lunes, 14 de octubre de 2013

¿Damos bien los consejos de alimentación?


El diario El País ha publicado recientemente un artículo sobre alimentación "semáforo rojo al aceite de oliva  y a los frutos secos". Me parece un artículo muy interesante  y viene a colación  de una campaña que se está llevando a cabo en el Reino Unido para la prevención y tratamiento de la obesidad, que sin duda es la pandemia del siglo XXI.   Para ello la Agencia de Seguridad Alimentaria del Reino Unido (FSA), está poniendo en práctica una campaña en la que clasifica a los alimentos con los colores de un semáforo. Los alimentos que llevan color rojo serían para un consumo ocasional (porque llevan exceso de grasa o de azúcar o de sal), los de color ámbar serían los intermedios y los de color verde serían los más saludables. Esta forma de clasificar  los alimentos es sencilla pero es muy engañosa para el consumidor. Así por ejemplo tienen puesto el color rojo al aceite de oliva y a los frutos secos. ¿Debemos recomendar  estos alimentos de consumo ocasional? Claramente no, DEBEN SER DE CONSUMO DIARIO. Lo que tendrá que saber el consumidor es la cantidad recomendable, según sus características personales que, cada día debe tomar. Sabemos que en una dieta equilibrada, que es la que se considera más saludable,  las grasas deben representar alrededor del 30% de las calorías de dicha dieta.  Por supuesto que las cantidades que hay que tomar de grasa - porque son más calóricas- deben ser menores que las cantidades de hidratos de carbono  pero no por ello son menos saludables.  Un gramo de grasa (de cualquier grasa) produce 9 Kcalorias al metabolizarse, mientras que  un gramo de proteínas ó un gramo de azucares solamente 4 Kcalorías.  El aceite de oliva el 98-99 % de su composición son grasas- es la parte saponificable- y el resto - parte no saponificable- son compuestos vitamínicos, vitamina E, terpenos, carotenos, ect. que son compuestos de alto poder antioxidante. Por esto es un alimento muy calórico, por lo que recomendamos el consumo diario entre 2  a  5 cucharadas por persona y día, variando según las características personales, para todos sus guisos.
 

          Hoy también sabemos que no todas las grasas de los alimentos son igual de beneficiosas para la salud. Precisamente el aceite de oliva y los frutos secos forman parte  y de forma destacada de la "Dieta Mediterránea", considerada como una dieta saludable y especialmente cardiosaludable.  En el 2010 la Unesco incluyó a la Dieta Mediterránea como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por  los beneficios que aporta a la salud de las personas.
          También el 4 de abril de este año 2013 se publicaron los resultados del Estudio Predimed (prevención primaria de la enfermedad cardiovascular con la Dieta Mediterránea) en el The New England Journal of Medicine  "Primary Prevention of Cardiovacular Disease  With a Mediterranean Diet" donde además de la dieta mediterránea se les daba un suplemento añadido de aceite de oliva virgen extra o un suplemento de frutos secos - nueces, avellanas, almendras- y las conclusiones de dicho estudio son:

  • Una Dieta Mediterránea  tradicional suplementada con  aceite de oliva virgen extra y frutos secos, reduce el 30% la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores (muerte de causa cardiovascular, infarto de miocardio y accidente vascular cerebral).
  • Este estudio aporta una evidencia científica de primer orden a favor de la eficacia de la Dieta Mediterránea tradicional en la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares..

          De todo esto podemos deducir fácilmente que poner semáforo rojo al aceite de oliva y a los frutos secos es un gran error que puede llegar a confundir al consumidor, aunque las autoridades sanitarias del Reino Unido lo digan,  y que en vez de mejorar perjudicará la salud de los consumidores, si les hacen caso.

          La recomendación del PAPPS es que el aceite de oliva y las grasas que llevan los frutos secos, son de las grasas más saludables y que por tanto deben formar parte de la dieta diaria, en la proporción que se ha referido anteriormente y que la cantidad dependerá de las características personales, sabiendo que si a una persona le sobra peso deberá tomar menos, pero no por ello dejar de tomarlo o solo tomarlo ocasionalmente.

 

          Damián Díaz
 
Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la salud del PAPPS