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lunes, 2 de marzo de 2026

¿Cuánto importa la genética en cuantos años vas a vivir? Nuevos datos replantean una pregunta antigua

Un nuevo estudio publicado en la revista Science ha planteado una conclusión sorprendente sobre uno de los interrogantes más debatidos en biología humana: ¿Cuánto de nuestra esperanza de vida está determinado por nuestros genes? Heritability of intrinsic human life span is about 50% when confounding factors are addressed | Science

Durante décadas, las estimaciones clásicas sugerían que la heredabilidad de la duración de la vida humana —es decir, la proporción de la variación en longevidad atribuible a factores genéticos— era relativamente baja, entre el 20 % y el 25 % o incluso menor en otros estudios. Esto llevó a la idea de que el estilo de vida, el medio ambiente o incluso la “suerte” eran los principales determinantes de cuánto vivimos.



Una nueva mirada: separando causas externas de las biológicas

El equipo de investigadores, liderado por Ben Shenhar y colaboradores, se dio cuenta de que estos cálculos tradicionales están profundamente sesgados por un factor clave: los eventos que causan muerte por motivos externos —como accidentes, infecciones o agresiones— diluyen la señal genética al mezclarse con los datos de mortalidad.

Para abordar este problema, los autores desarrollaron un modelo matemático capaz de separar la mortalidad “extrínseca” (muertes causadas fuera del control biológico) de la mortalidad “intrínseca” (la que está asociada al envejecimiento biológico del organismo). Aplicando este enfoque a grandes cohortes de estudios con gemelos y hermanos, encontraron que, al eliminar los factores externos, la heredabilidad de la esperanza de vida humana alcanza aproximadamente el 50 % o más.

¿Qué significa esto?

  • La genética importa más de lo que pensábamos. El nuevo estimador muestra que la variación en longevidad explicada por diferencias genéticas entre las personas es comparable a la de otros rasgos complejos —como la estatura o la predisposición a algunas enfermedades crónicas— y también se asemeja a lo observado en estudios en animales de laboratorio.
  • Los estudios previos subestimaron la heredabilidad porque no pudieron distinguir entre muertes causadas por eventos aleatorios y muertes asociadas al envejecimiento biológico.
  • Aunque la genética explica alrededor de la mitad de las diferencias en la duración de vida, la otra mitad sigue siendo atribuible a factores no genéticos como el estilo de vida, el entorno social (determinantes sociales de la salud) y ecológico, la atención sanitaria, etc. Ningún efecto hereditario excluye la importancia de estos factores en salud pública o medicina.
  • La herencia genética es distinta según la enfermedad. Por ejemplo, en la muerte por cáncer se sitúa alrededor del 30 % independientemente de la edad, sube al 50% en muertes por enfermedad cardiovascular en edades tempranas, y las muertes por demencia alcanzan una heredabilidad alrededor del 70% a los 80 años.

¿Por qué es importante este hallazgo?

  1. Reaviva el interés por la investigación genética del envejecimiento. Si la duración de la vida es más heredable de lo que se pensaba, identificar variantes genéticas específicas podría esclarecer mecanismos biológicos del envejecimiento e inspirar nuevas terapias.
  2. Recalibra cómo interpretamos las estimaciones de herencia. La heredabilidad es una propiedad de poblaciones y contextos, no una constante biológica universal: depende de qué factores se incluyan o excluyan en las mediciones —como ha demostrado este estudio.
  3. No contradice que el ambiente y el comportamiento sean vitales en salud y longevidad: simplemente revela que la contribución genética al envejecimiento biológico intrínseco es más substancial de lo que los análisis tradicionales habían sugerido.

Este trabajo invita a repensar nuestra comprensión de la longevidad humana y a equilibrar, en investigación y salud pública, el papel de la genética con el de los determinantes ambientales y sociales.

Más genética no significa menos prevención. Que la longevidad tenga una heredabilidad mayor de lo que se pensaba no invalida la prevención ni el abordaje de los estilos de vida. Al contrario: La genética parece influir especialmente en el envejecimiento biológico intrínseco; pero los factores modificables (tabaco, alcohol, actividad física, alimentación, entorno social) siguen siendo determinantes clave de cuándo y cómo enfermamos… y de qué morimos.

La longevidad es el resultado de una interacción compleja entre biología, contexto y decisiones vitales. La tarea de la atención primaria no es prometer longevidad, sino acompañar trayectorias de vida más saludables, justas y significativas.

Paco Camarelles

 


sábado, 27 de diciembre de 2025

Medicina de la longevidad: ¿ciencia o marketing?

 

“El envejecimiento es un proceso universal de declive fisiológico y un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas. La búsqueda de la longevidad no es nueva: las prácticas antiguas —desde el Ayurveda y la medicina china hasta los sistemas egipcios y griegos— enfatizaban los cambios en la dieta, el movimiento y los roles sociales como claves para una vejez “exitosa”, mientras que gobernantes históricos como César Augusto y Qin Shi Huang buscaron activamente prolongar la vida para conservar el poder”. Esta es la introducción de la interesante editorial del BMJ   Science of longevity medicine, que comentamos en esta entrada del blog.

La longevidad se ha convertido en uno de los grandes temas de moda en salud. Sin embargo, no todo lo que se presenta como “medicina de la longevidad” está respaldado por evidencia científica sólida. El envejecimiento es un proceso biológico universal y un factor de riesgo central para las enfermedades no transmisibles, pero prolongar la vida no es lo mismo que prolongar la vida con salud.

Mas sobre longevidad publicado en el blog.  

🔍 Evidencia frente a negocio

La llamada medicina de la longevidad integra gerociencia, medicina de precisión, inteligencia artificial y biomarcadores del envejecimiento. No obstante, gran parte de la oferta actual se mueve en el ámbito del mercado privado del bienestar, con pruebas directas al consumidor, suplementos y estrategias de “biohacking” (Autoptimización biológica) sin validación clínica suficiente. Esto genera expectativas irreales, ansiedad en los pacientes y un riesgo claro de aumentar las desigualdades en salud.

🩺 El papel de la Atención Primaria

La paradoja es clara: mientras crece el interés por pruebas sofisticadas y terapias experimentales, la evidencia más sólida para aumentar los años de vida saludable sigue estando en la medicina del estilo de vida, un terreno clásico y propio de la Atención Primaria.

Las intervenciones con mayor impacto demostrado incluyen:

  • 🥗 Alimentación saludable, especialmente patrones tipo dieta mediterránea
  • 🚶‍♂️ Actividad física regular (150 minutos semanales de ejercicio moderado + fuerza)
  • 😴 Sueño adecuado
  • 🤝 Conexión social y propósito vital
  • 🚭 Evitar hábitos nocivos

Cambios modestos —como pasar del sedentarismo a una actividad física moderada— producen los mayores beneficios en salud, reduciendo mortalidad cardiovascular, diabetes tipo 2, fragilidad y dependencia.

⚠️ Prudencia con las “novedades”

Aunque algunos fármacos y suplementos (metformina, NAD+, espermidina, rapamicina) muestran resultados prometedores en biomarcadores, no existe evidencia robusta de que prolonguen de forma significativa la vida saludable en población general sana. El riesgo es desviar la atención de lo que sí funciona.



🌍 Mirando al futuro

La innovación puede aportar valor si se integra con:

  • criterios estrictos de evidencia científica,
  • ética y transparencia,
  • y una perspectiva clara de equidad.

En los sistemas sanitarios públicos, el reto no es “medicalizar” el envejecimiento, sino reforzar intervenciones poblacionales y clínicas basadas en el estilo de vida, accesibles para todos.

🟢 Mensaje final

Los autores concluyen que: "El futuro de la medicina de la longevidad reside en equilibrar innovación con evidencia, ética y equidad. El aumento de los años de vida saludable no debe convertirse en un privilegio de personas ricas o especialmente informadas. En los sistemas sanitarios públicos, el reto es integrar la ciencia de la longevidad en la atención rutinaria. Son esenciales estándares de validación sólidos, formación de los profesionales y una atención equitativa y centrada en la persona. Tenemos la oportunidad de redefinir el envejecimiento no como un declive inevitable, sino como una etapa de la vida moldeada por la capacidad funcional adecuada a la edad, la conexión social y el propósito".

La longevidad con salud no se compra: se construye. Y la Atención Primaria sigue siendo el lugar clave para hacerlo.

Paco Camarelles

 

lunes, 17 de febrero de 2025

¿Cuántos pasos al día necesitas caminar para vivir más? (No son 10.000)


A todos nos suena lo de andar 10.000 paso al día.  Disponer de una cifra aconsejable de actividad física diaria puede ser útil en la consulta, en la educación para la salud, en la intervención sobre cambios de comportamiento y a nivel de salud pública. Sobre la cifra de 10.000 pasos ya hablamos en el blog en la entrada Dos cifras claves para vivir más: 5 frutas y verduras, y 10.000 pasos al día. 

📊 Un nuevo estudio sobre pasos diarios y mortalidad

Un nuevo estudio ha analizado la relación entre la cantidad de pasos diarios y la mortalidad por todas las causas mediante una revisión de revisiones sistemáticas con metaanálisis y un metaanálisis actualizado de estudios de cohortes prospectivos. También identifica factores que pueden influir en la variabilidad de los resultados. "Daily steps and all-cause mortality: An umbrella review and meta-analysis".

La gran pregunta que surge es: ¿Cuál es el número mínimo de pasos diarios necesario para obtener beneficios en la longevidad?


Los resultados principales del estudio son los siguientes:

  • Se observó una asociación no lineal entre los pasos diarios y la mortalidad por todas las causas.
  • Se identificó un umbral de protección a partir de 3143 pasos/díaNo es necesario llegar a 10.000 pasos
  • Cada incremento de 1000 pasos/día se asoció con una reducción del riesgo de mortalidad en un 9% (HR: 0.91, IC 95%: 0.87-0.95).
  • Los individuos altamente activos (>12,500 pasos/día) tuvieron el menor riesgo de mortalidad (HR: 0.35, IC 95%: 0.29-0.42).
  • La reducción del riesgo varió según la edad y el sexo, con un mayor beneficio en adultos mayores y diferencias entre hombres y mujeres.

Los autores concluyen que se confirma que aumentar el número de pasos diarios reduce el riesgo de mortalidad, con un mínimo recomendado de 3000 pasos/día y un óptimo entre 7000-9000 pasos/día.

Este estudio refuerza la idea de que cada paso cuenta y que aumentar la actividad física, incluso en pequeñas cantidades, puede tener un impacto significativo en la salud y la longevidad.

➡️ ¿Cuántos pasos das al día? Déjanos tu comentario y comparte este artículo con quienes quieran mejorar su salud con pequeños cambios. 🚶‍♀️💙

 Paco Camarelles


jueves, 6 de julio de 2017

El efecto Roseto o la importancia  para la salud de cultivar las relaciones humanas

Rogelio Altisent ha escrito recientemente, en su columna de opinión de Diario Médico EN LOS PASILLOS DE LA BIOÉTICA, un interesante artículo sobre el efecto Roseto o la importancia  para la salud de cultivar las relaciones humanas. El autor reflexiona sobre la evidencia de que cultivar unas relaciones humanas estables y generosas tiene un efecto protector para la salud. En este pequeño pueblo de Pensilvania (USA) la tasa de fallecimientos por infarto de corazón era llamativamente más baja que en el resto de las poblaciones cercanas. Tras analizar la epidemiología de este fenómeno, parece que el hecho diferencial relacionado con la baja mortalidad cardiovascular era el singular tipo de relaciones sociales que caracterizaba a los habitantes de este pueblo. Era una comunidad de emigrantes italianos con su particular cultura y tradición: gente afable que se ayudaba mutuamente, sin distinciones en el trato según el nivel económico, con las casas muy cercanas y familias extensas. Wikipedia

El tema de cómo influyen las relaciones sociales en la salud ha sido motivo de atención también en un artículo publicado en las mismas fechas en NYT Social Interaction Is Critical for Mental and Physical Health. El articulo critica la problemática de que estar siempre conectado a la red puede disminuir nuestras relaciones sociales (algunos bares están declinando ofrecer wifi gratis a los clientes para que se relacionen mas). Y repasa artículos científicos sobre como influyen  las relaciones sociales en la salud:  
https://www.grandesvecinos.org/
Esta bien conocer esta relación, y es momento de recordar como podemos abordar este problema desde nuestras consultas, y volver a leer la entrada al blog: La soledad y el aislamiento son malos para la salud cardiovascular

Paco Camarelles

lunes, 11 de julio de 2016

La soledad y el aislamiento son malos para la salud cardiovascular

Ya sabíamos, por estudios anteriores,  que los adultos que tienen pocos contactos sociales (aislados socialmente), o que se sienten descontentos con sus relaciones sociales (se sienten solos) están en mayor riesgo de mortalidad prematura. Loneliness and Social Isolation as Risk Factors for Mortality A Meta-Analytic Review. También que la longevidad se asocia a mayor contacto social.
 
Un estudio publicado recientemente en la revista Heart añade nuevo conocimiento en este campo de la salud. Loneliness and social isolation as risk factors for coronary heart disease and stroke: systematic review and meta-analysis of longitudinal observational studies. El objetivo de este estudio fue investigar el tamaño de la asociación entre las relaciones sociales y la aparición de una enfermedad coronaria o un ictus. Se realizó una revisión sistemática de 23 estudios que involucraron a más de 180.000 adultos durante períodos de entre tres y veintiún años. Los autores observaron que la soledad o el aislamiento social se asociaron con un riesgo 29 % mayor de enfermedad arterial coronaria, y un 32 % más de riesgo de sufrir un ictus. Esta asociación es comparable en tamaño a otros factores de riesgo psicosociales reconocidos en la enfermedad cardiovascular, tales como la ansiedad y el estrés en el trabajo.
 Los investigadores han identificado tres vías principales a través de las cuales las relaciones sociales pueden afectar a la salud: el comportamiento en salud (la soledad se asocia a mayor riegos de inactividad física y consumo de tabaco), mecanismo psicológicos (menor autoestima, menores habilidades para afrontar problemas y autoeficacia) y fisiológicos (alteraciones del sistema inmune y aumento tensión arterial).
Hay que decir que se trata de una revisión de estudios observacionales que no establecen relaciones de causa/efecto, por lo que los resultados hay que analizarlos con cautela.
 
 


No tenemos que olvidar que los médicos de familia y enfermeras somos profesionales clínicos prácticos, por lo que la pregunta es obvia: ¿Qué impacto podría tener este estudio en mi práctica clínica? Los autores del estudio nos responden: “Los esfuerzos para reducir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares deben tener en cuenta la soledad y el aislamiento social”. Y para ver que se puede hacer, nada mejor que leer  la entrada del blog Salud Pública y otras dudas ”La soledad mata”, donde nos hablan de la iniciativas y experiencias identificadas para abordar este problema en la comunidad en la ciudad de Madrid (Grandes vecinos),   y en otros lugares.


lunes, 4 de julio de 2011

Como vivir para llegar a los 100 años: Dan Buettner.

"Solo el 10 % del promedio de vida de una persona, dentro de ciertos límites biológicos, es determinado por los genes. El otro 90% es dictado por nuestro estilo de vida".

Pero, ¿Cuál es la fórmula para la longevidad?

Para estudiar el secreto de una vida larga y saludable Dan Buettner y su equipo han analizado las "zonas azules" del mundo, comunidades en las que las personas mayores viven hasta una edad record. Vale la pena dedicar nuestro escaso tiempo disponible viendo el vídeo del enlace.





Y estas son las conclusiones:
  • Una actividad física integrada en la vida diaria
  • Una alimentación adecuada, no en exceso
  • Adecuadas relaciones sociales (familia, amistad, pertenencia a una comunidad)
  • Actitud positiva ante la vida.
"En lo que respecta a la longevidad, no hay una solución a corto plazo con una pastilla o cualquier otra cosa."