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sábado, 24 de octubre de 2026

Correr una maratón: ¿hacia una meta o huyendo de algo?


Actividad física, salud y bienestar emocional: ¿sabemos reconocer nuestros límites cuando practicamos deporte?

Correr una maratón se ha convertido en uno de los grandes símbolos de superación personal. Cada año, miles de personas se preparan para recorrer los 42,195 kilómetros de esta prueba, atraídas por el desafío físico, la satisfacción de alcanzar una meta y las emociones que acompañan a una competición de estas características. Sin embargo, desde la promoción de la salud conviene recordar una idea fundamental: hacer ejercicio físico es saludable, pero afrontar retos deportivos extremos no siempre es adecuado para todas las personas ni en cualquier circunstancia. La actividad física regular aporta importantes beneficios cardiovasculares, metabólicos, musculoesqueléticos y psicológicos. Pero preparar una maratón supone una exigencia fisiológica considerable, que requiere entrenamiento progresivo, descanso, alimentación adecuada y una valoración individualizada de las condiciones de salud. Además, existe otra cuestión que merece nuestra atención: ¿Qué nos impulsa realmente a correr una maratón? Joaquim Guasch, vocal del Grup d’Exercici Físic i Salut de la CAMFiC, plantea una interesante reflexión sobre nuestra relación con el deporte, la cultura de la superación y la importancia de aprender a detenernos.

Cuando el deporte deja de ser únicamente salud

Preparar una maratón puede ser una experiencia extraordinariamente enriquecedora. Exige constancia, planificación, capacidad de esfuerzo y tolerancia a la frustración. También puede reforzar la autoestima, favorecer las relaciones sociales y proporcionar una profunda sensación de satisfacción personal. Sin embargo, vivimos en una sociedad que parece fascinada por los grandes retos: correr cada vez más kilómetros, mejorar continuamente nuestras marcas, completar nuevas competiciones o superar los resultados que registra nuestro reloj deportivo. No hay nada negativo en querer superarse. El problema aparece cuando necesitamos superarnos continuamente para sentirnos suficientemente valiosos. Detrás de una práctica deportiva intensa pueden coexistir motivaciones muy diferentes. Podemos correr por placer, por mejorar nuestra salud, por compartir una actividad con otras personas o por alcanzar un objetivo personal. Pero también podemos utilizar el deporte para compensar insatisfacciones, gestionar la ansiedad, buscar reconocimiento o recuperar una sensación de control que no encontramos en otros ámbitos de nuestra vida. En ocasiones, sin darnos cuenta, podemos estar corriendo para cuidarnos y, al mismo tiempo, porque no sabemos cómo detenernos.

¿Sabemos detenernos?

Una de las paradojas de la práctica deportiva intensa es que algunas personas muestran una enorme disciplina para entrenar, pero encuentran grandes dificultades para descansar. ¿Qué ocurre cuando un entrenamiento no sale como esperábamos? ¿Cómo reaccionamos ante una lesión? ¿Somos capaces de renunciar a una sesión cuando estamos fatigados? ¿Qué sentiríamos si finalmente no pudiéramos participar en la maratón que llevamos meses preparando? Estas preguntas pueden decirnos mucho sobre nuestra relación con el deporte. Descansar también forma parte del entrenamiento. Reconocer una lesión, aceptar nuestras limitaciones o renunciar a una competición cuando no estamos preparados no constituye un fracaso. La cultura de la superación suele identificar la fortaleza con resistir, insistir y no abandonar. Pero cuidar la salud requiere una capacidad igualmente importante: saber cuándo continuar y cuándo detenerse.

¿De qué corremos?

Antes de inscribirnos en un gran reto deportivo quizá deberíamos preguntarnos por qué queremos hacerlo. ¿Corremos porque disfrutamos? ¿Por qué nos hace sentir bien? ¿Por qué queremos compartir una experiencia? ¿Por qué nos ilusiona descubrir hasta dónde podemos llegar? ¿O necesitamos demostrarnos algo? ¿Buscamos el reconocimiento de los demás? ¿Qué ocurriría si no consiguiéramos nuestro objetivo? Y una pregunta especialmente reveladora: si tuviéramos que dejar de correr durante un tiempo, ¿cómo nos sentiríamos? No se trata de cuestionar el valor del esfuerzo ni de interpretar cualquier motivación competitiva como un problema psicológico. Se trata de reflexionar sobre el papel que ocupa el deporte en nuestra vida y sobre si nuestra relación con él contribuye realmente a nuestro bienestar.

Recorrido - Zurich Marató Barcelona - 14 marzo 2027

Preparar una maratón también significa cuidar la salud

Desde la medicina de familia y la prevención, conviene recordar algunas cuestiones importantes antes de afrontar una prueba de resistencia:

  • Valorar nuestro punto de partida. La edad, la condición física, la experiencia deportiva, los antecedentes personales y los factores de riesgo cardiovascular deben tenerse en cuenta.
  • Entrenar progresivamente. Una maratón exige meses de preparación adaptada a las capacidades individuales. No conviene aumentar bruscamente las cargas de entrenamiento.
  • Respetar el descanso. La recuperación es imprescindible para favorecer las adaptaciones fisiológicas y reducir el riesgo de lesiones y sobre entrenamiento.
  • Reconocer los síntomas de alarma. El dolor torácico, el síncope durante el ejercicio, la disnea desproporcionada o las palpitaciones acompañadas de otros síntomas requieren valoración médica.
  • Consultar cuando esté indicado. Las personas con enfermedades conocidas, síntomas de alarma o determinados factores de riesgo pueden necesitar una evaluación médica antes de iniciar entrenamientos intensos. No todas las personas asintomáticas necesitan una prueba de esfuerzo.
  • Evitar convertir el resultado en una obligación. Abandonar una competición o modificar un objetivo puede ser una decisión responsable.

La promoción de la actividad física no debería confundirse con la promoción indiscriminada de grandes desafíos deportivos. Para obtener importantes beneficios para la salud no es necesario correr una maratón. Caminar a paso ligero, montar en bicicleta, nadar, bailar, realizar ejercicios de fuerza o correr distancias moderadas pueden ser excelentes formas de mantenerse activo.

¿Hacia dónde corremos?

Una maratón puede representar una magnífica celebración del movimiento, la perseverancia y la capacidad de adaptación del cuerpo humano. Pero para que el deporte contribuya realmente a nuestra salud no basta con que nos haga más rápidos o resistentes. También debería ayudarnos a relacionarnos mejor con nosotros mismos. El verdadero reto quizá no consista únicamente en completar 42 kilómetros, sino en prepararlos respetando nuestro cuerpo, reconociendo nuestras limitaciones, aprendiendo a descansar y disfrutando del proceso sin convertir el resultado en una medida de nuestro valor personal. Y, sobre todo, llegar a la línea de salida sabiendo algo que ningún reloj deportivo puede medir: ¿Estamos corriendo hacia algo que deseamos o, sin darnos cuenta, estamos corriendo para huir de algo?


Nota editorial: Entrada elaborada a partir del texto Córrer una marató: cap una meta o fugint d’alguna cosa? de Joaquim Guasch, vocal del Grup d’Exercici Físic i Salut de la CAMFiC. Adaptación editorial y apartado de recomendaciones preventivas para Salud y Prevención PAPPS.

Córrer una marató: cap una meta o fugint d’alguna cosa?

Cada vegada és més habitual trobar campanyes que ens conviden a assumir grans reptes esportius. Una marató n’és probablement un dels exemples més emblemàtics. En la societat en què vivim, hem associat els 42 quilòmetres a la superació, a l’esforç, a la salut, al reconeixement i a la capacitat de demostrar-nos que podem anar més enllà dels nostres límits. I fins a cert punt, n’és una bona projecció. Preparar una marató pot constituir una experiència extraordinàriament enriquidora. Requereix molta constància, planificació, tolerància a la frustració i capacitat per conviure estretament amb la fatiga. El mateix procés pot reforçar l’autoestima, generar vincles socials i proporcionar una profunda sensació d’assoliment i de pertinença.

Però des de la medicina de l’esport potser hauríem d’introduir algun matís en un missatge que socialment hem simplificat massa: esport no sempre és sinònim de salut. L’activitat física practicada de manera regular i adequada és una de les intervencions més eficaces que coneixem per preservar la nostra salut. Però entre sortir a caminar, córrer regularment o mantenir-nos actius i sotmetre al nostre organisme a la preparació d’una marató hi ha una diferència important.

Una marató és una prova d’alta exigència fisiològica. Preparar-la requereix temps, adaptació progressiva, descans, alimentació adequada i, especialment en determinades edats o davant factors de risc, una valoració correcta de l’estat de salut. El fet que milers de persones puguin completar-la no significa que sigui una activitat saludable per a qualsevol persona ni en qualsevol circumstància.

Però hi ha una altra qüestió, menys visible, que em sembla especialment interessant de contemplar. Ens costa identificar quan el cos assumeix tot allò que la nostra ment no pot sostenir. Vivim en una societat fascinada pels reptes. Córrer majors distàncies, anar més de pressa, completar un circuit de curses, fer una marató i després una altra, i més tard una ultramarató. Pujar cims cada cop més alts, o simplement dedicar tots els esforços a superar una marca en una aplicació del mòbil. No hi ha res que sigui intrínsecament negatiu en voler superar-se. El problema apareix quan necessitem superar-nos contínuament per poder sentir-nos suficients.

La pràctica clínica i l'experiència amb esportistes m’han ensenyat que darrere d'una conducta esportiva intensa poden coexistir motivacions molt diferents. Hi pot haver el simple fet de gaudir de l’activitat, la curiositat, un sentiment de pertinença a un grup amb una meta comuna o el desig de marcar un objectiu que permeti cuidar se. Però l'esport també pot convertir-se en un espai on compensar insatisfaccions, gestionar l’ansietat, buscar reconeixement personal o intentar recuperar una sensació de control que no trobem en altres àmbits de la vida. És precisament aquí on costa més trobar la mirada correcta a la nostra conducta. Sense ser-ne conscients, podem estar corrent per cuidar-nos i, al mateix temps, utilitzar la carrera per no saber com aturar-nos. Potser per això, més que preguntar-nos quan correm o a quin ritme ho fem, hauríem de ser capaços de parar un moment i observar des d'on correm.

Què passa quan un entrenament no surt com esperàvem?, què sentim quan hem de descansar?, Som capaços de renunciar a una sessió perquè el cos ens ho demana?, com reaccionem davant d’una lesió?, i si finalment no podem participar en aquella marató per a la qual fa mesos que ens preparem? Aquestes preguntes poden revelar molt més sobre la nostra relació amb l'esport que el ritme que marca el rellotge.

 Sabem aturar-nos?

En medicina de l'esport veiem sovint una situació aparentment contradictòria. Persones extraordinàriament disciplinades per entrenar però amb enormes dificultats per descansar. Escoltar el cos també és part indispensable de qualsevol entrenament, i molts esportistes professionals ho saben. Acceptar una lesió, encara que costi d’entendre, també forma part de l’entrenament. Ella ens apropa a la veritable relació que estàvem mantenint amb la mateixa pràctica esportiva. Saber renunciar a una competició quan no estem prou preparats també és entrenament, i tolerar que avui no podem arribar allà on ens havíem proposat pot ser un exercici de fortalesa molt més complex que completar 42 quilòmetres. La cultura de la superació tendeix a associar fortalesa amb resistència, amb aguantar, insistir i no abandonar. Però la salut necessita una altra capacitat igualment important, que ens porta el fet de discernir quan continuar i quan aturar nos.

De què correm?

 Potser abans d'inscriure'ns en el pròxim gran repte esportiu hauríem de fer-nos una pregunta molt senzilla: Per què vull fer-ho? No es tracta de jutjar la resposta, sinó d’escoltar-la des de la reflexió. Corro perquè m’agrada?, per què em fa sentir viu?, per compartir-ho amb altres persones?, per descobrir fins on puc arribar? O bé, necessito demostrar-me alguna cosa?, necessito que els altres vegin que soc capaç?, què passaria si no ho aconseguís?, i potser la pregunta més incòmoda que sovint plantejo en consulta, si hagués de deixar de córrer durant un temps, què passaria?, com em sentiria? La resposta al plantejament no invalida el repte en si mateix, però pot transformar profundament la manera d'afrontar-lo.

Cap on correm?

Una marató pot ser una experiència magnífica. Pot ser una celebració del moviment, de la perseverança i de les extraordinàries capacitats d'adaptació del cos humà. Però perquè l'esport sigui realment salut no n'hi ha prou que ens faci més resistents o més ràpids. Hauria d'ajudar-nos també a relacionar-nos millor amb nosaltres mateixos. Potser, per tant, el repte no consisteix únicament a ser capaços de recórrer 42 quilòmetres. El repte és poder preparar-los respectant el cos. Valorant des d’on partim i quina és la nostra condició física i estat de salut de base. Aprenent a descansar i acceptant els nostres límits. Sent capaços d'abandonar si cal. Gaudir del procés sense convertir el resultat en una mesura del nostre valor personal. I, sobretot, arribar a la línia de sortida sabent una cosa que cap rellotge esportiu ens pot mesurar: si estem corrent cap a alguna cosa o si, sense adonar-nos-en, estem corrent per fugir d'alguna cosa.

Joaquim Guasch Vocal del Grup d’Exercici Físic i Salut de la CAMF

viernes, 18 de septiembre de 2026

Semana Europea de la Movilidad: movernos mejor para cuidar nuestra salud y la del planeta del 16 al 22 de septiembre.


Un año más, coincidiendo con la vuelta al colegio, al trabajo y a nuestras rutinas habituales, se celebra la Semana Europea de la Movilidad, una iniciativa que nos invita a reflexionar sobre cómo nos desplazamos y cómo nuestras decisiones cotidianas pueden influir tanto en nuestra salud como en la del planeta. La propuesta es sencilla: favorecer una movilidad más sostenible, segura y saludable, potenciando el transporte público y los desplazamientos activos, como caminar o utilizar la bicicleta, y reduciendo cuando sea posible la dependencia del vehículo privado. La movilidad activa aporta importantes beneficios. Caminar o desplazarse en bicicleta permite incorporar actividad física a la vida cotidiana, contribuye a prevenir enfermedades crónicas y favorece el bienestar. Al mismo tiempo, reducir el tráfico motorizado ayuda a disminuir la contaminación atmosférica, el ruido y las emisiones de gases de efecto invernadero.

El entorno también determina nuestra salud

Sin embargo, recomendar caminar o utilizar la bicicleta no es suficiente. Para poder hacerlo necesitamos entornos urbanos seguros y accesibles. El informe Dangerous by Design, publicado por Smart Growth America, pone el foco precisamente en este problema. A través de datos e imágenes de calles y cruces urbanos de Estados Unidos, muestra cómo determinados diseños urbanos pueden convertir algo tan cotidiano como caminar o cruzar una calle en una actividad peligrosa. La ausencia de aceras adecuadas, carriles bici, pasos seguros o medidas para reducir la velocidad del tráfico afecta especialmente a las personas que viven o trabajan en barrios más desfavorecidos.

La movilidad es, por tanto, también una cuestión de equidad en salud. No todas las personas tienen las mismas oportunidades de desplazarse de forma activa y segura. Las condiciones urbanísticas, sociales y económicas del lugar donde vivimos condicionan nuestras posibilidades de elegir opciones saludables. Lo importante es que muchas de estas situaciones pueden modificarse. Mejorar las aceras y los cruces, desarrollar redes seguras de carriles bici, reducir la velocidad del tráfico y favorecer el transporte público son intervenciones que pueden hacer nuestras ciudades más saludables, seguras y habitables.

¿Qué podemos aportar desde Atención Primaria?

La Semana Europea de la Movilidad es también una oportunidad para recordar el papel que podemos desempeñar los profesionales sanitarios, especialmente desde la Atención Primaria. Podemos promover la actividad física y los desplazamientos activos entre nuestros pacientes, pero también participar en iniciativas comunitarias y defender entornos que faciliten las elecciones saludables. Porque promover la salud no consiste únicamente en recomendar a las personas que caminen más. También implica contribuir a crear barrios y ciudades donde caminar, ir en bicicleta o utilizar el transporte público sean opciones fáciles, accesibles y seguras. La movilidad sostenible conecta así tres grandes retos de nuestro tiempo: salud, equidad y sostenibilidad ambiental.



La Semana Europea de la Movilidad puede ser un buen momento para preguntarnos: ¿Qué podemos cambiar en nuestra forma de desplazarnos y qué podemos hacer para que nuestras comunidades faciliten una movilidad más activa y saludable?

Dra Montserrat Romaguera Bosch. Especialista en medicina familiar i comunitaria. Especialista en medicina de l'esport. Coordinadora grup exercici físic i salut de CAMFIC. Coordinadora grup actividad física i salud de SEMFYC.

 


 

jueves, 3 de septiembre de 2026

La prevención también pasa por cómo miramos el deporte

 

Promover el ejercicio físico es una de las intervenciones preventivas con mayor impacto sobre la salud. Sin embargo, para que más niñas y mujeres sean físicamente activas no basta con recomendar ejercicio: también es necesario crear entornos que favorezcan su participación y reduzcan las barreras que todavía persisten. Uno de esos entornos son los medios de comunicación.

En junio de 2026, la European Broadcasting Union (EBU), en colaboración con European Athletics, publicó Raising the Bar. Guidelines for Respectful Media Coverage in Women’s Athletics, una guía que propone una cobertura del atletismo femenino centrada en el rendimiento, la técnica y el esfuerzo, evitando determinados planos y repeticiones que puedan sexualizar a las deportistas o aportar poco valor técnico a la retransmisión. La guía recoge también el testimonio de atletas de élite que describen cómo algunas imágenes pueden generar incomodidad, preocupación por su difusión posterior e incluso afectar a su concentración durante la competición.

La propuesta ha pasado de la teoría a la práctica: los Campeonatos de Europa de Atletismo de Birmingham, celebrados del 10 al 16 de agosto de 2026, han constituido el primer gran escenario para poner a prueba estas recomendaciones en una competición internacional.

Puede parecer un debate exclusivamente relacionado con la televisión, pero también es una cuestión de promoción de la salud. La evidencia científica muestra que la exposición a mensajes que priorizan la apariencia física frente a las capacidades puede influir en la imagen corporal, la autoestima y la relación con la práctica deportiva, especialmente durante la adolescencia. La presión estética y la insatisfacción corporal forman parte, además, de un contexto multifactorial relacionado con conductas alimentarias de riesgo, abandono de la actividad física y otros problemas de salud.

Desde Atención Primaria conocemos bien las consecuencias que estos factores pueden tener sobre la salud. Por ello, iniciativas como la de la EBU van más allá del ámbito audiovisual: contribuyen a generar referentes deportivos más saludables, donde el protagonismo recae en el esfuerzo, la técnica, la superación y el rendimiento, y no en la apariencia física. La promoción de la actividad física no termina con recomendar ejercicio. También implica transmitir mensajes que favorezcan una relación saludable con el cuerpo, detectar precozmente problemas relacionados con la imagen corporal y promover modelos deportivos diversos y centrados en las capacidades de las personas. En definitiva, la forma en que mostramos el deporte también puede influir en la forma en que niñas y mujeres viven el ejercicio físico y el deporte. Porque la prevención no empieza únicamente en la consulta: también comienza en los mensajes que transmitimos como sociedad.



Para llevarnos a casa

Más deporte, menos apariencia. Promover un deporte femenino centrado en el rendimiento y no en el cuerpo puede contribuir a construir referentes más saludables y entornos que favorezcan que niñas y mujeres se mantengan físicamente activas.

Dra Mireia Guarner Piquet 1,2. Dra Cecilia Basseda Ballester 1,2

1.Especialista en medicina familiar y comunitaria

2. Miembros del grupo “Exercici Físic i Salut” de la CAMFiC (Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria

domingo, 8 de junio de 2025

La OMS lanza una guía clave para impulsar caminar y el uso de la bicicleta.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de publicar el documento “Promoting Walking and Cycling: A Toolkit of Policy Options”, una completa guía de 96 páginas que forma parte del Plan de Acción Mundial sobre Actividad Física 2018-2030. Su objetivo es claro: fomentar la actividad física a través de desplazamientos activos como caminar y el uso de la bicicleta, con beneficios directos para la salud, la calidad de vida y el medio ambiente.




🔗 Descargar guía completa de la OMS (PDF)

🚶‍♀️🚲 ¿Por qué promover caminar y pedalear?

La actividad física se puede incorporar en diferentes ámbitos de la vida cotidiana: En el hogar (tareas domésticas), en el trabajo o la escuela, durante el tiempo libre, y en los desplazamientos diarios. Caminar o ir en bicicleta no solo mejora la salud cardiovascular, muscular o mental, sino que también reduce el riesgo de enfermedades crónicas y mejora la calidad del aire.

👵‍♂️ Grupos prioritarios: de mayores a jóvenes

La guía pone énfasis en los colectivos más vulnerables, como las personas mayores, personas con discapacidad, y pacientes con enfermedades crónicas.

Estos grupos pueden beneficiarse especialmente de caminar en entornos seguros: es una forma accesible, gratuita y desde la puerta de casa, que previene problemas como la sarcopenia o las caídas.

También se dirige a niños y adolescentes, promoviendo ir a la escuela o a actividades en bicicleta. Para ello, se requiere una red de carriles bici segregados, aparcamientos seguros para bicis, el uso obligatorio del casco, y educación vial y respeto a las normas.

🏙️ Salud, urbanismo y emergencia climática

La OMS insiste en que la salud debe integrarse en todas las políticas públicas, promoviendo una cultura de la movilidad activa, inversiones urbanas sostenibles, y una reducción del número de vehículos privados en las ciudades.

Esto no solo combate la inactividad física, sino que contribuye a mitigar el cambio climático y mejorar la equidad social.

🚧 Barreras y oportunidades

Entre los obstáculos al uso de la bicicleta o al caminar, se mencionan:

  • Factores de género (las mujeres son menos activas)
  • Topografía y clima
  • Barreras culturales o sociales

Frente a esto, destacan múltiples oportunidades:

  • Reducción de accidentes
  • Mejora del comercio y el turismo en zonas peatonales
  • Creación de empleo
  • Aumento de la cohesión social
  • Reducción de la criminalidad


🌟 Casos de éxito: París y Pontevedra

La guía destaca experiencias transformadoras como:

  • París, que ha aprovechado la inversión de los Juegos Olímpicos para rediseñar la ciudad fomentando la movilidad a pie y en bicicleta, especialmente en los trayectos de primera y última milla.
  • Pontevedra, cuyo centro histórico ha sido peatonalizado con gran aceptación por parte de la ciudadanía y los comerciantes.

⚠️ Una llamada a la acción

Cada año mueren 1,2 millones de personas en el mundo por accidentes de tráfico, y en ciudades como Nueva Delhi el 75% de la contaminación proviene del vehículo privado.

En septiembre se celebra la Semana Europea de la Movilidad Sostenible y Segura, una oportunidad clave para avanzar en esta revolución. Pero no basta con concienciar: necesitamos recursos, voluntad política y marcos legislativos eficaces.

🩺 ¿Y qué papel tenemos los profesionales de Atención Primaria?

Desde la Atención Primaria conocemos los recursos de nuestro entorno y podemos promover entornos seguros para caminar o ir en bici. Debemos:

  • Fomentar la movilidad activa de proximidad
  • Impulsar zonas "silver" con baja velocidad y convivencia entre peatones y transporte público
  • Presionar para políticas urbanas más saludables y equitativas

✍️ Montserrat Romaguera Bosch

Médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y en Medicina de la Educación Física y el Deporte. Coordinadora del grupo "Exercici i salut" de CAMFiC y "Actividad física y salud" de semFYC.

✍️ Francesc Alòs Colomere

Doctor en Medicina y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Miembro de los grupos "Exercici i salut" (CAMFiC) y "Actividad física y salud" (semFYC).

 


lunes, 28 de abril de 2025

Miniguías para Vivir Más y Mejor: Tu ruta hacia un estilo de vida saludable

 

La Fundación MAPFRE, en colaboración con semFYC y dentro de la campaña La máquina del Tiempo adelántate al futuro y gana años de vida, ha creado una serie de miniguías prácticas que abordan aspectos clave del bienestar: actividad física, alimentación saludable, bienestar emocional, conductas de riesgo y descanso. Estas guías ofrecen consejos sencillos y efectivos para mejorar nuestra salud y nuestra calidad de vida.​

🏃‍♂️ Actividad Física: Movimiento es Vida

La inactividad física es uno de los grandes enemigos de la salud moderna. Incorporar al menos 30 minutos diarios de actividad física moderada, cinco días a la semana, y ejercicios de fuerza dos veces por semana, puede marcar una gran diferencia. Incluso pequeñas acciones, como optar por las escaleras en lugar del ascensor o caminar mientras hablamos por teléfono, cuentan como "ejercicio oculto" y suman beneficios para nuestra salud.

🥗 Alimentación Saludable: Nutre tu Cuerpo

Una dieta equilibrada es fundamental para mantener un peso saludable y prevenir enfermedades. La guía propone el "plato saludable", que sugiere llenar la mitad del plato con frutas y verduras, un cuarto con proteínas saludables y otro cuarto con cereales integrales. Además, destaca cinco alimentos clave: legumbres, frutas, verduras, frutos secos y pescado azul. Controlar las porciones y evitar el sobrepeso son pasos esenciales hacia una vida más saludable.

😊 Bienestar Emocional: Equilibrio Interno

La salud mental es tan importante como la física. Gestionar el estrés, mantener relaciones sociales positivas y conectar con la naturaleza son estrategias efectivas para mejorar nuestro bienestar emocional. Las redes sociales, cuando se usan de manera consciente, pueden ser herramientas valiosas para mantenernos conectados y apoyados emocionalmente.



🚭 Conductas de Riesgo: Decisiones Saludables

Abandonar hábitos nocivos como el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol es crucial para mejorar nuestra salud. Dejar de fumar no solo mejora la función pulmonar, sino que también reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. En cuanto al alcohol, adoptar un consumo de bajo riesgo o abstenerse puede tener efectos positivos en nuestra salud general.

🛌 Dormir Bien: El Poder del Descanso

El sueño es esencial para la recuperación física y mental. Dormir entre 7 y 9 horas por noche ayuda a consolidar la memoria, regular las emociones y fortalecer el sistema inmunológico. Establecer una rutina de sueño, evitar pantallas antes de acostarse y crear un ambiente propicio para el descanso son pasos clave para mejorar la calidad del sueño.


Estas miniguías de la Fundación MAPFRE son recursos valiosos para quienes buscan mejorar su estilo de vida. Pequeños cambios pueden tener un gran impacto en nuestra salud y bienestar. Te animo a explorar cada guía y comenzar tu camino hacia una vida más saludable y plena.​ Y a compartirlas con tus pacientes y amigos.

Aquí podéis acceder a la Guía Completa 

Paco Camarelles

 

jueves, 13 de marzo de 2025

¿Cuánta actividad física necesito para perder peso? Una respuesta basada en evidencia

 

Cuánta actividad física debe hacer un paciente para perder peso es una de las preguntas que todos los médicos y enfermeras de familia nos hacemos con frecuencia, porque es relevante para los pacientes y nuestra práctica clínica.

El artículo de JAMA Aerobic Exercise and Weight Loss in Adults A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis nos da importantes pistas para resolver nuestra pregunta. Se trata de una revisión sistemática y metaanálisis que evalúa la relación dosis-respuesta entre el ejercicio aeróbico y la reducción del peso corporal, circunferencia de la cintura y grasa corporal en adultos con sobrepeso u obesidad. El análisis incluye 116 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 6880 participantes adultos.

Resultados clave del estudio sobre ejercicio aeróbico y pérdida de peso:

  • Para obtener resultados clínicamente relevantes (más de 2 cm en circunferencia de cintura y 2% en grasa corporal), es necesario realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado a vigoroso.
  • Cada 30 minutos semanales adicionales de ejercicio aeróbico están asociados con reducciones significativas pero moderadas en:

    • Peso corporal: reducción de 0,52 kg

    • Circunferencia de la cintura: reducción de 0,56 cm

    • Porcentaje de grasa corporal: reducción de 0,37%

    • Grasa visceral: reducción de 1,60 cm²

    • Tejido adiposo subcutáneo: reducción de 1,37 cm²

  • Existe una clara relación dosis-respuesta: a mayor duración del ejercicio (hasta 300 minutos semanales), mayores son las reducciones observadas.

Los resultados fueron evaluados mediante el método GRADE, mostrando una certeza de evidencia entre moderada y alta, lo que asegura confianza en estas recomendaciones.


Conclusión y recomendaciones prácticas

Los autores concluyen que este metaanálisis de dosis-respuesta proporciona evidencia con certeza moderada a alta de que el ejercicio aeróbico podría asociarse con reducciones clínicamente importantes en la circunferencia de la cintura y en medidas de grasa corporal, incluyendo el porcentaje de grasa corporal, la masa grasa y las áreas de tejido adiposo visceral y subcutáneo. Los resultados indican que los niveles de peso corporal, circunferencia de cintura y grasa disminuyen de forma lineal o monótona conforme aumenta la duración del ejercicio aeróbico, lo que sugiere que períodos más prolongados de ejercicio podrían asociarse con mejores resultados en términos de peso corporal y circunferencia de cintura. Por otro lado, no han encontrado diferencias creíbles entre subgrupos según la intensidad del ejercicio aeróbico. Concretamente, los resultados sugieren que podría ser necesario realizar más de 150 minutos por semana de entrenamiento aeróbico con una intensidad moderada o mayor para lograr asociaciones con reducciones clínicamente relevantes.

¿Qué significa esto para pacientes y profesionales?

  • Pacientes: Apunta a realizar al menos 150 minutos semanales de actividades como caminar rápido, correr, montar bicicleta o nadar.

  • Profesionales de salud: Fomenta esta recomendación específica y basada en evidencia para motivar cambios efectivos en los hábitos de tus pacientes.

¡Muévete más, vive mejor!

Paco Camarelles


lunes, 13 de enero de 2025

OBESIDAD INFANTIL E INACTIVIDAD FÍSICA: SEGUIMOS EN NÚMEROS ROJOS

 

OMS Europa publica periódicamente un anuario donde recopila los datos más relevantes en intervenciones transversales  de cada país para fomentar la actividad física  de la ciudadanía que redundan en mejorar su salud en todas las etapas vitales y colectivos. VER Physical activity factsheet - Spain 2024

La síntesis de 2024, que ha visto la luz recientemente , destaca que en España solo el 7% de las niñas entre 6 y 9 años alcanza los requerimientos de un mínimo de 1 hora al día de actividad física todos los días de la semana, mientras que en niños de la misma edad es del 41%.  La brecha de género también se observa en la adolescencia.


El documento menciona que nuestro país recibió en 2022 9.000.000 de euros de fondos de la Unión Europea para invertir en un plan llamado “Deporte seguro, saludable e inclusivo”, pero se remarca que no existe financiación específica en políticas transversales en educación, deporte, mejora del entorno, planificación urbanística ni de transporte y que en el entorno escolar , el tiempo curricular de la asignatura de educación física  es todavía insuficiente ( 2,5 horas en primaria y 3 en secundaria) y sigue sin fomentarse la actividad física en el aula, en actividades extraescolares  o en desplazamientos. También se  destaca que en las campañas mediáticas de promoción no se cuenta con personajes referentes para seducir a la ciudadanía.



Paralelamente Lancet ha publicado el interesante articulo National-level and state-level prevalence of overweight and obesity among children, adolescents, and adults in the USA,1990-2021, and forecasts up to 2050. Un estudio financiado por la fundación Bill &Melinda Gates en que extrapolando la prevalencia creciente  de obesidad en Estados Unidos entre 1990 y 2021 se estima su proyección para 2050 y los números pintan un futuro muy pesimista.

Si en 2021 sobrepeso y obesidad afectaban a 15,1 millones de niños , 21,4 millones de adolescentes y 172 millones de adultos ( hasta el 80,6% de hombres en Dakota del Norte y 79,9 de mujeres en Mississippi)  se prevé que dentro de 25 años la pandemia alcance a 1/3 de los adolescentes y 2/3 de los adultos , principalmente a los Estados del Sur con las dramáticas consecuencias en la salud individual y colectiva , la carga de enfermedad y costes sanitarios y sociales que implicaría. 

Loa autores abogan por un enfoque poliédrico, principalmente en el abordaje comunitario y la gestión en equidad para frenar y revertir esta tendencia.

Dado que ese país es un espejo antropológico para el nuestro, como dice el refrán “cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas a remojar”. Es cierto que estamos en números rojos, pero la medicina de familia debe ser líder  en el abordaje multidisciplinar de los estilos de vida, en formación a profesionales sanitarios , investigación y promoción de la salud, sensibilización a ciudadanía y en asesoramiento de instituciones que diseñan las políticas  que afectan a la salud pública .

 Dra Montserrat Romaguera. Médico de familia y médico del deporte. Coordinadora y miembro de los grupos de Trabajo ejercicio físico y salud de Camfic y Semfyc.Institut Català de la Salut (Alt Pirineu- Aran).

Dr David Riba Torrecillas. Médico de familia. miembro de los grupos de Trabajo ejercicio físico y salud de Camfic  y Semfyc.Institut Català de la Salut (Alt Pirineu- Aran).

 


jueves, 5 de septiembre de 2024

ACTIVIDAD FÍSICA. SEPTIEMBRE: ÚLTIMA OPORTUNIDAD

 

Mientras disfrutábamos este verano de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024 donde los mejores atletas del mundo competían en escenarios de postal, la OMS publicaba un documento que recibimos como un canto en los dientes para volver a la cruda realidad.

Si en 2013 no se consiguió el objetivo de reducir la inactividad física mundial el 10% con la implantación de la Estrategia mundial de la actividad física y alimentación saludable para afrontar a la obesidad  y con ello el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, ahora el nuevo  Plan 2018 -2030 que pretende la ambiciosa  reducción  del 15% nos parece una utopía si analizamos los datos de Lancet Global Health y del Banco Mundial que se sintetizan en un documento de 16 páginas: Global levels of physical inactivity in adults.  Off track for 2030.

En síntesis:

  • El 31% de la población mundial NO alcanza las recomendaciones de actividad física de la OMS (publicadas en 2020 y comentadas en este blog). En 32 países el porcentaje alcanza el 40% y en 10 supera el 50%).
  • En mujeres las tasas globales de inactividad alcanzan el 34%. Las regiones de América con 41%, sudeste asiático 45% y Oriente Medio 48% presentan los registros más preocupantes.  Mientras que Europa 28%, Pacífico occidental y África 20% destilan cierto “optimismo”.
  •     A partir de los 60 años las cifras de inactividad se incrementan en ambos sexos y en todo el planeta.
  • Por regiones Asia “rica” (Japón, Singapur y Corea del Sur) es la que presenta más inactividad (48%), mientras que Europa la reconoce en el 25% y África en el 16% de sus habitantes.
  • Los países con ingresos económicos medios identifican un 38% de población inactiva, mientras que la tasa representa al 33% de ciudadanos de países ricos y el 18% de ingresos bajos.
  • En el año 2010 el 26% de la población mundial era inactiva y en 2022 ya lo era el 31%, por lo que, si se mantiene esta tendencia, los modelos matemáticos prevén que en 2030 la inactividad alcance el 38% en mujeres y el 32% de los hombres del planeta.
 

Los autores del estudio, a pesar de las cifras, consideran que podemos ser optimistas si se cumplen algunas premisas:

  1.        Se necesita invertir en políticas eficaces y priorizar recursos para no remar en la dirección equivocada.
  2.         Hay que generar alianzas estratégicas frente a la crisis climática. Se necesitan políticas de transporte y planificación urbana para fomentar la salud, los desplazamientos y se favorezca el ocio activo.
  3.         Las empresas deben incentivar con recursos humanos y financieros la actividad física entre sus trabajadores.
  4.         Hay que invertir en minimizar las barreras que limitan el acceso a la actividad en mujeres y en mayores de 60 años.
  5.         Se necesitan campañas de sensibilización en actividad física agradable, saludable y segura. 

Si la primera Estrategia Mundial no fue suficiente, no podemos cruzar los brazos y repetir los mismos errores. Debemos encontrar recursos para invertir la inercia con la complicidad de la medicina de familia, con los profesionales que más vinculados están con la población más inactiva, la más frecuentadora en nuestras consultas.

Desde los grupos de Trabajo de actividad física de Camfic y SemFYC estamos comprometidos en el Plan de la OMS. No pretendemos que nuestros pacientes se conviertan en atletas olímpicos o paralímpicos, sino en ciudadanos con buena salud y calidad de vida y debemos motivarles y prescribirles desde la consulta de forma individualizada, conociendo los recursos que el entorno ofrece consiguiendo la adhesión a la actividad.

 Dra Montserrat Romaguera Bosch

Especialista en Medicina Familiar i Comunitària

Especialista en Medicina de l'Educació física i l'Esport

Coodinadora grup CAMFIC "exercici i salut"

Coordinadora grupo SEMFYC "actividad física y salud"

CAP Sort. Institut Català de la Salut  ( Pallars Sobirà) Lleida

miércoles, 12 de junio de 2024

20 años de la Estrategia Mundial de la Organización Mundial de la Salud sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud.

 

Hace 20 años, en mayo de 2004, cuando la mayoría de nuestros residentes estaban en el parvulario o la escuela primaria, la Asamblea general de la OMS publicó su Estrategia Mundial de la Organización Mundial de la Salud sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud. Una ambiciosa y pionera hoja de ruta de 24 páginas para afrontar los dos factores de riesgo principales de las enfermedades no transmisibles: la alimentación no saludable y la inactividad física.

Estas enfermedades ocasionaban ya entonces la mayoría de las muertes en el mundo occidental y ya apuntaba tendencia en aquella época en los países de renta baja, dato más que consolidado en la actualidad. El documento proponía medidas a sociedades científicas, gobiernos, entidades privadas y empresas estrategias para mejorar la dieta de la ciudadanía, acercándola al modelo mediterráneo y proponiendo iniciativas que fomentaran proximidad, temporada y compromiso medioambiental.

La globalización, las crisis económicas, el cambio climático la brecha social, el encarecimiento de precios de los alimentos más saludables, los ultra procesados, la salvaje presión que ejerce la industria alimentaria sobre la regulación publicitaria, principalmente sobre niños, jóvenes y colectivos más vulnerables y el peligro de extinción en el que se encuentra la dieta mediterránea han truncado las expectativas de la estrategia mundial.

En cuanto a la actividad física se alentaba a incentivar el caminar o desplazarse en bicicleta, a fomentar el urbanismo activo desde la política y la educación y también desde las propias corporaciones empresariales. También se proponía hacer llegar desde los medios de comunicación mensajes en positivo de los beneficios que se consiguen a todas las edades tanto en personas sanas como entre las que padecen alguna enfermedad crónica o discapacidad.


El grupo de Trabajo de actividad física y salud de Semfyc se fundó en 2001 y fue visionario de la línea que debía priorizar: formar a los profesionales de Atención Primaria y sensibilizar a la población, mientras que el grupo de nutrición nació en 2005 con objetivos similares. El mundo ha cambiado y 20 años después coincidimos en que la Estrategia ha sido insuficiente y precisamos de más herramientas en este entorno global y cambiante.

Si paradójicamente desde hace 4.000 años la tecnología ha mejorado la expectativa de vida, en el mundo actual con el boom de pantallas, teletrabajo, comportamiento sedentario y cambio de los patrones alimentarios (de cultivar manualmente al fenómeno delivery ), la alta prevalencia de obesidad y sus consecuencias van a limitar la expectativa y calidad de vida de la ciudadanía.


Imagen tomada de Woessner MN, Tacey A, Levinger-Limor A, Parker AG,Levinger P, Levinger I. The Evolution of Technology and Physical Inactivity:The Good, the Bad, and the Way Forward. Front Public Health.

Hace unos meses, las 1ª Jornadas de estilos de vida de Semfyc en Zaragoza 1ª Jornadas de estilos de vida de Semfyc en Zaragoza fueron un foro  para buscar nuevas  estrategias para afrontar  al principal problema de salud pública desde la Atención Primaria y los residentes y los jóvenes médicos de familia deben también implicarse en la formación y sensibilización de las causas de los factores de riesgo más prevalentes en la consulta y la comunidad y comprometerse  al cambio de estilo de vida con los recursos locales y reales combatiendo mensajes manipuladores de la industria. 

Dra Montserrat Romaguera Bosch ( GdT Semfyc  actividad física y salud) Dra Violeta Ramirez Arroyo (GdT Semfyc nutrición). Alex Pérez Caballero nutricionista – dietista  (GdT exercici i salut Camfic)


viernes, 5 de abril de 2024

Día Mundial de la Actividad Física 6 abril. Sobre la necesidad de hablar con los pacientes sobre Actividad Física en la consulta.

Cerca del Día Mundial de la Actividad Física del 6 abril 2024, la revista BJSM ha publicado un artículo corto sobre la necesidad de hablar con los pacientes sobre Actividad Física, junto a una infografía: Infographic. All health professionals should talk about physical activity with patients


PORQUE HAY QUE HABLAR SOBRE ACTIVIDAD FISICA CON LOS PACIENTES.

La Actividad Física regular contribuye a la prevención y el tratamiento de enfermedades no transmisibles, incluidas las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y el cáncer, así como a mejorar la salud mental, el sueño y la función cognitiva. World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour.  A pesar de estos beneficios, las poblaciones de todo el mundo no son lo suficientemente activas. Que las personas con los niveles más bajos de actividad física se vuelvan más activas es donde se lograrán los mayores beneficios para la salud pública.

La atención médica/enfermera es un entorno importante para la promoción de la actividad física. Los profesionales de la salud tienen acceso a una gran proporción de la población y son una fuente respetada de consejos sobre cómo mantener y mejorar la salud. Cuando las personas están en un entorno de atención sanitaria, normalmente tienen una mayor preocupación por su salud y, por lo tanto, pueden ser particularmente receptivas a las intervenciones de promoción de la salud. Sin embargo, los profesionales de la salud reciben muy poca capacitación sobre actividad física y lo que se enseña varía mucho entre las instituciones.

DE QUE HAY QUE HABLAR

Las conversaciones entre el profesional sanitario y los pacientes sobre actividad física deben incorporar cuatro elementos clave:

  1. Evaluar los niveles de actividad física de los pacientes y conversar sobre ello.
  2. Proporcionar consejos para ser activo físicamente.
  3. Hablar sobre las barreras a la actividad física y acordar objetivos realistas.
  4. Localizar los recursos comunitarios disponibles, compartir éxitos conseguidos y hacer un seguimiento de los pacientes en citas futuras.
CADA PASO CUENTA

Paco Camarelles