Mostrando entradas con la etiqueta protección solar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta protección solar. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de agosto de 2018

Cómo protegerse del sol de forma adecuada


Las quemaduras solares aumentan el riesgo de cáncer de piel, y no solo ocurren durante las vacaciones: te puedes quemar la piel en Asturias aunque esté nublado. Por otra parte, no hay una forma segura o saludable de broncearse, ya que un bronceado no protege tu piel de los efectos nocivos del sol. El reto es lograr un equilibrio entre protegerse del sol y obtener suficiente vitamina D de la luz solar. Nos lo recuerda la NICE en Sunlight exposure: risks and benefits.. Tema ya tratado en nuestro blog en la entrada "Tomar el sol, fumar y mortalidad ¿Podría serla exposición solar un nuevo hábito de vida saludable?".
.

Con las vacaciones muchos de nuestros pacientes o nosotros mismos vamos a estar más expuestos al sol. Es el momento de recordar que decir a nuestros pacientes sobre protección solar con consejos rápidos y breves y nada mejor que el folleto de la Guía de salud semFYC  Exponerse al sol. Quemadura solar:
·         No abusar del sol. Conviene pasar el tiempo a la sombra entre las 12 y las 16 horas.
·         Debemos asegurarnos de nunca quemarnos la piel.
·         Hay que cubrirse con ropa adecuada y gafas de sol.
·         Tener especial cuidado con los niños.
·      Usar protector solar al menos con un factor de protección del 15 o más, y usarlo en suficiente cantidad. Aplicar el producto en cantidad generosa uniformemente sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol y repetir la aplicación cada 2 horas y después de transpirar, bañarse o secarse. Es importante comprobar la fecha de caducidad del foto protector.

Buen verano. Nos vemos en septiembre

Paco Camarelles

lunes, 11 de abril de 2016

Tomar el sol, fumar y mortalidad ¿Podría ser la exposición solar un nuevo hábito de vida saludable?

No tomar el sol puede ser tan malo como fumar. ¿Podría ser la exposición solar un nuevo hábito de vida saludable? A estas sorprendentes conclusiones llega un estudio, el Melanoma in Southern Sweden (MISS),  publicado el pasado mes de marzo de 2016, tras seguir de forma prospectiva durante más de 20 años a casi 30.000 mujeres suecas ( the Journal of Internal Medicine. Avoidance of sun exposure as a risk factor for major causes of death: a competing risk analysis of the Melanoma in Southern Sweden cohort).

Las mujeres no fumadoras que evitaban la exposición solar tenían una esperanza de vida similar a las fumadoras que sí tomaban el sol. Comparado con la cohorte de mayor exposición solar, las mujeres que no se exponían al sol tenían una expectativa de vida menor, entre 0,6 a 2,1 años menos, principalmente debida a un exceso de muertes por causa cardiovascular y no cardiovascular/no oncológica. Como no podría ser de otra manera, el riesgo de cáncer de piel era mayor en el primer grupo. No obstante, el pronóstico de estas neoplasias era mejor en expuestas que en no expuestas. Los autores concluyen que el hábito de evitar el sol es un factor de riesgo de mortalidad  por todas las causas de magnitud similar al tabaquismo.
Este artículo se añade a la ingente cantidad de publicaciones que abordan este problema de Salud Pública: sol y salud.
 
Nuestro estilo de vida actual hace que nos expongamos al sol cada vez menos. Salimos poco de casa y cuando lo hacemos evitamos consciente o inconscientemente la exposición solar (nos movemos en coches, hacemos deporte en gimnasios, trabajamos dentro de edificios, etc). Cuando nos exponemos conscientemente (vacaciones, excursiones en la playa o montaña) lo hacemos siguiendo las recomendaciones de los dermatólogos, protegidos por la eficacia, más que controvertida, de los fotoprotectores, tópico que por sí solo daría para otra entrada en nuestro blog.

La principal fuente de vitamina D (90% de nuestros niveles plasmáticos) es la exposición solar. Probablemente a consecuencia de nuestros hábitos, la prevalencia de déficit de vitamina D es elevadísima, independientemente de la latitud, de la edad o del punto de corte diagnóstico que escojamos. Está claramente demostrado por estudios observacionales de buena calidad que el déficit de vitamina D, variable subrogada de exposición solar, está asociado a numerosas enfermedades (cardiometabólicas, infecciosas, autoinmunes, oncológicas) y a un aumento de mortalidad. Es más, los suplementos de vitamina D disminuyen la mortalidad total, sobre todo en mujeres postmenopáusicas, según la última revisión Cochrane. Vitamin D supplementation for prevention of mortality in adults.
Sin embargo, al no existir ensayos clínicos aún (hay unos cuantos en marcha) diseñados específicamente para demostrar que la suplementación con vitamina D disminuya la morbimortalidad, no se puede asegurar que los niveles bajos de vitamina D causan enfermedad o si, por el contrario, el hecho de enfermar hace que nos expongamos menos al sol y tengamos niveles de vitamina D más bajos. Es decir, la deficiencia de vitamina D, incuestionable marcador de exposición solar y agente causal de raquitismo/osteolamacia, podría ser nada más que un marcador de otras enfermedades y no causa de ellas.
En cuanto a la asociación de sol y riesgo de cáncer de piel también se han escrito ríos de tinta al respecto. Como siempre, al no haber ensayos clínicos, las evidencias no son definitivas. Los estudios observacionales encuentran relación entre la exposición solar episódica (vacacional) y los 3 tipos de cáncer de piel (melanoma y carcinomas espinocelular/basocelular) pero no así la exposición laboral (ocupacional). Behavioral Counseling to Prevent Skin Cancer: A Systematic Review for the U.S. Preventive Services Task Force
 El único estudio de intervención hasta la fecha es el Nambour Skin Cancer Prevention Trial, llevado a cabo en Australia, continente con la mayor incidencia de cáncer cutáneo del mundo, donde se evaluó la eficacia de la fotoprotección con cremas y se vio que únicamente disminuía el riesgo del espinocelular, pero no el del basocelular ni el del melanoma. Daily sunscreen application and betacarotene supplementation in prevention of basal-cell and squamous-cellcarcinomas of the skin: a randomised controlled trial
Y, mientras tanto, ¿qué hacer? ¿Recomendamos a nuestros pacientes la exposición solar, sí o no? Y si no la recomendamos, ¿prescribimos suplementos de vitamina D?
Tomar el sol, y mortalidad ¿Podría ser la exposición solar un nuevo hábito de vida saludable? Como diría Hamlet: “To be, or not to be - that is the question”.
Joaquin San Jose
Grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS