martes, 4 de octubre de 2016

Dispositivos electrónicos (wereables) para mejorar la salud: ¿Quimera o realidad?


En los últimos años estamos asistiendo a una implosión de aparatos y dispositivos electrónicos que se incorporan en alguna parte de nuestro cuerpo interactuando continuamente con el usuario, y con otros dispositivos, con la finalidad de realizar alguna función específica: relojes inteligentes,  zapatillas de deportes con GPS incorporado, y pulseras que monitorizan nuestro estado de salud son ejemplos de este tipo tecnología. Son la llamada tecnología wereable.
Esta tecnología se está utilizando para intentar mejorar la salud de los pacientes, concretamente en ayudar a perder peso entre otras utilidades. Pero, ¿Estamos ante una realidad o una quimera? La reciente publicación EN JAMA del estudio “Effect of Wearable Technology Combined With a Lifestyle Intervention on Long-term Weight Loss: The IDEA Randomized Clinical Trial”, nos aporta datos para la reflexión sobre su efectividad.
Los autores del estudio han querido probar la hipótesis de que, en comparación con una intervención para perder peso estándar, una intervención a la que se ha añadido tecnología wereable daría lugar a una mayor pérdida de peso. Se trata de un ensayo clínico aleatorizado en el que los participantes fueron intervenidos con una dieta baja en calorías, prescripción de actividad física y sesiones de terapia de grupo. A los 6 meses, se añaden sesiones de asesoramiento telefónicas, mensajes de texto, y el acceso a los materiales de estudio en un sitio web. Y se aleatorizan a los participantes  a un grupo con auto-monitorización estándar de la dieta y la actividad física a través de una página web, y a un grupo donde se les proporcionó un dispositivo portátil tipo wereable conectado a una web para controlar la dieta y la actividad física.
 
Los resultados nos dicen que el cambio de peso a los 24 meses difirió significativamente según los grupos de intervención: una pérdida de peso media estimada de 3,5 kg en el grupo de intervención con wereable, y 5,9 kg  en el grupo de intervención estándar; diferencia, 2,4 kg. Ambos grupos tuvieron una mejoría significativa en la composición corporal, condición física, actividad física y la dieta, sin diferencia significativa entre los grupos. Los autores concluyen que  entre los adultos jóvenes intervenidos, la adición de un dispositivo de tecnología portátil a una intervención estándar resultó en una menor pérdida de peso a los 24 meses. Los dispositivos que supervisan y proporcionan información sobre la actividad física (wereables) no pueden ofrecer una ventaja sobre los enfoques para perder de peso implementados en la intervención analizada.
Los resultados son un jarro de agua fría para el uso de esta tecnología en la pérdida de peso, y abre un interesante campo de estudios y conocimientos. Independientemente de esto, hay que considerar como muy modestos los resultados obtenidos en ambos grupos de intervención con respecto a la pérdida de peso a largo plazo, incluso con intervenciones que podemos considerar de alta intensidad. Y es que perder peso no es nada fácil.