La dependencia temprana del
alcohol representa una fase inicial —y a menudo silenciosa— en la evolución de
los problemas relacionados con el consumo. En este estadio, aunque la persona
todavía no cumple todos los criterios de una dependencia grave, ya aparecen
señales claras de pérdida de control, priorización del consumo y persistencia
pese a consecuencias negativas. Detectarla a tiempo es una de las grandes
oportunidades preventivas de la Atención Primaria. En el reciente artículo: “Abordaje de la dependencia temprana del alcohol” de la revista FMC, se hacer una revisión
de los más importante del tema que resumo en 5 ideas clave.
1. La dependencia empieza
antes de lo que creemos
La dependencia temprana del alcohol es una fase inicial en la que ya aparecen pérdida de control, priorización del consumo y persistencia pese al daño, aunque todavía no se cumplan todos los criterios de dependencia grave. Detectarla en este momento es clave para evitar su progresión.
2. El cribado es más útil
que la analítica
El AUDIT / AUDIT-C es
la herramienta de referencia para identificar consumo de riesgo y sospecha de
dependencia, que debe confirmarse con una entrevista clínica. La
definición diagnóstica se basa habitualmente en los criterios del DSM-5.
Los marcadores biológicos (como la GGT) son solo complementarios
y nunca excluyen dependencia si son normales.
3. Tratamiento: no basta
con lo psicológico.
En la dependencia del alcohol,
los abordajes exclusivamente psicológicos no son suficientes. El
tratamiento debe incluir farmacoterapia, con dos fases claras:
· Desintoxicación
(benzodiazepinas si hay riesgo de síndrome de abstinencia). El seguimiento estrecho, el
apoyo familiar y la continuidad asistencial son elementos clave. Durante la
desintoxicación, suele ser suficiente el control en el domicilio, con apoyo del
equipo de Atención Primaria y al menos una visita domiciliaria programada.
- Deshabituación,
donde los fármacos anticraving (como el acamprosato) son de
primera elección.
Los fármacos interdictores no se recomiendan sin una adecuada supervisión profesional y familiar.
4. La Atención Primaria
es el lugar clave
Más del 80 % de las personas
con problemas de alcohol que necesitarían abstinencia no acceden a recursos
especializados. Si la Atención Primaria no detecta, trata y hace
seguimiento, nadie más lo hará. La continuidad asistencial es un factor
decisivo.
La derivación a recursos
especializados en adicciones o salud mental es fundamental cuando la
complejidad clínica, la comorbilidad psiquiátrica o el contexto social superan
el manejo habitual en consulta. Derivar a tiempo también es buena práctica
clínica.
5. Tratar pronto funciona
Los tratamientos bien
estructurados en Atención Primaria consiguen resultados satisfactorios en el
40–60 % de los casos a medio plazo. Detectar antes, intervenir de forma
integral y derivar cuando es necesario mejora resultados y reduce daño. El
abordaje de la dependencia temprana del alcohol sigue evolucionando: nuevos
biomarcadores, intervenciones breves más personalizadas y el uso de tecnologías
digitales pueden facilitar una intervención aún más precoz y eficaz
🧠 Mensaje clave
La dependencia temprana del
alcohol se puede y se debe abordar desde Atención Primaria. Detectar
antes, intervenir de forma integral y acompañar en el tiempo no solo mejora
resultados clínicos, sino que refuerza el papel de la AP como eje de la
prevención y la promoción de la salud.
Paco Camarelles

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