La prevención cardiovascular ocupa un lugar central en Atención Primaria. Pero no toda estrategia preventiva genera automáticamente más salud. En la Comunidad de Madrid se ha puesto en marcha un programa de chequeos a personas sanas PREVECARDIO-AP. CRIBADO DE FACTORES DE RIESGO VASCULAR EN LOS CENTROS DE SALUD que puede tener efectos perjudiciales para la salud de los madrileños.
Desde el PAPPS pedimos la retirada de este
programa, y hemos elaborado el documento “PREVECARDIO y la ilusión de la prevención”, donde se hace una reflexión crítica y necesaria sobre el auge de
los chequeos estructurados en población aparentemente sana y sobre el riesgo de
convertir la prevención en una actividad automática, protocolizada y
descontextualizada. COMUNICADO SEMAP SOMAMFYC.
El
gran problema de los chequeos generales
Uno de
los mensajes más importantes del documento del PAPPS es que los chequeos generales de
salud no han demostrado reducir la mortalidad total ni cardiovascular. Grandes
revisiones sistemáticas y estudios recientes muestran que los chequeos aumentan
diagnósticos, pruebas y tratamientos, pero no necesariamente mejoran la salud
de la población. El ejemplo más reciente
es el estudio DANCAVAS II, que tampoco observó reducción de mortalidad en
cribado cardiovascular poblacional, aunque sí más efectos adversos relacionados
con tratamientos iniciados tras detectar riesgo elevado. Más medicina no
siempre significa más salud.
PREVECARDIO
y el riesgo de industrializar la prevención
El
documento critica que PREVECARDIO-AP transforme la prevención desde un modelo
clínico oportunista y contextualizado hacia un modelo protocolizado e
industrializado basado en: SMS, agendas centralizadas, circuitos cerrados, y
cribado masivo de personas sanas. El riesgo es convertir la prevención en una
actividad automática y no reflexiva, alejada de la relación clínica
longitudinal característica de la Atención Primaria. Además, el documento
señala una paradoja importante: mientras se destinan recursos a chequeos
generalizados, otras intervenciones preventivas con eficacia demostrada, como
el cribado e intervención breve sobre alcohol, siguen infrautilizadas.
Sobrediagnóstico:
cuando buscar más genera más enfermedad
Buscar
enfermedad en población sana inevitablemente genera diagnósticos de bajo
riesgo, etiquetado innecesario, cascadas diagnósticas, más pruebas, y más
tratamientos. El documento alerta especialmente sobre la prediabetes sobre diagnosticada,
dislipemias leves medicalizadas, e hipertensión leve tratada agresivamente. Aquí
reaparece el concepto de prevención cuaternaria: proteger a las personas del exceso de medicina.
La
paradoja de la prevención
El
documento identifica una contradicción importante: aunque la mayoría de los
eventos cardiovasculares ocurren en personas de riesgo bajo-moderado, la
respuesta no necesariamente debe ser cribar masivamente a toda la población. La
evidencia sugiere que probablemente tienen mayor impacto como las políticas
poblacionales, los entornos saludables, la reducción de desigualdades, y la
promoción de hábitos saludables.
Mucho
esfuerzo clínico para poco impacto real
Detectar
más factores de riesgo no implica automáticamente cambiar resultados clínicos
importantes. El documento recuerda que las intervenciones sobre estilos de
vida tienen eficacia modesta, y el beneficio absoluto
farmacológico en personas de bajo riesgo suele ser pequeño. El resultado puede
ser mucho esfuerzo clínico, muchas consultas y mucho seguimiento… para un
impacto limitado sobre salud real.
El
gran olvidado: el coste de oportunidad
Quizá
una de las reflexiones más relevantes del documento sea esta: Cada consulta
preventiva innecesaria compite con atención necesaria. Dedicar recursos masivos
a chequeos implica menos tiempo para pacientes complejos, menos atención a
crónicos, menos trabajo sobre determinantes sociales, y más presión
asistencial. La prevención innecesaria
también consume recursos.
¿Queremos
una Atención Primaria centrada en la persona o en el riesgo?
El
documento alerta del peligro de transformar la Atención Primaria en una
“fábrica de riesgo”, centrada en indicadores y cumplimiento de objetivos más
que en necesidades reales de las personas. La prevención corre el riesgo de
convertirse en burocrática, tecnocrática, y deshumanizada.
La
alternativa: una prevención más sensata
Frente
a ello, el documento propone un modelo más alineado con las recomendaciones del
PAPPS y WONCA Europe: cribado selectivo y oportunista, intervenciones de alto
valor, longitudinalidad, decisiones compartidas, conversaciones clínicas
significativas, y abordaje de determinantes sociales. Especialmente interesante
es recordar que los resultados iniciales presentados en el EUROPREV Forum 2026
muestran que menos del 50% de los pacientes tienen correctamente completado el
paquete mínimo preventivo del PAPPS. Quizá
antes de lanzar nuevos chequeos generalizados deberíamos mejorar la
implementación de las actividades preventivas ya recomendadas y con evidencia.
Una
idea final
El
documento concluye con una frase que resume perfectamente el debate actual
sobre prevención: “No todo lo prevenible merece ser buscado, ni todo lo
detectado merece ser tratado.” En
tiempos de creciente medicalización, quizá el verdadero reto no sea hacer más
prevención, sino hacer una prevención más sensata, segura, proporcionada y
centrada en la persona.
Paco Camarelles

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