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domingo, 21 de junio de 2026

¿Por qué no preguntamos e intervenimos más sobre el alcohol? Una experiencia práctica utilizando el modelo COM-B en implementación

 

En Atención Primaria sabemos que preguntar por el consumo de alcohol e intervenir brevemente cuando existe un consumo de riesgo es una de las actividades preventivas más efectivas y coste-efectivas disponibles. Sin embargo, la realidad es que esta recomendación sigue implementándose mucho menos de lo deseable.

¿Por qué ocurre esto?

Con frecuencia atribuimos el problema a la falta de tiempo. Pero cuando analizamos con más profundidad la práctica clínica descubrimos que las razones son mucho más complejas. Precisamente para explorar estas barreras he utilizado recientemente el modelo COM-B (Capability, Opportunity, Motivation-Behaviour) en el curso de formación de formadores en cribado e intervención breve de la RIOJA 2026, una de las herramientas más utilizadas en Ciencia de la Implementación para comprender por qué los profesionales realizan —o no realizan— determinadas conductas clínicas.

Más allá de la falta de tiempo

El curso ha sido organizado por el Servicio de Promoción de la Salud de la DGSP de La Rioja. Durante la actividad formativa con profesionales de Atención Primaria (médicos y enfermeras de familia y salud pública, trabajadoras sociales, matrona y fisioterapeuta) utilizamos una ficha basada en COM-B para reflexionar sobre las dificultades y posibles soluciones relacionadas con el cribado e intervención breve en alcohol. Las respuestas fueron especialmente reveladoras. Os resumo las respuestas y las reflexiones que se han hecho durante la actividad y durante todo el curso.

Capacidad: saber y saber hacer

Los profesionales identificaron barreras relacionadas con el conocimiento y las habilidades necesarias para intervenir. Aparecieron aspectos como: falta de formación en entrevista motivacional, escasa familiaridad con AUDIT-C, dudas sobre cuándo y cómo introducir la pregunta sobre alcohol, y desconocimiento de circuitos de derivación. Las soluciones propuestas fueron muy prácticas: formación breve, simulación clínica, guías rápidas y herramientas integradas en la consulta.

Oportunidad: que el entorno ayude

La dimensión de oportunidad fue probablemente la más señalada. Las barreras incluyeron: presión asistencial, falta de integración del AUDIT-C en la historia clínica, ausencia de recordatorios, escasez de indicadores de seguimiento, poca cultura preventiva en algunos equipos. Los participantes propusieron medidas organizativas concretas: trabajo en equipo, plantillas de registro, alertas automáticas, indicadores de centro y profesionales referentes que lideren el proceso.

Motivación: querer hacerlo

La motivación también emergió como un elemento clave. Algunos profesionales expresaron dudas sobre la efectividad de la intervención breve o sobre la capacidad real de los pacientes para modificar sus hábitos. Otros reconocieron sentirse incómodos al hablar de alcohol o temer que la conversación pudiera deteriorar la relación clínica. Las soluciones planteadas incluyeron compartir evidencias científicas, mostrar experiencias exitosas, reforzar las habilidades comunicacionales y normalizar la pregunta sobre alcohol como una parte rutinaria de la atención clínica.

Una lección importante

La experiencia confirmó algo que la Ciencia de la Implementación lleva años demostrando: los problemas de implementación rara vez tienen una única causa. Cuando una actividad preventiva no se realiza, la explicación suele encontrarse en una combinación de factores relacionados con la capacidad, la oportunidad y la motivación. Por eso las intervenciones exclusivamente formativas suelen tener un impacto limitado. Formar es importante, pero no suficiente. También debemos actuar sobre los sistemas, la organización, la cultura profesional y los hábitos de trabajo.

Del análisis a la acción

Tras el ejercicio, el grupo seleccionó tres acciones prioritarias:

  1. Formación práctica de todo el equipo en AUDIT-C e intervención breve.
  2. Integración del AUDIT-C en la historia clínica electrónica de forma facil.
  3. Designación de un profesional referente con seguimiento periódico de indicadores.

Estas medidas constituyen un pequeño pero realista plan de implementación para avanzar hacia una Atención Primaria que pregunte más y mejor sobre el consumo de alcohol.

Reflexión final

La pregunta no es si debemos hablar del alcohol con nuestros pacientes. La pregunta es qué necesitamos cambiar para que esa conversación forme parte de la práctica habitual. Porque el problema no es solo conocer las recomendaciones. El verdadero reto es conseguir que ocurran en la vida real.

Paco Camarelles

El martes 23 de junio tendrá lugar la próxima reunión de la Comunidad de Buenas Prácticas en Estudios del Comportamiento del Instituto de Salud Carlos III, un espacio pensado para compartir conocimientos, experiencias y fortalecer la colaboración en torno a las ciencias del comportamiento y la salud pública. En la ponencia Del “deberíamos hacerlo” al “lo hacemos”: implementación de la prevención en la consulta mediante el modelo COM-B, presentaré los datos de la experiencia. Unidad de Estudios del Comportamiento (Behavioural Health Insights) del Instituto de Salud Carlos III y Punto Focal Nacional de la OMS

Os dejo la PRESENTACION de la ponencia.

 

 

miércoles, 17 de julio de 2024

Nueva web de estudios de ​Comportamiento en Salud CeS

 

Mejorar nuestra comprensión sobre el comportamiento relacionado con la salud es uno de los mayores retos que afronta la salud pública y los profesionales sanitarios en la actualidad: lo que comemos o bebemos, el ejercicio que hacemos, si adoptamos o no medidas preventivas -como vacunarnos o lavarnos las manos-, la adherencia a los tratamientos entre otras, son prácticas que están influenciadas por nuestro conocimiento, nuestra percepción del riesgo y nuestro contexto. Los estudios de Comportamiento en Salud (CeS) se centran en la comprensión de los factores contextuales e individuales que afectan a estos comportamientos. Estos estudios se desarrollan en el ámbito de las Ciencias del Comportamiento que suponen una visión holística al aunar la antropología, la sociología, la psicología y la epidemiología para abordar los CeS con un enfoque centrado en las personas, que incluya sus necesidades y perspectivas, con el objetivo de mejorar las políticas de salud pública.



En relación con esto, ha sido recientemente noticia que el ISCIII ha lanzado un nuevo proyecto sobre estudio del comportamiento en salud en España, y ha presentado su web de estudios de ​Comportamiento en Salud, con la que se pretende alcanzar dos objetivos: dar visibilidad al trabajo que se realiza en España en el ámbito del CeS y crear un espacio de intercambio entre los profesionales de salud pública y los investigadores en ciencias del comportamiento para promover la utilización de la evidencia generada en el diseño de políticas, estrategias y servicios de salud pública.

El proyecto pretende cumplir con los objetivos marcados por la OMS (European regional action framework for behavioural and cultural insights for health, 2022–2027), identificando las actividades e iniciativas existentes, analizando las principales barreras y facilitadores para la incorporación de los estudios CeS en la investigación en salud y en las políticas sanitarias. Además, con la evidencia recogida a lo largo del proyecto, se crearán guías de buenas prácticas y cursos de formación. En esta iniciativa también participa la Plataforma de Organizaciones de Pacientes.

Una buena y necesaria inicativa

Paco Camarelles 

 


lunes, 20 de marzo de 2023

Mejorar la salud y el bienestar: Guía para usar el cambio de comportamiento en la ciencia, en la política y en la práctica clínica.


El cambio de comportamiento hacia un estilo de vida saludable, es uno de los principales campos de interés de nuestro grupo de trabajo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS de semFYC. Cómo cambiar conductas de salud en la consulta y fuera de ella mediante intervenciones eficaces, es un reto importante en el que ya hemos hablado en el blog. A la “Rueda del cambio” y a la teoría PRIME se ha sumado una interesante y nueva Guía para usar el cambio de comportamiento en la ciencia, en la política y en la práctica clínica.

La Guía tiene como objetivo proporcionar a los gestores sanitarios, profesionales de la salud pública y clínicos, orientación sobre el uso de las ciencias del comportamiento para ayudarlos a alcanzar sus objetivos. La guía se centra en los comportamientos en una variedad de áreas, que directa o indirectamente influyen en la salud humana y el bienestar, incluidas el uso de sustancias, la dieta, el ejercicio físico, la prevención de lesiones, los comportamientos que afectan el medio ambiente y la sostenibilidad, y en las conductas antisociales y prosociales. Describe un marco para incorporar la ciencia del comportamiento en la toma de decisiones, una comprensión básica de los principios de esta, y una guía paso a paso para desarrollar, adaptar o seleccionar intervenciones de cambio de comportamiento.


Para el desarrollo de intervenciones de cambio de conducta en salud propone 8 pasos:

  1. Uso de los criterios APEASE para la toma de decisiones: aceptabilidad, factibilidad, eficacia, asequibilidad, efectos indirectos y equidad.
  2. Decidir sobre la(s) población(es) objetivo y el comportamiento(s) sobre los que intervenir.
  3. Realización de un diagnóstico conductual.
  4. Selección de los tipos de intervención (educación, persuasión, coerción. entrenamiento, restricción, restructuración ambiental, modelado y habilitación).
  5. Selección de las políticas a aplicar (creación y difusión de pautas, estrategias de comunicación y marketing, provisión de servicios, planificación social y ambiental, medidas fiscales, creación de reglas y leyes).
  6. Construir la intervención (contenidos y la aproximación NEAR-AFAR: Un comportamiento tiene más probabilidad de ocurrir cuando es: normal, fácil, atractivo y rutinario (NEAR). En cambio, es menos probable que ocurra cuando es: anormal, tenso (en el sentido de ser difícil de hacer), aversivo e implicando reflexión (tener que detenerse y pensar) (AFAR).
  7. Ponerla en marcha
  8. Implementar, difundir y evaluar la intervención


En conclusión, esta guía ofrece una breve introducción a los principios clave en ciencias del comportamiento y un proceso, paso a paso, para desarrollar intervenciones de cambio de comportamiento usando esos principios. No es un sustituto del conocimiento profundo de un tema dado, sino un marco para aprovechar ese conocimiento y optimizar la intervención, por lo que puede ser más probable que obtengamos lo que buscamos.

El reto es pasar de lo "macro" a los "micro", con estrategias que podamos aplicar en la consulta para facilitar el cambio de comportamiento en salud de nuestros pacientes.

Paco Camarelles

 


jueves, 29 de marzo de 2012

Consejos para comunicarse bien con los pacientes

La manera en que un profesional sanitario transmite la información a un paciente es tan importante como la información que se comunica. Los pacientes que entienden la información proporcionada son más propensos a reconocer sus problemas de salud, a entender sus opciones de tratamiento, a modificar su comportamiento, y  adherirse  a los tratamientos.  En el campo de la prevención y promoción de la salud, y del cambio de estilos de vida no saludables, una buena técnica de comunicación nos puede ser de gran ayuda.

Una interesante y reciente entrada en el blog KevinMD.com reflexiona sobre la mejor forma de comunicarse en la consulta. Para comunicar bien los profesionales sanitarios debemos ser competentes en cinco habilidades de comunicación clave:
1.    Escuchar con eficacia.
2.    Obtener la información adecuada.
3.    Proporcionar información a través de explicaciones.
4.    Asesorar e instruir a los pacientes.
5.   Tomar decisiones compartidas, teniendo en cuenta la información y las preferencias del paciente.


Además los profesionales sanitarios debemos ser activos en la educación sanitaria de nuestros pacientes, y corresponsables de su salud futura. La mejor forma e hacerlo es:
·         Evaluar lo que el paciente ya sabe. Antes de proporcionar información, averiguar lo que un paciente ya sabe acerca de su problema de salud, evitando ideas preconcebidas.

·         Evaluar lo que el paciente quiere saber. Los requerimientos y necesidades de información varían según el paciente que tenemos delante, y no hay que olvidar el verificar que la información proporcionada ha sido realmente comprendida. Una señal de que la información ha sido entendida es el tipo de preguntas que nos hace el paciente, si detectamos confusión es aconsejable volver al principio.

·         Ser empático. La empatía es una habilidad básica que los profesionales sanitarios debemos desarrollar para  ayudar a reconocer y explorar las emociones de los pacientes, sin minimizar o ignorar sus sentimientos Tratamos con personas y las consecuencias para ellos de la enfermedad son más importantes que los resultados clínicos. La satisfacción del paciente es probable que esté en relación con la empatía de los profesionales por los que son atendidos.

·         Tomarse el tiempo adecuado y no precipitarse. Debemos proporcionar información de una manera lenta y deliberada, y permitir el tiempo necesario para que los pacientes comprendan la nueva información. Puede ayudar el incluir pausas frecuentes y reforzar el silencio con un lenguaje corporal apropiado, dando tiempo a que nos formulen preguntas. En casos de crisis y de tensión emocional hay que tomarse más tiempo y dejar llorar en la consulta.

·         Hacerlo simple. Mejor dar explicaciones cortas, sencillas y claras, promoviendo el diálogo. Tener cuidado con la jerga medica, adaptando las explicaciones al nivel cultural del paciente.

·         Decir la verdad. Tener cuidado con los eufemismos que pueden dar lugar a confusión.

·         Transmitir esperanza cuando sea necesario al paciente y a su familia.

·         Mirar al paciente a la cara. Para el profesional sanitario y el paciente, las imágenes del lenguaje corporal y las expresiones faciales probablemente serán recordadas por más tiempo que cualquier recuerdo de las palabras habladas. El contacto visual del profesional sanitario se asocia por el paciente al compromiso e interés por parte del mismo.

·         Estar preparado para las distintas reacciones ante las informaciones, que puede ser estoica, de angustia, llanto, negación, ira, desconfianza o culpa.

Evitar obstáculos para la comunicación y aumentar las habilidades básicas de comunicación, pueden ayudar a  fortalecer el vínculo profesional sanitario-paciente, y  hacer más fácil el cambio en los estilos de vida.

lunes, 18 de julio de 2011

Llama al 911 y dí "stroke"

Muchos de vosotros probablemente conozcáis la campaña  informativa del Departamento de Salud Pública de Massachusetts (USA) para el reconocimiento precoz de los signos y síntomas del accidente cerebro vascular agudo (ACVA),  la llamada urgente a emergencia medica (en USA el 911) y la remisión urgente al Hospital de los pacientes con sospecha de ACVA).
Son vídeos graciosos, con música pegadiza que invita a volverla a escuchar, el mensaje es claro y sencillo.




Muchas veces los mensajes en salud llegan al receptor, pero esto no quiere decir que los pacientes cambien su comportamiento. En un estudio publicado recientemente en la revista Stroke se preguntó a las personas de una área de Washintong que harían si tuvieran signos o síntomas de ictus, el 89 % contestaron que llamarían al 911 (muy bien). Sin embargo se analizó lo que realmente ocurrió con más de 100 personas atendidas en el hospital  de la misma área por ictus y solo el 12 % llamaron al 911 en primer lugar. La mayoría llamó antes a su familia (el 75%), porque pensaban que los síntomas no eran serios, que se resolverían por si solos, o que no se podrían beneficiar de una remisión urgente al hospital, produciendo una demora en la atención que puede afectar al pronostico del ictus.

También el vídeo se puede ver en inglés.


 
Leído en LAT.

El sábado 22 de octubre de 2011 en la Escuela Nacional de Sanidad (Madrid) está convocada la 1ª Jornada de Comunicación Audiovisual y Salud, donde se van a tratar, entre otros temas, la innovación en los mensajes de salud a los pacientes. Es una estupenda iniciativa de reflexión propuesta por Juan Gervas y Salvador Casado, en la que podemos todos participar.