo respetable. Dentro del espejismo de la igualdad es violencia apartar a las mujeres de los resortes de poder, de autoridad y respeto. Esto no ha cesado en nuestra sociedad, solo estamos a medio camino”
Hoy es un día para recordar que hay que seguir luchando por la igualdad, fomentándola desde la educación en la infancia, porque la educación es la mejor vacuna contra la violencia de género y la mejor inversión de futuro para una sociedad más justa, más solidaria, más desarrollada y más productiva donde las mujeres y los hombres, podamos convivir en igualdad y armonía. Hoy es un día, en el que nos gustaría que hombres y mujeres compartiésemos una ilusión, un horizonte, un camino hacia la igualdad.
Comunicado del  grupo de Violencia Familiar y de Género de la Sociedad Castellano y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (SocalemFyC)  Publicado en web de SocalemFyC
Carmen Fernández Alonso, vicepresidenta del organismo de coordinación del PAPPS.
Coordinadora del grupo de violencia familiar y de género de SocalemFyC

lunes, 8 de febrero de 2016

¿Puedo beber alcohol si quiero o puedo quedarme embarazada?

Las mujeres activas sexualmente, que no usan métodos anticonceptivos, deberían abstenerse de beber alcohol para evitar el riesgo de dar a luz a bebés con trastorno del espectro alcohólico fetal, incluso si aún no saben que están embarazadas. Esta es la recomendación de un reciente informe de los CDC en USA “Alcohol y embarazo ¿Por qué correr el riesgo?” Casi la mitad de todos los embarazos en Estados Unidos no son planeados y, aunque lo fueran, la mayoría de las mujeres no se enteran de que están embarazadas hasta las 4 a 6 semanas de embarazo. Esto significa que una mujer podría beber alcohol y, sin saberlo, exponer a el feto al alcohol. La alta prevalencia de los trastornos del espectro alcohólico fetal (1 de cada 20 niños en edad escolar), el que 3 de 4 mujeres que quieren quedarse embarazadas consuman alcohol, y el dato de que el 100 %  de los trastornos del espectro alcohólico fetal son prevenibles, justifican la recomendación según los CDC.  La Academia Americana de Pediatría hizo público un informe en octubre de 2015 Fetal Alcohol Spectrum Disorders asegurando que " ninguna cantidad de alcohol debe ser considerada segura para beber durante cualquier trimestre del embarazo".También la revista The Lancet ha publicado en 2016 el artículo Comorbidity of fetal alcohol spectrum disorder: a systematic review and meta-analysis. Las conclusiones son claras: La alta prevalencia de condiciones comórbidas en individuos con trastornos del espectro alcohólico fetal, pone de relieve la importancia de la evaluación de la exposición prenatal al alcohol como un factor de riesgo clínico sustancial para la comorbilidad. Los efectos nocivos del alcohol sobre el feto en desarrollo están detrás de muchos casos de discapacidad prevenibles, y por lo tanto, el consumo de alcohol durante el embarazo debe ser reconocido como un problema de salud pública a nivel mundial.


En enero de 2012 presentamos en el blog un caso de trastorno del espectro alcohólico fetal muy ilustrativo: el caso de Ylan. Ver Embarazo y alcohol: síndrome alcohólico fetal y trastorno relacionado con el alcohol. A los profesionales sanitarios nos recomiendan evaluar a todos los pacientes adultos para detectar el consumo de alcohol, y recomendar a las mujeres que no consuman nada de alcohol si hay alguna posibilidad de que estén embarazadas.

La recomendación de los CDC  ha causado polémica en USA, y el NYT se ha hecho eco de la misma en el artículo “C.D.C.Defends Advice to Women on Drinking and Pregnancy”. Se acusa que la recomendación no es realista, dura, y con tintes de considerar a las mujeres como meros recipientes para gestar fetos. Desde los CDC han contestado a estas críticas argumentando que su intención es que las mujeres tomen las mejores decisiones y darles la mejor información  para que puedan decidir por ellas mismas: "El alcohol en ese período puede ser especialmente peligroso, así que queremos asegurarnos de que las personas son conscientes de ello. Por supuesto, lo que hagan con la información depende de ellas".

jueves, 16 de abril de 2015

Alcohol, salud, y mujer

"El alcohol presenta otro desafío más para la salud de las mujeres. Aun en cantidades pequeñas, el alcohol afecta a las mujeres de manera diferente que a los hombres. Y el beber en exceso es, de alguna manera, mucho más arriesgado para las mujeres que para los hombres". Este es una de las párrafos qué destacaría del interesante documento Alcohol, un reto para la salud de las mujeres, que ha publicado el Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y Alcoholismo de USA.
 
El consumo de alcohol afecta de forma distinta a las mujeres, y esto se traduce en distintos aspectos a tener en cuenta:
  • Existen diferencias en la metabolización del alcohol entre hombres y mujeres por la diferente proporción de enzima ADH (Alcohol Deshidrogenasa) y la menor cantidad de agua en el cuerpo de las mujeres.
  • El nivel de consumo de riesgo de alcohol es mas más bajo para las mujeres que para los hombres. En mujeres es mas de 2-2,5 UBE al día frente a 4 en hombres, o mas de 17 a la semana frente a 28. El corte del consumo de riesgo en el Audit C se sitúa en menor de 4 en mujeres frente a menos de 5 en hombres. VER Abordaje del consumo de riesgo de alcohol desde la atención primaria. Editorial semFYC en la revista Atención Primaria
  • Su relación con diferentes enfermedades relacionadas con un consumo perjudicial de alcohol como el cáncer de mama, mayor riesgo de hepatopatía, o la mayor vulnerabilidad frente la enfermedad cerebral. No hay que olvidar tampoco la relación entre consumo perjudicial de alcohol con la violencia de género y el abuso sexual. A largo plazo, las mujeres desarrollan enfermedades relacionadas con el alcohol más rápidamente, y con menor cantidad de alcohol, que los hombres.
  • El consumo de bebidas alcohólicas por parte de una mujer embarazada puede afectar al feto y producir un Síndrome alcohólico fetal.

 

El documento analiza como afecta el consumo nocivo o perjudicial de alcohol según la edad de las mujeres. El consumo de riesgo y perjudicial de alcohol no es exclusivo de mujeres jóvenes, también las mujeres de edad avanzada pueden sufrirlo. Los problemas con el alcohol entre las personas mayores a menudo se confunden con otras condiciones relacionadas con el envejecimiento. Hace pocos meses descubrí un consumo perjudicial de alcohol de una paciente mía de 82 años con caídas frecuentes, traumatismo craneoencefálicos seguidos y varias consultas a urgencias hospitalarias. Una causa de caídas que puede pasar desapercibida si no piensas en ella.