Mostrando entradas con la etiqueta comportamiento salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comportamiento salud. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de junio de 2026

¿Por qué no preguntamos e intervenimos más sobre el alcohol? Una experiencia práctica utilizando el modelo COM-B en implementación

 

En Atención Primaria sabemos que preguntar por el consumo de alcohol e intervenir brevemente cuando existe un consumo de riesgo es una de las actividades preventivas más efectivas y coste-efectivas disponibles. Sin embargo, la realidad es que esta recomendación sigue implementándose mucho menos de lo deseable.

¿Por qué ocurre esto?

Con frecuencia atribuimos el problema a la falta de tiempo. Pero cuando analizamos con más profundidad la práctica clínica descubrimos que las razones son mucho más complejas. Precisamente para explorar estas barreras he utilizado recientemente el modelo COM-B (Capability, Opportunity, Motivation-Behaviour) en el curso de formación de formadores en cribado e intervención breve de la RIOJA 2026, una de las herramientas más utilizadas en Ciencia de la Implementación para comprender por qué los profesionales realizan —o no realizan— determinadas conductas clínicas.

Más allá de la falta de tiempo

El curso ha sido organizado por el Servicio de Promoción de la Salud de la DGSP de La Rioja. Durante la actividad formativa con profesionales de Atención Primaria (médicos y enfermeras de familia y salud pública, trabajadoras sociales, matrona y fisioterapeuta) utilizamos una ficha basada en COM-B para reflexionar sobre las dificultades y posibles soluciones relacionadas con el cribado e intervención breve en alcohol. Las respuestas fueron especialmente reveladoras. Os resumo las respuestas y las reflexiones que se han hecho durante la actividad y durante todo el curso.

Capacidad: saber y saber hacer

Los profesionales identificaron barreras relacionadas con el conocimiento y las habilidades necesarias para intervenir. Aparecieron aspectos como: falta de formación en entrevista motivacional, escasa familiaridad con AUDIT-C, dudas sobre cuándo y cómo introducir la pregunta sobre alcohol, y desconocimiento de circuitos de derivación. Las soluciones propuestas fueron muy prácticas: formación breve, simulación clínica, guías rápidas y herramientas integradas en la consulta.

Oportunidad: que el entorno ayude

La dimensión de oportunidad fue probablemente la más señalada. Las barreras incluyeron: presión asistencial, falta de integración del AUDIT-C en la historia clínica, ausencia de recordatorios, escasez de indicadores de seguimiento, poca cultura preventiva en algunos equipos. Los participantes propusieron medidas organizativas concretas: trabajo en equipo, plantillas de registro, alertas automáticas, indicadores de centro y profesionales referentes que lideren el proceso.

Motivación: querer hacerlo

La motivación también emergió como un elemento clave. Algunos profesionales expresaron dudas sobre la efectividad de la intervención breve o sobre la capacidad real de los pacientes para modificar sus hábitos. Otros reconocieron sentirse incómodos al hablar de alcohol o temer que la conversación pudiera deteriorar la relación clínica. Las soluciones planteadas incluyeron compartir evidencias científicas, mostrar experiencias exitosas, reforzar las habilidades comunicacionales y normalizar la pregunta sobre alcohol como una parte rutinaria de la atención clínica.

Una lección importante

La experiencia confirmó algo que la Ciencia de la Implementación lleva años demostrando: los problemas de implementación rara vez tienen una única causa. Cuando una actividad preventiva no se realiza, la explicación suele encontrarse en una combinación de factores relacionados con la capacidad, la oportunidad y la motivación. Por eso las intervenciones exclusivamente formativas suelen tener un impacto limitado. Formar es importante, pero no suficiente. También debemos actuar sobre los sistemas, la organización, la cultura profesional y los hábitos de trabajo.

Del análisis a la acción

Tras el ejercicio, el grupo seleccionó tres acciones prioritarias:

  1. Formación práctica de todo el equipo en AUDIT-C e intervención breve.
  2. Integración del AUDIT-C en la historia clínica electrónica de forma facil.
  3. Designación de un profesional referente con seguimiento periódico de indicadores.

Estas medidas constituyen un pequeño pero realista plan de implementación para avanzar hacia una Atención Primaria que pregunte más y mejor sobre el consumo de alcohol.

Reflexión final

La pregunta no es si debemos hablar del alcohol con nuestros pacientes. La pregunta es qué necesitamos cambiar para que esa conversación forme parte de la práctica habitual. Porque el problema no es solo conocer las recomendaciones. El verdadero reto es conseguir que ocurran en la vida real.

Paco Camarelles

El martes 23 de junio tendrá lugar la próxima reunión de la Comunidad de Buenas Prácticas en Estudios del Comportamiento del Instituto de Salud Carlos III, un espacio pensado para compartir conocimientos, experiencias y fortalecer la colaboración en torno a las ciencias del comportamiento y la salud pública. En la ponencia Del “deberíamos hacerlo” al “lo hacemos”: implementación de la prevención en la consulta mediante el modelo COM-B, presentaré los datos de la experiencia. Unidad de Estudios del Comportamiento (Behavioural Health Insights) del Instituto de Salud Carlos III y Punto Focal Nacional de la OMS

Os dejo la PRESENTACION de la ponencia.

 

 

domingo, 5 de enero de 2025

Trucos para cambiar hábitos de salud en el nuevo año 2025. !Pequeños cambios, grandes resultados!.

 

Año nuevo, ¡vida nueva! Si tu propósito para el 2025 es adoptar un estilo de vida más saludable, estás en el lugar indicado. En esta entrada, exploramos cómo los pequeños cambios pueden ser tu mejor aliado para modificar hábitos de manera efectiva y sostenible..

 Inspirados por el artículo del blog Psychology Today, Smaller Is Often Better for Habit Change del blog Psychology Today. compartimos estrategias prácticas para transformar tus rutinas y alcanzar tus objetivos, y/o ayudar  a tus pacientes a conseguirlo. 

El cambio de hábitos puede parecer desafiante, pero dividir el proceso en pasos pequeños lo hace más manejable. Así, no solo disminuyes la resistencia al cambio, sino que también aumentas tus probabilidades de éxito.

Puntos clave de la entrada del blog:

  • Aceptar que se necesita emprender una acción es esencial para realizar un cambio en la vida.
  • Elegir pasos pequeños en lugar de grandes tiene muchas ventajas.
  • La preparación, paciencia y práctica son necesarias en el proceso de transformación.

Este es un resumen del articulo:

Para empezar:
Los cambios intrapersonales y de comportamiento son difíciles, ya que los humanos somos criaturas de hábito que tienden a resistirse al cambio. Aceptar que un cambio es necesario es el primer paso esencial. Aunque deseamos que los nuevos hábitos surjan fácilmente, normalmente requieren esfuerzo y acción consciente.


Estos son algunos de los trucos para cambiar hábitos de salud en 2025. 


Prepararse para el cambio:

Como quien construye una base de ladrillos, es importante reunir las herramientas necesarias y reflexionar sobre los desencadenantes del comportamiento antes de intentar cambiarlo. La preparación aumenta las probabilidades de éxito.


Aceptar que será difícil:

Cambiar un hábito es como crear un nuevo camino en un bosque, enfrentando obstáculos en lugar de recorrer un sendero ya transitado. Este proceso es incómodo, pero la neuro plasticidad del cerebro permite crear nuevas conexiones neuronales con repetición y esfuerzo.


Reducir el agobio:

Dividir metas grandes en tareas pequeñas las hace más manejables, aumenta la motivación y permite al cerebro adaptarse gradualmente al cambio. Pasos pequeños, como "microdosis" de cambio, facilitan la modificación si es necesario.


Ser paciente:

Los cambios significativos son como crear una obra maestra: requieren tiempo y pasos pequeños que, aunque parezcan insignificantes, se acumulan para lograr un progreso sostenible. Celebrar pequeños logros es clave para mantener la motivación.


Reconocer la tristeza:

Cambiar hábitos puede generar orgullo, pero también tristeza al dejar atrás comportamientos que solían ser valiosos. Este proceso es como limpiar un armario, donde se debe hacer espacio para nuevos hábitos mientras se valida el valor de lo que se deja atrás.


Conclusión:
El cambio gradual es más sostenible. Como en la fábula de la tortuga y la liebre, es la persistencia constante, no la velocidad, lo que lleva al éxito.


"Tu vida no mejora por casualidad, mejora por los cambios." – Jim Rohn

Para diseñar una meta de cambio de conducta para el año nuevo, te propongo que seas realista y que, para que tus objetivos sean alcanzables, seguir estos pasos:

  • Escribe tus metas: Tenerlas por escrito las hace más tangibles.
  • Detalla el cambio: Define específicamente qué quieres lograr.
  • Cuantifica tus metas: Por ejemplo, “leer 10 páginas al día” en lugar de “leer más”.
  • Fija un límite de tiempo: Establece una fecha para evaluar tu progreso.
  • Diseña un plan: Divide la meta en pasos accionables.
  • Evalúa y recompensa: Reflexiona sobre lo alcanzado y date un premio por tus logros

Paco Camarelles



miércoles, 17 de julio de 2024

Nueva web de estudios de ​Comportamiento en Salud CeS

 

Mejorar nuestra comprensión sobre el comportamiento relacionado con la salud es uno de los mayores retos que afronta la salud pública y los profesionales sanitarios en la actualidad: lo que comemos o bebemos, el ejercicio que hacemos, si adoptamos o no medidas preventivas -como vacunarnos o lavarnos las manos-, la adherencia a los tratamientos entre otras, son prácticas que están influenciadas por nuestro conocimiento, nuestra percepción del riesgo y nuestro contexto. Los estudios de Comportamiento en Salud (CeS) se centran en la comprensión de los factores contextuales e individuales que afectan a estos comportamientos. Estos estudios se desarrollan en el ámbito de las Ciencias del Comportamiento que suponen una visión holística al aunar la antropología, la sociología, la psicología y la epidemiología para abordar los CeS con un enfoque centrado en las personas, que incluya sus necesidades y perspectivas, con el objetivo de mejorar las políticas de salud pública.



En relación con esto, ha sido recientemente noticia que el ISCIII ha lanzado un nuevo proyecto sobre estudio del comportamiento en salud en España, y ha presentado su web de estudios de ​Comportamiento en Salud, con la que se pretende alcanzar dos objetivos: dar visibilidad al trabajo que se realiza en España en el ámbito del CeS y crear un espacio de intercambio entre los profesionales de salud pública y los investigadores en ciencias del comportamiento para promover la utilización de la evidencia generada en el diseño de políticas, estrategias y servicios de salud pública.

El proyecto pretende cumplir con los objetivos marcados por la OMS (European regional action framework for behavioural and cultural insights for health, 2022–2027), identificando las actividades e iniciativas existentes, analizando las principales barreras y facilitadores para la incorporación de los estudios CeS en la investigación en salud y en las políticas sanitarias. Además, con la evidencia recogida a lo largo del proyecto, se crearán guías de buenas prácticas y cursos de formación. En esta iniciativa también participa la Plataforma de Organizaciones de Pacientes.

Una buena y necesaria inicativa

Paco Camarelles 

 


miércoles, 10 de abril de 2024

¿Son las rutinas y los hábitos buenos para la salud?

 

Uno de los mayores desafíos del cambio de comportamiento en salud es la adherencia del paciente. Las enfermedades relacionadas con el estilo de vida requieren la prevención y tratamiento de por vida, y el cumplimiento de las recomendaciones también debe ser a largo plazo. La adherencia a largo plazo implica que se ha desarrollado una rutina que incorpora las recomendaciones saludables. En lugar de centrarse en la inmediatez del cumplimiento de los cambios en el estilo de vida, los profesionales sanitarios tendríamos que ayudar a los pacientes a desarrollar una rutina para incorporar lentamente esos cambios. Esta perspectiva puede permitir una mayor adherencia a largo plazo a las recomendaciones de cambio de estilo de vida.

El artículo The Importance of Creating Habits and Routine nos lo dice claramente: "La implementación de un cambio de estilo de vida implica que se sigue una rutina y se forman hábitos".

Sobre este tema se ha publicado recientemente una interesante entrada al blog de la APF Are Routines a Driver of Good Health?¿Son las rutinas buenas para la salud?



Sabemos que en los niños es importante crear una rutina de alimentación, hora de irse a dormir, actividad física o estudio, y así lo demuestran distintos estudios. Sin embargo, la importancia de la rutina no es exclusiva de los niños. La investigación observacional indica que las personas que gozan de buena salud adoptan conductas de salud muy rutinarias. Por ejemplo, quienes logran mantener la pérdida de peso a menudo comen los mismos alimentos, hacen ejercicio de forma constante y no se saltan comidas. Si bien la preponderancia de la investigación a nivel observacional apunta a la importancia de la rutina, se ha prestado poca atención al papel que la rutina puede tener en el cambio de conducta de salud.

Una rutina se puede definir como un comportamiento repetido, e implica una tarea de compromiso de tiempo momentáneo que requiere poco pensamiento consciente. Si las recomendaciones de salud se convirtieran en rutina, probablemente se cumplirían. Una forma novedosa de abordar la cuestión de la adherencia del paciente es ayudarlos a crear una rutina en torno a la recomendación de salud. Sin embargo, no es fácil crear una rutina.

Además, hay que distinguir entre habito y rutina.  Rutina es aquella actividad que realizamos de forma regular y periódica; y hábito es el modo de actuar aprendido o adquirido para poder conseguir que una rutina se lleve a cabo de manera satisfactoria. Por ejemplo, lavarse las manos después de ir al baño es un hábito porque el lavado de manos está asociado con el hecho de ir al baño. Al igual que una rutina, un hábito requiere poco pensamiento consciente. Sin embargo, después de una ausencia prolongada de la señal, el hábito de un individuo puede desaparecer. Una rutina no depende de una señal.

Existen distintas estrategias para formar una rutina:

  •  Ayudar a los pacientes a desarrollar una agenda estructurada para su día a día de manera que sea necesario tomar las menores decisiones posibles. Cuando se les presenta una opción, las personas normalmente eligen la opción que es más fácil, rápida y agradable.
  • Capacitar a los pacientes para que planifiquen sus decisiones antes de enfrentarlas. Por ejemplo, preparar las comidas (o partes de las comidas) con antelación, mirar el menú de camino al restaurante para decidir una opción saludable antes de sentarse a la mesa, preparar el almuerzo en lugar de comprarlo, programar una clase de ejercicio o tiempo para hacer ejercicio con un amigo, etc., todo esto puede ayudar a eliminar decisiones del día a día de una persona.
  • Ser realistas con las rutinas a implementar, el establecimiento de una rutina para el cumplimiento a largo plazo es más importante que el cumplimiento perfecto a corto plazo.
  • Elaborar un plan para las interrupciones en las rutinas y encontrar soluciones a los obstáculos. Por ejemplo, unas vacaciones pueden alterar por completo la rutina de una persona, haciendo que sea menos probable que mantenga ciertos comportamientos saludables. En este caso, es importante determinar cómo se restablecerá la rutina a su regreso.

Existen recomendaciones para aplicar la rutina en el campo de la actividad física (por ejemplo Exercise: A Healthy Habit to Start and Keep. En el campo de la alimentación, ya lo dice Julio Basulto:  "No lo compres, que te lo comes" , algo sencillo pero que funciona.

Paco Camarelles

lunes, 15 de enero de 2024

Consejos para conseguir tus propósitos de salud para el 2024

 

La American Psychological Association APA nos desvela los secretos para manejar los propósitos de año nuevo en The secret behind making your New Year’s resolutions last.

El cambio de año es un momento para que las personas reflexionen sobre su comportamiento del año pasado y prometan realizar cambios positivos en su estilo de vida. Establecer metas pequeñas y alcanzables a lo largo del año, en lugar de una meta única y abrumadora el 1 de enero, puede ayudar a alcanzar lo que sea que te propongas. Además, nos recuerdan en la APA que lo que importa no es el alcance del cambio, sino el acto de reconocer que el cambio de estilo de vida es importante y trabajar para lograrlo, paso a paso.

Leído en X Virginio Gallardo

Al hacer que tus propósitos sean realistas, habrá mayores posibilidades de que los cumplas durante todo el año, incorporando comportamientos saludables en tu vida diaria. Para ello, la APA ofrece estos consejos a la hora de pensar en un propósito de Año Nuevo:

  1. Empieza por pequeños cambios. Mejor hacer resoluciones que creamos que podemos cumplir. Si, por ejemplo, tu objetivo es hacer ejercicio con más frecuencia, programa tres o cuatro días a la semana en el gimnasio en lugar de siete. Si quieres comer más sano, intenta sustituir el postre por algo que te guste, como fruta o yogur, en lugar de ver tu dieta como una forma de castigo.
  2. Cambia un comportamiento a la vez. No te agobies y pienses que tienes que reevaluar todo en tu vida. En lugar de ello, esfuérzate por cambiar una cosa a la vez.
  3. Habla sobre lo que quieres cambiar. Comparte tus experiencias con familiares y amigos. Considera unirte a un grupo de apoyo para alcanzar tus objetivos. Tener a alguien con quien compartir tus luchas y éxitos hace que tu viaje hacia un estilo de vida más saludable sea mucho más fácil y menos intimidante.
  4. No te castigues ya que la perfección es inalcanzable. Recuerda que los pequeños errores a la hora de alcanzar tus objetivos son completamente normales.
  5. Pide ayuda. Aceptar la ayuda de quienes se preocupan por ti y te escuchan, fortalece tu resiliencia y tu capacidad para manejar el estrés causado por tu propósito de cambio.

Cambiar comportamientos en salud implica hacer una balanza entre costes y beneficios como nos dicen en la interesante entrada al blog de Psychology Today: “Tu cerebro usa la experiencia para determinar si vale la pena hacer algo”.

Manos a la obra
Paco Camarelles

domingo, 9 de enero de 2022

Propósitos de una mejor salud para el 2022

 

Perder peso, comer más sano, ponerse en forma y hacer más ejercicio, pasar más tiempo con familiares y amigos, cuidar la salud mental, ordenar las cuentas y reducir gastos, viajar más, empezar con un nuevo hobby, deporte o actividad, ser más respetuosos con el medio ambiente, buscar nuevo trabajo……son los 10 propósitos más mencionados para el 2022. Para todos estos propósitos nada mejor que utilizar la metodología MARTE ya descrita en este blog. Tus objetivos en salud deben ser M.A.R.T.E. Medibles, Alcanzables, Realistas,Temporales,y Específicos.

Pero no estamos en una situación normal, y la pandemia nos ha tocado a todos mentalmente, y más a los profesionales sanitarios. Ya comentamos en el blog la necesidad de hablar sobre salud mental, (Hablemos de salud mental, y de bienestar emocional), y el año 2021 ha sido el año del “Latigazo emocional” como lo describen en el NYT en “How to improve your mental Health in 2022”. Las vacunas, las nuevas olas y variantes del virus, las medidas sanitarias, la sobrecarga de trabajo, nos ha tocado emocionalmente a todos. Para hacer frente a todo esto, lo primero es poner en práctica acciones dirigidas a nosotros mismos:

  • Dar un nombre a nuestras emociones. Quizás uno apropiado sea el de “languidecimiento”, la emoción en la que creemos que no progresamos en la resolución de la pandemia. Pero otras emociones como estar quemados, el aburrimiento, la incomodidad, la confusión ante el cambio constante de normas de actuación, el temor, la nostalgia de tiempos anteriores, la insatisfacción, el abandono por parte de nuestros gestores sanitarios. El reconocimiento de los problemas mentales como algo que nos afecta a todos ya ha entrado en la aceptación popular, y un buen ejemplo es el de la retirada de Simone Biles de los juegos olímpicos de Tokio.
  • Encontrar una razón de ser de nuestras actividades diarias. Recargar nuestras pilas emocionales pensando en la implicación, el cumplimiento y el propósito de nuestra profesión como sanitarios.
  • Practicar la meditación o el mindfulness.
  • Permítete lamentarte por lo que hemos perdido, pero buscando al mismo tiempo la forma de afrontarlo. Pero sin entrar en el bucle de la lamentación continua.
  • Si lo necesitas, tómate un día en blanco, sin hacer nada.
  • Cuida tu sueño: 2 horas antes escribe en un papel tus preocupaciones y sentimientos del día y lo rompes antes de irte a la cama. Lo de contar borreguitos o recitar a los reyes godos ayuda a acoger el sueño.
  • Cuida la conexión social con tu entorno, con los compañeros y se generoso contigo mismo.

Lo segundo, que no depende del todo de nosotros, es acabar con la excepcionalidad de la pandemia. Lo explican muy bien en una editorial de AMF  Hacia el fin de la excepcionalidad

Feliz y saludable año 2022

Paco Camarelles


jueves, 30 de septiembre de 2021

El cambio de conducta en salud explicado a través de la Rueda del cambio y la teoría PRIME


El modelo de la rueda del cambio sistematiza las intervenciones efectivas para el cambio de conducta en estilo de vida, e identifica tres factores que necesitan estar presentes para que ocurra cualquier comportamiento: capacidad, oportunidad y motivación. Por otra parte, la motivación es una parte fundamental del modelo y la teoría PRIME  proporciona un marco para comprender cómo los procesos de pensamiento reflexivo (procesos de planificación y evaluación) y procesos emocionales y rutinarios (procesos de motivación e impulso/ inhibición) interactúa, en cada momento conduciendo al comportamiento (Respuestas) en ese momento.

Los autores de ambos modelos, Susan Michie y Robert West, aúnan los dos modelos en el interesante articulo A brief introduction to the COM-BModel of behaviour and the PRIME Theory of motivation


La imagen muestra como la capacidad y la oportunidad para cambiar un comportamiento en salud y la motivación se influyen mutuamente.

En primer lugar, capacidad y oportunidad influyen en la relación entre la motivación y el comportamiento, más que en el comportamiento en sí mismo. Cuanto mayor sea la capacidad y la oportunidad, es más probable que se produzca un comportamiento porque se puede poner en marcha la motivación para el cambio de conducta. Si un fumador se siente capaz de dejar de fumar, y su médico de familia le ofrece ayuda para el abandono del tabaco, puede aumentar y movilizar su motivación para intentarlo.

En segundo lugar, tanto la capacidad como la oportunidad influyen a menudo en la motivación de una persona para cambiar un comportamiento. En general, cuanto más capaces somos, o creemos que somos, de cambiar un comportamiento y cuanto más propicio es el entorno para llevarlo a cabo, más tendemos a querer hacerlo. Por el contrario, cuando un comportamiento es difícil, o creemos que lo es, estamos menos motivados para hacerlo (a menos que la dificultad sea en sí misma parte de la atracción). El no poder fumar en bares y restaurantes de la Ley del Tabaco de 2011 movilizó a muchos fumadores a intentar dejar de fumar.

En tercer lugar, el comportamiento se retroalimenta de sus tres precursores, a veces creando ciclos de retroalimentación y, a veces, creando ciclos negativos. Por ejemplo, al participar en un comportamiento como aprender a conducir que requiere habilidad, practicar la conducción mejora la capacidad que aumentará la motivación para participar en el comportamiento.

En cuarto lugar, la motivación se puede considerar como una cantidad o suma asociada a cualquier comportamiento que la capacidad y la oportunidad permitirían en una situación dada. La motivación tiene un componente reflexivo y otro automático que se influyen. A su vez, siempre implica una competencia entre comportamientos alternativos, lo que significa que para que un fumador deje de fumar debe haber una disminución de la motivación para seguir haciéndolo, y un aumento de las razones para dejarlo (el conocido balance decisional).

La Teoría PRIME de la motivación, representada arriba,  se desarrolló para reunir en un marco único, el gran número de modelos y teorías de la motivación que se utilizan actualmente, incluidos algunos que se centran en los procesos de elección reflexiva, en las emociones y los impulsos, y los que se centran en el hábito y el instinto.

Los comportamientos consisten en respuestas que son generadas por procesos cerebrales que crean y comparan impulsos e inhibiciones que puedan competir o reforzarse entre ellos. Como tal, la teoría PRIME reconoce un principio fundamental del comportamiento humano que es que en cada momento actuamos en línea de lo que más queremos o necesitamos en ese momento, lo que implica emociones negativas o positivas. También que pensamos en las cosas buenas y malas del comportamiento o de la ausencia de este. Todo ello nos lleva a los planes que son autoconscientes intenciones de representar comportamientos bajo ciertas condiciones, p. ej. en un momento dado o en respuesta a un conjunto dado de circunstancias. Los planes forman la estructura general del comportamiento humano y están representados en tareas diarias y listas de tareas físicas o mentales.

Por ejemplo, en el caso de un fumador, el impulso a encender un cigarrillo puede reforzar su adicción, creyendo que es lo que necesita en un momento en el que tiene su ánimo bajo, por ejemplo. Sin duda puede pensar que es perjudicial para su salud hacerlo, pero si no lo hace va a ser peor por el mono que le puede dar. Todo ello condiciona su plan para seguir fumando o dejarlo.

La intervención sobre el estilo de vida es uno de los principales campos de interés de nuestro grupo de trabajo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS, y sobre ello reflexionamos en nuestras recomendaciones.

Paco Camarelles

lunes, 21 de junio de 2021

¿Llevas un estilo de vida saludable?


Para “Integrar la medicina en estilo de vida en Medicina de Familia” es necesario que valoremos inicialmente que estilo de vida lleva nuestro paciente en su conjunto. Para ello, la American Academy of Family Physicians ha elaborado su interesante Lifestyle Medicine Assessment. La escala propuesta para medir los estilos de vida está basada en el libro de Beth Frates "The Lifestyle Medicine Handbook:An Introduction to the Power of Healthy"

Son 21 preguntas divididas en dos tablas.

La Tabla 1 nos pregunta desde si a nuestra vida la hemos dotado de sentido, el uso de drogas y el manejo del estrés, hasta nuestros hábitos de sueño, y si empleamos el suficiente tiempo para cuidarnos cada día. 

La tabla 2, que contiene 11 preguntas más, se centra en nuestra alimentación (comida preparada, bebidas azucaradas, snaks al día, y fruta y vegetales que consumimos), en el consumo de alcohol y la actividad física realizada.



La máxima puntuación que se puede conseguir son 50 puntos, clasificándola en por debajo, en la media, muy bueno y excelente.
Una interesante propuesta
y tu ¿Cómo puntúas?
Puedes medir tu estilo de vida en el siguiente Excel

Paco Camarelles

lunes, 14 de junio de 2021

Integrar la medicina en estilo de vida en Medicina de Familia


Desde recomendar cambios en la alimentación y los niveles de actividad física hasta promover el manejo del estrés y otros aspectos del autocuidado, la medicina del estilo de vida es un componente de una práctica integral para muchos médicos de familia. La American Academy of Family Physicians AAFP ha puesto el foco recientemente en las herramientas para integrar la Medicina en estilos de vida como parte fundamental de la Medicina de Familia New Tools Guide Lifestyle Medicine Integration for FPs. Para ello han desarrollado un programa de formación acreditado, y publicado una guía para implementar la medicina en estilos de vida.




Con fines prácticos, la AAFP se centra en cinco dominios principales: conectividad (es decir, relaciones), movimiento (es decir, actividad física), nutrición, recuperación (es decir, sueño y estrés) y uso de sustancias; justificando la importancia de abordarlas, sin olvidar la relevancia de los determinantes sociales de la salud. Para cada uno de los dominios propone unas herramientas prácticas de valoración Tools for the Lifestyle Medicine Team, Además de unas recomendaciones prácticas Practice Assessment to Incorporate Lifestyle Medicine.

Otro gran reto

Paco Camarelles

jueves, 10 de junio de 2021

El abordaje de los estilos de vida como disciplina en Medicina

 

La conciencia de que las intervenciones conductuales, y el cambio de estilo de vida, como un enfoque terapéutico esencial para abordar las enfermedades crónicas se está intensificando entre los médicos y profesionales de la salud de todo el mundo. Una vez reconocida como una estrategia de prevención, y también una modalidad de tratamiento, la Medicina del estilo de vida puede ser la base que necesitamos para transformar la atención de los enfermos en atención médica. Este es el planteamiento que nos hacen desde el American College of  Lifestyle Medicine. También en Europa a través de la ELMO (European Lifestyle Medicine Organitation)

Definen la medicina en estilos de vida como el uso de terapias de estilo de vida basadas en la evidencia, que incluyen una alimentación sana (predominantemente vegetal), una actividad física regular, un sueño reparador, un manejo del estrés adecuado, la evitación de sustancias de riesgo,  y una conexión social positiva  como modalidad terapéutica primaria, administrada por médicos capacitados, para prevenir, tratar y a menudo revertir la enfermedad crónica.


El enfoque de medicina en estilos de vida, da el paso fundamental de no solo usar los cambios en estilos de vida para prevenir sino para tratar enfermedades como la Hipercolesterolemia (2018 Guideline on the Management of Blood Cholesterol), la  Enfermedad Cardiovascular (Key Points From the 2019ACC/AHA Guidelines on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease)  y la Diabetes (Lifestyle management  standards of medical care in diabetes). Y podemos incluso aspirar a que la diabetes tipo II remita intensificando la intervención sobre estilos de vida (Association of an intensive lifestyle intervention with remission of type 2 diabetes).

El reto es integrar esta medicina en la práctica clínica superando las barreras que tienen los profesionales sanitarios para implementarla, y teniendo en cuenta el papel fundamental del paciente en el autocuidado y el automanejo de su enfermedad. Ver The Power of Lifestyle Medicine to Treat Disease.

Todo un reto

Paco Camarelles

lunes, 16 de marzo de 2020

Que aporta la ciencia del comportamiento a la epidemia de coronavirus.



Para hacer frente a la epidemia de coronavirus hay que operar en muchos niveles simultáneamente. El objetivo es aumentar la motivación, la capacidad y la oportunidad para que todos los sectores de la sociedad estén en una buena posición para comportarse de forma adecuada ante la epidemia de coronavirus. Que se protejan a sí mismos, a los demás y a sus comunidades. Behavioural strategies for reducing covid-19 transmission in the general population



La ciencia del comportamiento humano puede aportar muchas cosas para afrontar la epidemia de coronavirus como nos dicen en el documento Using behavioural science to help fight the coronavirus. Una completa revisión bibliográfica de las medidas de prevención que se están aplicando y las repercusiones sociales que tienen.


1) El lavado de manos funciona, pero la educación y la información no son suficientes. La colocación de desinfectantes para manos y señalización llamativa en ubicaciones centrales (entradas de comedores, en el medio de los vestíbulos de entrada y vestíbulos de ascensores, en consultas de sanitarios) aumenta considerablemente su uso. Todas las organizaciones y edificios públicos podrían adoptar esta práctica barata y efectiva.

(2) Carecemos de evidencia directa sobre los mensajes de no tocarse la cara. Conveniente el enviar mensajes de nuevas normas de comportamiento aceptable (como estornudar y toser sobre el codo), y usar pañuelos desechables.


 (3) Es probable que el aislamiento social cause algunos problemas de angustia y salud mental, requiriendo una atención específica. La preparación, a través de la activación de las redes sociales, la realización de planes de aislamiento concretos y la familiarización con el proceso, ayuda. Estos apoyos son importantes, ya que algunas personas pueden tratar de evitar el necesario aislamiento. #QuedateEnCasa

(4) El comportamiento público adecuado es más probable cuando hay una comunicación clara y frecuente, una fuerte identidad grupal y desaprobación social para aquellos que no cumplen. Esto tiene implicaciones para el lenguaje, el liderazgo y la interacción social cotidiana.

(5) Las autoridades a menudo sobrestiman el riesgo de pánico, pero hay comportamientos indeseables a tener en cuenta como son la compra acaparadora de suministros clave y las respuestas xenófobas. Comunicar la inaceptabilidad social de ambos podría ser parte de una estrategia colectiva.

 (6) La evidencia vincula la forma de comunicación en la crisis con el cambio de comportamiento. Además de la velocidad, la honestidad y la credibilidad, la comunicación efectiva implica empatía y promueve acciones y decisiones individuales útiles (que puedo hacer yo). También es beneficioso usar múltiples plataformas y adaptar el mensaje a los subgrupos.

(7) Las percepciones de los riesgos de la epidemia puede ser muy variables entre la población, y no hay conclusiones definitivas sobre cuál es la mejor forma de comunicar riesgos. El riesgo probablemente se comunica mejor a través de números, con rangos para describir la incertidumbre, enfatizando que los números en el medio son más probables.

Paco Camarelles
















lunes, 9 de febrero de 2015

El consumo nocivo de alcohol como problema de salud mundial


Estos son los datos y cifras que ha actualizado recientemente la Organización Mundial de la Salud sobre los efectos en la salud del consumo nocivo o perjudicial de alcohol:
  • Cada año mueren en el mundo 3,3 millones de personas a consecuencia del consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,9% de todas las defunciones.
  • El uso nocivo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos.
  • En general, el 5,1% de la carga mundial de morbilidad y lesiones es atribuible al consumo de alcohol, calculado en términos de la esperanza de vida ajustada en función de la discapacidad (EVAD).
  • El consumo de alcohol provoca defunción y discapacidad a una edad relativamente temprana. En el grupo etario de 20 a 39 años, un 25% de las defunciones son atribuibles al consumo de alcohol.
  • Existe una relación causal entre el consumo nocivo de alcohol y una serie de trastornos mentales y comportamentales, además de las enfermedades no transmisibles y los traumatismos.
  • Recientemente se han determinado relaciones causales entre el consumo nocivo y la incidencia de enfermedades infecciosas tales como la tuberculosis y el VIH/Sida.
  • Más allá de las consecuencias sanitarias, el consumo nocivo de alcohol provoca pérdidas sociales y económicas importantes, tanto para las personas como para la sociedad en su conjunto.
Los datos y las cifras están sacados del Informe Mundial de Situación sobre Alcohol y Salud 2014, que nos compara el consumo de alcohol según países.


 Imagen tomada de Vox

Con respecto a los problemas sociales y de salud  relacionados con el consumo nocivo de alcohol tres son los artículos que me han llamado la atención últimamente:

miércoles, 26 de febrero de 2014

Medicina de familia en el periódico ABC.



El periódico ABC ha lanzado una nueva sección divulgativa sobre medicina en forma de blog que han llamado “Medicina de familia”. Todo el conocimiento científico y el buen hacer de los Grupos de Trabajo de la Sociedad Española de Medicina de Familia (semFYC) se ponen a disposición de los lectores de ABC.
Nuestro grupo de Educación Sanitaria Y Promoción de la salud del PAPPS ha tenido el honor de empezar el nuevo blog con dos entradas centradas en prevención y promoción de la salud.

  • Consejos para los mayores ante el frio. El frío puede producir consecuencias adversas para nuestra salud facilitando la aparición de enfermedades principalmente respiratorias (gripe, neumonías, bronquitis), o bien agravando las enfermedades crónicas preexistentes del corazón, de los pulmones o de los huesos. Las personas que pueden sufrir más las consecuencias de la exposición al frío son las personas mayores y los bebés, aquellas con enfermedades crónicas, y aquellas que viven en casas con sistemas de calefacción y aislamiento no adecuados. Una serie de consejos…..

 


  • Que el invierno no afecte a tu salud, cuídate. El invierno es la estación del año que relacionamos con un aumento de las enfermedades y en la que, en general, empeora nuestro estado de salud. Sin lugar a dudas, el conjunto de enfermedades que aparecen con mayor frecuencia están relacionadas con nuestro aparato respiratorio. Originadas por las “inconvenientes” infecciones de virus o bacterias, que generan esos síntomas típicos, por todos conocidos, de los catarros, la gripe, las bronquitis, las bronquiolitis en los niños o las neumonías, entre otras patologías. En esta época tampoco podemos olvidar cómo las personas de cierta edad temen la llegada de los fríos, pues de nuevo les aparecen esas viejas dolencias en músculos, huesos y articulaciones, especialmente en aquellas que sufren de artrosis u otras enfermedades inflamatorias o degenerativas que afectan a sus huesos.

 
 
Esperamos que sean útiles y os gusten las entradas que vamos a ir publicando