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lunes, 1 de julio de 2013

¿Es la obesidad una enfermedad?


La obesidad es una condición medica crónica y un problema de Salud Pública cada vez más prevalente en los países desarrollados, pero ¿podemos considerarlo una enfermedad?  En una reciente reunión de la AMA American Medical Association se ha reconocido, por votación entre sus miembros, a la obesidad como una enfermedad, en contra de un informe encargado a un grupo de expertos.
Argumentos en contra de considerarla una enfermedad serian que el exceso de peso incrementa el riesgo de enfermedad (diabetes tipo II, enfermedad coronaria, ictus, hipertensión, dislipemia, algunos cánceres, artrosis, asma, lumbago, apnea obstructiva del sueño, depresión y otras) y muerte pero no en todos los casos. Además esta relación difiere según el sexo, la edad, la etnia y el nivel socioeconómico. De repente un tercio de los americanos se van a convertir en enfermos, lo que puede incrementar su discriminación social (o disminuirla según otras opiniones).
Los partidarios de considerarla una enfermedad argumentan que la obesidad es consecuencia de una conjunción de factores genéticos, de comportamiento alimentario, de factores ambientales del entorno, que afectan al normal funcionamiento de nuestro cuerpo. Las consecuencias en la salud y los costes sanitarios que conlleva la obesidad son bien conocidos, y opinan que si se considera una enfermedad el acceso a los tratamientos disponibles va a ser más fácil (no olvidar que en USA el acceso a la sanidad no es universal). También se aumentaría la implicación de los médicos en su abordaje.
 

El uso del cálculo del Índice de Masa Corporal IMC, es una forma indirecta e imperfecta de medir la obesidad, aunque más precisa que solo medir el peso, y es recomendando por la Organización Mundial de la Salud OMS y otras organizaciones sanitarias. Su medida originalmente diseñada para su uso como indicador poblacional de obesidad,  se ha recomendado ampliamente para su uso en la práctica clínica diaria como un cribado barato para ayudar a valorar en riesgo de enfermedad, junto con la toma de la tensión arterial y la medida de lípidos en sangre.
Muchos factores hay que tener en cuenta en esta decisión de la AMA, el primero es la medicalización que va a suponer la declaración de la obesidad como una enfermedad, otro  son los intereses de los nuevos productos farmacéuticos que se han comercializado recientemente en USA para la obesidad y los tratamientos quirúrgicos, y el tercero son los criterios que utilizamos los profesionales sanitaros para definir lo que es una enfermedad (complejos y muchas veces sujeto a condicionantes sociales, culturales, científicos y otros). A considerar también si la definición de la obesidad como una enfermedad va a mejorar los resultados en salud (podría o no podría según los expertos).
 
Más sobre obesidad en el siguiente enlace