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jueves, 5 de octubre de 2023

LA ILUSIÓN DE LA ELECCIÓN de los alimentos que comemos. Por qué alguien ya decidió que comerás en el almuerzo


La Comisión Europea quiere proponer una ley histórica sobre sistemas alimentarios sostenibles este año 2023. Asociaciones europeas defensoras de los animales, de consumidores (BEUC), y de Salud Pública (EPHA) ha unido fuerzas para el proyecto llamado ‘Put Change on the Menu’. Su objetivo es llevar a un primer plano el debate sobre los entornos alimentarios, y hacer campaña a favor de entornos alimentarios que promuevan dietas saludables y sostenibles que incluyan "menos y mejores" productos animales.

Cada vez hay más pruebas de que las elecciones alimentarias de los consumidores están determinadas por los “entornos alimentarios” en los que se mueven. Sin embargo, la mayoría de las personas no se dan cuenta de hasta qué punto sus hábitos alimentarios están dirigidos por una multiplicidad de factores, desde los anuncios que siguen viendo en las vallas publicitarias en la calle hasta la gama de productos alimenticios que está disponible en el supermercado, a través de las ofertas promocionales y descuentos que ofrecen los minoristas.  Entendemos como entornos alimentarios el contexto físico, económico, político y sociocultural en el que los consumidores interaccionan con el sistema alimentario para tomar sus decisiones sobre la adquisición, preparación y consumo de alimentos. Los factores que influyen en la elección del consumidor van desde el marketing y la publicidad, las ofertas promocionales, la disponibilidad de alimentos y su precio, la distribución espacial en supermercados y muchos más.

Los entornos alimentarios actuales empujan en gran medida a los consumidores hacia dietas que no están en consonancia con las recomendaciones de una alimentación saludable. Sin embargo, cambiar a una alimentación más saludable, basada más en plantas y con “menos y mejores” fuentes animales, puede beneficiar la salud de las personas y al mismo tiempo aportar una serie de beneficios colaterales para el clima y el medio ambiente, el bienestar de los animales de granja y la seguridad alimentaria.



Los autores establecen las siguientes propuestas para que LA ELECCION DE ALIMENTOS SALUDABLES Y SOSTENIBLES SEA:

  • LA MÁS ASEQUIBLE y BARATA. Es necesario apoyar el cambio hacia dietas más ricas en frutas, verduras y legumbres y con “menos y mejores’ alimentos de origen animal. Los minoristas deberían, a través de sus estrategias de precios y promoción, aumentar la asequibilidad de alimentos saludables y sostenibles. Los gobiernos también deberían actuar (a través de medidas fiscales y subsidios) para hacer que los alimentos saludables y sostenibles sean más asequibles.
  • LA MAS AMPLIAMENTE DISPONIBLE Y ATRACTIVA. Los minoristas deberían mejorar la disponibilidad y el atractivo de los alimentos saludables y sostenibles, mientras que se deberían aplicar restricciones a la colocación de productos nocivos para la salud en lugares destacados. Los gobiernos deberían fijar objetivos para aumentar la proporción de ventas en los supermercados de alimentos saludables y sostenibles a nivel nacional.
  • LA MÁS COMERCIALIZADA. La UE debería regular (prohibir) la comercialización de alimentos no saludables dirigida a niños (menores de 18 años). En cuanto a su propia política de promoción de productos agrícolas, la UE debería asegurarse de que esté alineada con las directrices sobre alimentación saludable y solo promueva productos que los europeos deberían consumir más.
  • LA MAS FÁCIL AL COMER FUERA DE CASA. Se debe exigir a las cadenas de servicios de bebidas y plataformas de entrega de comidas que proporcionen información sobre calorías en menús y adaptar su oferta a las recomendaciones de alimentación saludable y sostenible.
  • LA DE ELECCIÓN POR DEFECTO PARA OBTENER EN EL AMBITO PÚBLICO. Deberían introducirse requisitos obligatorios para la adquisición pública sostenible de alimentos. cubriendo las dimensiones ambientales, sociosanitaria (incluido el bienestar animal) y económica. Se debería exigir a los países europeos que actualicen sus directrices dietéticas basadas en alimentos con miras a integrar la sostenibilidad, para que sirvan de referencia para procurar comidas sostenibles y saludables en ámbitos públicos (escuelas, hospitales, centros cívicos y otros).
  • LA DE MEJOR DISEÑO. La UE debería estimular la reformulación de los alimentos procesados, incluso mediante el establecimiento de límites máximos de niveles de ciertos nutrientes (grasas saturadas, azúcares añadidos y sal).  Y aumentar la disponibilidad de mejores fuentes de alimentación animal que tenga en cuenta el bienestar de los animales de granja de la UE. Las normas deberían reforzarse y aplicarse por igual a productos importados.

En el documento se pueden encontrar muchos ejemplos de cómo el marketing alimentario esta diseñado para influirnos en la compra de alimentos. Es un paso mas para la tarea de desentrañar los determinantes comerciales de la salud, y de no culpar a los consumidores de elegir mal los alimentos.
Uno de los retos es hacer mas sostenible nuestra alimentación (Towards sustainable food consumption), con alimentos frescos que vayan desde la granja a la mesa  Farm to Fork strategy


Paco Camarelles

lunes, 27 de marzo de 2023

Desentrañando los determinantes comerciales de la salud

 

El conflicto entre los beneficios de las industrias y la equidad en salud no es nuevo, como demuestra la lucha que se siguió para el acceso de los países con menos recursos a los medicamentos contra el VIH. Son muchos los actores comerciales que intentan influir negativamente en las políticas nacionales e internacionales, socavar la ciencia o atacar directamente a las personas que denuncian sus acciones. Los Determinantes Comerciales de la Salud, es un nuevo concepto que ha venido para quedarse como ya comentamos en el blog.

La revista The Lancet acaba de publicar una serie sobre ellos con hallazgos sorprendentes: cuatro industrias (tabaco, alimentos no saludables, combustibles fósiles y alcohol) son responsables de al menos un tercio de las muertes mundiales por año (Commercial determinants of health)


La editorial que acompaña la serie (Unravelling the commercial determinants of Health), nos resume las ideas principales:

  • Es necesario definir y conceptualizar mejor que son los determinantes comerciales de la salud (sistemas, prácticas y vías a través de las cuales los actores comerciales perjudican a la salud y la equidad), en un marco que nos permita comprender el impacto de las entidades comerciales en la salud y un compromiso para abordar sus desafíos de manera holística.
  • Los actores comerciales son diversos y muchos juegan un papel vital en la sociedad, pero los productos y prácticas de muchos tienen impactos cada vez más negativos en la salud humana y planetaria. La serie proporciona una agenda integral para la acción, reconociendo la necesidad de modelos comerciales regenerativos y políticas transparentes responsables (incluido el fin de la oposición de los actores comerciales a la regulación y a las políticas de salud).
  • No se trata de ir contra las empresas, se trata de ser pro-salud. Son muchas las empresas que han decidido no invertir en la mortífera industria tabacalera e impulsar las políticas de prevención y control del tabaquismo. La salud debe convertirse en una consideración crucial de los criterios de inversión y los mercados de capitales globales. Hacerlo requerirá repensar el  modelo económico, nuevas medidas legislativas y reglamentarias, una defensa y rendición de cuentas a la sociedad civil, y una mejor responsabilidad social corporativa.
  • Los actores comerciales y los líderes gubernamentales tienen una oportunidad vital para proteger y mejorar la salud y promover la equidad en salud. Para ello, tienen que priorizar siempre la salud humana y del planeta por encima de las ganancias.

No hace falta ir muy lejos para darse cuenta de la relación entre intereses comerciales y salud. Cuando vamos al super ya no elegimos solo el sabor de un yogur, elegimos que enfermedad queremos tratar o prevenir (colesterol alto, osteoporosis, problema intestinales, “subir las defensas”…..).  Aquí tenéis a Fernando Fabiani con una foto de los yogures que te puedes encontrar en el super. Fantástica su ponencia del congreso de comunicación y salud de Zaragoza 2023: Divulgar en los medios de comunicación: ¿Hay una Re-Z para hacerlo? (Más información).

Paco Camarelles





lunes, 28 de diciembre de 2020

Defendiendo la eliminación de la publicidad de alimentos malos para la salud de la población infantil

 

Acaba de publicarse la editorial de la revista Atencion Primaria ¿Sigue España ofreciendo brindis al sol en cuestión de obesidad infantil? De nuestros compañeros Rodrigo Cordoba y Juan Revenga del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del PAPPS de semFYC.

La solución a la obesidad infantil pasa por proponer soluciones diferentes a las actuales, y que se han revelado como inútiles o, aún peor, como perjudiciales. Los niños en nuestro país viven a merced de los intereses comerciales de cierta industria alimentaria que pone en el mercado y publicita aquellos productos alimentarios de peor perfil nutricional con el solo control del denominado Código de co-regulación de la Publicidad de productos Alimenticios dirigida a menores, prevención de la Obesidad y Salud (PAOS). La realidad es que este código no cumple con su función y se ha evidenciado ineficaz.

Desde el PAPPS de semFYC creemos que son necesarias nuevas estrategias. Y por ello se ha firmado la carta abierta a los ministros de Consumo y de Sanidad, en la que solicitan nuevos planteamientos más allá del Código PAOS. Hay que progresar hacia aquellas medidas realmente eficaces. Y nos hemos adherido a la campaña Defiéndeme Campaña por la eliminación de la publicidad de alimentos malos para la salud dela población infantil


Ver hilo Twitter semFYC 

Nuestro compañero Juan Revenga nos explica la editorial en su blog El Nutricionista de la General  . En la misma mencionan a la anterior Directora General de la OMS, Margaret Chan, que sostenía que “acabar con la obesidad infantil es uno de los mayores retos que puede afrontar la comunidad internacional en esta centuria”. Hacer frente a la obesidad infantil es España implica actuar a múltiples niveles como se refleja en el Estudio de 2016 sobre la situación de la obesidad infantil en España.

La editorial acaba con una acertada frase de The Lancet Rethinking and reframing obesity: La epidemia de obesidad no revertirá mientras las administraciones no asuman el liderazgo.

Paco Camarelles

lunes, 2 de noviembre de 2020

Los retos sanitarios, sociales y políticos de la obesidad

 

La obesidad, un factor de riesgo importante para las Enfermedades No Transmisibles, se asocia con una disminución de la esperanza de vida de aproximadamente 5 a 20 años perdidos (según la gravedad de la afección y los trastornos comórbidos). Su patogénesis, su complejidad, la epidemiologia global y sus causas, los ambientes obesogénicos, los factores genéticos y socioculturales, y como podemos revertir la epidemia de obesidad, se tratan en el excelente artículo de Nature   Obesity:global epidemiology and pathogenesis.

En el resumen se sintetizan las ideas claves del articulo:

La prevalencia de la obesidad ha aumentado en todo el mundo en los últimos 50 años, alcanzando niveles pandémicos. La obesidad representa un importante desafío para la salud porque aumenta sustancialmente el riesgo de enfermedades como diabetes mellitus tipo 2, enfermedad del hígado graso, hipertensión, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, demencia, osteoartritis, apnea obstructiva del sueño y varios cánceres, contribuyendo así a una disminución de la calidad y la esperanza de vida. La obesidad también está asociada con el desempleo, las desigualdades sociales y la reducción de la productividad socioeconómica, lo que genera más carga económica. Hasta ahora, las estrategias de prevención y tratamiento de la obesidad, tanto a nivel individual como poblacional, no han tenido éxito a largo plazo. Las intervenciones en el estilo de vida y el comportamiento destinadas a reducir la ingesta de calorías y aumentar el gasto energético tienen una eficacia limitada porque las adaptaciones hormonales, metabólicas y neuroquímicas complejas y persistentes dificultan la pérdida de peso y promueven su recuperación. Reducir la carga de la obesidad requiere enfoques que combinen intervenciones individuales con cambios en el medio ambiente y la sociedad. Por lo tanto, una mejor comprensión de las notables diferencias regionales en la prevalencia y las tendencias de la obesidad podría ayudar a identificar las causas sociales de la obesidad y proporcionar orientación sobre cuáles son las estrategias de intervención más prometedoras.

El aumento de peso puede resultar de una combinación de una mayor ingesta de energía, una baja actividad física y una reducción del gasto energético.

El problema es que la prevención y los tratamientos de la obesidad suelen fracasar a largo plazo (por ejemplo, las intervenciones conductuales destinadas a reducir la ingesta energética y aumentar el gasto energético) o no están disponibles o no son adecuados (cirugía bariátrica) para la mayoría de las personas afectadas. ¿Qué le digo a un paciente que quiere perder peso?

Sabemos que los cambios en el sistema alimentario mundial, junto con el aumento de la inactividad física y el sedentarismo, parecen ser los principales impulsores de la pandemia de obesidad. Y que el mayor desafío es traducir nuestro conocimiento de las principales causas del aumento de la prevalencia de la obesidad en acciones efectivas; tales acciones podrían incluir cambios de políticas que faciliten la elección individual de alimentos con contenido reducido de grasa, azúcar y sal.

Los factores individuales (como los antecedentes genéticos o el eje intestino-cerebro-hormonas) influyen en la susceptibilidad a la obesidad, que puede desarrollarse en un entorno obesogénico (por ejemplo, influenciada por la cultura alimentaria, el transporte y la informatización).

El articulo concluye que, al igual que la prevención y control del tabaquismo, hacer frente a la epidemia de obesidad mundial implica poner en marcha políticas de Salud Pública específicas. Se debe promover la responsabilidad individual (comer sano y movernos más) mediante campañas de promoción de estilos de vida saludables, y se deben aplicar medidas políticas como los impuestos a las bebidas azucaradas, y la prohibición de anuncios de comida insana dirigida a niños. Es el momento de ponerlas en marcha.

Paco Camarelles

domingo, 18 de noviembre de 2018

EL ETIQUETADO INFOGRAFICO EN LOS ALIMENTOS PROCESADOS


Se estima que una de cada tres muertes prematuras por cáncer y enfermedades cardiovasculares se debe a una alimentación no saludable. El etiquetado actual de los alimentos procesados y envasados es heterogéneo, complicado y difícil de interpretar. La ley de 2011 es una oportunidad perdida de haber hecho una buena regulación de este importante asunto. Esta ley tiene un aspecto positivo por aumentar la letra hasta 1,2 mm, pero este tamaño es la mitad de lo que se exige a los prospectos de los medicamentos. Gran parte de la población no puede leerlas sino dispone de lentes en el momento de la compra. 

Se ha podido constatar que los países con menores tasas de sobrepeso tienen etiquetados más transparentes y mayores controles publicitarios de los alimentos procesados. Sin una información completa y veraz no existe una verdadera libertad de elección. El etiquetado infográfico tipo semáforo es un sistema transparente, sencillo, riguroso, práctico, avalado científicamente y aceptado por los consumidores para informar de las características más importantes de un alimento envasado. El objetivo es facilitar la elección de las opciones más saludables y acabar con la confusión actual del etiquetado cuyo resultado es que los productos menos sanos son los más publicitados. Consiste en determinar el valor energético y nutrientes esenciales: cantidad de calorías, grasas totales, grasas saturadas, azucares y sal en relación a las cantidades máximas recomendadas y otorgarles un color en función si el contenido está lejos de esa cantidad máxima (verde: menos de 7,5%) cerca de esa cantidad (ámbar: 7,5 - 20%) o muy cerca del límite aconsejado (rojo: más del 20%). En la imagen anterior el etiquetado  infográfico semáforo seria rojo para sal y verde para grasas y azúcar.
Ejemplos: Una mujer necesita 2000 calorías/ día para desarrollar una actividad media. En el caso del azúcar no debería consumir más del 10% de calorías en forma de azucares, lo que supone no superar los 50 gramos al día. Si consume un refresco con alto contenido en azúcar habrá consumido el máximo de azucares para un día. Otro ejemplo: Si esta mujer consume media pizza (200 gramos) esta ingiriendo el 34% de la sal recomendada para todo el día (800 miligramos). Estos alimentos tendrían una etiqueta roja para azúcar y sal respectivamente. 

El etiquetado infográfico tipo SEMAFORO fue propuesto inicialmente en Reino Unido e implantado de forma voluntaria pero rechazado por el conjunto de la Unión Europea. Sin embargo, este sistema ha sido aplicado en algunos países con éxito como Ecuador, Perú o Bolivia en Sudamérica. El país que lo ha implantado y evaluado mejor es Ecuador:  ver Rotulado de Productos Alimenticios y Etiqueta Semáforo Requisitos y Rotulado Nutricional
La variante Octogonal
Chile aplica un modelo parecido inspirado en octógonos para llamar la atención sobe el alto contenido en Grasas saturadas, sal, azúcar y valor energético ( calorías): 

Regulación supervisada.  No autorregulación
Según Juan Revenga, La industria alimentaria ha intentado manipular y vaciar de objetivo esta excelente idea modificando los principios del etiquetado cromático.  Ver Las trampas del semáforo nutricional


Siguen una estrategia habitual en ciertas multinacionales de esta industria: ponerse la medalla de preocuparse por las elecciones que puedan realizar sus consumidores. Curiosamente, los criterios siguen estando basados en los porcentajes de cada nutriente por cada ración estándar de sus productos, que ellos se han preocupado de definir en el contenido por 100 gramos. Con criterios distintos, los resultados para un mismo producto en términos de luces rojas, ámbares y verdes son completamente diferentes: en los semáforos de la industria lucirán muchas menos luces rojas que en el conjunto de los británicos. Incluso en un mismo producto, las luces encendidas serán diferentes usando el semáforo de la industria o su alternativa. Porque en los semáforos de la industria destaca la escasez de luces rojas: no hay casi nada prohibido y todo vale. Por ejemplo, así quedarían los distintos semáforos para un mismo alimento.
El problema del etiquetado SEMAFORO
Dado que puede haber  4 o 5 elementos señalados cada uno con un color distinto, el problema entonces es como interpretara esto un consumidor. La cuestión es  informar de las cantidades por raciones o GDAs ( Propuesta de la industria) o por 100 gramos ( propuesta de las sociedades científicas). Pero en el terreno nutricional la cosa no es tan sencilla, ya que frente al mismo cruce o alimento nos encontramos con al menos cuatro semáforos; cuatro indicaciones para tomar una única decisión. ¿Qué se hace en el caso de encontrar una luz verde para los azúcares, dos ámbares para las grasas y las grasas saturadas y una roja para la sal? ¿Y si son dos rojas, una verde y otra amarilla? ¿Y tres verdes y una roja?
La propuesta de etiquetado infográfico francesa:
La propuesta francesa es una alteranativa al etiquetado semáforo. Este proyecto que ya se implementa de forma voluntaria desde abril de 2017 en varias cadenas francesas de distribución ha recibido el nombre de Nutri-Score, y trata de ofrecer una única lectura totalizadora respecto a la calidad global del alimento. Usando una horquilla de cinco posibles letras, da una nota general al producto que va desde la A (óptimo) a la E (pésimo). Igual que en modelo del Reino Unido, los criterios para lograr esta media dependen de diversos aspectos nutricionales contenidos en 100g del producto, y no por ración como en los modelos que siempre propone la industria. Para ello hay elementos cuya presencia suma (frutas, verduras, frutos secos, fibra y proteínas) y otros que restan (grasas saturadas, azúcar, sodio o sal y calorías). La puntuación se obtiene tal y como se detalla en el informe de la Agencia Nacional para la Seguridad Alimentaria, del Entorno y del Trabajo realizando una única lectura fruto del sumatorio de los aspectos positivos y negativos de cada alimento: Évaluation de  la faisabilité du  calcul d’un score nutritionnel  tel qu’élaboré  par Rayner et al
 Esto simplifica la toma de decisiones, pero a la vez puede arrojar lecturas “raras”, como proponer para aceite de oliva la peor o segunda peor nota entre las posibles. En definitiva, el etiquetado cromático desempeña un papel importante en las tomas de decisiones que conducen a consumir o dejar de consumir un producto. Por esta razón la industria alimentaria tiene tanto interés en que se haga a su manera, y no de otra. 

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria formada por cerca de 20.000 médicos de familia propone que se revise la legislación del etiquetado en beneficio de la salud de la población española. Se trata de una medida de coste cero que mejoraría la información para mejorar la alimentación y prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes o la hipertensión arterial. A medio plazo, el impacto de esta modalidad de etiquetado en la reducción de los costes sanitarios puede ser considerable.

Rodrigo Córdoba García

lunes, 22 de enero de 2018

Los Determinantes Comerciales de la Salud. Un nuevo concepto que ha venido para quedarse


Desde el campo de la educación y promoción de la salud siempre se ha sido crítico con el poder de las multinacionales tabacaleras, denunciando su negocio mortal. Pero el campo de denuncias se ha ampliado en los últimos años más allá del tabaquismo y la atención se ha dirigido a otras áreas como la promoción del alcohol, de las comidas procesadas,  las bebidas azucaradas,  y otros productos no saludables. Detrás hay enfermedades impulsadas por los beneficios de grandes empresas y las prácticas corporativas perjudiciales para la salud.  Hasta qué punto hacemos elecciones saludables se ha puesto en evidencia por todo el marketing de productos alimentarios insanos dirigido a niños. Ver Systematic reviews of the evidence on the nature, extent and effects of food marketing to children. A retrospective summary.
Muchas son las investigaciones en este campo de la salud en los últimos años. Los investigadores a menudo se dividen por disciplina, enfoque y tema de salud. Y los estudios quedan enmarcados dentro de “los factores que influyen en la salud que se derivan del afán de lucro”. Desde The Lancet creen que es valioso unir desde la taxonomía este trabajo bajo el paraguas del concepto "Determinantes Comerciales de la Salud": un campo sinérgico y multidisciplinario que aborda los factores y canales a través de los cuales las empresas propagan la pandemia de enfermedades no transmisibles. Es la propuesta publicada en The Lancet Global health The commercial determinants of health de la que resumimos las principales ideas.
Definen los Determinantes Comerciales de la Salud como "estrategias y enfoques utilizados por el sector privado para promover productos y elecciones que son perjudiciales para la salud". Este concepto único une varios otros: en el nivel micro, estos incluyen el comportamiento del consumidor y su salud, la individualización y la elección; a nivel macro, la sociedad del riesgo global, la sociedad del consumo global y la economía política de la globalización.








Tres factores interrelacionados han cambiado los negocios y los paisajes de consumo a la vez que impulsan el poder de las grandes empresas: el aumento de la demanda, el aumento de la cobertura del mercado y la continua internacionalización del comercio y la inversión.
La influencia corporativa se ejerce a través de cuatro canales: comercialización, que mejora la conveniencia y la aceptabilidad de los productos no saludables; acciones de lobby, que puede poner barreras políticas por ejemplo al envasado neutro del tabaco o a la edad mínima para consumir alcohol; estrategias de responsabilidad social corporativa, que pueden desviar la atención y encubrir las reputaciones empañadas; y extensas cadenas de suministro, que amplifican la influencia de la compañía en todo el mundo. 


Los resultados en la salud de esta realidad están determinados por la influencia de las actividades corporativas en el entorno social en el que viven y trabajan las personas: a saber, la disponibilidad, la conveniencia cultural y los precios de los productos no saludables. El entorno da forma a los llamadas formas de vivir, estilos de vida y elecciones de consumidores individuales, que determinan en última instancia los resultados de salud.
Como resumen final los autores nos dicen que "El aumento de las enfermedades no transmisibles es una manifestación de un sistema económico global que actualmente prioriza la creación de riqueza sobre la creación de salud. Muchos problemas y soluciones clave se encuentran fuera del sector de la salud, especialmente en los dominios de las finanzas internacionales, el comercio y las políticas de inversión. Las paradojas del siglo XXI exigen una colaboración interdisciplinaria profunda y el concepto de Determinantes Comerciales de la Salud proporciona un espacio conceptual distinto para unir a diferentes investigadores y creadores de políticas en la búsqueda de un objetivo común. Avanzar en la consideración sistemática del sector privado es vital para promover la salud en un mundo cada vez más globalizado y orientado al consumidor".
Nuestra salud depende de lo que consumimos o nos incitan a consumir
Paco Camarelles

jueves, 15 de octubre de 2015

La batalla contra el consumo de azucar en la dieta se intensifica.

La "batalla" contra el consumo de  azúcar en la dieta se intensifica con diversas acciones a nivel mundial. Una de las primeras organizaciones sanitarias en lanzar la primera piedra ha sido la OMS que ha publicado recientemente su  Directriz para la ingesta de azúcares para adultos y niños. Este documento afirma que la ingesta elevada de azúcares libres es preocupante por su asociación con la mala calidad de la dieta, la obesidad, el riesgo de contraer enfermedades no transmisibles, y la caries dental. La presente directriz se ha basado en pruebas científicas y ha aplicado el método de clasificación de la evaluación, desarrollo y valoración de las recomendaciones o GRADE. Los azúcares libres se refieren a los monosacáridos (como la glucosa y la fructosa) y los disacáridos (como la sacarosa o el azúcar de mesa), que se agregan a los alimentos y las bebidas por el fabricante, el cocinero o el consumidor, así como azúcares que están naturalmente presentes en miel, jarabes, zumos de fruta y concentrados de zumos de fruta. Las directrices no se refieren a los azúcares de las frutas frescas y verduras o los azúcares presentes de forma natural en la leche, porque no hay evidencia sobre los efectos adversos de consumir estos azúcares. Estas son sus recomendaciones:
 
  • La OMS recomienda una ingesta reducida de azúcares libres a lo largo de toda la vida (recomendación firme).
  • Tanto en adultos como en niños, la OMS recomienda reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total (recomendación firme).
  • La OMS sugiere que se reduzca aún más la ingesta de azúcares libres a menos del 5% de la ingesta calórica total (recomendación condicional).




El mundo científico sanitario contribuye a la batalla aportando conocimiento sobre el tema, haciéndose eco de las directrices como el BMJ, o publicando artículos recientes como JAMA  The Link Between Dietary Sugar Intake and Cardiovascular Disease Mortality An Unresolved Question, o en la revista Circulation Estimated Global, Regional, and National Disease Burdens Related to Sugar-Sweetened Beverage Consumption in 2010. También incluyendo la necesidad de limitar su consumo en las recomendaciones dietéticas como en las Nuevas directrices dietéticas norteamericanas.
Nuestro blog ya se ha hecho eco en el pasado de los peligros para la salud cardiovascular del consumo de azúcar en ¿Es peligroso el consumo de azúcar para la salud cardiovascular? Y sigue atentamente las batallas que se libran en los medios de comunicación y las redes sociales, como las noticias del NYT, que nos advierte de que el azúcar esta por todas partes y es adictivo, y El Mundo que afirma que el consumo de bebidas azucaradas se asocia a 184.000 muertes al año citando al artículo de Circulation arriba señalado.
Uno de los frentes se está librando en advertir a la población sobre la cantidad de azúcar que consumimos, muchas veces sin darnos cuenta, y en cortar la cantidad consumida (How to cut down on sugar in your diet). San Francisco USA podría ser la primera ciudad en  colocar esta advertencia sanitaria a las bebidas azucaradas.
 
 Una gran parte de los azúcares que son consumidos actualmente están “escondidos” en alimentos procesados que no son considerados como dulces por los consumidores. Por ejemplo, una cucharada de kétchup contiene alrededor de 4 gramos (cerca de una cucharadita) de azúcares libres. Una lata de refresco endulzado con azúcar tiene hasta 40 gramos (cerca de diez cucharaditas) de azúcares libres.

 
 

lunes, 7 de septiembre de 2015

El lobby de la industria alimentaria y la Salud Pública (1)

La mala alimentación y las enfermedades asociadas representan, hoy en día, uno de los problemas de salud más serios del Estado español. En España el sobrepeso afecta al 55 % de la población y la obesidad, al 17 %.
 
Para hacer frente a este problema es conveniente que seamos conscientes de todos los factores que están implicados. Entre ellos la colaboración de los organismos públicos con la industria alimentaria que ha sido denunciada en un amplio informe de la organización VSF “Justicia Alimentaria Global”. Esta organización ha dado a conocer recientemente el informe “Confiad en mí. Puertas giratorias, conflictos de intereses y amistades peligrosas entre la industria alimentaria y los organismos de salud”, con el objetivo de exponer el sofisticado entramado del lobby alimentario creado a lo largo de los últimos veinte años en nuestro país.
 
El informe no deja títere con cabeza. Desde la trama creada por la industria alimentaria para defender sus productos, la red de intereses cruzados con sociedades científicas, académicas, universidades y centros de investigación ("La ciencia obediente"), hasta la influencia que tiene esta trama en las acciones del gobierno.
 El informe también nos informa de las ideas que nos tratan de “vender” la industria alimentaria:
  • La industria alimentaria es un actor comprometido con la lucha contra la obesidad y la mala alimentación. Por eso tienen una fundación especializada en la promoción de la salud que organiza coloquios y simposios científicos.
  • El azúcar es un alimento tan necesario como el resto. Se financian y difunden estudios científicos que ponen en duda la relación causa-efecto del consumo excesivo de azúcar con las enfermedades.
  • No hay alimentos buenos ni malos, todo depende de la dieta en su conjunto. Siempre positivos, nada de comunicar avisos sobre los riesgos para la salud del consumo excesivo de ciertos alimentos o ingredientes.
  • La obesidad es un problema de malos hábitos, sedentarismo y falta de ejercicio.  Siempre lo suficientemente abstractos con frases del tipo: dieta variada, dieta sana, dieta equilibrada, vida sedentaria, etc.
  • La mala nutrición es un problema individual, de mala elección en la compra o en la comida. En ningún caso cabe señalar los aspectos socioeconómicos y estructurales que influyen en la dieta de las personas ni la falta de información objetiva a la que se enfrentan los consumidores a la hora de comprar o ingerir alimentos.
  • Las familias son las principales responsables de la obesidad infantil. En ningún caso se otorga responsabilidad alguna a la publicidad o al  marketing en los problemas de salud o el consumo de alimentos  malsanos.
  • No hay evidencia científica entre el consumo excesivo de azúcares y la enfermedad. Especialmente, en el caso de la obesidad, el sobrepeso y las enfermedades asociadas.
 El informe afirma que ante un problema de tal magnitud como la obesidad, las administraciones públicas deberían contar con un plan que identificara las causas, atajara el problema y pusiera en marcha soluciones efectivas. Sin embargo, el estudio no solo demuestra la inactividad por parte de la administración para solucionar este problema, sino cómo los sucesivos gobiernos  se han convertido en un aliado natural de la industria para el diseño y ejecución de políticas públicas  contrarias al interés de los ciudadanos.  Los mensajes más utilizados han ido orientados a culpabilizar al individuo por tratarse de un problema de malos hábitos, de dieta desequilibrada y de falta de ejercicio. Otro de los mensajes ha sido que “no hay alimentos buenos ni malos, todo depende del conjunto de la dieta”, y si esto lo afirma una universidad de prestigio, tiene mucha más fuerza. De hecho, la mayoría de las grandes empresas alimentarias que contribuyen con sus productos a la mala alimentación han conseguido ligar su imagen a la salud.
 
Rodrigo Córdoba García
Grupo Educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS de semFYC
 




 

jueves, 16 de julio de 2015

Chocolate y salud cardiovascular


Pueden estar contentos los editores de la revista Heart y los autores del articulo Habitual chocolate consumption and risk of cardiovascular disease among healthy men and women por la gran repercusión que ha tenido la publicación de su estudio en los medios de comunicación y las redes sociales. Su índice de impacto en el medidor Altmetric ha sido muy elevado y se ha situado entre el 5% de todos los artículos medidos según este sistema. Llama la atención que haya tenido impacto sobre todo en USA, Reino Unido, y España: ¿Será porque gusta más el chocolate en estos países?  
 
 

Sobre alimentos que dicen proteger o mejorar la salud ya hemos hablado en el blog (Ver alimentos saludables), e hicimos referencia al chocolate y a mejora del síndrome metabólico con su consumo. Ahora toca comentar el nuevo estudio. Se trata de un estudio observacional prospectivo de cohortes en el que se ha analizado la relación entre consumo de chocolate y el riesgo de ictus y enfermedad cardiovascular. Los autores midieron el consumo de chocolate al principio del estudio, dividieron a los participantes en cinco grupos según su consumo,  y siguieron a los más de 20.000 pacientes durante 11 años para ver quien desarrollaba enfermedad cardiovascular. Los autores han hecho, además, una revisión sistemática y un meta análisis sobre consumo de chocolate y salud cardiovascular. Después de ajustar por una serie de factores de confusión comunes (consumo tabaco, edad, sexo, IMC y otros) los autores han encontrado que los que consumían mas chocolate tenían menos riego de ictus y enfermedad cardiovascular (no significativo). Los autores concluyen que la evidencia acumulada sugiere que el alto consumo de chocolate se asocia con menor riesgo de eventos cardiovasculares, aunque no se descarta que haya factores de confusión que hayan influido en el resultado.
Uno de los factores de confusión posibles es que la ingesta de chocolate se midió de forma puntual al inicio del estudio y no se tuvieron en cuenta los cambios del consumo durante todo el desarrollo del mismo, y que consumen más chocolate las personas más sanas y las que hacen más actividad física.
El mensaje si nos preguntan en la consulta por este estudio seria que si nuestro paciente está sano, comer chocolate probablemente no dañe su salud e incluso podría mejorarla, aunque el estudio no es concluyente. Advertir que el azúcar y la grasa del chocolate pueden contribuir a la ganancia de peso.
Volviendo a la pregunta inicial que nos hacíamos sobre si el impacto del estudio en diferentes países estaba relacionado con su mayor consumo, la respuesta es NO. En el país europeo de mayor consumo (Suiza) el impacto ha sido bajo.  


 

lunes, 3 de marzo de 2014

¿Qué está causando la crisis de obesidad en Occidente? "The man who made us fat"

Con el título “¿Qué está causando la crisis de obesidad en Occidente?”  la BBC informa, en su página web, de la emisión de una serie, “The man who made us fat” en la que se analiza el porqué del incremento del peso  en la población británica en los últimos 50 años: unos 19 kilos de media.
Centrándose en dos temas,  el aumento del tamaño de las raciones y el incremento de la presencia de azúcar y grasa en los alimentos procesados, profundiza en ideas señaladas en otros documentales como “Super size me” ó “Tenedores frente a cuchillos” “Forks over knives”. Materiales audiovisuales que utilizo en los talleres sobre alimentación saludable que estoy desarrollando y en los que envío a los participantes las presentaciones vía e-mail con los enlaces  a documentación, como esta serie a la que hago referencia.
Jacques Peretti, periodista y presentador de este documental, resume las claves de los tres episodios en el artículo “why our food is making us fat” publicado en The Guardian.

Peretti pone sobre la mesa un tema controvertido: no es la falta de ejercicio físico la causa de la epidemia de obesidad en la infancia, sino el aumento del tamaño de las raciones en los alimentos procesados y su alta densidad calórica.  La industria alimentaria sitúa al consumidor como responsable de su aumento de peso por la falta de ejercicio, pero el nivel de actividad física ha permanecido más o menos estable en las últimas décadas.  Los autores plantean si no se escudan en el individuo para evitar la responsabilidad empresarial o gubernamental, del mismo modo que la industria tabaquera ha venido haciendo con las medidas de regulación del consumo del tabaco. Los grandes excedentes de maíz en EEUU hizo que la industria alimentaria fabricara grandes cantidades de jarabe de maíz con gran contenido en azucares que se ha utilizado profusamente en muchos alimentos y bebidas, achacando a esta decisión una parte importante de la responsabilidad en el aumento de la obesidad .  
Definir las líneas maestras sobre las que articular la promoción de una alimentación saludable puede ser complejo. Ahora bien, si analizamos las estrategias de las que hemos hablado en los años de andadura de este blog, podemos ver que estas líneas pasan por la difusión de los patrones de la dieta mediterránea , el ajuste de las raciones  y la limitación del consumo de azúcares, grasas y sales, muy presentes en la mayoría de los alimentos procesados.
Tras 5 años desarrollando talleres para el fomento de una alimentación saludable, este tipo de material audiovisual me resulta realmente útil y permite exponer a debate los cambios que estamos experimentando en esta materia.

Juana María Gómez Puente
Enfermera
Grupo de Educación Sanitaria Y Promoción de la Salud del PAPPS