lunes, 17 de febrero de 2014

¿Es peligroso el consumo de azucar para la salud cardiovascular?

 
La relación entre el exceso de azúcar añadido en nuestra alimentación y la salud es motivo de estudio en los últimos años. Un reciente artículo publicado en la revista JAMA (Added Sugar Intake and Cardiovascular Diseases Mortality Among USA dults) aporta nuevos datos a la discusión. El estudio (comentado en MedlinePlus) ha analizado la evolución temporal del porcentaje de consumo de azúcar añadido al total de las calorías diarias en una encuesta en adultos americanos, y ha investigado la asociación de este consumo con la mortalidad por enfermedad cardiovascular ECV. La mayoría de los adultos analizados consumían más azúcar que la recomendada para una dieta saludable, y se observó una relación significativa entre el consumo de azúcar añadido y mayor riesgo de mortalidad por ECV. De acuerdo con el estudio publicado en JAMA los que ingerían alrededor de un cuarto o más de calorías provenientes de azúcares añadidos tenían el doble de riesgo de morir por ECV en comparación con aquellos que consumieron el 7 %. Para los que consumían el 19% el riesgo aumentaba un 38% con respecto a los de menor consumo. El aumento del riesgo cardiovascular de los azucares añadidos en la alimentación podría estar en relación con mayor riesgo de obesidad, el aumento de tensión arterial, el aumento del colesterol, y/o el aumento de la resistencia a la insulina (American Heart Association) . 
Las recomendaciones sobre el consumo de azúcar añadido varían, y no hay un límite universalmente aceptado respecto a los niveles no saludables. La organización mundial de la salud recomienda que sea menos del 10% del total de calorías. 

 
 
 

Un aparte importante del azúcar añadido que se ingiere proviene de las bebidas azucaradas (Podéis ver lo publicado sobre este tema en el blog en el siguiente enlace). Otras fuentes importantes incluyen los bizcochos, pasteles, bebidas de fruta, dulces, helados y otros postres lácteos. Pero el azúcar añadido puede encontrarse incluso en alimentos que la mayoría de personas considerarían como salados, por ejemplo los aderezos para ensalada, el pan y el kétchup. Otro culpable importante es el yogurt, que con frecuencia contiene tanto azúcar como el hallado en los dulces (alimentos sorprendentemente altos en azúcar). La alarma ha llegado hasta los anuncios de cereales para niños que pueden contener alta cantidad de azucares añadidos, y se pueden vender como ideales para un desayuno sano y equilibrado (Eroski Consumer).