lunes, 20 de julio de 2015

¿Por qué los pacientes no hacen actividad física, aunque sea un poco?


¿Por qué los pacientes no hacen actividad física, aunque sea un poco? Esta es la pregunta que se hacen recientemente en el blog del BMJ (Why don’t people exercise, even a little?) En el artículo se comenta que todos sabemos que la actividad física es buena para la salud, y que la inactividad física causa 3,2 millones de muertes anualmente en todo el mundo, siendo el cuarto entre los factores de riesgo (Organización Mundial de la Salud 2014). Además tenemos evidencia de que la actividad física regular es una de las cosas más  importantes que podemos hacer por nuestra salud, mejor que cualquier pastilla que podamos tomar. Los beneficios de la actividad física regular son muchos e incluye la  disminución de las enfermedades cardiacas, diabetes, ciertos canceres, la depresión y demencia, a la par que ayuda en el control del peso, la fortaleza de los huesos, y en la prevención de caídas en personas mayores (ver Beneficios de la Actividad Física y Long-term health benefits of physical activity – a systematic review of longitudinal studies ).  
Pese a ello un porcentaje alto de pacientes son inactivos físicamente. En Estados Unidos calculan que menos de la mitad de los americanos alcanzan el objetivo de 150 minutos de actividad física a la semana (CDC Facts about Physical Activity). El 41,3% de la población se declara sedentaria en España, algo menos de la mitad de las mujeres (46,6%) y más de un tercio de los hombres (35,9%). Ver Encuesta Nacional de Salud España 2011-2012.


El articulista nos dice que necesitamos estrategias para aumentar los niveles de actividad física en la población. Estas estrategias pueden pasar por incrementar la intensidad de la actividad, incorporar la actividad física en nuestra vida diaria, y motivarnos a través de la medición de lo que hacemos (podómetros o apps). Claramente la motivación es la llave para mejorar, y los profesionales sanitarios tenemos un importante papel. El reto pasa por recomendar de forma sistemática la actividad física en la consulta (Ver ¿Recomendamos Actividad Física en la consulta?), y disponer de herramientas adecuadas (Ver  Herramientas para aumentar el nivel de actividad física).