lunes, 19 de mayo de 2014

¿Puede ser la empatía tan eficaz como la aspirina o las estatinas para la salud?


En una reciente conversación con Fran, mi residente de cuarto año de medicina de familia, surgió el tema de si los profesionales sanitarios  somos curativos por nosotros mismos. A Fran le llamó la atención la importancia que puede llegar  a tener una buena relación médico paciente en la mejora de la salud de los pacientes a los que atendemos. Este es un tema al que se le está prestando cada vez mayor atención en una sociedad “deslumbrada” por los avances tecnológicos en el campo de la salud, los crecientes automatismos diagnósticos, y el desgaste profesional de los sanitarios. La mejora de la empatía y ejercer una medicina centrada en el paciente pueden mejorar la relación médico paciente, y todo ello aumentar su satisfacción, la adherencia al tratamiento, y otros resultados en salud intermedios (Leído en el blog Humanizing Medicine). La duda es si también podemos conseguir resultados finales en salud. Un reciente estudio The Influence of the Patient-Clinician Relationship on Healthcare Outcomes: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials” sugiere que la relación médico paciente tiene un efecto significativo en los resultados en salud.



 En el artículo se revisan los impactos en salud de aquellas intervenciones que entrenaban a los médicos para mejorar su relación con pacientes diabéticos, hipertensos, asmáticos y con artrosis. El entrenamiento incluía técnicas como la mejora del contacto visual, la atención a las emociones, la entrevista motivacional y el establecimiento de metas para abordar la cuestión de salud de que se trate. El estudio encontró que el entrenamiento tuvo un efecto significativo sobre los resultados de salud medidos como la pérdida de peso, la disminución de la presión arterial, los niveles de glucosa en sangre,  los niveles de lípidos, y el dolor. Curiosamente, se encontró que el tamaño del efecto de las intervenciones era mayor que los efectos descritos anteriormente de la aspirina  en la reducción de la incidencia de ataque cardiaco, o la influencia de las estatinas sobre el riesgo de un evento cardiovascular a cinco años. El tema de la empatía y resultados en salud es foco de atención en los últimos años como ya publicamos en el blog, el siguiente paso sería ver la mejor forma de enseñar y aprender empatía. Buen tema para el 25 Congreso Nacional de Entrevista Clínica y Comunicación Asistencial que tendrá lugar en Barcelona del 6 al 8 noviembre de 2014. Un congreso que no hay que perderse los profesionales que creemos en las virtudes y ventajas de una buena comunicación en nuestra practica profesional.
La conclusión a la que llegamos Fran y yo es que puede haber un poder curativo en una buena relación médico paciente, y que no hay que confundir empatía con simpatía, pero este es un tema para otra entrada del blog. Fran, en tu nueva andadura como médico de familia, no te olvides de seguir adquiriendo conocimientos y habilidades médicas, seguir incrementando tu empatía natural y no olvidar los principios éticos que sustentan toda relación médico paciente como se menciona en el artículo comentado en esta entrada. Suerte en tu nueva etapa profesional  que empieza mañana mismo, por cierto no te olvides de la importancia de las actividades preventivas y de seguir preguntando por estilos de vida (tabaco, alcohol) cada 2 años según recomienda el PAPPS. Ha sido un placer aprender contigo.