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lunes, 20 de abril de 2026

Qué debemos comer para prevenir la enfermedad cardiovascular: claves de la nueva guía de la American Heart Association (2026)


La American Heart Association actualiza, en el articulo 2026 Dietary Guidance to Improve Cardiovascular Health: A Scientific Statement From the American Heart Association sus recomendaciones dietéticas: menos ultra procesados, más alimentos reales y un enfoque práctico para mejorar la salud cardiovascular desde la consulta. Estas recomendaciones valen para todas las Enfermedades No Trasmisibles ENT. 

📝 ¿Qué nos dice la nueva guía de la AHA sobre alimentación y salud cardiovascular?

La alimentación sigue siendo uno de los determinantes más importantes de la salud cardiovascular. Sin embargo, no siempre es fácil traducir la evidencia científica a recomendaciones prácticas en la consulta. La nueva declaración científica de la American Heart Association (2026) aporta un mensaje claro: no se trata de nutrientes aislados, sino de patrones de alimentación sostenibles en el tiempo.

🔑 1. Más que nutrientes: patrones de alimentación

La guía insiste en un cambio de enfoque: No centrarse en “grasas”, “hidratos” o “proteínas” de forma aislada. Priorizar patrones dietéticos globales saludables. Lo importante no es una recomendación puntual, sino los hábitos a largo plazo. Un patrón dietético sano empieza en la infancia y se comparte, se experimenta y se transmite a todos los miembros de una familia.

🥦 2. Los pilares de una dieta cardiosaludable

Las recomendaciones son coherentes con la mejor evidencia disponible: Aumentar consumo de: frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos. Priorizar: proteínas vegetales y pescado. Reducir: grasas saturadas, azúcares añadidos, sal, y alimentos ultra procesados.  En definitiva: más comida real, menos productos industriales.

⚠️ 3. El gran problema: los ultra procesados

Uno de los mensajes más contundentes de la guía es el papel de los alimentos ultra procesados: Son ricos en sal, azúcar y grasas poco saludables, desplazan alimentos protectores, y se asocian a mayor riesgo cardiovascular. Además, su consumo está muy condicionado por factores sociales y ambientales.


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4. No todo depende del paciente: el entorno importa

La guía introduce un enfoque clave: La alimentación no es solo una elección individual, está influida por la disponibilidad de alimentos, el marketing, y el nivel socioeconómico.

⚖️ 5. Alcohol: cambio de paradigma

Una novedad relevante: Se refuerza el mensaje de limitar o evitar el alcohol. Se aleja así del antiguo concepto de consumo “moderado protector”, alineándose con la evidencia actual sobre riesgo cardiovascular y cáncer.

🧭 6. Mensaje práctico para la consulta

Para los profesionales de Atención Primaria, esta guía deja varias ideas aplicables:

  • Priorizar intervenciones sencillas y de alto valor.
  • Integrar el consejo dietético en la práctica habitual.
  • Adaptar recomendaciones al contexto del paciente.
  • Evitar mensajes complejos o poco realistas

En definitiva: mejor pocas recomendaciones, claras y sostenibles.

🧠 7. Una idea clave para quedarnos

👉 La dieta saludable no es una intervención puntual, sino un proceso continuo, integrado en la vida real de las personas.

🔚 Conclusión

La nueva guía de la American Heart Association no aporta recetas mágicas, pero sí un mensaje muy potente: volver a lo básico, priorizar lo importante, y adaptar a la vida real. En un contexto de sobreinformación nutricional, la clave no es saber más… sino hacer mejor lo que ya sabemos.

Os invito a leer a nuestro compañero del grupo EPS Juan Revenga que comenta las recomendaciones de la AHA en Las nuevas recomendaciones dietéticas de la asociación americana del corazón no son novedosas.

Paco Camarelles

 



jueves, 5 de marzo de 2026

Entrevista a Carlos Brotons. From 1996 to Madrid 2026: Building a Legacy of Evidence-Based Prevention with Carlos Brotons


Carlos Brotons es una referencia nacional e internacional en prevención cardiovascular y uno de los impulsores históricos del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) y de EUROPREV. Conversamos con él sobre la evolución de la prevención en Atención Primaria, los desafíos actuales y su participación en el Fórum EUROPREV 2026, donde abordará las prácticas de bajo valor en prevención cardiovascular. Podéis también acceder a la entrevista a Carlos en la página web de WONCA EUROPE en  From1996 to Madrid 2026: Building a Legacy of Evidence-Based Prevention with Carlos Brotons

OS ESPERAMOS EN EL FORUM EUROPREV MADRID 2026

Bloque 1 — Trayectoria en PAPPS y EUROPREV

      Carlos, ¿Cómo recuerdas los inicios del PAPPS y cuál era el contexto de la prevención cardiovascular en Atención Primaria en aquel momento?

Recuerdo que cuando era residente de tercer año en el CAP Just Oliveras en l’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), ya empezamos a interesarnos con los otros residentes y los tutores por las actividades preventivas que por aquel entones recomendaban la Canadian Task Force on Preventive Health Care.  Cuando acabé la residencia tuve la oportunidad de realizar un master en Salud Pública/Epidemiología en Estados Unidos, y allí varias de las materias que tomé estaban relacionadas con la prevención y la promoción de la salud, y precisamente, durante esa época se creó la US Preventive Services Task Force. Mi tutor del master- Profesor Darwin Labarthe- era un experto en epidemiologia cardiovascular, por lo que mi tesis de master la realicé sobre un tema relacionado con la prevención cardiovascular, y después también con mi tesis doctoral en la UAB, donde tuve la fortuna que el profesor Labarthe acudiera a Barcelona, como miembro del tribunal. Tras regresar a Barcelona estuve trabajando como técnico de salud en un área sanitaria y en la Unidad Docente de MFyC de Barcelona, cuyo coordinador era Amando Martín Zurro.  Fue a finales de 1988 cuando se creó el grupo impulsor de actividades preventivas bajo la coordinación de Amando, y que tuve la oportunidad de participar como miembro de ese grupo inicial junto con otros compañeros de la unidad docente y de la agencia de salud pública de Barcelona.  Este grupo impulsor después se convirtió en lo que hoy es el PAPPS, se fueron creando los diferentes grupos de expertos, y por mi trayectoria previa, me involucré como primer coordinador del grupo de prevención cardiovascular. En aquel momento la prevención cardiovascular se hacía individualmente para cada uno de los factores de riesgo, teníamos muchos expertos- la mayoría hospitalarios- en hipertensión, lípidos, diabetes,- y con la creación del grupo trabajamos todos los factores de riesgo en su conjunto para hacer un abordaje más integral en la consulta, y de una manera más estructurada.

 ¿Cómo ha evolucionado la prevención cardiovascular en AP en las últimas décadas y qué papel ha jugado EUROPREV en esa evolución europea?

Después de unos 5 años de recorrido del PAPPS se discutió en el seno del organismo de coordinación la posibilidad de compartir nuestra experiencia con otros países europeos.  Para ello organizamos la Primera Reunión Internacional sobre Prevención y Promoción de la Salud en Europa que tuvo lugar en Santiago de Compostela, en noviembre de 1995, con el patrocinio de semFYC y la Xunta de Galicia. En abril de 1996 se organizó en Barcelona una reunión entre representantes de la WONCA-Europe, la OMS Europa, la semFYC, representantes del Ministerio y del Departament de Salut de Catalunya para discutir la creación de un grupo de trabajo europeo sobre prevención y promoción de la salud en atención primaria, y aquí fue el nacimiento del European Network for Prevention and Health Promotion in General Practice/Family Medicine (EUROPREV)”.  Tuve la oportunidad de ser el primer coordinador de la red con el apoyo de la semFYC y con la secretaría de EUROPREV en su sede de Barcelona hasta octubre del 2010, momento en que cogió el relevo la Dra Mateja Bulc de Slovenia. Durante ese periodo de 14 años realizamos proyectos de investigación con los diferentes representantes europeos, editamos trípticos sobre ejercicio físico y dieta saludable para su uso en la consulta, y organizamos simposios y workshops en el seno de los congresos de la WONCA. En el año 1998, el comité ejecutivo de la WONCA Europa a petición de la Sociedad Europea de Cardiología designó a EUROPREV como representante de las guías europeas de prevención cardiovascular, donde participaban ocho sociedades científicas europeas, y tuye la oportunidad como coordinador de EUROPREV, de representar a los médicos de familia europeos durante las diferentes versiones que fueron publicándose de las guías europeas hasta el año 2021, y poder aportar la visión de la atención primaria en la prevención cardiovascular.  En Junio del 2000 con el apoyo de la sociedad europea de cardiología, y al igual que se hizo en otros países europeos, se creó el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Vascular (CEIPV), del que fui el primer coordinador hasta el año 2005, y uno de los objetivos ha sido es adaptar las guías europeas al entorno español. Actualmente está integrado por 15 sociedades científicas, la Escuela Nacional de Sanidad y el Ministerio de Sanidad.  Durante todos estos años ha habido muchos cambios en las recomendaciones de la prevención cardiovascular y estos se ha traducido en las guías europeas, en la adaptación española del CEIPV, y en las recomendaciones del PAPPS que están alineadas con las del CEIPV. Uno de los cambios más relevantes ha sido la evolución de las herramientas para el cálculo del riesgo cardiovascular, que han pasa de unas tablas más o menos arbitrarias de riesgo coronario, a las tablas SCORE a las tablas SCORE2 y SCORE 2-OP (old person), y SCORE2-DM (diabetes mellitus), accesible en la App de la ESC, y para insuficiencia renal crónica, todavía no accesible.

  Si tuvieras que resumir en una frase qué ha aportado el PAPPS a la práctica clínica diaria, ¿Cuál sería?

EL PAPPS ha permitido que llevemos a cabo en las consultas de atención primaria recomendaciones sobre actividades preventivas y de promoción de la salud basadas en la evidencia científica y de una manera clara, estructurada y reglada.


Bloque 2 — Prevención cardiovascular hoy

  En el contexto actual, ¿estamos haciendo demasiada prevención cardiovascular o el problema es qué tipo de prevención estamos haciendo?

La impresión que tengo es que estamos haciendo mucho énfasis en aspectos farmacológicos y poco énfasis en aspectos relacionados con estilos de vida muy ligados a la prevención cardiovascular. Soy consciente que para este último aspecto es muy importante llevar a cabo las políticas de salud pública a nivel poblacional, que se complementan con las que podamos hacer desde las consultas.

¿Dónde identificas hoy el mayor riesgo de prácticas de bajo valor en prevención cardiovascular?

En los ‘chequeos’ indiscriminados, como realizar ECG en población sana asintomática, o en la recogida rutinaria de ‘biomarcadores’ de riesgo, o el cribado del aneurisma abdominal, o en el uso de aspirina infantil en prevención primaria.

  ¿Crees que la expansión de umbrales diagnósticos y la medicalización de factores de riesgo están generando sobrediagnóstico?

Es verdad que los umbrales establecidos de los factores de riesgo han ido variando (normalmente reduciendo), muchas veces fundamentados con la evidencia científica de nuevos ensayos clínicos. Sin embargo, a veces las sociedades científicas discrepan en sus recomendaciones.  Así, una simulación sugiere que si en España se implementaran las guías estadounidenses de hipertensión (PA 130/80 mmHg), en vez de las europeas ( 140/90 mmHg), el número de nuevos hipertensos aumentaría unos cinco millones, con 1,4 millones más de nuevos candidatos a tratamiento farmacológico.




Bloque 3 — Low value practices in CVD prevention (EUROPREV 2026)

¿Qué entendemos exactamente por “low value practices” en prevención cardiovascular y podrías darnos ejemplos concretos en la práctica diaria?

Las prácticas de escaso valor, también llamadas prácticas innecesarias o prácticas a no hacer son intervenciones evitables que no aportan beneficios para la salud, bien sea por la falta de eficacia, por los riesgos asociados o por existir alternativas con efectividad similar y menor coste.

Ejemplos de ellos serían uso de suplementos de ácidos grasos omega 3 de venta libre para reducir el riesgo de enfermedad vascular, o los suplementos de calcio, magnesio o potasio para reducir la presión arterial, o la práctica rutinaria de ECG en población sana o el cribado ecográfico del aneurisma de aorta abdominal

  ¿Por qué resulta tan difícil retirar prácticas de bajo valor y qué impacto tienen en equidad y sostenibilidad del sistema?

Muchas veces se crea una inercia que es difícil de romper. Por ejemplo, todavía tenemos muchos pacientes que están con aspirina infantil y nunca han padecido una enfermedad cardiovascular, son pacientes en prevención primaria. Como hace años las guías para diabéticos o hipertensos recomendaban el uso de aspirina infantil, esta medicación se quedó crónica en estos pacientes. Después se ha demostrado que el balance riesgo beneficio es negativo, a favor del riesgo sobre todo de hemorragias gastrointestinales. Lo que comentábamos de los pacientes hipertensos, si tuviéramos que tratar con 1,4 millones más de ‘nuevos’ hipertensos, la situación sería difícilmente sostenible para nuestro sistema nacional de salud.  Una prueba diagnóstica que se pide con frecuencia para diferentes situaciones clínicas y que a veces aporta poco valor es la resonancia magnética. Hoy en día han evidencia del impacto medio ambiental de esta prueba, ya que requiere una enorme demanda de electricidad en comparación con otras pruebas de imagen y la contaminación del agua con gadolinio relacionado con la administración de contraste.


Bloque 4 — Mirando al futuro

 ¿Qué debería cambiar en las guías clínicas para avanzar hacia una prevención cardiovascular más prudente y centrada en la persona?

Hoy en día el riesgo cardiovascular que calculamos en una persona es un riesgo promedio basado en los estudios de cohortes en los que se han fundamentado las diferentes tablas de riesgo. En un futuro no muy lejano, el riesgo cardiovascular pasará de ser de poblacional a individual, más centrado en la persona, y con la ayuda de inteligencia artificial se tendrá en cuenta información como datos personales, de genómica, proteómica, pruebas de imagen o de dispositivos como los relojes inteligentes. Toda esta información integrada nos dará una estimación del riesgo mucho más precisa, evitando sobrediagnósticos o infra diagnósticos o sobretratamientos o infra tratamientos.  Por otro lado, se debería hacer más énfasis en los factores que realmente pueden modificar el riesgo y no se tienen en cuenta en las tablas al uso, como son los factores psicosociales, la historia familiar, la actividad física o la obesidad.

 Si tuvieras que elegir una sola prioridad para la prevención cardiovascular en los próximos diez años, ¿Cuál sería?

En las últimas guías europeas de prevención cardiovascular y en la última publicación del CEIPV se pone mucho más énfasis hoy en día en las políticas sanitarias como estrategia de prevención poblacional. El objetivo es reducir el riesgo atribuible de los factores de riesgo, es decir, la carga de enfermedad vascular que podemos prevenir eliminado o reduciendo la prevalencia de cada factor de riesgo.  Concretamente se proponen intervenciones más costo-efectivas a nivel poblacional para crear entornos que fomenten unos estilos de vida saludables, modificando factores de riesgo como la inactividad física, la alimentación no saludable, el consumo de tabaco y alcohol, la exposición a contaminación atmosférica y acústica, y actuando sobre el cambio climático.

 ¿Qué libro estas leyendo actualmente?

Morir en la Arena, de Leonardo Padura

  ¿Por qué es importante acudir al EUROPREV Forum en Madrid? Home - EUROPREV Forum 2026

Es una oportunidad única para escuchar y conversar con grandes expertos/as europeos en temas de prevención y promoción de la salud en atención primaria, para compartir experiencias con compañeros/as de diferentes países europeos, y para hacer networking con compañeros/as que trabajan en atención primaria para impulsar proyectos de investigación o docentes europeos.

Paco Camarelles



 

 


jueves, 3 de octubre de 2024

Estilo de vida en la Nueva Guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) 2024 para el manejo de la presión arterial elevada e hipertensión

 

Se ha publicado recientemente la Guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) 2024 para el manejo de la presión arterial elevada e hipertensión. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension.

Destacamos de la nueva Guía dos aspectos útiles para el manejo de la hipertensión arterial en la consulta. Las medidas no farmacológicas relacionadas con el estilo de vida, y la aproximación a la atención centrada en el paciente en el manejo del paciente con hipertensión.

Con respecto a las medidas no farmacológicas estas son las recomendaciones:

  • Se recomienda restringir el sodio a aproximadamente 2 g por día en todos los adultos con presión arterial elevada e hipertensión, siempre que sea posible [esto es equivalente a unos 5 g de sal (cloruro de sodio) por día o alrededor de una cucharadita o menos]. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia A
  • Se recomienda realizar ejercicio aeróbico de intensidad moderada durante ≥150 minutos por semana (≥30 minutos, 5-7 días por semana), o alternativamente 75 minutos de ejercicio aeróbico de alta intensidad por semana, distribuidos en 3 días. Esto debe complementarse con entrenamiento de resistencia dinámico o isométrico de baja o moderada intensidad (2-3 veces por semana) para reducir la presión arterial y el riesgo cardiovascular. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia A
  • Se recomienda mantener un IMC estable y saludable (p. ej., 20-25 kg/m²) y valores de circunferencia de cintura saludables (p. ej., <94 cm en hombres y <80 cm en mujeres) para reducir la presión arterial y el riesgo cardiovascular. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia A
  • Se recomienda adoptar una dieta saludable y equilibrada, como las dietas mediterránea o DASH, para ayudar a reducir la presión arterial y el riesgo cardiovascular. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia A
  • Se recomienda que los hombres y las mujeres consuman menos alcohol que el límite superior, que es aproximadamente 100 g/semana de alcohol puro. La cantidad de bebidas que esto representa depende del tamaño de la porción (cuyos estándares varían según el país), pero la mayoría de las bebidas contienen entre 8 y 14 g de alcohol por bebida. Preferiblemente, se recomienda evitar el alcohol para lograr los mejores resultados de salud. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia B
  • Se recomienda restringir el consumo de azúcares libres, en particular las bebidas azucaradas, a un máximo del 10% de la ingesta energética. También se recomienda desalentar el consumo de bebidas azucaradas, como refrescos y jugos de frutas, desde una edad temprana. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia B
  • Se recomienda dejar de fumar, iniciar cuidados de apoyo y referir a programas de cesación tabáquica, ya que el consumo de tabaco causa de manera fuerte e independiente enfermedades cardiovasculares, eventos cardiovasculares y mortalidad por todas las causas. Clase de recomendación I, Nivel de evidencia A
  • En pacientes con hipertensión sin enfermedad renal crónica moderada o avanzada y con una alta ingesta diaria de sodio, se debería considerar un aumento de la ingesta de potasio en 0.5–1.0 g/día, por ejemplo, mediante la sustitución de sodio con sal enriquecida con potasio (que contiene 75% de cloruro de sodio y 25% de cloruro de potasio) o mediante dietas ricas en frutas y verduras. Clase de recomendación IIa, Nivel de evidencia A
  • En pacientes con enfermedad renal crónica o que toman medicamentos ahorradores de potasio, como algunos diuréticos, inhibidores de la ECA, ARBs o espironolactona, se debería considerar la monitorización de los niveles séricos de potasio si se está incrementando la ingesta de potasio en la dieta.
 

La atención centrada en el paciente se define como una actitud del profesional de la salud que se alinea estrechamente con las preferencias y necesidades del paciente. En el enfoque centrado en el paciente, estos son vistos como participantes activos en la atención sanitaria, quienes trabajan como socios junto con los profesionales de la salud. Aunque existe evidencia limitada sobre la eficacia y efectividad de estrategias de toma de decisiones compartidas específicas en el cuidado de la hipertensión, se considera un imperativo ético en la práctica de la atención médica, en las políticas de salud y en las guías clínicas. Los cuatro pilares de esta atención sanitaria centrada en el paciente son: comunicar las consecuencias del tratamiento y seguimiento, la auto medición y el automonitoreo, facilitar la adherencia y persistencia en el tratamiento, y el manejo multidisciplinar.

Un enfoque centrado en el paciente está asociado con tasas más altas de satisfacción, una mejor adherencia a las recomendaciones y prescripciones, y un mejor tratamiento, particularmente en el manejo de enfermedades crónicas, como la hipertensión.


 Paco Camarelles

jueves, 18 de abril de 2024

¿Sirve para algo comunicar al paciente cuál es su riesgo de enfermedad cardiovascular?

 

Sabemos que el conocimiento del riesgo cardiovascular ECV) puede mejorar los resultados de salud y desencadenar cambios de comportamiento en pacientes o médicos. El reciente metaanálisis Cardiovascular disease risk communication and prevention: a meta-analysis ha tenido como objetivo investigar cuál es el impacto de la comunicación del riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV) sobre el cambio en los factores de riesgo de ECV, las respuestas psicológicas y los cambios de comportamientos auto informados.

Los autores del metaanálisis han analizado la precisión de la percepción del riesgo. Otros resultados estudiados fueron los cambios informados por los médicos en el riesgo de ECV, las respuestas psicológicas, la intención de modificar el estilo de vida y los cambios auto informados en los factores de riesgo, y la  prescripción de medicamentos preventivos.

La precisión de la percepción del riesgo fue mayor entre los participantes de la intervención (odds ratio = 2,31). Se encontró una mejora estadísticamente significativa en las puntuaciones generales de riesgo de ECV entre los 6 y los 12 meses (diferencia de medias = −0,27). Para la prevención primaria, la comunicación de riesgos aumentó significativamente la modificación dietética auto informada (odds ratio = 1,50) sin aumento en la intención o cambios reales en el abandono del hábito de fumar o la actividad física. Se encontró un impacto significativo en la intención de los pacientes de iniciar medicación preventiva para la prevención primaria y secundaria, con cambios en el seguimiento para el grupo de prevención primaria.

Los autores concluyen que esta revisión sistemática reveló que la comunicación del riesgo de ECV tiene un impacto mixto en las intenciones y el cambio de comportamiento para diferentes factores de riesgo. Revelar y comunicar los niveles de riesgo cardiovascular a los pacientes en riesgo tiene un efecto favorable para mejorar la precisión y la conciencia del riesgo auto percibido y reduce la puntuación de riesgo general después de 6 a 12 meses de seguimiento, así como la presión arterial y los niveles de colesterol. Este efecto fue mayor en los adultos sin ECV establecida. Las intenciones de motivación y el cambio real en el tabaquismo o la actividad física no se vieron afectados significativamente por las comunicaciones sobre el riesgo de ECV entre personas con o sin enfermedad establecida. Sin embargo, el cambio real en la dieta fue significativo durante el seguimiento de los participantes en prevención primaria. La intención de los pacientes de iniciar la medicación o el cumplimiento continuo de la medicación mejoraron significativamente mediante la comunicación del riesgo de ECV en las intervenciones de prevención primaria y secundaria, con cambios reales informados en el grupo de prevención primaria. Por último, nos dicen que vale la pena concienciar a los pacientes de sus niveles de riesgo para lograr algún beneficio en la reducción del riesgo general, independientemente del factor de riesgo individual afectado.

 


Imagen tomada de  Cardiovascular disease risk communication and prevention: a meta-analysis | Oxford Academic (oup.com)

Unos resultados para analizar con detenimiento y reflexionar sobre ellos. Pese a comunicar el riesgo que corren, el metaanálisis sugiere que las personas prefieren depender de la farmacoterapia para reducir el riesgo cardiovascular que dedicarse a esfuerzos proactivos de establecimiento de objetivos, autorregulación y autocontrol para modificar comportamientos de estilo de vida más difíciles de lograr, como la actividad física y el abandono del consumo de tabaco de fumar.

Comunicar el riesgo cardiovascular puede hacer que los pacientes sean más conscientes del mismo, lo cual es importante, y bajar los niveles de riesgo de ECV, pero habría que cerrar la brecha entre el riesgo cardiovascular conocido y el cambio de comportamiento en el estilo de vida que sigue siendo un desafío.

Para los médicos, el cálculo de riesgo de ECV nos puede guiar para la prescripción de fármacos para reducirlo que es, en muchas ocasiones, lo más fácil.  Sin embargo, las decisiones de gestión para reducir el riesgo necesitarán adaptar un enfoque centrado en el paciente con una discusión equilibrada sobre los riesgos y beneficios de la farmacoterapia, el impacto en la calidad de vida, la carga física y financiera del tratamiento, las demandas de seguimiento y las preferencias personales. Todo un reto.

Paco Camarelles

 

domingo, 13 de marzo de 2022

Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular 14 marzo 2022. Nuevas guías europeas ECV


El día 14 de marzo es el Día Europeo para sensibilizar a la población general sobre la Prevención del Riesgo Cardiovascular. El Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Vascular (CEIPV) ha dado a conocer su Nota de Prensa LA PREVENCIÓN VASCULAR UN ELEMENTO CLAVE PARA MEJORAR LA SALUD INDIVIDUAL Y POBLACIONAL. en la que nos informa sobre la importancia de la prevención de las enfermedades cardiovasculares y las últimas novedades en documentos sobre prevención cardiovascular y las políticas para hacerlas frente.

Una de las actividades del CEIPV está dirigida a mejorar la difusión y adaptación en España, de las Guías Europeas de Prevención Vascular. Como sabéis, en 2021 se han publicado las 2021 ESC Guidelines on Cardiovascular Disease Prevention in Clinical Practice, y por ello el CEIPV ha publicado recientemente en la Revista Española de Salud Pública un documento sobre las mismas: COMENTARIO DEL CEIPV A LAS NUEVAS GUÍAS EUROPEAS DE PREVENCIÓN CARDIOVASCULAR 2021.


Las nuevas guías presentan por primera vez un nuevo modelo para calcular el riesgo (SCORE2 y SCORE2 OP) de morbimortalidad vascular, con el establecimiento de diferentes umbrales de riesgo dependiendo de la edad. Además, se presentan diferentes algoritmos de cálculo del riesgo vascular y tratamiento de los factores de riesgo vascular para personas aparentemente sanas, pacientes con diabetes y pacientes con enfermedad vascular aterosclerótica. La intervención se divide en ETAPAS 1 y 2 poniendo énfasis en los estilos de vida. Con respeto a estos se recomienda:

  • Realizar actividad física moderada al menos entre 150 y 300 minutos a la semana (o entre 75 y 150 de actividad vigorosa o una combinación equivalente de ambas) y practicar al menos 2 días a la semana actividades de fortalecimiento muscular, de mejora de masa ósea y de flexibilidad.
  • Reducir los periodos sedentarios, con descansos activos cada 1 o 2 horas, incrementar el transporte activo y limitar el tiempo delante de una pantalla.
  • Adoptar una alimentación saludable y sostenible basada en alimentos frescos, de temporada y proximidad: comer al menos 5 raciones de fruta y verdura al día, cereales integrales, priorizar la proteína de origen vegetal (legumbres, frutos secos) y pescado, preferentemente azul, incorporando huevos, pollo, yogur natural y leche con moderación, y evitar carnes rojas o procesadas, alimentos precocinados, bollería industrial y bebidas azucaradas.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, ya que es la única recomendación que evita los riesgos asociados a su consumo. Si se consume, cuanto menos mejor, y siempre por debajo de los límites de consumo de bajo riesgo: 10 gramos alcohol/día (1 Unidad de Bebida Estándar (UBE)) en mujeres y 20 g/día (2 UBE) en hombres, dejando algunos días a la semana libres sin alcohol y evitando los episodios de consumo intensivo; y en menores de 18 años, durante el embarazo y la lactancia materna se debe evitar completamente el consumo. Está ya muy claro El mito de la protección cardiovascular del consumo de alcohol.

  • Abandonar el consumo de tabaco en cualquiera de sus formas, incluido el tabaco calentado y productos relacionados como los cigarrillos electrónicos y evitar la exposición ambiental al humo del tabaco.

El artículo, cuyo primer autor en nuestro compañero Calos Brotons (grupo cardiovascular del PAPPS), finaliza con un listado de estrategias de prevención a nivel poblacional cuyo objetivo es reducir el riesgo atribuible de los factores de riesgo. Se propone crear entornos que fomenten unos estilos de vida saludables, modificando factores de riesgo como la inactividad física, la alimentación no saludable, el consumo de tabaco y alcohol, la exposición a la contaminación atmosférica y acústica (sobre todo el tráfico rodado) y el cambio climático. Esto se puede lograr mediante medidas urbanísticas que faciliten el transporte público y el transporte activo; medidas legislativas sobre el etiquetado, y el contenido de grasas trans, azucares o sal en los alimentos; regulación de la disponibilidad y venta, publicidad, etiquetado y empaquetado, y precios del tabaco y alcohol, medidas para reducir las emisiones de partículas pequeñas y contaminantes gaseosos. Todo ello muy en la línea con lo que estamos proponiendo desde hace años desde el PAPPS de semFYC.

Paco Camarelles