lunes, 2 de noviembre de 2026

Encuesta de Salud de España 2025: principales resultados y retos para la prevención. Vivimos más, pero ¿vivimos con mejor salud?

 

La Encuesta de Salud de España 2025 revela más enfermedades crónicas, obesidad y síntomas depresivos, pero menos tabaquismo. Analizamos sus resultados en esta entrada al blog.

Una radiografía de la salud de la población española

El Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística (INE) han publicado los resultados de la Encuesta de Salud de España 2025 (ESdE 2025), una herramienta fundamental para conocer el estado de salud de la población, sus estilos de vida y la utilización de los servicios sanitarios. La encuesta integra las anteriores encuestas nacionales y europeas de salud y recoge información de 25.961 personas, mediante entrevistas realizadas entre abril de 2025 y marzo de 2026. Sus resultados permiten identificar tendencias, desigualdades y oportunidades para mejorar las políticas de salud pública y las actividades preventivas en Atención Primaria. Ver principales resultados.  y presentación. 

Estos son los resultados mas destacados:

1. Empeora la percepción de la salud

Uno de los resultados más llamativos es que solamente el 68,3% de la población considera que su salud es buena o muy buena, frente al 74,1% de 2023. Se trata del porcentaje más bajo registrado desde 1987. Las diferencias entre hombres y mujeres son importantes: Hombres: 73,6% y Mujeres: 63,1%. También existe un claro gradiente social: mientras que cerca del 79% de las personas de la clase social más favorecida declara tener buena salud, este porcentaje desciende hasta aproximadamente el 62% en la menos favorecida. La salud no depende únicamente de las decisiones individuales, sino también de las condiciones sociales y económicas en las que vivimos.

2. Aumentan las enfermedades crónicas y los problemas de salud mental

El 66,2% de la población de 15 y más años declara padecer alguna enfermedad o problema de salud crónico, frente al 57,7% de 2023. Entre los problemas más frecuentes destacan: colesterol elevado: 21,1%, hipertensión arterial: 20%, dolor lumbar crónico: 17,8%, y diabetes: 7,5%. Especialmente preocupantes son los resultados relacionados con la salud mental. El 35,6% de la población presenta algún grado de sintomatología depresiva, frente al 29,8% en 2023. La proporción es mayor entre las mujeres (42,2%) que entre los hombres (28,8%). Es importante señalar que presentar síntomas depresivos en un cuestionario no equivale necesariamente a tener un diagnóstico clínico de depresión. Estos datos refuerzan la necesidad de prestar atención al bienestar emocional, las condiciones de vida y los determinantes sociales de la salud.

3. La obesidad continúa aumentando

La obesidad afecta al 17,2% de la población adulta, frente al 15,2% en 2023. Además, el 37,2% presenta sobrepeso. En conjunto, el exceso de peso afecta al 61,4% de los hombres y al 47,6% de las mujeres. La obesidad también muestra importantes desigualdades sociales. Entre las mujeres, su prevalencia oscila entre el 8,8% en la clase social más favorecida y el 23,4% en la menos favorecida. En la población infantil de 2 a 17 años, la obesidad alcanza el 7,6%. Estos resultados recuerdan que la prevención de la obesidad requiere intervenciones que vayan más allá de recomendar una alimentación saludable y realizar ejercicio físico. Es necesario actuar también sobre los entornos alimentarios, las oportunidades para mantenerse activo y las desigualdades sociales.

4. Menos inactividad física y una alimentación que mejora

Entre las noticias positivas destaca la reducción de la inactividad física durante el tiempo libre, que se sitúa en el 24,8%. Sin embargo, continúa siendo más frecuente entre las mujeres (28,5%) que entre los hombres (21%). La práctica de actividad física beneficiosa para la salud durante el tiempo libre, al menos un día a la semana, alcanza el 64,1% entre los hombres y el 55,1% entre las mujeres. En cuanto a la alimentación: El 58% consume fruta fresca diariamente, y el 36% consume verduras u hortalizas todos los días. Ambos indicadores mejoran respecto a 2023, aunque persisten diferencias sociales. Promover la actividad física y una alimentación saludable sigue siendo una prioridad, especialmente entre los grupos con mayores dificultades para adoptar y mantener estos hábitos.

5. El tabaquismo desciende a mínimos históricos

Uno de los resultados más esperanzadores es la evolución del consumo de tabaco. En 2025, el 15,4% de la población de 15 y más años fuma diariamente, frente al 32,1% registrado en 1993. El consumo diario es mayor entre los hombres (18,4%) que entre las mujeres (12,6%). Sin embargo, las desigualdades persisten. Entre los hombres, el tabaquismo diario pasa del 8,8% en la clase social más favorecida al 26,6% en la menos favorecida. Además, el 7,8% de la población continúa expuesta diariamente al humo del tabaco en espacios cerrados. Estos datos muestran que las políticas de control del tabaquismo han acompañado una evolución favorable, pero también que es necesario mantener y reforzar las medidas de prevención, protección frente al humo ambiental y ayuda para dejar de fumar.

6. La prevención y la Atención Primaria siguen siendo esenciales

La encuesta también aporta información sobre la utilización de los servicios sanitarios. El 86,7% de la población acudió a una consulta médica de Atención Primaria o especializada durante los doce meses anteriores. Las listas de espera aparecen como una importante barrera de acceso a la asistencia sanitaria. En relación con algunas actividades preventivas: El 64% de las personas de 65 y más años recibió la vacuna antigripal en la última campaña, y el 50,1% de las personas de 50 a 69 años se había realizado una prueba de sangre oculta en heces para la detección precoz del cáncer colorrectal.

7. El consumo de alcohol vuelve a aumentar

Frente a la evolución favorable del tabaquismo, la Encuesta de Salud de España 2025 muestra un aumento del consumo de alcohol. El 8,9% de la población de 15 y más años consume alcohol diariamente, mientras que el 35,1% lo hace habitualmente, es decir, al menos una vez a la semana. Ambos indicadores han aumentado respecto a 2023 y son más elevados entre los hombres. También aumenta el consumo intensivo episódico de alcohol, especialmente entre la población joven. Entre los 15 y 24 años, el 26,9% de los hombres y el 20,9% de las mujeres declaran este patrón de consumo al menos una vez al mes. Estos resultados son preocupantes porque el consumo de alcohol constituye un factor de riesgo prevenible asociado a numerosos problemas de salud, incluidos diferentes tipos de cáncer. Desde Atención Primaria resulta fundamental continuar impulsando el cribado del consumo de riesgo, la Intervención Breve y las intervenciones comunitarias. Estas actuaciones deben complementarse con políticas de salud pública que reduzcan la accesibilidad, la promoción y la normalización social del consumo de alcohol.


¿Qué podemos aprender desde el PAPPS?

Desde la perspectiva del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de semFYC, la encuesta ofrece varios mensajes relevantes.

  • La prevención funciona, pero sus beneficios no llegan por igual a toda la población. La evolución del tabaquismo muestra que es posible conseguir mejoras importantes y sostenidas en los hábitos relacionados con la salud.
  • Las desigualdades sociales deben ocupar un lugar central en la prevención. No todas las personas tienen las mismas oportunidades para alimentarse saludablemente, mantenerse activas o acceder a los recursos sanitarios.
  • La promoción de la salud mental necesita mayor atención. Los resultados sobre sintomatología depresiva señalan la importancia de abordar el bienestar emocional desde una perspectiva integral.
  • La Atención Primaria tiene un papel fundamental. Su accesibilidad, longitudinalidad y orientación comunitaria permiten integrar las intervenciones preventivas en la atención habitual y adaptarlas a las necesidades de cada persona.

Conclusiones

La Encuesta de Salud de España 2025 presenta una realidad con luces y sombras. Mientras disminuyen el tabaquismo y el sedentarismo, aumentan la obesidad, los problemas crónicos y la sintomatología depresiva. Pero quizá uno de sus mensajes más importantes sea que las desigualdades sociales siguen condicionando profundamente nuestra salud. La prevención no puede limitarse a recomendar cambios individuales en los estilos de vida. Necesitamos entornos que faciliten las decisiones saludables, políticas públicas eficaces y una Atención Primaria fuerte, accesible y orientada a las necesidades de la población. Promover la salud es también crear las condiciones para que todas las personas tengan oportunidades reales de vivir mejor.

 Paco Camarelles

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