jueves, 6 de febrero de 2014

Qué hacemos para proteger a los niños ante el tabaco. El Coste Real del tabaco


Una Carta al Director publicada en el BMJ del 14 de diciembre de 2013 con el título “Los niños deben ser protegidos de las tácticas de marketing de la industria tabaquera” (Children must be protected from the tobacco industry’s) pone en evidencia la continua incorporación de menores de edad en al consumo de tabaco. Los autores del artículo destacan que a pesar de haber conseguido en la primera década del siglo XXI una reducción muy importante del consumo de tabaco, pasando del 30% al 20% actual del adultos fumadores habituales, continúan fracasando en frenar el inicio al consumo. Sus datos no son muy alentadores, pues cada año, al cumplir los 15 años, un 11% de ese grupo de edad se convierten en fumadores habituales.
En este artículo, firmado por neumólogos, médicos de familia, pediatras, enfermeras y fisioterapeutas, realizan una apuesta por intensificar las medidas regulatorias y en especial, proponen seguir incrementando el precio del tabaco e imponer nuevas medidas a la industria tabaquera para conseguir un mayor control sobre la imagen atractiva que presentan las cajetillas de tabaco. Este artículo ha de servirnos como aprendizaje a nuestro país. Lejos de tener la impresión de que “ya hemos hecho todo lo posible” para regular el consumo de tabaco, hemos de reconocer que todavía nos queda mucho por hacer. No hemos de olvidar que la prevalencia de consumo en adultos está en el 30% (un 10% superior al Reino Unido) y que cada año unos cincuenta mil menores de 15 años (unos 150 cada días), se convierten en fumadores habituales, es decir, en adictos al tabaco. Por tanto, aún queda mucho por hacer.



La victoria reciente ante el fin a la amenaza que significaba la posibilidad de la aprobación de la construcción de EUROVEGAS en la Comunidad de Madrid, y la más que probable satisfactoria regulación que comienza adoptarse sobre los cigarrillos electrónicos, no deben hacernos olvidar que el tabaco sigue siendo el más importante de los problemas de salud prevenibles. Y por tanto, desde los Centros de Salud deberíamos intensificar los esfuerzos. Por una parte, encaminados a intensificar los consejos y la terapia a los adultos fumadores, pero por otra, con una mayor implicación en la prevención primaria entre nuestros jóvenes y adolescentes.

Para la prevención del consumo de tabaco en los jóvenes se pueden hacer mas cosas. Un ejemplo es la reciente campaña lanzada el 4 de febrero por la Food and Drug Administration FDA. The Real Cost es una campaña de prevención del tabaco dirigida a jóvenes de 12 a 17 años. El objetivo es educar sobre los efectos nocivos del consumo de tabaco con la meta de reducir las tasas de inicio entre los jóvenes que están predispuestos a fumar, y reducir el número de jóvenes que al experimentar con los cigarrillos puedan progresar a un uso regular. Los mensajes de la campaña se centran en consecuencias para la salud de fumar que suelen preocupar a los jóvenes como los efectos cosméticos sobre la piel y los dientes del consumo de tabaco, y sobre la falta de control y la dependencia que produce. Los vídeos de la campaña son excelentes.
Asensio López Santiago
Grupo de Educación Sanitaria Y Promoción de la Salud de el PAPPS