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domingo, 13 de septiembre de 2026

Consejo dietético saludable en la consulta de Medicina de Familia: tres mensajes sencillos

 

La alimentación es uno de los principales determinantes de la salud y está relacionada con muchas de las enfermedades que atendemos diariamente en Atención Primaria. Sin embargo, hablar de alimentación en la consulta no siempre resulta fácil: falta de tiempo, exceso de información, dietas de moda y recomendaciones nutricionales aparentemente contradictorias pueden dificultar el consejo sanitario. Un artículo publicado recientemente en American Family Physician, “Healthy Dietary Advice in Clinical Practice: Recommendations for Family Physicians”, propone simplificar el consejo alimentario que damos desde las consultas de Medicina de Familia. Los autores resumen el mensaje en tres recomendaciones fundamentales.

  1. Priorizar alimentos de origen vegetal y mínimamente procesados. Más que centrarnos en nutrientes concretos, porcentajes de hidratos de carbono, grasas o proteínas, debemos hablar de alimentos. La recomendación es aumentar progresivamente el consumo de: verduras y hortalizas; frutas; legumbres: judías, lentejas, garbanzos o guisantes; frutos secos y semillas; cereales integrales; y otros alimentos de origen vegetal poco o mínimamente procesados. La evidencia disponible relaciona los patrones alimentarios predominantemente vegetales y basados en alimentos mínimamente procesados con menor riesgo de enfermedad crónica y mortalidad. El consejo puede ser muy práctico: añadir una verdura a cada comida, incorporar legumbres a platos que el paciente ya consume habitualmente o sustituir determinados aperitivos por fruta o frutos secos. Grado de evidencia B
  2. Reducir los alimentos ultra procesados. El segundo mensaje es igualmente sencillo: comer menos productos ultra procesados. Son productos generalmente listos para consumir o calentar, con formulaciones industriales y largas listas de ingredientes. Su consumo elevado se ha relacionado con mayor ingesta energética, aumento de peso y peores resultados cardio metabólicos. En la consulta podemos recomendar: elegir alimentos con pocos ingredientes; reducir productos preparados y envasados; sustituir bebidas azucaradas por agua; limitar alimentos cuya composición se aleja claramente del alimento original. La idea no es clasificar obsesivamente cada producto, sino ayudar al paciente a desplazar su alimentación hacia alimentos reconocibles y menos procesados. Grado de evidencia B.
  3. Adaptar la alimentación a la cultura, preferencias y vida del paciente. Probablemente sea uno de los mensajes más interesantes del artículo. No existe una única dieta saludable válida para todas las personas. Es posible comer saludablemente siguiendo diferentes patrones alimentarios, tradiciones culturales y distribuciones de nutrientes. Por ello, los autores desaconsejan centrar el consejo en dietas rígidas o en proporciones específicas de macronutrientes. La mejor alimentación para un paciente será aquella que, además de saludable, pueda mantener a largo plazo. Esto implica preguntar qué alimentos consume habitualmente, cuáles forman parte de su cultura familiar, qué platos le gustan y qué cambios considera realmente posibles. Grado de evidencia C.

Más conversación y menos prescripción

El artículo propone una forma de consejo nutricional especialmente apropiada para Atención Primaria: partir de la alimentación real de la persona y buscar pequeños cambios factibles. Algunas preguntas pueden ayudarnos: ¿Qué alimentos suele comer habitualmente? ¿Qué comidas son importantes para usted o para su familia? ¿Qué pequeño cambio estaría dispuesto a probar? El objetivo no es imponer una dieta perfecta, sino encontrar cambios saludables compatibles con las preferencias, cultura, posibilidades económicas y circunstancias de cada persona.

¿Y cuando el consejo breve no es suficiente?

Los autores reconocen también los límites de la consulta médica. Las intervenciones que consiguen cambios dietéticos mantenidos suelen requerir mayor intensidad y tiempo del que habitualmente dispone el médico de familia. En personas con factores de riesgo cardiovascular, las intervenciones dietéticas de intensidad moderada o alta —con 6 o más horas de contacto— pueden mejorar la presión arterial, los lípidos y los resultados cardiovasculares. Cuando existen necesidades nutricionales complejas, la colaboración y derivación a profesionales de la nutrición y dietética puede mejorar los resultados.

Tres mensajes para llevar a la consulta

El consejo dietético desde Atención Primaria puede simplificarse considerablemente:

  • 🥦 Más alimentos vegetales y mínimamente procesados.
  • 🥤 Menos productos ultraprocesados.
  • 🌍 Una alimentación flexible, adaptada a la cultura, preferencias y circunstancias de cada persona.

No necesitamos convertir cada consulta en una clase de nutrición. Probablemente sea más útil identificar uno o dos cambios concretos, realistas y sostenibles que el paciente pueda incorporar a su alimentación habitual. En definitiva, quizá la pregunta no sea tanto “¿cuál es la mejor dieta?”, sino: “¿Cuál es el patrón de alimentación saludable que esta persona puede mantener a largo plazo?”. Este enfoque conecta el consejo nutricional con algunos de los principios fundamentales de la Medicina de Familia: atención centrada en la persona, toma de decisiones compartida y promoción de cambios de conducta sostenibles.

Este enfoque de pequeños cambios para comer mejor, ya lo comentamos en el blog en la entrada Pequeños cambios para comer mejor.  AQUI TENEIS DISPONIBLE LA GUIA  Pequeños cambios para comer mejor. 2019

Paco Camarelles

lunes, 23 de junio de 2025

A quien damos consejo para dejar de fumar. Nuevas evidencias en inequidades.

📌 Solo un tercio de los adultos que consumen tabaco reciben consejo sanitario para dejarlo… y no todos por igual.

La evidencia sugiere que el consejo de los profesionales sanitarios aumenta la probabilidad de que las personas intenten dejar el consumo de tabaco y lo consigan con éxito. Los pacientes que reciben el consejo de un profesional sanitario para dejar de fumar, tienen el doble de probabilidades de intentar dejarlo y también presentan 2,2 veces más probabilidades de abstinencia puntual a las 26 semanas de seguimiento en comparación con aquellos que no reciben dicho consejo

Estudios previos se han centrado principalmente en el consumo de cigarrillos y no han incluido todas las formas de productos de tabaco. Un reciente estudio publicado en Frontiers in Public Health (2024) Prevalence and disparities in receiving medical advice to quit tobacco use in the US adult population, lanza una preocupante señal de alerta sobre la escasa frecuencia —y la desigualdad— con la que los profesionales sanitarios en Estados Unidos aconsejan a sus pacientes dejar el consumo de tabaco, incluyendo cigarrillos, vapeadores, puros y otros productos del tabaco.

❗Menos del 40 % recibe consejo

Utilizando datos de la Encuesta Nacional de Salud de EE. UU. (NHIS 2022), los investigadores analizaron si los consumidores de tabaco recibieron algún tipo de consejo para dejarlo en el último año. El resultado es desalentador: solo el 38,4 % recibió consejo para dejar de fumar, a pesar de haber acudido a un profesional sanitario.

🔍 Desigualdades preocupantes

El análisis multivariante mostró diferencias significativas:

  • 👩‍🦱 Las personas hispanas tenían un 37,5 % menos de probabilidades de recibir consejo, en relación con la barrera idiomática.
  • 👨‍🦰 Los hombres, un 23 % menos que las mujeres. Las mujeres tienen más probabilidades de recibir consejo médico porque tienden a buscar ayuda sanitaria para dejar de fumar y utilizan con mayor frecuencia los recursos recomendados para la cesación que los hombres.
  • 🌎 Las personas nacidas fuera de EE. UU., un 33,6 % menos. Las menores probabilidades de recibir consejo médico para dejar el consumo de tabaco entre las personas nacidas en el extranjero podrían deberse al acceso limitado de los médicos a intervenciones de cesación del tabaco culturalmente adaptadas y a la falta de acceso a la atención sanitaria por parte de los pacientes.
  • 🎓 Las personas con estudios universitarios, un 52,3 % menos y aquellos por encima del umbral de pobreza, un 19,5 % menos. Una posible explicación de este hallazgo es que las personas con nivel socioeconómico medio o alto (aquí representado por el nivel educativo y la ratio de pobreza) presentan una baja prevalencia de consumo de tabaco, menos comorbilidades, un alto nivel de alfabetización y mejores condiciones de vida, lo que lleva a los profesionales sanitarios a percibir un bajo riesgo de enfermedades relacionadas con el tabaquismo en estos pacientes.
  • 🧒 Los menores de 45 años, un 59,6 % menos. Es posible que el profesional sanitario no considere eficiente en términos de tiempo aconsejar a pacientes jóvenes y sanos debido a una menor percepción del riesgo para la salud; por ello, tienden a centrarse más en los pacientes mayores, ya que estos presentan con mayor frecuencia enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

🧠 ¿Por qué sucede esto?

Los autores plantean varias hipótesis:

  • Sesgos implícitos de los profesionales.
  • Menor percepción de riesgo en jóvenes, hombres o personas con buen estado de salud general.
  • Barreras culturales y lingüísticas en colectivos migrantes o minorías.
  • Falta de formación o de tiempo en la consulta.

Además, muchos profesionales siguen enfocando sus intervenciones exclusivamente en los cigarrillos tradicionales, olvidando otros productos como el vapeo, los puros o el tabaco sin humo.

🧭 ¿Qué podemos hacer?

El estudio recomienda:

  1. Aplicar sistemáticamente las 5 A en consulta (preguntar, aconsejar, evaluar, ayudar, organizar seguimiento).
  2. Mejorar la formación clínica sobre cesación de todos los productos de tabaco. Como proponemos en las recomendaciones PAPPS 2024.
  3. Usar herramientas culturalmente adaptadas y dirigidas a grupos vulnerables.
  4. Promover cambios organizativos que faciliten el consejo breve (tiempo, incentivos, recursos).

📣 En atención primaria: una oportunidad que no debemos desaprovechar

En España, donde las tasas de consumo de tabaco son más altas que en USA, este estudio nos recuerda la importancia de incorporar de forma rutinaria el consejo sanitario breve para dejar de fumar en todas las consultas. Hacerlo de forma equitativa, sistemática y centrada en la persona es clave para reducir la carga de enfermedad y las desigualdades en salud.

Paco Camarelles

domingo, 28 de abril de 2024

¿Que es una canal POC (Point of Care) en educación para la salud?

 

En el contexto de la educación sanitaria de los pacientes, un canal POC (Point of Care) se refiere a un medio o método que se utiliza para proporcionar información y educación relevante a los pacientes justo en el punto de atención médica. Este tipo de canal es especialmente valioso en entornos clínicos de Atencion Primaria y hospitales, donde la información puede ser entregada de manera efectiva y oportuna a los pacientes durante su atención médica.

imagen ChatGPT4

Características y beneficios de un canal POC en educación sanitaria:

  • Accesibilidad: Los canales POC ofrecen información directamente en el lugar donde el paciente recibe atención, lo cual facilita el acceso inmediato a datos educativos que son pertinentes para su situación específica y su tratamiento.
  • Personalización: La información proporcionada a través de canales POC puede ser altamente personalizada para adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente, basada en su diagnóstico, opciones de tratamiento y progreso personal.
  • Integración con la atención médica/enfermera: Al estar integrado en el proceso de atención médica/enfermera, el canal POC ayuda a reforzar la comunicación entre el paciente y el personal sanitario, asegurando que la educación sanitaria sea una parte integral del cuidado del paciente.
  • Uso de tecnología: Los canales POC a menudo emplean tecnologías como tabletas, pantallas interactivas, o aplicaciones móviles, que facilitan la entrega de contenido educativo interactivo y atractivo en el momento justo.
  • Mejora del compromiso del paciente: Al recibir información educativa relevante en el punto de atención, los pacientes pueden estar más comprometidos y motivados para participar activamente en su propio proceso de cuidado y toma de decisiones.
  • Efectividad en la enseñanza: la educación proporcionada en el punto de atención puede ser más efectiva, dado que los pacientes están más receptivos y enfocados en su salud durante las consultas médicas.

Ejemplos de Canales POC en Educación Sanitaria son las tabletas o pantallas interactivas: dispositivos que los pacientes pueden usar para ver videos educativos, leer material informativo o incluso participar en tutoriales interactivos relacionados con su salud. Las aplicaciones móviles: apps diseñadas para ofrecer información y recordatorios sobre el tratamiento, así como consejos de salud personalizados. Y la televisión en la sala de espera: pantallas que muestran contenido educativo continuo sobre salud y prevención de enfermedades.

Estos canales no solo facilitan una mayor comprensión y gestión de la salud por parte de los pacientes, sino que también pueden contribuir a mejores resultados clínicos al mejorar la adherencia al tratamiento y las prácticas de autocuidado,

Paco Camarelles

En esta entrada al blog, y para la imagen, se ha usado IA e IH (Inteligencia Humana).

lunes, 7 de septiembre de 2020

Guía de recomendaciones sobre hábitos saludables en atención primaria de Andalucía


La Junta de Andalucía ha publicado recientemente la interesante Guía de recomendaciones sobre hábitos saludables en atención primaria. Modelo de atención para promover la actividad física y la alimentación equilibrada en el Sistema Sanitario Público de Andalucía; 2020.

La Guía es una herramienta que pretende facilitar a los y las profesionales conocimientos, habilidades y recursos para integrar en su práctica cotidiana intervenciones que capaciten a las personas para hacer elecciones que mejoren su salud y calidad de vida. La guía tiene como objetivo promover la alimentación y actividad física saludables en la población adulta general y en la población con factores de riesgo de enfermedades crónicas; reducir la morbimortalidad relacionada con la alimentación inadecuada y el sedentarismo; y reducir el impacto negativo de los determinantes de la salud y mejorar la capacidad del sistema sanitario para prevenir la enfermedad y promocionar la salud.



A destacar que la guía pretende Integrar en la práctica cotidiana intervenciones eficaces que capaciten a las personas para hacer elecciones que mejoren su salud y calidad de vida. Para ello, describe cada una de estas intervenciones, cómo realizar la captación de las personas, qué tipo de valoración es necesario realizar, qué modalidad es la más adecuada en función de las características y diferentes situaciones que pueden darse (consejo y/o intervención avanzada), y cómo registrarlas.

La guía andaluza se basa en el documento Consejo Integral en Estilo de Vida en Atención Primaria, vinculado con recursos comunitarios en población adulta del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de 2015, aunque con algunas variaciones a la hora de valorar los hábitos. También amplia lo que denominan “Intervención Avanzada sobre Hábitos Saludables” que vendría a ser una intervención educativa intensiva de formato individual, grupal o comunitario. Se proponen formatos de intervención con objetivos comunes y contenidos de las sesiones grupales y visitas individuales; y formatos desarrollados de la estructura y componentes de cada visita individual y sesión grupal.

Me parece un acierto el abordaje conjunto que hace la guía de los tres estilos de vida: alimentación, actividad física y consumo de alcohol. Sin olvidarse de una sesión sobre emociones y manejo del estrés. Los formatos desarrollados para llevar a cabo intervenciones individuales y grupales pueden ser de gran ayuda para aquellos profesionales interesados en implementarlas. 

Paco Camarelles


lunes, 20 de junio de 2016

La evidencia en promoción de salud: Consejo integral en estilo de vida


Los congresos nos brindan la oportunidad de formarnos, mantenernos al día y compartir experiencias y buenos momentos con compañeros y amigos. El 9 de junio de 2016 se celebró en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid el VII Congreso de la Sociedad Madrileña de Enfermería Familiar y Comunitaria: “Capacitar en autocuidado: competencia de la enfermera familiar y comunitaria” y como en otras ocasiones finaliza con nuevos retos y momentos que atesorar. 
 
 



En una de las mesas  “Objetivo salud: Promoción del autocuidado”, presenté la ponencia  La evidencia en promoción de salud: Consejo integral en estilo de vida, en la que justificaba el motivo por el cual hablábamos específicamente de estilos de vida al abordar la promoción, las propuestas para el trabajo sobre este aspectos y los apoyos con los que contamos tanto desde un punto de vista documental como formativo. Revisamos los algoritmos de intervención propuestos en el documento “Consejo integral en estilo de vida en Atención Primaria vinculado con recursos comunitarios en población adulta”, y citamos el de “Implementación local de la Estrategia”, el de “Prevención de la fragilidad y caídas en la persona mayor”, el de “Parentalidad positiva” y el de “Actividad física para la salud y prevención del sedentarismo”,
 
Apuntábamos como recursos la página web sobre estilos de vida saludable del MSSSI, los folletos para apoyar el consejo y los cursos online a nuestra disposición para iniciarnos o formarnos de un modo más específico sobre los cinco aspectos que pretenden desarrollar la Estrategia de Promoción de salud y prevención en el SNS. 

No obstante, en otra de las ponencias, una compañera reflexionaba sobre la utilidad de recursos como la página web o los folletos. Esta semana me he topado con la respuesta a su reflexión: Patricia tiene 31 años y una DM tipo I controlada por el endocrino. Viene cada dos meses, siempre con prisa, “sólo a por material”, comenta. No trae el registro de glucemias, nunca lo hace. Juana tiene 48 años y trabaja en Atención primaria desde hace 27 años. Tiene 10 minutos por paciente en el mejor de los casos, en su consulta de enfermería. Como siempre pregunta “¿Qué tal vas?” Hoy Patricia dice “tengo 9.1 de hemoglobina glicosilada. No consigo un buen control y el endocrino me ha recomendado ir al psicólogo, a uno especializado en terapia cognitivo conductual. El que piensa que es el estrés el que está impidiendo unos controles aceptables” .
Por fin, después de un año, he conseguido que hablemos sobre su enfermedad y sus preocupaciones, sobre herramientas para el control del estrés y otros temas relacionadas con el bienestar emocional. ¿Cuánto tiempo hemos podido dedicarle? Realmente en unos 15 minutos hemos podido desplazar el foco del psicólogo como solución al problema a una posibilidad de reflexión personal, de identificación de sus dificultades. Hemos planteado alternativas y abierto un camino utilizando técnicas de entrevista motivacional complementadas con una referencia a la página web de estilos de vida saludables. Es indudable que ni ésta ni los folletos cambian hábitos por sí mismos, pero pueden suponer una buena herramienta de apoyo para los profesionales.
 ¿Has echado un vistazo a los Materiales para reforzar el consejo en Estilos de Vida Saludable que ha elaborado nuestro grupo de educación sanitaria y promoción de la salud en colaboración con el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad?.
 
Juana Gómez Puente
Grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS
 
Os enlazo presentación que hice en el congreso
 
 
 

jueves, 19 de noviembre de 2015

Oportunidades y retos para intervenir sobre los estilos de vida en Atención Primaria


"Los estilos de vida como el consumo de tabaco, el consumo de alcohol, la  alimentación inadecuada, y la actividad física insuficiente contribuyen sustancialmente a la carga de morbilidad prematura y la mortalidad. Los profesionales sanitarios que trabajamos en Atención Primaria somos profesionales respetados y con credibilidad, y podemos jugar un papel importante motivando y alentando el cambio de comportamiento hacia un estilo de vida saludable. Para cumplir con este potencial se requiere que integremos en nuestra práctica clínica diaria las intervenciones de asesoramiento de conducta (consejo salud, intervención breve), que hayan demostrado su efectividad y que sean factibles de implementar, y/o remitir al paciente a recursos comunitarios específicos".
Esta es la introducción al reciente suplemento de la revista American Journal of Preventive Medicine: Evidence-Based Behavioral Counseling Interventions as Clinical Preventive Services. Perspectives of Researchers,Funders, and Guideline Developers. El suplemento repasa las intervenciones de asesoramiento en conductas de salud o estilos de vida que recomienda la USPSTF, y las conclusiones de un fórum de expertos americanos que las han analizado en una reunión específica.
El suplemento trata, en diferentes artículos, temas de gran interés como:
  • Que métodos sigue la USPSTF para elaborar sus recomendaciones. Es muy complejo dar una recomendación pública para intervenir en un estilo de vida ya que los estudios realizados pueden haberse hecho en poblaciones distintas y/o las intervenciones variar en intensidad o componentes. Puede no ser viable su aplicación en atención primaria, tener efectos adversos, o distintas formas de medir los resultados conductuales alcanzados, y hay que valorar si estos cambios tienen como resultado una mejora de la salud en los pacientes intervenidos. Las recomendaciones para intervenir sobre el estilo de vida de los pacientes  deben estar basadas en  la evidencia científica que demuestre el beneficio neto de intervenir,  y se impone el rigor metodológico para revisar los estudios existentes y emitir recomendaciones.
  • Una vez emitida la recomendación para intervenir en un estilo de vida, hay que evaluar si es factible hacerla, y cómo podemos evaluarla a través de ítems como: a cuantos profesionales llega, los resultados en la práctica clínica diaria, cuantos profesionales sanitarios la adoptan, cuantos la implementa, y cuantos mantienen la intervención en el tiempo.
  • Es difícil ligar una intervención para aconsejar un cambio de conducta en salud y los resultados en salud obtenidos con ello, ya que en muchas ocasiones intervenimos en pacientes asintomáticos y los resultados se ven a largo plazo en mucha ocasiones.
 


  Me gusta especialmente el último artículo que habla sobre  Oportunidades y retos para mejorar los comportamientos en salud.  Improving Health-Related Behaviors Opportunities and Challenges. Como oportunidad se menciona que las intervenciones sobre el estilo de vida pueden producir por un lado “daños” de índole menor, pero tienen por otro lado el potencial de producir grandes beneficios en la salud. Como reto se propone unir nuestra intervención en la consulta con un enfoque hacia la comunidad. Los comportamientos en salud están menos determinados por la intervención de los profesionales sanitarios y mucho más influidos por la comunidad, el ambiente que nos rodea y donde vivimos, aprendemos, trabajamos y jugamos. Y sobre todo la frase final: es necesario que los servicios sanitarios apoyen el trabajo realizado por los profesionales sanitarios en este campo.


jueves, 16 de julio de 2015

Chocolate y salud cardiovascular


Pueden estar contentos los editores de la revista Heart y los autores del articulo Habitual chocolate consumption and risk of cardiovascular disease among healthy men and women por la gran repercusión que ha tenido la publicación de su estudio en los medios de comunicación y las redes sociales. Su índice de impacto en el medidor Altmetric ha sido muy elevado y se ha situado entre el 5% de todos los artículos medidos según este sistema. Llama la atención que haya tenido impacto sobre todo en USA, Reino Unido, y España: ¿Será porque gusta más el chocolate en estos países?  
 
 

Sobre alimentos que dicen proteger o mejorar la salud ya hemos hablado en el blog (Ver alimentos saludables), e hicimos referencia al chocolate y a mejora del síndrome metabólico con su consumo. Ahora toca comentar el nuevo estudio. Se trata de un estudio observacional prospectivo de cohortes en el que se ha analizado la relación entre consumo de chocolate y el riesgo de ictus y enfermedad cardiovascular. Los autores midieron el consumo de chocolate al principio del estudio, dividieron a los participantes en cinco grupos según su consumo,  y siguieron a los más de 20.000 pacientes durante 11 años para ver quien desarrollaba enfermedad cardiovascular. Los autores han hecho, además, una revisión sistemática y un meta análisis sobre consumo de chocolate y salud cardiovascular. Después de ajustar por una serie de factores de confusión comunes (consumo tabaco, edad, sexo, IMC y otros) los autores han encontrado que los que consumían mas chocolate tenían menos riego de ictus y enfermedad cardiovascular (no significativo). Los autores concluyen que la evidencia acumulada sugiere que el alto consumo de chocolate se asocia con menor riesgo de eventos cardiovasculares, aunque no se descarta que haya factores de confusión que hayan influido en el resultado.
Uno de los factores de confusión posibles es que la ingesta de chocolate se midió de forma puntual al inicio del estudio y no se tuvieron en cuenta los cambios del consumo durante todo el desarrollo del mismo, y que consumen más chocolate las personas más sanas y las que hacen más actividad física.
El mensaje si nos preguntan en la consulta por este estudio seria que si nuestro paciente está sano, comer chocolate probablemente no dañe su salud e incluso podría mejorarla, aunque el estudio no es concluyente. Advertir que el azúcar y la grasa del chocolate pueden contribuir a la ganancia de peso.
Volviendo a la pregunta inicial que nos hacíamos sobre si el impacto del estudio en diferentes países estaba relacionado con su mayor consumo, la respuesta es NO. En el país europeo de mayor consumo (Suiza) el impacto ha sido bajo.  


 

lunes, 22 de junio de 2015

Disipando mitos sobre la Actividad Física. Mesa ¿Qué hay de nuevo? 35º Congreso semFYC Gijón 2015


Hoy invitamos a escribir en el blog a Emilio Salguero, un médico de familia entusiasta de la intervención sobre el estilo de vida de sus pacientes, ya conocido por los seguidores del blog por una entrada anterior (Programa de abordaje integrado del exceso de peso y el sedentarismo desde atención primaria. Premio NAOS 2013).
 
Emilio ha participado en la mesa semFYC, representado al grupo de actividad física, ¿Qué hay de nuevo en? del pasado 35º Congreso semFYC Gijón 2015. En esta Mesa se recogen de forma sintética las actualizaciones y novedades en las áreas de trabajo de algunos GdT semFYC, y su repercusión en el quehacer diario de un médico de familia. Emilio intentó disipar algunos mitos comunes sobre el binomio Actividad Física-salud (ver presentación): 
 
Mito 1. Juan, gestor financiero, nos asegura que “con mi antihipertensivo, la metformina y la pastilla del colesterol estoy perfectamente controlado y no necesito realizar ejercicio…” Se equivoca. Al no realizar ejercicio (EF), Juan desaprovecha los innumerables beneficios, en prácticamente todos los sistemas y aparatos de su organismo, que su práctica produce. Beneficios en su mayor parte no mensurables con los aparatos y análisis habituales, aunque también le harán descender sus cifras de presión arterial y mejorar su perfil glucémico y lipídico. Como referencia, seleccionamos un estudio desarrollado en varios centros españoles y publicado en Physiology

(Exercise is the Real Polypill) que concluye afirmando que los beneficios del EF son muy superiores a cualquier combinación de fármacos (“polipíldora”) que administremos a nuestros pacientes.
 
Mito 2. Nuria, trabajadora social, dice no necesitar el ejercicio, porque “no me sobra ni un kilo”. También se equivoca Nuria. Aunque el EF resulta imprescindible para obtener éxito a largo plazo en el abordaje del exceso de peso, sus beneficios van mucho más allá, y son al menos tan elevados en los sujetos con peso normal respecto a los que tienen sobrepeso, algo conocido pero vuelto a poner en evidencia en este estudio sobre más de trescientos mil europeos (Physical activity and all-cause mortality across levels of overall and abdominaladiposity in European men and women: the European Prospective Investigationinto Cancer and Nutrition Study (EPIC)).
 
Mito 3. Nuestra encantadora María, de 71 años, sostiene que “no mejoraré de mis achaques,  haga o no ejercicio… El ejercicio es cosa de jóvenes”. Podemos decirle a María que nada más lejos de la realidad, que son muy numerosas y concluyentes las mejoras en el área cardiovascular, osteoarticular, psicológica, cognitiva, etc., aunque se inicie la práctica de ejercicio después de los 65 años. En el reciente Congreso Europeo de Cardiología se ha presentado un estudio francés que muestra importante reducción de la mortalidad en mayores, incluso con sesiones de actividad física de baja  intensidad y corta duración (Exercise, however modest,found progressively beneficial to the elderly)
 

Mito 4. David y Marta son un joven matrimonio que dan un paseo de casi una hora cada tarde, y que nos dicen que así "...tenemos cubiertas todas nuestras necesidades de actividad física…" Hemos de felicitarlos por este hábito (¡cuánto más saludable sería nuestra población si todos hiciésemos lo mismo!), que además fortalecerá su relación de pareja, pero no es suficiente. Como podemos extraer -por ejemplo- de las Recomendaciones Mundiales de la OMS , “Se obtienen aún mayores beneficios para la salud si los adultos alcanzan 300 minutos de AF a la semana, así como si realizan 150 minutos de AF aeróbica intensa”. “ Asimismo, conviene realizar, dos o más días a la semana, ejercicios de fortalecimiento de los grandes grupos musculares”. 

Mito 5.  Terminamos con Javier, administrativo de nuestro centro de salud, que casi todas las tardes juega al tenis, y nos dice, con cierta sorna: “Yo supero largamente los 150 minutos/semana recomendados, y mi ejercicio es variado asimismo…” No es por llevarte la contraria, amigo Javier, pero aunque esos partidillos son estupendos para tu salud física, psíquica y social, esos largos ratos que pasas “inmóvil” en tu mesa, hablando por teléfono o escribiendo al ordenador, constituyen un factor de riesgo de enfermedad, independiente de que por la tarde (“en diferido”), corras y saltes por la pista de tenis… Deberías incorporar pequeñas “pausas activas”, de 5 minutos, cada hora, durante la jornada laboral. Al efecto, os dejo un estudio, publicado hace unos meses (Sedentary Time and Its Association With Risk for Disease Incidence,Mortality, and Hospitalization in Adults: A Systematic Review and Meta-analysis) y este divertido pictograma elaborado por unos compañeros.
 
 
 
 No podemos terminar este post sin recordaros el gran poder del ejemplo, el que podemos ejercer con nuestro estilo de vida (¡activo!) sobre nuestros pacientes y conocidos…
Desde la experiencia y el afecto, os animo a utilizar las evidencias científicas no sólo para ayudar a vuestros pacientes… ¡Cuidémonos los médicos, y cuidaremos mejor!
 

 
¡Muchas gracias a todos!
 
Emilio Salguero Chaves. Médico y tutor de MFyC. CS Valdepasillas. Badajoz
 





lunes, 10 de noviembre de 2014

Las claves de la comunicación asistencial


El viernes 7 de noviembre hicimos el taller como aprender y enseñar empatía, dentro del marco del XXV Congreso de Entrevista Clínica y Comunicación Asistencial. Los asistentes al taller concluimos que es muy importante para la comunicación en la consulta la Empatía, que podemos aumentarla mirando al paciente a los ojos y escuchando activamente y de forma reflexiva lo que nos dice. Gustó mucho la diapositiva que pusimos sobre que “Nuestro peor problema de comunicación es que no escuchamos para entender. Escuchamos para contestar”.
 
 
Se nos olvidó en el taller destacar la importancia que tiene el preguntar (La indagación con humildad. El arte de preguntar en vez de contar). Es muy importante que aprendamos a hacer mejores preguntas que nos ayuden a construir relaciones positivas, y cuidar la forma en la que preguntamos en la consulta y en la vida diaria. Por lo que las claves de la comunicación asistencial serían el Preguntar, el Mirar, y el Escuchar.
Os adjuntamos la presentación que usamos en el taller (Slideshare), la escala que utilizamos para medir la Empatía de la universidad de Jefferson, y la metodología que utilizamos en el taller. Os animo a replicar el taller en vuestros centros de salud, yo lo he hecho previamente al taller de Barcelona en mi centro de salud, y a los compañeros les ha resultado muy interesante.


 

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Cuantas frutas y verduras hay que consumir al día para mantenerse sano?


El aumento del consumo de frutas y verduras se ha recomendado como un componente clave de una dieta saludable para prevenir enfermedades crónicas. En los últimos años, se han publicado estudios que relacionaban el consumo de frutas y verduras con menor mortalidad general, y mortalidad por enfermedad cardiovascular y cáncer, aunque los resultados no eran del todo coherentes. Además, existe una gran incertidumbre acerca de la relación dosis-respuesta entre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de mortalidad. Un reciente meta-análisis de estudios de cohorte prospectivos se ha publicado en el BMJ (Fruit and vegetable consumption and mortality from all causes, cardiovascular disease, and cancer:systematic review and dose-response meta-analysis of prospective cohort studies), que  intenta cuantificar la relación dosis-respuesta entre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de mortalidad global,  y mortalidad por enfermedad cardiovascular y cáncer.
En los estudios analizados, un alto consumo de frutas y verduras se relacionaba con menor riesgo de mortalidad, existiendo un umbral de 5 unidades al día de frutas y verduras a partir del cual no existía más reducción del riego. Por cada unidad de frutas o verduras adicional consumida, se reducía la mortalidad en un 5%. Además los autores han encontrado una significativa asociación inversa entre el consumo de frutas y verduras y la mortalidad de origen cardiovascular, que no se ha evidenciado con la mortalidad por cáncer.
Los resultados de este meta análisis son consistentes con un estudio publicado en 2013 que relacionaba de forma progresiva el consumo de menos de 5 unidades de frutas y verduras al día con menor supervivencia y tasas más altas de mortalidad (Fruit and vegetable consumption and all-cause mortality: a dose-response analysis).
Nuestro grupo de Educación sanitaria y promoción de la salud estrena nueva imagen, muy relacionada con el mensaje que debemos transmitir a nuestros paciente sobre el consumo de frutas y verduras a diario, al menos 5 unidades.
 

 

domingo, 6 de abril de 2014

Promoción de la actividad física por el profesional sanitario


"Si pudiéramos dar a cada individuo la cantidad correcta de nutrientes y ejercicio, ni muy poco ni demasiado, habríamos encontrado el camino más seguro para la salud". Hipócrates 460-377 ac
 
Este es el encabezamiento de la página web MOTIVATE2MOVE de Gales (Reino Unido) que ha sido diseñada para los profesionales  de Atención Primaria con la intención de darles las herramientas e información que les permita educar, motivar y alentar a los pacientes sobre los beneficios de la actividad física.
En la página web se habla sobre guías de actividad física, los beneficios para la salud, como motivar usando técnicas de entrevista motivacional, como empezar con la actividad física, y que recursos están disponibles. Todos ellos aspectos útiles e imprescindibles para que los profesionales sanitarios aconsejemos y prescribamos ejercicio físico.     



La web MOTIVATE2MOVE me parece excelente y muy bien orientada, y un recurso que creo que es muy necesario en nuestro país. En España tenemos un programa llamado “Actívate” sobre las ventajas de tener la actividad física AF como hábito de vida (ver vídeo). Es un programa creado por el Consejo Superior de Deportes dentro del Plan A+D y está dirigido a los Servicios de Salud de las CCAA. El objetivo es mostrar a médicos y enfermeras como el uso de la AF en sus consultas cotidianas es muy útil en la prevención y tratamiento de numerosas dolencias. Es una lástima que este programa esté inactivo y ya no se hagan cursos.

Como nuestras autoridades sanitarias están inactivas en la Promoción del consejo sobre actividad física entre los profesionales sanitarios, nuestro blog ha decidido apadrinarlos dentro de la campaña en Twitter lanzada por Alex Pérez  en su blog el Piscolabis #apadrinounsedentario para celebrar el Día Mundial de la Actividad Física del 6 de abril de 2014. No se te olvide apadrinar un sedentario en el siguiente enlace.

 

lunes, 24 de marzo de 2014

Herramientas para medir la actividad física de nuestros pacientes


Tenemos datos más que suficientes para afirmar que el sedentarismo puede ser letal, conocemos cuanta actividad física es necesaria para mantenerse sano y sabemos, además, que el consejo del profesional sanitario para aumentar el nivel de actividad física de sus pacientes es eficaz. Nos quedaría por establecer que herramientas nos pueden permitir identificar a los pacientes sedentarios en la consultas de Atención Primaria, ya que el primer paso de toda intervención en salud en la consulta es preguntar y medir. 
Necesitamos instrumentos breves, válidos, fiables y fáciles de administrar para que podamos identificar pacientes sedentarios en la consulta. La falta de tiempo en consulta es un obstáculo que se puede añadir al peligro de que se propongan cuestionarios imposibles de aplicar por su complejidad, cosa frecuente en Atención Primaria. A este respecto, un estudio realizado en Cataluña en 2012, y publicado en la revista Atención Primaria, ha validado la traducción de dos cuestionarios breves para identificar la inactividad física en atención primaria, concretamente el Brief Physical Activity Assessment Tool (BPAAT) y el General Practice Physical Activity Questionaire (GPPAQ) que se usan en el ámbito anglosajón. Los autores concluyen que ambos cuestionarios presenta una validez aceptable para identificar en consulta  a pacientes sedentarios.
La más conocida herramienta, sin embargo, es el  Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ)  que dispone de varias versiones y en diferentes idiomas. El IPAQ en su versión corta se ha validado en población catalana en un estudio publicado en 2013 en la revista Gaceta Sanitaria. Los autores concluyen que la versión corta del Cuestionario Internacional de Actividad Física muestra una validez aceptable para medir la actividad física total y el tiempo dedicado a realizar actividad física vigorosa, y puede utilizarse para medir la adherencia a las recomendaciones de actividad física en la población. El IPAQ corto ya se utiliza en algunas comunidades autónomas como Andalucía y otras, y nos parece que puede ser el instrumento más recomendable para usar en Atención Primaria.
Llegar a un consenso sobre que herramienta es la más adecuada, en un país con 17 recomendaciones distintas sobre actividad física según la Comunidad Autónoma en la que vivas, y que solo unas pocas se adaptan a las propuestas por la OMS, va a ser una tarea difícil pero merece la pena intentarse. Es uno de los propósitos de la reciente estrenada Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud y en ello vamos  a participar como grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del PAPPS.
 
 
 
Como cada año desde el 2002, el 6 de abril hay que “agitar el mundo”. El Día Mundial de la Actividad Física pretende concienciar de una forma activa y festiva de la importancia que tiene la actividad física en la salud de las personas. Alex Perez desde el blog El Piscolabis nos invita a participar en esta actividad.
José Ignacio Ramírez y Paco Camarelles
Grupo Educación Sanitaria Y Promoción de la Salud del PAPPS

 

jueves, 26 de septiembre de 2013

Los 5 pasos para el bienestar emocional y mental

Tener una actitud positiva ante la vida ( tomarse las cosas con calma y evitar el estrés, descansar lo suficiente; buscar un sentido a la vida, una pasión, un propósito, una ilusión que nos impulse a levantarnos todos los días) y  participar en la comunidad (conectar con las demás personas, practicando la autoestima positiva;  pertenecer a nuestra comunidad, procurando una buena integración social y relaciones sociales cordiales; y reírse ya que  la risa tiene poder curativo), son puntos que ya incluimos en nuestro Decálogo para vivir más, mejor y más feliz. Nos parecían importantes y necesario incluirlos.
 
No hay duda de que el bienestar emocional está estrechamente ligado a la percepción de salud, siendo los vínculos entre salud física y emocional (mental) bidireccionales. Además hay características individuales, y factores sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales que influyen sobre nuestro estado emocional/mental.
 
 
Por todo ello me gusta el enfoque que hacen desde el NHs Choices sobre este tema, y los cinco pasos para el bienestar emocional:
 
1.    Conectar con los que tenemos alrededor: familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo.
2.    Mantenernos activos. No se trata de apuntarnos a un gimnasio, sino de incluir la actividad física en nuestra vida.
3.    Mantenernos con ganas de aprender nuevas cosas: a cocinar, a tocar un instrumento musical…..
4.    Ser generosos con los demás, desde regalar una sonrisa a nuestro tiempo o recursos.
5.    Ser conscientes de lo que vivimos, pensamos y sentimos, de nuestro cuerpo y de nuestro entorno.