jueves, 3 de septiembre de 2026

La prevención también pasa por cómo miramos el deporte

 

Promover el ejercicio físico es una de las intervenciones preventivas con mayor impacto sobre la salud. Sin embargo, para que más niñas y mujeres sean físicamente activas no basta con recomendar ejercicio: también es necesario crear entornos que favorezcan su participación y reduzcan las barreras que todavía persisten. Uno de esos entornos son los medios de comunicación.

En junio de 2026, la European Broadcasting Union (EBU), en colaboración con European Athletics, publicó Raising the Bar. Guidelines for Respectful Media Coverage in Women’s Athletics, una guía que propone una cobertura del atletismo femenino centrada en el rendimiento, la técnica y el esfuerzo, evitando determinados planos y repeticiones que puedan sexualizar a las deportistas o aportar poco valor técnico a la retransmisión. La guía recoge también el testimonio de atletas de élite que describen cómo algunas imágenes pueden generar incomodidad, preocupación por su difusión posterior e incluso afectar a su concentración durante la competición.

La propuesta ha pasado de la teoría a la práctica: los Campeonatos de Europa de Atletismo de Birmingham, celebrados del 10 al 16 de agosto de 2026, han constituido el primer gran escenario para poner a prueba estas recomendaciones en una competición internacional.

Puede parecer un debate exclusivamente relacionado con la televisión, pero también es una cuestión de promoción de la salud. La evidencia científica muestra que la exposición a mensajes que priorizan la apariencia física frente a las capacidades puede influir en la imagen corporal, la autoestima y la relación con la práctica deportiva, especialmente durante la adolescencia. La presión estética y la insatisfacción corporal forman parte, además, de un contexto multifactorial relacionado con conductas alimentarias de riesgo, abandono de la actividad física y otros problemas de salud.

Desde Atención Primaria conocemos bien las consecuencias que estos factores pueden tener sobre la salud. Por ello, iniciativas como la de la EBU van más allá del ámbito audiovisual: contribuyen a generar referentes deportivos más saludables, donde el protagonismo recae en el esfuerzo, la técnica, la superación y el rendimiento, y no en la apariencia física. La promoción de la actividad física no termina con recomendar ejercicio. También implica transmitir mensajes que favorezcan una relación saludable con el cuerpo, detectar precozmente problemas relacionados con la imagen corporal y promover modelos deportivos diversos y centrados en las capacidades de las personas. En definitiva, la forma en que mostramos el deporte también puede influir en la forma en que niñas y mujeres viven el ejercicio físico y el deporte. Porque la prevención no empieza únicamente en la consulta: también comienza en los mensajes que transmitimos como sociedad.



Para llevarnos a casa

Más deporte, menos apariencia. Promover un deporte femenino centrado en el rendimiento y no en el cuerpo puede contribuir a construir referentes más saludables y entornos que favorezcan que niñas y mujeres se mantengan físicamente activas.

Dra Mireia Guarner Piquet 1,2. Dra Cecilia Basseda Ballester 1,2

1.Especialista en medicina familiar y comunitaria

2. Miembros del grupo “Exercici Físic i Salut” de la CAMFiC (Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria

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