domingo, 24 de marzo de 2013

¿Existe un consumo moderado de tabaco?

La trampa del consumo “moderado” de tabaco
Rodrigo Córdoba García
Existe la creencia generalizada de que la relación dosis-respuesta entre el número de cigarrillos y algunas enfermedades, incluyendo el cáncer, es lineal. Esto no es más que una parte del éxito de la industria en la promoción del “consumo moderado” dirigidos a los "fumadores preocupados por su salud". El hecho es, sin embargo, que el consumo “ligero” (de 1 a 5 por día) conlleva riesgos sustanciales para la salud. Ciertamente, una reducción transitoria del consumo de cigarrillos puede ser una fase intermedia y aumentar la motivación de los fumadores aun no preparados para la cesación. Pero no puede considerarse un objetivo en sí mismo dado que no se considera una alternativa saludable a largo plazo.
La cesación total es el único tratamiento conocido que puede reducir significativamente el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, cáncer y la enfermedad pulmonar obstructiva. Los fumadores ligeros o intermitentes a menudo pasan desapercibidos debido a que muchos de ellos no ven a sí mismos como fumadores y a menudo niegan su hábito cuando se les pregunta en las encuestas de salud. El hecho es que el fumador moderado de tabaco o el consumidor de tabaco no diario puede tener prácticamente el mismo riesgo de enfermedad cardiovascular como el que fuma a diario 20 cigs. Recientemente un artículo aparecido en la revista The Lancet ha analizado el tema de los fumadores ocasionales a raíz de una campaña sanitaria puesta en marcha en Noruega que pone el foco en este tipo de fumadores. Noruega es un país que se caracteriza por haber implementado políticas de prevención y control del tabaquismo efectivas, lo que les ha llevado a una baja prevalencia de fumadores diarios del 16%, pero se mantiene la prevalencia de fumadores ocasionales alrededor del 10%.

 
La relación dosis-respuesta entre la exposición al tabaco y la mortalidad cardiovascular es claramente no lineal. Es la conclusión de la revisión “Health Effects of Light and Intermittent Smoking” publicada en el año 2010 en la revista Circulation. Un análisis de la relación dosis-respuesta sobre la base de datos combinados del tabaquismo pasivo, exposición a contaminación ambiental, el consumo ligero y el consumo alto de tabaco indica que la exposición a dosis de 4-7 cigarrillos al día suponen alrededor del 70% del efecto de fumar más de 23 cig / día. En pocas palabras, disminuir el número de cigarrillos incluso a la cuarta parte apenas reduce el riesgo para la salud. Además, el riesgo de cardiopatía isquémica en los hombres fumadores ligeros y mujeres entre 35-39 que consumen 1-4 cig día es casi tres veces mayor que la de un no fumador. Las mujeres adultas que consumen aproximadamente 3-5 cig / día tienen un riesgo relativo de 2,14 para el infarto de miocardio en comparación con las no fumadoras. Los hombres adultos que consumen 6-9 cig / día tienen un riesgo relativo de 2,10 para infarto de miocardio en comparación con los no fumadores. Entre los hombres de 47-55 años de edad que fuman 1-4 cig / día, la prevalencia de un evento cardíaco mayor durante un período de 12 años es del 11%, en comparación al 3,7% en los hombres que no fuman. El riesgo de muerte por aneurisma aórtico es casi tres veces mayor en los fumadores ligeros que en los hombres y las mujeres que no fuman. En general el fumar, ocasionalmente entre los hombres se asocia con un aumento del riesgo de mortalidad cardiovascular (RR: 1,5, 95% CI 1,0-2,3) en comparación con hombres no fumadores.
Vídeo de la campaña de Noruega