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miércoles, 20 de mayo de 2026

PREVECARDIO y la “ilusión del chequeo”: ¿Más prevención o más medicalización?

 

La prevención cardiovascular ocupa un lugar central en Atención Primaria. Pero no toda estrategia preventiva genera automáticamente más salud. En la Comunidad de Madrid se ha puesto en marcha un programa de chequeos a personas sanas PREVECARDIO-AP. CRIBADO DE FACTORES DE RIESGO VASCULAR EN LOS CENTROS DE SALUD que puede tener efectos perjudiciales para la salud de los madrileños.

Desde el PAPPS pedimos la retirada de este programa, y hemos elaborado el documento “PREVECARDIO y la ilusión de la prevención”, donde se hace una reflexión crítica y necesaria sobre el auge de los chequeos estructurados en población aparentemente sana y sobre el riesgo de convertir la prevención en una actividad automática, protocolizada y descontextualizada. COMUNICADO SEMAP SOMAMFYC. 

El gran problema de los chequeos generales

Uno de los mensajes más importantes del documento del PAPPS es que los chequeos generales de salud no han demostrado reducir la mortalidad total ni cardiovascular. Grandes revisiones sistemáticas y estudios recientes muestran que los chequeos aumentan diagnósticos, pruebas y tratamientos, pero no necesariamente mejoran la salud de la población.  El ejemplo más reciente es el estudio DANCAVAS II, que tampoco observó reducción de mortalidad en cribado cardiovascular poblacional, aunque sí más efectos adversos relacionados con tratamientos iniciados tras detectar riesgo elevado. Más medicina no siempre significa más salud.

PREVECARDIO y el riesgo de industrializar la prevención

El documento critica que PREVECARDIO-AP transforme la prevención desde un modelo clínico oportunista y contextualizado hacia un modelo protocolizado e industrializado basado en: SMS, agendas centralizadas, circuitos cerrados, y cribado masivo de personas sanas. El riesgo es convertir la prevención en una actividad automática y no reflexiva, alejada de la relación clínica longitudinal característica de la Atención Primaria. Además, el documento señala una paradoja importante: mientras se destinan recursos a chequeos generalizados, otras intervenciones preventivas con eficacia demostrada, como el cribado e intervención breve sobre alcohol, siguen infrautilizadas.

Sobrediagnóstico: cuando buscar más genera más enfermedad

Buscar enfermedad en población sana inevitablemente genera diagnósticos de bajo riesgo, etiquetado innecesario, cascadas diagnósticas, más pruebas, y más tratamientos. El documento alerta especialmente sobre la prediabetes sobre diagnosticada, dislipemias leves medicalizadas, e hipertensión leve tratada agresivamente. Aquí reaparece el concepto de prevención cuaternaria: proteger a las personas del exceso de medicina.

La paradoja de la prevención

El documento identifica una contradicción importante: aunque la mayoría de los eventos cardiovasculares ocurren en personas de riesgo bajo-moderado, la respuesta no necesariamente debe ser cribar masivamente a toda la población. La evidencia sugiere que probablemente tienen mayor impacto como las políticas poblacionales, los entornos saludables, la reducción de desigualdades, y la promoción de hábitos saludables.

Mucho esfuerzo clínico para poco impacto real

Detectar más factores de riesgo no implica automáticamente cambiar resultados clínicos importantes. El documento recuerda que las intervenciones sobre estilos de vida tienen eficacia modesta, y el beneficio absoluto farmacológico en personas de bajo riesgo suele ser pequeño. El resultado puede ser mucho esfuerzo clínico, muchas consultas y mucho seguimiento… para un impacto limitado sobre salud real.

El gran olvidado: el coste de oportunidad

Quizá una de las reflexiones más relevantes del documento sea esta: Cada consulta preventiva innecesaria compite con atención necesaria. Dedicar recursos masivos a chequeos implica menos tiempo para pacientes complejos, menos atención a crónicos, menos trabajo sobre determinantes sociales, y más presión asistencial.  La prevención innecesaria también consume recursos.

¿Queremos una Atención Primaria centrada en la persona o en el riesgo?

El documento alerta del peligro de transformar la Atención Primaria en una “fábrica de riesgo”, centrada en indicadores y cumplimiento de objetivos más que en necesidades reales de las personas. La prevención corre el riesgo de convertirse en burocrática, tecnocrática, y deshumanizada.

La alternativa: una prevención más sensata

Frente a ello, el documento propone un modelo más alineado con las recomendaciones del PAPPS y WONCA Europe: cribado selectivo y oportunista, intervenciones de alto valor, longitudinalidad, decisiones compartidas, conversaciones clínicas significativas, y abordaje de determinantes sociales. Especialmente interesante es recordar que los resultados iniciales presentados en el EUROPREV Forum 2026 muestran que menos del 50% de los pacientes tienen correctamente completado el paquete mínimo preventivo del PAPPS.  Quizá antes de lanzar nuevos chequeos generalizados deberíamos mejorar la implementación de las actividades preventivas ya recomendadas y con evidencia.



Una idea final

El documento concluye con una frase que resume perfectamente el debate actual sobre prevención: “No todo lo prevenible merece ser buscado, ni todo lo detectado merece ser tratado.”  En tiempos de creciente medicalización, quizá el verdadero reto no sea hacer más prevención, sino hacer una prevención más sensata, segura, proporcionada y centrada en la persona. Salud y Prevención PAPPS: Conclusiones del EUROPREV FORUM Madrid 2026: hacia una prevención más sensata, segura y centrada en la persona.

Paco Camarelles

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lunes, 16 de febrero de 2026

¿Es viable el modelo actual de actividades preventivas en Atención Primaria? El debate continua.

 

La pregunta no es retórica. Es el título de una reciente editorial publicada en Atención Primaria que recoge el debate celebrado en el XLI Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial con tres ponentes de lujo Rosa María Añel, Asensio López (nuestro presidente del PAPPS), y Verónica Casado: ¿Es viable el modelo de realización de actividades preventivas en Atención Primaria en el contexto actual?

En un momento en el que la Atención Primaria (AP) está tensionada en sus atributos fundamentales —accesibilidad, longitudinalidad e integralidad—, el debate no es menor. La editorial recuerda algo esencial:
El verdadero corazón preventivo de la AP no son los programas de cribado ni los chequeos rutinarios, sino la longitudinalidad y la atención centrada en la persona. Como ya hemos comentado en nuestro blog recientemente en   Salud y Prevención PAPPS: Porqué es importante la longitudinalidad en AP en prevención y promoción de la salud.

La evidencia es consistente: mantener la misma médica o médico de familia a lo largo del tiempo reduce mortalidad. Disminuyen hospitalizaciones y uso de urgencias, y mejora la seguridad y la adecuación terapéutica. Es decir, la longitudinalidad previene más que muchos cribados. Y, sin embargo, rara vez se protege como prioridad organizativa o política.




No es cuánto prevenimos, sino qué prevención hacemos

El debate no gira en torno a si la prevención es importante (lo es), sino a preguntas más incómodas: ¿Qué prevención?, ¿Para quién?, ¿A costa de qué?

El editorial subraya un riesgo creciente: la expansión acrítica de intervenciones preventivas, muchas basadas en evidencia de baja calidad. resultados intermedios, y umbrales cada vez más amplios de “anormalidad”. Cuando ampliamos constantemente los factores de riesgo y bajamos los puntos de corte, aumenta el sobrediagnóstico, el sobretratamiento, los efectos adversos, y la medicalización de la vida cotidiana. Y entonces la prevención deja de ser aliada para convertirse en fuente de daño..


Actividades preventivas de alto valor vs. bajo valor

Uno de los aspectos más interesantes del editorial es la distinción clara entre prevención de alto valor y de bajo valor.

 Ejemplos de alto valor: Consejo estructurado y apoyo farmacológico para abandono del tabaco en persona de alto riesgo, y la revisión de medicación y des prescripción en paciente mayor con riesgo de iatrogenia. Las intervenciones deben ser individualizadas, basadas en relación longitudinal, con  alto impacto clínico, y oportunistas y eficientes en tiempo clínico.

Ejemplos de bajo valor son las analíticas amplias de “chequeo” en personas sanas sin factores de riesgo, o el PSA anual en varón asintomático de riesgo estándar sin información adecuada. Son prácticas de be baja rentabilidad diagnóstica, con alto riesgo de cascadas diagnósticas, y con un balance beneficio-daño desfavorable.


La ley de cuidados inversos… también en prevención

El editorial señala también una paradoja que conocemos bien: sobreactuamos en personas informadas, de bajo riesgo, e infra actuamos en personas vulnerables, con mayor carga de enfermedad. La prevención, como la asistencia, también está atravesada por inequidades


Prevención prudente y prevención cuaternaria

Frente al intervencionismo excesivo, se reivindica la prevención prudente, la prevención cuaternaria, la toma de decisiones compartida, la entrevista motivacional, y las recomendaciones de “No hacer”

Y aquí el PAPPS aparece interpelado (y en evolución), avanzando hacia una selección más exigente de recomendaciones, y una priorización de un núcleo de actividades de alto valor, junto a una retirada de intervenciones de beneficio dudoso..


El coste de oportunidad: lo que dejamos de hacer

Uno de los mensajes más potentes del editorial es este: Una AP desbordada por actividades preventivas de bajo valor corre el riesgo de perder precisamente aquello que más previene: Escuchar, comprender, y acompañar

Cada nueva actividad preventiva tiene un coste de oportunidad que debe medirse según tiempo en agenda, impacto en longitudinalidad, impacto en equidad, e impacto en continuidad. Prevenir no es llenar agendas. Es decidir bien.


Conclusión: no se trata de hacer más, sino de hacer mejor

La editorial es clara: La prevención sigue siendo un pilar irrenunciable de la Atención Primaria, pero un modelo basado en la acumulación acrítica de actividades no es ni equitativo ni sostenible.

En el contexto actual, la pregunta no es si la prevención es viable. La pregunta es: ¿Es viable una prevención sin priorización, sin prudencia y sin longitudinalidad protegida? Prevenir en Atención Primaria no va de hacer más. Va de hacer mejor. Va de aplicar intervenciones de alto valor a quienes más las necesitan. Va de reducir la prevención de bajo valor. Y, sobre todo, va de proteger el verdadero motor preventivo de la AP: la relación clínica longitudinal.


En el
Forum EUROPREV 2026 Madrid 26 y 27 marzo 2026 vamos a tener la oportunidad perfecta para compartir evidencia y experiencias que ayuden a las redes de atención primaria europeas e internacionales a avanzar “hacia una prevención segura, eficaz y centrada en la persona”. Ya tenemos el programa avanzado.

Os esperamos en Madrid

Paco Camarelles

domingo, 18 de enero de 2026

Nuevo Código Europeo contra el Cáncer (2025): ¿Qué cambia y por qué es importante?

 

Acaba de publicarse la 5.ª edición del Código Europeo contra el Cáncer, coordinada por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC/OMS). No es una simple actualización: supone un cambio de enfoque en cómo entendemos y practicamos la prevención del cáncer en Europa. En esta entrada resumo las principales novedades respecto a la edición anterior (2014–2015) y su relevancia para la práctica clínica y la salud pública.


🔄 De los consejos individuales a la responsabilidad compartida

La gran novedad del nuevo Código es que mantiene las recomendaciones dirigidas a la población, pero incorpora explícitamente el papel de las políticas públicas y los entornos. Esto conecta de lleno con los determinantes sociales y comerciales de la salud, un enfoque cada vez más presente en la prevención moderna.

👉 El mensaje es claro: no basta con pedir a las personas que cambien; hay que crear condiciones que lo hagan posible.


🧭 Más recomendaciones, más ambición.

Se pasa de 12 a 14 recomendaciones. El Código deja de ser solo una lista de “hábitos saludables” y se convierte en una hoja de ruta integral de prevención. Incluye acciones sobre: tabaco y alcohol, alimentación y actividad física, exposiciones ambientales y laborales, vacunación, y cribados basados en evidencia.


🫁 Cribado de cáncer de pulmón: una novedad clave.

Por primera vez, el Código recomienda el cribado de cáncer de pulmón con TC de baja dosis en personas con alto riesgo. Es un paso importante ya que reconoce la evidencia acumulada de los últimos años, y sitúa el cribado de pulmón al nivel de otros cribados poblacionales clásicos (mama, cérvix, colon).


💉 Vacunación frente al VPH: enfoque plenamente poblacional

La nueva edición refuerza la recomendación de vacunación frente al VPH en niñas y niños, alineándose con la evidencia científica, y las estrategias de eliminación del cáncer de cérvix y otros cánceres relacionados con el VPH.


🌍 Más peso a los factores ambientales

El nuevo Código da más protagonismo a: contaminación del aire, exposiciones laborales carcinogénicas, y entornos no saludables. Esto supone reconocer que una parte relevante del riesgo de cáncer no depende de decisiones individuales, sino del contexto en el que vivimos y trabajamos.


🍷 Tabaco, Alcohol, alimentación y obesidad: mensajes más claros

El mensaje con respecto al tabaco es claro e incluye el vapeo: No fumar ni usar productos de tabaco ni vapeo.

Aunque el alcohol ya estaba presente en la edición anterior, ahora el mensaje es más explícito y contundente: no hay consumo seguro de alcohol en relación con el cáncer, se refuerza la relación entre obesidad, alimentos ultra procesados y cáncer, y se subraya la necesidad de medidas regulatorias, no solo educativas.

🏛️ La prevención también es política sanitaria

Una de las aportaciones más relevantes del nuevo Código es que interpela directamente a los responsables políticos: fiscalidad del tabaco y el alcohol, regulación de publicidad, políticas de aire limpio, entornos urbanos que faciliten la actividad física, y protección frente a riesgos laborales.

➡️ El cáncer deja de abordarse solo desde la consulta y pasa al terreno de la acción intersectorial.



🩺 ¿Qué implica esto para Atención Primaria?

Desde la perspectiva de la Atención Primaria y del PAPPS, el nuevo Código: refuerza el valor de la prevención oportunista, legitima la necesidad de sistematizar las actividades preventivas, y apoya el papel del profesional sanitario como agente clínico y comunitario, no solo como transmisor de consejos.

Paco Camarelles

sábado, 29 de noviembre de 2025

Atención Primaria y Prevención: ¿Dilema o Sinergia?" MESA PAPPS Congreso semFYC Madrid 2025

 Atención Primaria y Prevención: ¿Dilema o Sinergia?

Reflexiones desde la MESA PAPPS · Congreso semFYC Madrid 2025

La Atención Primaria es el eje del sistema sanitario, pero su papel en la prevención ha sido objeto de debate en los últimos meses. Artículos y posts recientes han cuestionado si es realista —o incluso adecuado— mantener actividades preventivas en consultas saturadas. Entonces, ¿es posible ofrecer una atención realmente holística sin ayudar a las personas a prevenir aquello que acorta su vida y deteriora su calidad de vida?:  Nuestra respuesta desde el PAPPS es clara: no hay Atención Primaria de calidad sin prevención efectiva y basada en la evidencia.




Una Atención Primaria sobrecargada, pero imprescindible

Somos conscientes de la carga asistencial creciente. La Atención Primaria atiende hoy a una población más envejecidamás diversa y exigentecon más enfermedades crónicas y complejasy con mayores desafíos sociales y ambientalesTodo ello ocurre en un contexto global marcado por la salud planetaria y un entorno de determinantes sociales cada vez más condicionantes.


Dos grandes retos: desigualdades y años de vida saludables

A nivel mundial, avanzamos hacia dos objetivos clave:

  1. Reducir las desigualdades en salud, y
  2. Aumentar los años de vida con buena salud.

Para ello, una Atención Primaria universal, fuerte y de calidad es imprescindible. Es el nivel asistencial que:

  • genera equidad,
  • acompaña a las personas a lo largo de su vida (longitudinalidad), estableciendo un vínculo
  • incorpora la mirada biopsicosocial,
  • detecta precozmente factores de riesgo, y permite intervenir de forma oportuna.

La prevención clínica: parte inseparable de la atención integral

Décadas de investigación avalan la efectividad y coste-efectividad de las intervenciones preventivas realizadas en Atención Primaria. Solo un nivel asistencial con vínculo, continuidad y visión global de la persona puede integrarlas con éxito. La prevención clínica no compite con la asistencia: forma parte de ellaEs una herramienta para mejorar resultados, evitar sufrimiento futuro y optimizar recursos.


Prevención, salud pública y comunidad: un triángulo necesario

La consulta no es suficiente por sí sola. La prevención centrada en la persona debe ir acompañada de:

  • acciones sobre determinantes estructurales (salud pública, políticas locales y estatales),
  • el trabajo de equipos multidisciplinares (enfermería comunitaria, trabajo social, fisioterapia, farmacia…),
  • y la colaboración con recursos comunitarios (Ayuntamientos, asociaciones, farmacias comunitarias, escuelas, agentes sociales…).

Solo así es posible responder a las necesidades reales de la población y promover una salud colectiva sostenible.


Nuestra propuesta desde el PAPPS

Defendemos un modelo de Atención Primaria que integre la prevención de manera:

  • basada en la evidencia,
  • realista y priorizada,
  • coordinada con salud pública,
  • apoyada en el equipo multidisciplinar,
  • y conectada con la comunidad.

Porque la pregunta no es si debemos hacer prevención, sino cómo hacerla mejor y con más impacto en la salud de la población


VER PRESENTACION



La presentación realizada en  la mesa recoge algunos datos de contexto, los diferentes niveles de prevención, el papel de la atención primaria,  la evidencia detrás de algunas de  las intervenciones más centrales y los mensajes claves del grupo de Educación Sanitaria del  PAPPS  (recogidos en la Editorial Atención Primaria y Prevención: ¿Dilema o sinergia?, y en una entrada de este blog Salud y Prevención PAPPS: ¿Hay que sacrificar la atención al paciente en aras de la prevención? Atención Primaria y Prevención: ¿Dilema o sinergia?) y el Europrev (recogidos en el artículo Seven ways to optimize prevention in general practice and family medicine - a EUROPREV position paper to spark debate on prevention y en la entrada de este blog Salud y Prevención PAPPS: Siete claves para optimizar la prevención en medicina de familia. EUROPREV position paper to spark debate on prevention)  .

Carmen Cabezas. Grupo educación sanitaría y promoción de la salud del PAPPS 

domingo, 20 de julio de 2025

¿Puede la prevención ahorrar dinero?


🩺 ¿Tiene sentido invertir en prevención si no reduce los costes del sistema sanitario?

Hay un creciente interés global en invertir en la prevención de enfermedades, no solo para mejorar la salud, sino también para reducir los costes sanitarios. La idea parece sencilla: si las personas comen mejor, hacen más ejercicio y adoptan estilos de vida más saludables, sus gastos médicos deberían disminuir.

Un nuevo análisis publicado en JAMA Health Forum Can Prevention Save Money? advierte: la mayoría de las intervenciones preventivas no son “gratis” ni “ahorradoras”, aunque sí son muy valiosas

(Traducimos y adaptamos lo más importante del articulo para el blog).

Pero hay un problema con este planteamiento bienintencionado. Si se espera que la prevención mejore la salud y ahorre dinero, mientras que a los tratamientos tradicionales solo se les exige mejorar la salud (aunque tengan un coste), entonces se está sometiendo a la prevención a un estándar mucho más estricto, uno que tal vez no pueda cumplir.

Cuando se introduce un nuevo tratamiento, la pregunta clave es si mejora la salud siendo seguro y eficaz. Luego se pregunta si vale la pena su coste. ¿El beneficio en salud justifica su precio? Es un cálculo incómodo, pero necesario en un mundo con recursos limitados.

En lugar de enfrentarse a ese cálculo, se podría esperar evitar tratamientos costosos invirtiendo en prevención. Pero esto impone otra exigencia: ¿la prevención ahorra dinero? ¿Debe juzgarse un programa de estilo de vida —que fomente mejor sueño, dieta o ejercicio— solo si reduce los costes futuros? ¿Solo es exitosa la prevención si “cuesta menos que cero”? Este enfoque es erróneo. ¿Y si un programa mejora la salud, pero aumenta ligeramente el gasto? ¿Debería abandonarse? ¿Y si mejora mucho la salud, pero también aumenta significativamente el gasto? ¿Aun así valdría la pena?

Las intervenciones preventivas, al igual que otros tratamientos, deben evaluarse en función de si el beneficio en salud es suficientemente grande como para justificar su coste. Y contrariamente al relato popular, los programas de prevención (como muchos de prevención y cesación tabáquica) suelen costar dinero en lugar de ahorrarlo, incluso considerando los beneficios en salud a largo plazo. La prevención puede ser coste-efectiva, pero eso es distinto a ser ahorradora. Esto no significa que la prevención no funcione, sino que no es gratuita.

¿Existen políticas que mejoren la salud y, a la vez, reduzcan los costes sanitarios a largo plazo? Sí, ocasionalmente, pero en un conjunto muy limitado de intervenciones, como la colonoscopia en hombres de 60-64 años o las vacunas infantiles, donde la reducción de gasto posterior compensa el coste inicial.

Para saber si una intervención preventiva mejora la salud y reduce costes, hay que considerar tres cosas:

  1. Que el coste de la intervención sea lo suficientemente bajo.
  2. Que los cuidados médicos que se eviten sean muy costosos (como una visita a urgencias o el tratamiento de insuficiencia cardíaca).
  3. Y, lo más ignorado: cuántas personas deben recibir la intervención para evitar ese evento costoso (el número necesario a tratar, NNT).

Programas con alto coste y poco beneficio en salud son un desperdicio. Algunos programas de intervención en estilo de vida inicialmente prometedores, tras ser evaluados en ensayos clínicos rigurosos, no mostraron beneficios significativos en salud ni en costes. Un ensayo clínico aleatorizado mostró que un programa de bienestar en el trabajo (actividad física, nutrición, manejos del estrés y otros)  no tuvo impacto significativo en peso, presión arterial, gasto en salud, absentismo laboral o desempeño laboral. Otro ensayo reciente sobre alimentación saludable para hogares enteros tampoco mejoró el control glucémico (HbA1c).

Una respuesta a estos resultados es hacer programas más largos o intensivos, lo que puede mejorar los resultados, pero también aumenta los costes.

Esto no significa que la prevención no pueda mejorar la salud y reducir costes. A medida que la atención médica se encarece, es más fácil que una alternativa más barata ahorre dinero. Pero actualmente hay pocas pruebas de que los programas de estilo de vida reduzcan los gastos lo suficiente, en una proporción suficiente de personas, como para que haya ahorro total. Muchos ni siquiera mejoran los resultados en salud.

Ignorar esta realidad es un error común. Gobiernos y organizaciones han invertido mucho esperando ahorrar, pero esas altas expectativas y mayores gastos pueden explicar por qué los resultados han sido decepcionantes.

La prevención debe juzgarse por si mejora suficientemente la salud en relación con su coste, no por si ahorra dinero. Ese coste no tiene por qué ser negativo para que la intervención valga la pena.



🔍 ¿Qué deberíamos exigirle a la prevención?

  1. Que tenga un impacto real en salud.
  2. Que sea razonablemente coste-efectiva.
  3. Que esté bien dirigida a los grupos que más se beneficien.
  4. Que forme parte de una visión a largo plazo en salud pública.

📢 En resumen:

💬 “La prevención no siempre ahorra dinero, pero sí salva vidas. Y eso ya es un motivo más que suficiente para invertir en ella.”

 Paco Camarelles

 



lunes, 17 de marzo de 2025

¿Hay que sacrificar la atención al paciente en aras de la prevención? Atención Primaria y Prevención: ¿Dilema o sinergia?

Estas últimas semanas el artículo ‘‘Sacrificing patient care for prevention:distortion of the role of general practice’’ publicado en BMJ ha tenido una gran difusión, siendo recogido por blogs muy consultados en la medicina de familia y la Atención Primaria (AP) en España.

El artículo argumenta que la expansión de las recomendaciones de prevención clínica en AP ha tenido consecuencias no deseadas, desestabilizando el sistema de salud y desviando a los/as médicos/as de familia de su papel fundamental: el cuidado de las personas enfermas. Los autores proponen que la responsabilidad de la prevención primaria debería recaer más en la salud pública que en la AP. Aludiendo a que la expansión de las actividades preventivas ha llevado a que se requiera tiempo y recursos desproporcionados sin un beneficio clínico claro. Según afirman, para seguir todas las recomendaciones de prevención, un/a médico/a de AP en USA necesitaría 27 horas de trabajo al día, y más del 50% de este tiempo estaría dedicado a intervenciones preventivas.

Desde el grupo de Educación sanitaria y promoción de la Salud del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de semFYC hemos reflexionado sobre el planteamiento de los autores y sobre la aplicabilidad o no de sus propuestas para nuestra realidad. Os invitamos a leer la editorial de la Revista Atencion Primaria Atención Primaria y Prevención: ¿Dilema o sinergia?, que resume nuestro punto de vista.

En nuestro grupo nos hemos hecho muchas preguntas tras leer el articulo del BMJ: ¿Hay que sacrificar la atención al paciente en aras de la  prevención? ¿Son el foco curativo y el preventivo incompatibles? ¿Quién es el responsable de aplicar las actividades preventivas?.

Y hemos consensuado unos mensajes clave sobre atención y prevención en atención primaria.

1. Es necesario un equilibrio entre atención clínica y prevención en AP

  • Es esencial priorizar las actividades basadas en la evidencia.
  • La sobrecarga asistencial y la complejidad de las personas deben considerarse al planificar las intervenciones preventivas.

2. El papel de la AP en la prevención clínica

  • La longitudinalidad y el enfoque holístico permiten abordar determinantes de salud individuales.
  • La prevención clínica (consejo sobre tabaco, alcohol, actividad física) es efectiva y coste-efectiva.

3. Complementariedad entre Salud Pública y Atención Primaria

  • No se trata de elegir entre prevención clínica y salud pública, sino de integrarlas.
  • Salud Pública debe liderar las políticas y estrategias de prevención, pero AP es clave en la intervención individual y comunitaria.
  • Integrar en estas actividades preventivas a otros/as profesionales y entornos (TCAE, matronas, trabajo social sanitario, personal administrativo, farmacia y redes comunitarias)

4. La evidencia y el impacto de la prevención en la consulta

  • Hay un cuerpo sólido de evidencia sobre la efectividad de ciertas intervenciones preventivas en AP.
  • No realizarlas sería una mala práctica.
  • Integrar en las agendas espacios para el evaluación y mejora continua (cómo en las otras actividades de AP).

5. El modelo del PAPPS como referencia

  • Desde 1988, el PAPPS ofrece un modelo estructurado y basado en evidencia.
  • Se enfoca en intervenciones oportunistas, sin chequeos, priorizando personalización y trabajo colaborativo en el marco de los equipos de atención primaria.
Carmen Cabezas, Paco Camarelles, Rodrigo Córdoba, Asensio López y grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del PAPPS de semFYC.

Nuestra postura sobre el articulo acaba de ser publicada en Rapid Responses del BMJ Re:Sacrificing patient care for prevention: distortion of the role of general practice

Dear Editor

 

From the Health Education and Health Promotion Group of the Program of Preventive Activities and Health Promotion (PAPPS) of the Spanish Society of Family and Community Medicine, we would like to contribute to the debate prompted by the publication of the insightful and necessary article, "Sacrificing patient care for prevention: distortion of the role of general practice," and to discuss the applicability of its proposals.

We believe achieving a balance between clinical care and preventive activities in Primary Care (PC) is essential. Priority should be given to evidence-based activities, and the overload of clinical duties and complexity of individual patients must be considered when planning preventive interventions.

The role of PC in clinical prevention is founded upon continuity and a holistic approach, enabling effective engagement with individual determinants of health. Clinical prevention (e.g., counseling on tobacco , alcohol , physical activity ) has proven both effective and cost-effective.

There is complementarity between Public Health and Primary Care. The choice is not between clinical prevention and public health but rather integrating both. While Public Health should lead in prevention policies and strategies, Primary Care is crucial for individual and community interventions. It is also necessary to involve other professionals and environments in preventive activities (midwives, social workers, administrative staff, pharmacies, and community networks).

 A robust body of evidence supports the effectiveness of specific preventive interventions in PC; not implementing them would constitute poor practice. Preventive activities should be integrated into healthcare agendas, allowing space for continuous evaluation and improvement, similar to other primary care activities.

Since 1988, the PAPPS has provided a structured, evidence-based model in Spain and Latin America, focusing on opportunistic interventions rather than check-ups, prioritizing personalized care and collaborative teamwork within Primary Care teams. The common challenge is making clinical prevention in primary care both feasible and sustainable.


jueves, 13 de marzo de 2025

¿Cuánta actividad física necesito para perder peso? Una respuesta basada en evidencia

 

Cuánta actividad física debe hacer un paciente para perder peso es una de las preguntas que todos los médicos y enfermeras de familia nos hacemos con frecuencia, porque es relevante para los pacientes y nuestra práctica clínica.

El artículo de JAMA Aerobic Exercise and Weight Loss in Adults A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis nos da importantes pistas para resolver nuestra pregunta. Se trata de una revisión sistemática y metaanálisis que evalúa la relación dosis-respuesta entre el ejercicio aeróbico y la reducción del peso corporal, circunferencia de la cintura y grasa corporal en adultos con sobrepeso u obesidad. El análisis incluye 116 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 6880 participantes adultos.

Resultados clave del estudio sobre ejercicio aeróbico y pérdida de peso:

  • Para obtener resultados clínicamente relevantes (más de 2 cm en circunferencia de cintura y 2% en grasa corporal), es necesario realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado a vigoroso.
  • Cada 30 minutos semanales adicionales de ejercicio aeróbico están asociados con reducciones significativas pero moderadas en:

    • Peso corporal: reducción de 0,52 kg

    • Circunferencia de la cintura: reducción de 0,56 cm

    • Porcentaje de grasa corporal: reducción de 0,37%

    • Grasa visceral: reducción de 1,60 cm²

    • Tejido adiposo subcutáneo: reducción de 1,37 cm²

  • Existe una clara relación dosis-respuesta: a mayor duración del ejercicio (hasta 300 minutos semanales), mayores son las reducciones observadas.

Los resultados fueron evaluados mediante el método GRADE, mostrando una certeza de evidencia entre moderada y alta, lo que asegura confianza en estas recomendaciones.


Conclusión y recomendaciones prácticas

Los autores concluyen que este metaanálisis de dosis-respuesta proporciona evidencia con certeza moderada a alta de que el ejercicio aeróbico podría asociarse con reducciones clínicamente importantes en la circunferencia de la cintura y en medidas de grasa corporal, incluyendo el porcentaje de grasa corporal, la masa grasa y las áreas de tejido adiposo visceral y subcutáneo. Los resultados indican que los niveles de peso corporal, circunferencia de cintura y grasa disminuyen de forma lineal o monótona conforme aumenta la duración del ejercicio aeróbico, lo que sugiere que períodos más prolongados de ejercicio podrían asociarse con mejores resultados en términos de peso corporal y circunferencia de cintura. Por otro lado, no han encontrado diferencias creíbles entre subgrupos según la intensidad del ejercicio aeróbico. Concretamente, los resultados sugieren que podría ser necesario realizar más de 150 minutos por semana de entrenamiento aeróbico con una intensidad moderada o mayor para lograr asociaciones con reducciones clínicamente relevantes.

¿Qué significa esto para pacientes y profesionales?

  • Pacientes: Apunta a realizar al menos 150 minutos semanales de actividades como caminar rápido, correr, montar bicicleta o nadar.

  • Profesionales de salud: Fomenta esta recomendación específica y basada en evidencia para motivar cambios efectivos en los hábitos de tus pacientes.

¡Muévete más, vive mejor!

Paco Camarelles


lunes, 25 de noviembre de 2024

Mesa El maletín del PAPPS para el día a día de la consulta. Congreso semFYC Barcelona 2024.

 

El Maletín del PAPPS

El pasado 16 de noviembre se celebró en el Congreso de la semFYC en Barcelona la Mesa sobre el PAPPS (Programa de Actividades Preventivas y promoción de la Salud), con la participación de 6 representantes de los Grupos de Trabajo del Programa. La idea central que vehiculó los contenidos de la Mesa estuvo guiada por el objetivo de ofrecer a los asistentes las herramientas esenciales que los profesionales de Atención Primaria hemos de manejar para conseguir los mejores resultados en promoción y prevención de la salud para nuestros pacientes. En definitiva, qué ha de contener el “Maletín del PAPPS” en la práctica diaria en el centro de salud.


A continuación, realizamos un breve resumen de la presentación realizada, con un ENLACE AL CONTENIDO DE LA MESA:

·       Ana Pilar Javierre, coordinadora del Grupo de Vacunas presentó el último calendario vacunal del adulto y destacó las novedades para esta temporada 2024-25, entre los que destacamos: los criterios para la vacunación del virus de la viruela del mono; las recomendaciones de vacunación frente a VPH, incluyendo la captación activa de los varones hasta los 18 años; los cambios en la vacuna antineumocócica según las edades de las personas; y un breve repaso de las vacunas en la infancia para el virus respiratorio sincitial y los virus de la gripe.

·       Como representante del Grupo de Prevención Cardiovascular, Carlos Brotons expuso los nuevos estudios que recomienda el SCORE2 para el cálculo de riesgo cardiovascular, al disponer de datos robustos sobre cohorte española; recordó los criterios para el control de Hemoglobina Glicosilada en la diabetes mellitus tipo 2, adaptando según perfil y edad de los pacientes, así como las recomendaciones de grupos terapéuticos según sus características.

·       Alberto López, coordinador del Grupo de Prevención de Actividades en la Mujer recordó la importancia de un abordaje integral de la mujer desde el periodo pregestacional hasta la época de la senectud, con una especial atención a la utilización a la prevención de los embarazos no deseados y a la utilización de los métodos anticonceptivos durante todo el periodo fértil de la vida de las mujeres; finalmente dedicó un tiempo para exponer la situación del abordaje de la osteoporosis y sus consecuencias, dedicando un tiempo a clarificar la evidencia científica en la utilización de la Vitamina D.

·       Por el Grupo de Prevención en el Mayor su coordinador, Miguel Ángel Acosta, actualizó las herramientas de cribado más relevantes en Atención Primaria para detectar las situaciones de bienestar y de deterioro de las personas mayores, realizando recomendaciones para retrasar la fragilidad con intervenciones desde los centros de salud; destacando la importancia de prestar una especial atención a los periodos iniciales del deterioro cognitivo y a las muy frecuentes situaciones de aislamiento social que sufren las personas mayores.

·       Cruz Bartolomé, como coordinadora del Grupo de Prevención del Cáncer, expuso la importancia de individualizar las decisiones de las prácticas preventivas destinadas a la detección de los diferentes cánceres, resaltando la relevancia de la toma de decisiones compartidas con los pacientes en los cánceres de cuello de útero, mama, colon, pulmón y próstata; presentó de manera gráfica la rentabilidad del cribado en estos tumores (es posible verlo en el QR adjunto)

·       Finalizó la presentación en la Mesa Francisco Camarelles en representación del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud presentó las líneas de trabajo que han considerado como prioritarias, destacando la importancia de actividades de promoción para la salud dirigidas a la población general; la necesidad de que desde los centros de salud intensifiquemos nuestras acciones con los consumos de tabaco y tabaco; que prestemos mayor atención a la prescripción de la actividad física y a intervenciones en alimentación saludable como acciones para revertir las consecuencias de la obesidad; realizó una llamada de atención sobre el impacto del cambio climático en la salud; y por último hizo una reflexión acerca de la necesidad de priorizar y de mejorar la implementación de las actividades de prevención en los Equipos de Atención Primaria.

 Asensio Lopez. Coordinador del PAPPS.

jueves, 5 de septiembre de 2024

ACTIVIDAD FÍSICA. SEPTIEMBRE: ÚLTIMA OPORTUNIDAD

 

Mientras disfrutábamos este verano de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024 donde los mejores atletas del mundo competían en escenarios de postal, la OMS publicaba un documento que recibimos como un canto en los dientes para volver a la cruda realidad.

Si en 2013 no se consiguió el objetivo de reducir la inactividad física mundial el 10% con la implantación de la Estrategia mundial de la actividad física y alimentación saludable para afrontar a la obesidad  y con ello el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, ahora el nuevo  Plan 2018 -2030 que pretende la ambiciosa  reducción  del 15% nos parece una utopía si analizamos los datos de Lancet Global Health y del Banco Mundial que se sintetizan en un documento de 16 páginas: Global levels of physical inactivity in adults.  Off track for 2030.

En síntesis:

  • El 31% de la población mundial NO alcanza las recomendaciones de actividad física de la OMS (publicadas en 2020 y comentadas en este blog). En 32 países el porcentaje alcanza el 40% y en 10 supera el 50%).
  • En mujeres las tasas globales de inactividad alcanzan el 34%. Las regiones de América con 41%, sudeste asiático 45% y Oriente Medio 48% presentan los registros más preocupantes.  Mientras que Europa 28%, Pacífico occidental y África 20% destilan cierto “optimismo”.
  •     A partir de los 60 años las cifras de inactividad se incrementan en ambos sexos y en todo el planeta.
  • Por regiones Asia “rica” (Japón, Singapur y Corea del Sur) es la que presenta más inactividad (48%), mientras que Europa la reconoce en el 25% y África en el 16% de sus habitantes.
  • Los países con ingresos económicos medios identifican un 38% de población inactiva, mientras que la tasa representa al 33% de ciudadanos de países ricos y el 18% de ingresos bajos.
  • En el año 2010 el 26% de la población mundial era inactiva y en 2022 ya lo era el 31%, por lo que, si se mantiene esta tendencia, los modelos matemáticos prevén que en 2030 la inactividad alcance el 38% en mujeres y el 32% de los hombres del planeta.
 

Los autores del estudio, a pesar de las cifras, consideran que podemos ser optimistas si se cumplen algunas premisas:

  1.        Se necesita invertir en políticas eficaces y priorizar recursos para no remar en la dirección equivocada.
  2.         Hay que generar alianzas estratégicas frente a la crisis climática. Se necesitan políticas de transporte y planificación urbana para fomentar la salud, los desplazamientos y se favorezca el ocio activo.
  3.         Las empresas deben incentivar con recursos humanos y financieros la actividad física entre sus trabajadores.
  4.         Hay que invertir en minimizar las barreras que limitan el acceso a la actividad en mujeres y en mayores de 60 años.
  5.         Se necesitan campañas de sensibilización en actividad física agradable, saludable y segura. 

Si la primera Estrategia Mundial no fue suficiente, no podemos cruzar los brazos y repetir los mismos errores. Debemos encontrar recursos para invertir la inercia con la complicidad de la medicina de familia, con los profesionales que más vinculados están con la población más inactiva, la más frecuentadora en nuestras consultas.

Desde los grupos de Trabajo de actividad física de Camfic y SemFYC estamos comprometidos en el Plan de la OMS. No pretendemos que nuestros pacientes se conviertan en atletas olímpicos o paralímpicos, sino en ciudadanos con buena salud y calidad de vida y debemos motivarles y prescribirles desde la consulta de forma individualizada, conociendo los recursos que el entorno ofrece consiguiendo la adhesión a la actividad.

 Dra Montserrat Romaguera Bosch

Especialista en Medicina Familiar i Comunitària

Especialista en Medicina de l'Educació física i l'Esport

Coodinadora grup CAMFIC "exercici i salut"

Coordinadora grupo SEMFYC "actividad física y salud"

CAP Sort. Institut Català de la Salut  ( Pallars Sobirà) Lleida