lunes, 9 de mayo de 2016

¿Debemos cribar la depresión en el adulto? ¿Se puede prevenir su aparición?


La US Preventive Services Task Force ha dado a conocer sus recomendaciones finales sobre cribado de la depresión en el adulto en el ámbito de la atención primaria de salud en EEUU Final Recommendation Statement Depression in Adults:Screening. Le ha asignado a esta recomendación un grado B "existe una alta certeza de que el beneficio neto es moderado, o  existe certeza moderada de que el beneficio neto es de moderado a sustancial".
Algunas cosas a destacar de la recomendación:
  • Recomiendan el cribado a todo adulto, independientemente de si presenta algún factor de  riesgo para depresión como son el sexo (más en mujeres), edad (jóvenes o mediana edad), bajo nivel de educación, haber estado casado previamente, en desempleo,  presencia de enfermedades crónicas, otros trastornos mentales, o historia previa de depresión en la familia.
  • Con respecto a las recomendaciones anteriores de la USPSTF sobre cribado de la depresión, en esta se ha incluido el cribado de la depresión en embarazadas y en el postparto al haber sido publicado estudios sobre su beneficio.
  • La USPSTF nos informa de los test indicados para hacer el cribado en USA (ingles) Patient Health Questionnaire (PHQ), the Hospital Anxiety and Depression Scales in adults, the Geriatric Depression Scale in older adults, and the Edinburgh Postnatal Depression Scale (EPDS).
  • No está muy claro cada cuanto hay que hacer el cribado. Si se detecta la presencia de una depresión se recomienda su tratamiento con antidepresivos (precaución embarazadas y si lactancia), y/o psicoterapia.
  • En la recomendación se hace una revisión de los posibles daños del cribado y el tratamiento, y de la estimación del beneficio neto.



La American Academy of Family Medicine apoya el cribado en su página web, aunque se han alzado voces críticas sobre el riesgo de medicalización, y dudas sobre los test de cribado JAMA  Screening for Depression—A Tale of Two Questions. La recomendación de cribado de la depresión que hace la USPTF también ha sido valorada en una interesante editorial del BMJ Screen all for depression, But treat judiciously. En la misma se comentan que el cribado propuesto es un camino directo al tratamiento farmacológico o con psicoterapia, que minimiza la importancia que debe tener el razonamiento clínico del profesional sanitario. El acceso inmediato a estos tratamientos debería reservarse para aquellos con síntomas más severos y deterioro funcional, o a aquellos que han respondido previamente a cualquiera de los tratamientos. La recomendación puede poner de relieve la necesidad de mejorar la detección y el tratamiento de los trastornos depresivos, aunque no tenemos actualmente una orientación detallada sobre el mejor curso de acción una vez que se identifica la depresión. Otra consideración importante, que no aborda la recomendación de la USPTF,  es la  del costo del cribado para el paciente, el médico, o el sistema de salud. Como bien dice la editorial los trastornos depresivos son "un grupo clínicamente heterogéneo de condiciones que responden de forma variable a un grupo diverso de intervenciones”, y no disponemos de un biomarcador para distinguir si estamos ante un trastorno depresivo mayor. Acaba la editorial haciendo un repaso de las herramientas que normalmente utilizamos los médicos de familia en nuestras consultas para abordar los trastornos depresivos que incluyen la escucha empática, la educación acerca de las causas y el curso de los episodios depresivos, la educación sobre los factores de estilo de vida modificables que pueden contribuir a la depresión, incluyendo el sueño, la alimentación y el ejercicio, el análisis de los contribuyentes psicosociales recientes, las terapias breves orientadas a la resolución de problemas, y la provisión de biblioterapia y recursos de Internet.
 
La recomendación de la USPSTF coincide con la publicación del artículo Non pharmacologic Versus Pharmacologic Treatment of Adult Patients With Major Depressive Disorder: A Clinical Practice Guideline From the American College of Physiciansn que ha comparado la efectividad del tratamiento con antidepresivos de segunda generación versus tratamientos no farmacológicos de la depresión mayor en adultos. Se recomienda que los médicos seleccionemos entre cualquier tipo de terapia cognitiva conductual o antidepresivos de segunda generación para el tratamiento de pacientes con trastorno depresivo mayor después de discutir la eficacia del tratamiento, los perfiles de efectos adversos, el coste, la accesibilidad, y las preferencias del paciente. En nuestro país hay medios de comunicación que se han hecho eco del estudio como El Mundo con un lamentable y manipulador titular El pésimo abordaje de la depresión en España, ya que parece que la médicos de familia somos responsables del supuesto pésimo abordaje de la depresión en nuestro país.