viernes, 23 de diciembre de 2016

Santa Claus y los niños pobres


Santa Claus (también conocido como San Nicolás, Papa Noel, o simplemente Santa) es una popular figura navideña que se celebra por todo el mundo el día 25 de diciembre.  El año pasado nos metimos con él en el blog, y le advertimos de los graves peligros que corre su salud por tener el barrigón que tiene. Hay estudios que relacionan un mayor riesgo de mortalidad cardiovascular en aquellas personas no obesas pero con mayor índice de perímetro abdominal. ( Ver ¿Existe el espíritu navideño?).

Este año nos volvemos a meter con Santa ya que un reciente estudio publicado en el BMJ ha demostrado que visita menos a los niños pobres que a los ricos (Dispelling the nice or naughty myth: retrospective observational study of Santa Claus). Hasta ahora pensábamos que Santa llevaba regalos a los niños según su comportamiento en el último año, premiando a los niños buenos y poco traviesos. Los autores del estudio han analizado que factores influyen en que Santa visite a los niños ingresados en servicios pediátricos hospitalarios durante la Navidad de 2015. Esta presencia se correlacionó con las tasas de absentismo de la escuela primaria, las tasas de condena en jóvenes (de 10 a 17 años), la distancia del hospital al Polo Nortel en kilómetros, y la privación socioeconómica del entorno donde se sitúa el hospital. Los resultados nos dicen que Santa Claus visitó la mayoría de los servicios pediátricos de los hospitales analizados. Sin embargo, las probabilidades de que no los visitara fueron significativamente más altas en las salas de pediatría de las zonas de mayor privación socioeconómica. En contraste, no hubo correlación con el absentismo escolar, las tasas de condena, o la distancia al Polo Norte.
No se han estudiado otros factores que pudieran influir como la calidad del whisky que se le regala a Santa en los hospitales, la disponibilidad de cenas navideñas, la existencia de chimeneas y de espacios libres de estacionamiento para los renos (esto lo dejan para estudios posteriores). Los autores tampoco han analizado si esta discriminación de Santa se repite con otros personajes famosos que visitan a los niños hospitalizados en Navidad como Spiderman, Batman, los ninjas, futbolistas famosos, payasos, el director del hospital o los Reyes Magos de Oriente. También nos comentan que este comportamiento de Santa puede tener consecuencias importantes en la conducta futura de los niños (fomentando que se porten mal), y que nos plantea el dilema ético de si deberíamos hablar a nuestros hijos de este descorazonador hallazgo. Me consuelo pensando que siempre nos quedarán nuestros Reyes Magos.

Feliz Navidad