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jueves, 2 de marzo de 2017

El ejercicio físico como medicina: 26 enfermedades crónicas donde hay que prescribirlo


La  entrada «Poca cama, poco plato y mucha suela de zapato», publicada en el blog de la Guía Terapéutica semFYC, me ha gustado mucho. La idea de usar la actividad física como una medicina a usar dentro del arsenal terapéutico me parece buena, por lo menos como coadyuvante a la prescripción de fármacos ante los problemas de salud que vemos en la consulta.
Recordar solo el artículo de revision de 2015 “Exercise as medicine – evidence for prescribing exercise as therapy in 26 different chronic diseases·. Esta revisión proporciona al lector la base actualizada, y basada en la evidencia, para prescribir el ejercicio como medicina en el tratamiento de 26 enfermedades diferentes: enfermedades psiquiátricas (depresión, ansiedad, estrés, esquizofrenia); Enfermedades neurológicas (demencia, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple); Enfermedades metabólicas (obesidad, hiperlipidemia, síndrome metabólico, síndrome de ovario poliquístico, diabetes tipo 2, diabetes tipo 1); Enfermedades cardiovasculares (hipertensión, cardiopatía coronaria, insuficiencia cardíaca, ictus cerebral y claudicación intermitente); Enfermedades pulmonares (enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, fibrosis quística); Trastornos músculo-esqueléticos (osteoartritis, osteoporosis, dolor de espalda, artritis reumatoide); Y el cáncer.
 En cada enfermedad revisada nos informan del efecto de la terapia de ejercicio en la patogénesis de la enfermedad y los síntomas, los estudios que lo avalan,  y se discuten los posibles mecanismos de acción. También el tipo y la dosis óptima de ejercicio físico para cada enfermedad. No se olvidan de las contraindicaciones que en la mayoría de las enfermedades no existen, o son de sentido común como puede ser minimizar el riesgo de caídas en el caso de osteoporosis por ejemplo. 


El artículo finaliza con una acertada visión del tema: “En el mundo de la medicina es tradicional prescribir el tratamiento que se sabe que es el más eficaz, basado en la evidencia, y que conlleva el menor número de efectos secundarios o riesgos. La evidencia sugiere que en ciertos casos el tratamiento con ejercicio físico es tan efectivo como el tratamiento médico y, en situaciones especiales, más eficaz o aumenta su efecto. El conocimiento acumulado es ahora tan extenso que tiene que ser implementado. Aunque todavía hay una necesidad de definir el tipo y la dosis óptima de ejercicio, es el momento ahora de que los sistemas de salud creen la infraestructura necesaria para asegurar que el ejercicio supervisado pueda ser prescrito como medicamento”.



jueves, 27 de octubre de 2016

Consejo sobre medicamentos y conducción


 Se acaba de publicar, en la página web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y de la Dirección General de Tráfico, el “DOCUMENTO DE CONSENSO SOBRE MEDICAMENTOS Y CONDUCCIÓN EN ESPAÑA: INFORMACIÓN A LA POBLACION GENERAL Y PAPEL DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS
Este documento ha sido coordinado por la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad  en colaboración con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (MSSSI),  la Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior y la Universidad de Valladolid y ha contado con la participación de sociedades científicas, colegios profesionales y asociaciones de pacientes.
 
Este consenso busca sensibilizar a los profesionales sanitarios y a la población general sobre los efectos negativos que determinados medicamentos pueden tener en la conducción de vehículos. Como parte de este proyecto también se están elaborando materiales informativos dirigidos a:
·         Profesionales sanitarios. Información y recomendaciones para profesionales sanitarios
Esta iniciativa, que se promueve en nuestro país, se basa en las recomendaciones del proyecto europeo DRUID (Driving under the Influence of Drugs, Alcohol and Medicines) y pretende avanzar en la intervención propuesta en el documento de Consejo Integral en estilo de vida en  Atención Primaria, vinculado con recursos comunitarios en población adulta, desarrollado en el marco de la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS, para mejorar el procedimiento de prescripción y dispensación de medicamentos que pueden alterar la capacidad de conducción.
Los autores esperan  que el consenso alcanzado,  además de proporcionar una información adecuada tanto a los profesionales sanitarios como a la población general sobre la influencia de los medicamentos en la conducción de vehículos,  permita a más largo plazo reducir la morbimortalidad por accidentes de tráfico.
  Con esta iniciativa se pretende:
1.    Sensibilizar sobre la importancia de que, tanto profesionales sanitarios como población general, reconozcan el siguiente pictograma en el envase de los medicamentos comercializados en España, así como su significado.
2.    Los profesionales sanitarios deben considerar los efectos de los medicamentos en la conducción de vehículos en el momento de la prescripción y dispensación, buscando las alternativas terapéuticas más adecuadas, y facilitando información particularmente a pacientes de edad avanzada, pacientes poli medicados, con patologías de especial riesgo, conductores profesionales, o que conduzcan más de 40 minutos seguidos al día.
3.    Dar a conocer entre los profesionales sanitarios cuáles son los medicamentos que afectan a la conducción.
4.     Mejorar el procedimiento de prescripción de medicamentos para identificar aquellos que pueden alterar de manera importante la capacidad de conducción de vehículos.
5.    Difundir activamente la información, recomendaciones y/o mensajes clave consensuados por este grupo de trabajo tanto a profesionales sanitarios como a la población general.
 
Este pictograma NO prohíbe la conducción, sino que LE ADVIERTE que es recomendable leer en el prospecto donde están descritos todos los efectos adversos.