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lunes, 16 de junio de 2014

Mesa PAPPS XXXIV Congreso semFYC 2014


El viernes 13 de junio tuvo lugar la Mesa del PAPPS, dentro del XXXIV Congreso semFYC 2014 que se celebró en Maspalomas (Gran Canaria). Tres fueron los temas que se abordaron en la Mesa:
  •           En primer lugar se habló de “Como cambiar conductas en salud, y no  morir en el intento”. En la ponencia se hizo un repaso a todas las entradas publicadas en el blog con la etiqueta “Como cambiar conductas en salud”. Se repasaron la Importancia que tiene el cambiar las conductas de salud no saludables de nuestros pacientes, de cómo se pueden cambiar (teorías y herramientas prácticas), y de la disponibilidad de los profesionales sanitarios para intervenir. (Ver presentación). En el cambio de conductas de salud está "Prohibido rendirse, hay que respirar hondo y seguir". Podemos conseguir que los pacientes cambien a conductas más saludables.
  •     A continuación, nuestro compañero Francisco Buitrago nos habló sobre “Crisis económica y salud mental”. En su bien documentada presentación, Paco Buitrago se refirió a los determinantes de la salud y la crisis económica, que investigación existe sobre la crisis económica y la salud poblacional, que repercusiones (positivas/negativas) ha tenido y los cambios legislativos ocurridos en  nuestro país, cómo ha repercutido la crisis sobre la salud mental, que factores de protección social existen (resiliencia), y cuál es el papel de los Médicos de Familia (Atención Primaria de Salud). La MF/APS debe jugar un papel importante en la contención, ayuda y desmedicalización de los pacientes en situación de desempleo mediante la educación para la salud, la implementación y mantenimiento de conductas saludables, y el cribado y tratamiento de los efectos más negativos. «Tener un empleo estable y adecuado a las competencias y características  del trabajador es la mejor medicina que el Estado puede ofrecer a sus ciudadanos». (Ver presentación)
  •      Para finalizar, Rodrigo Córdoba nos habló sobre "El desafío del cigarrillo electrónico". Rodrigo hizo una exposición muy amena sobre las principales dudas que suscitan estos dispositivos. Explicó que son los cigarrillos electrónicos, el marketing y su publicidad, sus efectos sobre la salud (consumo y exposición al vapor de los cigarrillos electrónicos), su posible uso para ayudar a dejar de fumar, las recomendaciones existentes sobre su uso (OMS, CNPT, semFYC y otros), su situación legal, y los riesgos que suponen para las políticas de prevención y control del tabaquismo. (Ver presentación). "Los cigarrillos electrónicos pueden ser mas seguros que el tabaco, pero nuestros resultados siguieren que probablemente no son benignos. Menos malo no es igual a ser bueno".
Agradecer al Comité Organizador y  Científico del Congreso, al PAPPS y a semFYC la oportunidad de poder hablar sobre prevención en la consulta.
Esperamos que nuestra Mesa "Haya dejado huella"

 
 


jueves, 5 de junio de 2014

Menos salud.... y menos recursos. Revista Comunidad


"Los profesionales que trabajamos en y para la Atención Primaria de Salud tenemos la responsabilidad de afrontar un enorme reto: el estado de salud de la población española empeora mes tras mes. La crisis económica y financiera que sufrimos desde hace más de 6 años está originando una disminución progresiva en los ingresos de la población trabajadora y de las personas dependientes de subsidios y prestaciones públicas. Además, según los datos oficiales publicados en la Encuesta de Población Activa de abril de 2014 que elabora el Instituto Nacional de Estadística, seis millones de ciudadanos residentes en España y que tienen voluntad de trabajar están desempleados. Entre ellos, un millón de familias no tienen ningún ingreso regular por el trabajo ni perciben subsidio público alguno. Así comienza la editorial del nuevo número de la revista Comunidad (seguir leyendo).
 

Este número  publica sendos artículos acerca del impacto en la salud sobre el género, uno de ellos referido al gravísimo problema de la violencia doméstica sobre las mujeres, y otro sobre las consecuencias en los hombres de la crisis económica. Además, se presentan varias experiencias y recursos orientados a trabajar con diferentes colectivos sociales, así como una herramienta útil para evaluar la enorme importancia que tiene para la salud el apoyo social, factor determinante en la resiliencia ante la enfermedad. También se incluyen varios textos sobre estrategias y metodología de promoción de la salud, así como un análisis de la Estrategia de Promoción y Prevención de la Salud del Sistema Nacional de Salud, aprobada por el Consejo Interterritorial.
Con la edición de la revista Comunidad tenemos la responsabilidad de ofrecer experiencias y trabajos, con el rigor y la metodología necesaria, para que sirvan de estímulo y modelo a todos aquellos profesionales que sientan el compromiso de mejorar la salud de los ciudadanos, aprovechando todas las potencialidades que ofrece la Atención Primaria. Invitamos a todos aquellos que hayan tenido experiencias comunitarias a que envíen sus trabajos, pues es la única manera de avanzar para mejorar el conocimiento científico.
Asensio López Santiago
Director de la revista Comunidad

 

lunes, 31 de marzo de 2014

Desigualdades, crisis y salud. Informe SESPAS 2014


Acaba de ser publicado el  Informe SESPAS 2014 "Promoción de la salud y prevención en tiempos de crisis: el rol del sector sanitario", en la revista Gaceta Sanitaria. El Informe, en el que participé en la encuesta previa realizada a profesionales sanitarios que trabajan en el ámbito de la Salud Pública y Atencion Primaria,  revisa la evolución de los estilos de vida e identifica algunas prioridades y líneas de mejora en prevención y promoción de la salud en el momento actual de crisis económica. Os adjunto las ideas clave del articulo.
 Ideas clave
 
·         Entre antes de la crisis económica y el año 2012 no se han producido grandes cambios en los estilos de vida y exposición a riesgos, excepto un descenso del consumo habitual de alcohol (no del consumo intensivo) y un aumento del consumo de psicofármacos.
·         Las principales propuestas de los/las expertos/as en salud pública y atención primaria en el campo de la prevención y la promoción de la salud son:
-       Mejorar la racionalidad y la independencia de la toma de decisiones sobre programas preventivos poblacionales (cribados y vacunas), teniendo en cuenta el coste de oportunidad y los efectos adversos, mejorando la declaración de conflictos de intereses y contando con más profesionales que sean independientes de la industria.
-       Mejorar el desarrollo de las intervenciones de promoción de la salud, hasta ahora escaso, en especial de las actividades comunitarias en colaboración con ayuntamientos y otros sectores, la abogacía, la promoción de la salud mental y la reducción de la medicalización de la vida.
-       Utilizar más algunas herramientas potencialmente efectivas en promoción de la salud, como la legislación y los medios de comunicación.
-       Dar prioridad a los grupos poblacionales más necesitados y vulnerables: infancia y adolescencia, personas desempleadas y otros grupos en riesgo por su situación económica o de dependencia.
-       La mayor división de opiniones entre los/las expertos/as se relaciona con la necesidad de una serie de actividades preventivas que se realizan actualmente, muchas de ellas incluidas en las carteras de servicios, por lo que sería deseable profundizar en un debate informado, dando voz a profesionales con distintas opiniones y que sea transparente en relación a los conflictos de intereses.
-       Es necesario definir mejor el rol del sector sanitario en las acciones intersectoriales de ámbito local (si de liderazgo o apoyo), sin perder de vista que los determinantes sociales de la salud dependen sobre todo de otros sectores, pero trabajando desde la abogacía (advirtiendo de las consecuencias en la salud de las políticas de austeridad y otras que tienen un impacto negativo en los derechos y las condiciones de vida).
 


Coincide la publicación del informe con varias noticias aparecidas en medios de comunicación en las últimas semanas sobre salud y desigualdades sociales. El consumo de tabaco, que empezó a principios del siglo XX como un símbolo de elegancia y clase entre doctores y estrellas del celuloide, se ha convertido en algo más frecuente entre la clase trabajadora y los pobres al empezar a conocerse sus efectos devastadores sobre la salud. En USA, según el documento elaborado por el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), los sectores de mayor poder adquisitivo y de educación más cualificada han dejado el tabaco en mayor proporción que los ciudadanos de ingresos bajos y un nivel de formación inferior (leído en el NYT). Esta disminución también depende del sexo, habiendo disminuido mucho mas el consumo entre las mujeres que viven en condados ricos. La prevalencia de tabaquismo pueden ser hasta el doble según el nivel socioeconómico del condado donde se vive dentro de un mismo estado. La relación entre pobreza y tabaquismo también se ha constatado en Reino Unido según nos dicen en un articulo reciente del BMJ.
También la desigualdad social afecta a la alimentación. La posible asociación de patrones alimentarios relacionados con la obesidad y la posición socioeconómica en la población infantil y adolescente española ha sido publicada recientemente. Se ha estimado la prevalencia de omisión de desayuno, la prevalencia de bajo consumo de fruta y verdura y la prevalencia de alto consumo de comida rápida, snacks y bebidas azucaradas, y se ha relacionado con la posición socioeconómica. Los autores concluyen que en la población infantil y adolescente española la alimentación no saludable relacionada con la obesidad muestra un patrón socioeconómico claro (revista Atención Primaria marzo 2014).
Las tasas mas altas de fumadores y un patrón de alimentación no saludable seguro que habrán podido influir en que en Reino Unido los más ricos disfruten de 20 años de buena salud más que los pobres según el datablog del periódico The Guardian.
Habrá que dar prioridad a los grupos poblacionales más necesitados y vulnerables: infancia y adolescencia, personas desempleadas y otros grupos en riesgo por su situación económica o de dependencia.

martes, 18 de junio de 2013

Prevención en tiempos de crisis. Mesa PAPPS Congreso semFYC Granada


Prevención en tiempos de crisis. Mesa PAPPS. Congreso semFYC Granada. Junio 2013. Rodrigo Córdoba García, Grupo Educación Sanitaria Y Promoción de la Salud del PAPPS. Ver presentación
Los cuatro tipos principales de enfermedades prevenibles (EP) son las enfermedades cardiovasculares (ataques coronarios y accidentes cerebrovasculares), el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas (como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma) y la diabetes. En los países desarrollados, el 70% del coste sanitario deriva de la atención a estas enfermedades (Marvasti, 2012). Las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las defunciones seguidas del cáncer, las enfermedades respiratorias, y la diabetes. Estos cuatro grupos de enfermedades son responsables de alrededor del 80% de las muertes. Además, comparten cuatro factores de riesgo: el consumo de tabaco, la inactividad física, el uso nocivo del alcohol y las dietas malsanas. Las enfermedades crónicas, no se transmiten de persona a persona, son de larga duración y por lo general evolucionan lentamente (OMS, 2011). Las enfermedades transmisibles no han dejado de ser un problema pero tenemos en las vacunas una excelente estrategia de prevención. En los países desarrollados siguen siendo un problema la gripe, las hepatitis, el VIH y el papilomavirus. Las enfermedades crónicas afectan a todos los grupos de edad pero se suelen asociar a los grupos de edad más avanzada. Niños, adultos y ancianos son todos ellos vulnerables a los factores de riesgo que favorecen las enfermedades no transmisibles, como las dietas malsanas, la inactividad física, la exposición al humo de tabaco o el uso nocivo del alcohol. Estas enfermedades se ven favorecidas por factores tales como el envejecimiento, una urbanización rápida y no planificada, y la globalización de unos modos de vida poco saludables. Por ejemplo, esto último, en forma de dietas malsanas, puede manifestarse en forma de tensión arterial elevada, aumento de la glucosa sanguínea, hiperlipidemia, sobrepeso y obesidad. Son los llamados "factores de riesgo intermedios" que pueden dar lugar a una enfermedad cardiovascular y aumentar el riesgo de cáncer.
Factores de estilo de vida modificables
El consumo de tabaco, la inactividad física, las dietas malsanas y el uso nocivo del alcohol aumentan el riesgo de la mayoría de las enfermedades crónicas o las causan directamente. En todo el mundo, el tabaco se cobra casi 6 millones de vidas cada año (5,1 millones por el consumo directo de tabaco y 600 000 por la exposición al humo ajeno), y se prevé que esa cifra habrá aumentado hasta 8 millones -o el 10% del total anual de muertes- en 2030. Aproximadamente 3,2 millones de defunciones anuales pueden atribuirse a una actividad física insuficiente. Aproximadamente 1,7 millones de muertes son atribuibles a un bajo consumo de frutas y verduras. El consumo de alcohol causa 2,3 millones de muertes anuales, de las cuales la mitad son por enfermedades crónicas mientras el resto a otras causas como accidentes de tráfico, suicidio o agresiones mortales (OMS, 2011).
Factores de riesgo metabólicos/fisiológicos
Esos comportamientos propician cuatro cambios metabólicos/fisiológicos clave que aumentan el riesgo de enfermedad: hipertensión arterial, sobrepeso/obesidad, hiperglucemia e hiperlipidemias. En términos de muertes atribuibles, el principal factor de riesgo de enfermedad crónica a nivel mundial es el aumento de la presión arterial (a lo que se atribuyen el 13% de las defunciones a nivel mundial), seguido por el consumo de tabaco (9%), el aumento de la glucosa sanguínea (6%), la inactividad física (6%), y el sobrepeso y la obesidad (5%). En los países de ingresos bajos y medios se está observando un rápido incremento del número de niños con sobrepeso. Existe una compleja interrelación entre todos estos factores. Por ejemplo el tabaco causa prácticamente todo el espectro de EP: cardiovasculares, cáncer y respiratorias. La alimentación malsana junto a la inactividad física causan sobrepeso que a su vez es causa de HTA, diabetes e hiperlipemia que a su vez aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular. Las bebidas alcohólicas y también las azucaradas contribuyen a la obesidad (Nielsen SJ, 2011). Por otra parte el consumo de alcohol es responsable del 10% de los cánceres masculinos y el 3% de los femeninos (Shütze, 2011).
 
 
Prioridades en Prevención
El modelo sanitario actual ignora los estadios asintomáticos de la enfermedad a menos que puedan ser medicalizados para convertir a las personas en enfermos y consumidores de fármacos y otras tecnologías. La prevención más eficiente pasa por actuar antes de que sean necesarios recursos más costosos. Por otra parte las expectativas de la sociedad ante terapias milagrosas para todos los problemas de salud son excesivas y a menudo equivocadas. Es prioritario integrar las actividades preventivas en la práctica asistencial en todos los niveles del sistema sanitario.
A fin de reducir el impacto de las enfermedades crónicas  en los individuos y la sociedad, hay que aplicar un enfoque integral que fuerce a todos los sectores, incluidos entre otros los relacionados con la salud, la fiscalidad, los asuntos exteriores, la educación, la agricultura y la planificación, a colaborar para reducir los riesgos asociados a las enfermedades crónicas, así como a promover las intervenciones que permitan prevenirlas y controlarlas. El objetivo de la prevención debe ser “comprimir la morbilidad” de modo que las enfermedades más graves e invalidantes se aproximen al momento de la muerte para aumentar la esperanza de vida saludable y autónoma (Marvasti, 2012).
Se trata de añadir vida a los años más que añadir años a la vida. Para ello hay que cambiar el modelo tradicional basado en centrar la mayoría de recursos en la atención a las patologías agudas a un modelo más equilibrado en el que la prevención y la salud pública dejen de ser elementos marginales del sistema sanitario. Una táctica importante para reducir las EP consiste en reducir los factores de riesgo asociados a esas enfermedades. Hay soluciones de bajo costo para reducir los factores de riesgo modificables más comunes.  Otra opción para combatir estas enfermedades son algunas intervenciones esenciales de alto impacto que pueden aplicarse mediante un enfoque de atención primaria que refuerce la detección precoz y el tratamiento oportuno. La evidencia muestra que este tipo de intervenciones son una excelente inversión económica, dado que, si se instauran tempranamente, pueden reducir la necesidad de tratamientos más costosos. Estas medidas pueden aplicarse además en contextos con distintos niveles de recursos. Para conseguir el máximo efecto hay que formular políticas públicas saludables que promuevan la prevención y el control de las enfermedades crónicas, y reorientar los sistemas de salud para que cubran las necesidades de las personas que sufren esas enfermedades.
Coste-efectividad de las intervenciones preventivas
El coste efectividad de una actividad preventiva sirve para priorizar actividades pero no es un valor absoluto. Los resultados de los estudios pueden ser distintos en países diferentes dependiendo de su nivel de ingresos y el tipo de sistema sanitario (accesibilidad y equidad son determinantes) (Vos, 2010). Solo tienen un valor relativo para afirmar que tal actividad es más o menos coste-efectiva que tal otra. Por ejemplo el tratamiento del tabaquismo resulta 4 veces más coste efectivo que el tratamiento de la hipertensión arterial  moderada y 13 veces más coste-efectivo que el tratamiento de la hipercolesterolemia en prevención primaria (Plans-Rubio,1998)
Estrategias para reducir la carga de las enfermedades prevenibles
La mejor estrategia pasa por una combinación de  intervenciones comunitarias (impuestos, publicidad, regulaciones al consumo de productos no saludables, información al consumidor…) y consejo sanitario en el marco de las consultas de los profesionales sanitarios de atención primaria y otros niveles.  Por otra parte hay que reorientar  los servicios sanitarios hacia la prevención. Priorizar las actividades de intervención en estilo de vida y maximizar  el coste efectividad de las actividades de cribado y las vacunaciones del adulto seleccionando mejor los grupos de riesgo y las estrategias de cribado (mama, colon, cérvix,..). Finalmente debemos insistir sin descanso en que las intervenciones  más coste efectivas en el adulto son las intervenciones en tabaco, alcohol y alimentación. También es coste efectiva pero menos que las anteriores el consejo para promover la actividad física (Kraushaar, 2009).

 

 

   

lunes, 18 de junio de 2012

Recomendaciones PAPPS 2012. Promoción y prevención en tiempos de crisis.

 Ya están disponibles las recomendaciones PAPPS 2012, que se han publicado como un suplemento de Atención Primaria. Por su especial interés, en los momentos actuales, hoy la entrada del blog reproduce la Editorial de las recomendaciones, elaborada por A Martín Zurro.

Promoción y Prevención en tiempos de crisis.

La publicación de las actualizaciones 2012 del Programa PAPPS se produce en un momento álgido del proceso de crisis económicofinanciera que atenaza a los países de nuestro entorno. Al amparo de la crisis los gobiernos europeos y, de forma especial, los de España y sus nacionalidades y regiones han puesto en marcha un amplio espectro de medidas restrictivas del gasto público, las cuales, acompañadas por unas tasas elevadísimas de paro, están erosionando de forma rápidamente progresiva los pilares de nuestro aún incipiente estado de bienestar. La crisis desatada por la especulación financiera y el estallido de la burbuja inmobiliaria ha hecho emerger una creciente presión de los mercados sobre los gobiernos. Éstos, con independencia de su color político, no han hecho hasta hoy otra cosa que doblegarse a sus requerimientos, y fruto de esta situación ha sido y es la generación de recortes de los derechos y prestaciones públicos, principalmente en los terrenos sanitario y educativo.
Esta especie de “cruce de la muerte” entre las restricciones en la atención de salud y del incremento del paro y de la pobreza ya está teniendo repercusiones claras y a corto plazo sobre la situación de salud individual y colectiva. El crecimiento de las listas de espera por el cierre de camas, quirófanos y consultas, y la instauración de mecanismos cada vez más agresivos e injustos de copago son algunos de los elementos emblemáticos que forman parte de estas estrategias neoliberales emergentes.
 Las consideraciones anteriores se justifican en el contexto de este editorial en la medida en que es preciso analizarlas para poder entender los problemas sanitarios que ya se perciben hoy, pero, sobre todo, los que vendrán a medio y largo plazo. Siempre se ha dicho que las consecuencias de los actos asistenciales centrados en el diagnóstico y en el tratamiento y cuidados se visualizan de forma rápida mientras que muchas de las actividades de promoción y preventivas tienen repercusiones mucho más tardías tanto en la esfera personal como en la comunitaria.
 La priorización de las acciones de promoción de la salud en una perspectiva comunitaria e intersectorial se hace cada vez más necesaria. Los determinantes primarios y secundarios de la situación de salud están siendo modificados en profundidad y negativamente por los recortes sociales y, por tanto, han de ser objeto de atención preferente por parte de las instituciones, organismos y programas que trabajan primordialmente en el campo de la promoción y prevención.
 Desgraciadamente, en nuestro país, es muy posible que tengamos que intensificar aún más la priorización de acciones de promoción y prevención focalizadas en la pobreza, la falta de vivienda digna y alimentación suficiente y en las dificultades insalvables para acceder a los servicios sanitarios y a los tratamientos y cuidados esenciales. No quiero ser injustificadamente alarmista pero tampoco se puede ni debe adoptar la “política del avestruz” (a la que tan dados somos los sanitarios ante nuestros propios problemas de salud) y continuar como si no pasara nada.
 Los responsables del poder político pero también, en nuestro caso, los de las organizaciones profesionales y sociedades científicas, deben ser más sensibles a estas nuevas necesidades y prioridades en el campo de la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, y potenciar, bajo los prismas de la efectividad, eficiencia y respeto a la autonomía personal y colectiva, estos programas y acciones. Por ejemplo, el PAPPS y el PACAP, ambos con una larga trayectoria de éxito en España, en el marco de nuestra sociedad científica (semFYC), pueden y deben contribuir de forma importante a conseguir mejorar la situación de salud de la ciudadanía si, como reclama el nuevo contexto de prioridades, reciben la atención y los recursos que precisan para seguir avanzando. En el caso concreto del PAPPS, los procesos de evaluación de la implantación real de las recomendaciones en el sistema, su efectividad y eficiencia, así como su actualización periódica, son elementos nucleares del programa que deben ser objeto de una atención especial por parte de sus responsables y de los de la sociedad científica que lo patrocina desde su fundación en 1988.
A. Martín Zurro.
Responsable del Organismo de Coordinación Estatal del PAPPS.