Promover
el ejercicio físico es una de las intervenciones preventivas con mayor impacto sobre
la salud. Sin embargo, para que más niñas y mujeres sean físicamente activas no
basta con recomendar ejercicio: también es necesario crear entornos que
favorezcan su participación y reduzcan las barreras que todavía persisten. Uno
de esos entornos son los medios de comunicación.
En
junio de 2026, la European Broadcasting Union (EBU), en colaboración con
European Athletics, publicó Raising the Bar. Guidelines for Respectful Media Coverage in Women’s Athletics, una guía que propone una cobertura del atletismo
femenino centrada en el rendimiento, la técnica y el esfuerzo, evitando
determinados planos y repeticiones que puedan sexualizar a las deportistas o
aportar poco valor técnico a la retransmisión. La guía recoge también el
testimonio de atletas de élite que describen cómo algunas imágenes pueden
generar incomodidad, preocupación por su difusión posterior e incluso afectar a
su concentración durante la competición.
La
propuesta ha pasado de la teoría a la práctica: los Campeonatos de Europa de
Atletismo de Birmingham, celebrados del 10 al 16 de agosto de 2026, han
constituido el primer gran escenario para poner a prueba estas recomendaciones
en una competición internacional.
Puede
parecer un debate exclusivamente relacionado con la televisión, pero también es
una cuestión de promoción de la salud. La evidencia científica muestra que la
exposición a mensajes que priorizan la apariencia física frente a las
capacidades puede influir en la imagen corporal, la autoestima y la relación
con la práctica deportiva, especialmente durante la adolescencia. La presión estética
y la insatisfacción corporal forman parte, además, de un contexto
multifactorial relacionado con conductas alimentarias de riesgo, abandono de la
actividad física y otros problemas de salud.
Desde
Atención Primaria conocemos bien las consecuencias que estos factores pueden tener
sobre la salud. Por ello, iniciativas como la de la EBU van más allá del ámbito
audiovisual: contribuyen a generar referentes deportivos más saludables, donde
el protagonismo recae en el esfuerzo, la técnica, la superación y el
rendimiento, y no en la apariencia física. La promoción de la actividad física
no termina con recomendar ejercicio. También implica transmitir mensajes que
favorezcan una relación saludable con el cuerpo, detectar precozmente problemas
relacionados con la imagen corporal y promover modelos deportivos diversos y
centrados en las capacidades de las personas. En definitiva, la forma en que
mostramos el deporte también puede influir en la forma en que niñas y mujeres
viven el ejercicio físico y el deporte. Porque la prevención no empieza únicamente en la consulta: también
comienza en los mensajes que transmitimos como sociedad.
Para
llevarnos a casa
Más
deporte, menos apariencia. Promover un deporte femenino centrado en el
rendimiento y no en el cuerpo puede contribuir a construir referentes más
saludables y entornos que favorezcan que niñas y mujeres se mantengan
físicamente activas.
Dra Mireia Guarner Piquet 1,2. Dra Cecilia Basseda Ballester 1,2
1.Especialista
en medicina familiar y comunitaria
2.
Miembros del grupo “Exercici Físic i Salut” de la CAMFiC (Sociedad Catalana de Medicina
Familiar y Comunitaria

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