lunes, 7 de octubre de 2013

Mitos y suposiciones sobre la obesidad


El campo de conocimiento de la pérdida de peso y de la obesidad está lleno de mitos y suposiciones. Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine trata de hacer frente a estas informaciones incorrectas o falsas que han detectado los autores en los medios de comunicación y en medios científicos:

·         La actividad sexual quema una considerable cantidad de calorías. El hecho es que practicar seis minutos de sexo solo quema 14 calorías más que ver la televisión ().

·         La lactancia materna protege de la obesidad a lo largo de la vida de los niños. Un estudio de seguimiento de niños hasta los 12 años ha encontrado que la lactancia materna no les previene del sobrepeso o la obesidad (JAMA).

·         Es más sensato y razonable ponernos objetivos alcanzables de pérdida de peso, ya que hay más probabilidad de éxito al no sentirnos frustrados. Aunque razonable el mito anterior, los hechos nos dicen que ponernos objetivos más ambiciosos conduce a mayores pérdidas de peso.

·         Pequeños cambios en la ingesta o la quema de calorías conducen a grandes cambios de peso a largo plazo. Esta suposición no tiene en cuenta que las necesidades energéticas cambian según cambia el índice de masa corporal, por lo que debemos ingerir menos y quemar más calorías para poder seguir perdiendo peso.

·         Una perdida rápida de peso se asocia con peores resultados a largo plazo que una pérdida gradual. De hecho parece que si se pierde rápidamente peso con una dieta muy baja en calorías, se pierde más y se mantiene más tiempo.
 
 

El articulo también analiza otras suposiciones que no han sido suficientemente demostradas como que desayunar bien previene la obesidad, que añadir frutas y verduras en la dieta conduce a la pérdida de peso, o que la pérdida de peso tipo yo-yo conlleva más mortalidad.
Finalmente los autores nos señalan algunas verdades sobre el tema como que aunque los factores genéticos tienen su importancia, no explican la obesidad en su totalidad. Cambios en el estilo de vida pueden llevar a pérdidas de peso similares a los tratamientos farmacológicos, y que la actividad física es buena para la salud independientemente del peso que se pierda. Dar una dieta hipocalórica o de intercambio de alimentos, conduce a mayor pérdida de peso que recomendaciones genéricas sobre los alimentos a consumir.